Un fiscal en apuros

FISCAL. Es Franklin Nieves, el que pidió cárcel para Leopoldo López. Hasta hace unos días era consentido del poder, tanto en la fiscalía como en el gobierno. Nieves dice que lo obligaron a actuar contra López, que las pruebas fueron alteradas, que se inventaron pruebas, incluso el incendio en el Ministerio Público. Ahora Diosdado Cabello dice que Nieves es “mafioso y traidor…” que le ofrecieron 850 mil dólares. Cuando se oye al fiscal 41 Franklin Nieves, al diputado Diosdado Cabello, a la fiscal general Luisa Ortega y al defensor del pueblo Tarek William Saab, la sensación es de una profunda amargura por lo que nos está pasando. Nieves nos da la certeza de en qué se ha convertido la administración de justicia en este país. Y Diosdado nos da la certeza que los fiscales tienen precio. ¿O es que acaso quienes han caído en ese sistema de justicia no son víctimas por las decisiones parcializadas de jueces y fiscales? Es triste admitirlo, pero nada tiene más desprestigio en este país, que la administración de justicia. Una inmensa soledad de valores, de principios y de probidad, recorre este país. Peligrosamente parece que las figuras más importantes del poder se debaten en un charco cada vez más peligroso para la gobernabilidad y para la credibilidad de las instituciones.

GOBERNADORA. Es Stella de Montilla, le encanta usar a los niños para sus apariciones en público. En un programa de televisión del sábado pasado presentó a una hermosa niña. Aunque la mandataria regional le aseguró a la audiencia que la niña cantaría, la verdad es que pusieron a la niña a doblar la canción, que además estuvo acompañada de un video.

BOVES. Es la casa del caudillo realista José Antonio Boves. Allí él vivió y ejerció el comercio. Era su pulpería. Está ubicada en el casco colonial más grande de Venezuela, calle 4 entre carreras 13 y 14 de Calabozo, estado Guárico. Está prohibido remodelar o restaurar esos espacios sin aprobación del Instituto de Patrimonio Cultural IPCBOVES 2. Lo inaudito es que ingeniería municipal dio permiso para hacerle remodelaciones a la casa, con demolición, perforaciones con anclaje y el relleno del patio interior para la construcción de columnas con acero y concreto. Allí pretenden montar unas oficinas del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS). Ese Instituto habría pagado sobreprecio. No hay valla en la obra, así que nadie sabe quién está detrás de ella. Así pretenden acabar con el valor histórico de un pueblo que es primer plano en la historiografía latinoamericana. He ahí la casa de Boves.

DESTITUIDA. Así resultó la abogado María Luciria Cerrada, Quien prestó servicios al Ministerio Público por 13 años. “Me juzgaron dos veces por la misma causa, con dos procedimientos lleno de barbaridades. Me destituyen porque no permití la salida de un expediente a la calle a manos de una persona ajena al Ministerio Público”. Desde el 2009 lleva una Demanda en la Corte Primera Contencioso Administrativo de Caracas (Nr. AP42-R2011-001257). “Violaron mis derechos, hasta quitarme la hora del almuerzo, sacarme a un pasillo, me humillaron y cuando supieron que éramos del proceso revolucionario fue peor. En el Ministerio Público de Los Teques son opositores”. Asegura que hay allí muchas irregularidades, desde el Despacho de secretaría. “Me sacaron con falsedades. No he tenido la sentencia. El coordinador judicial de la Corte no da respuesta”.

 BORGES. Es mi preferido Jorge Luis, el maravilloso e irreverente poeta argentino, quien murió en 1986 a los 87 años de edad. Fue él quien un día escribió: “De las generaciones de las rosas/ que en el fondo del tiempo se han perdido/ quiero que una se salve del olvido,/ una sin marca o signo entre las cosas/ que fueron. El destino me depara/ este don de nombrar por vez primera/ esa flor silenciosa, la postrera/ rosa que Milton acercó a su cara,/ sin verla. Oh tú bermeja o amarilla/ o blanca rosa de un jardín borrado,/ deja mágicamente tu pasado/ inmemorial y en este verso brilla,/ oro, sangre o marfil o tenebrosa/ como en sus manos, invisible rosa”.

ÚLTIMA HORA

  • En Boca del Tocuyo (Falcón) 3 delincuentes secuestraron a una familia, entre ellos a un niño de 13 años; hasta los documentos de los llevaron. La zona es oscura y lleno de maleza.
  • Lo que ocurre con MRW ya es un descaro. Las quejas por los robos de las encomiendas incluyen de todo, hasta cauchos.

FAMES. Es la Fundación para el Servicio de Asistencia Médica Hospitalaria para los Estudiantes de Educación Superior. Su presidente Gilberto Antonio Gutiérrez Rodríguez le envió una carta al periódico, porque a él no le parece dirigirla a la autora de esta columna. Eso siempre pasa con quienes asumen “te voy a acusar con el jefe”. Su solicitud de réplica responde a la alusión que hice de FAMES en el caso de joven Miguel, quien murió luego de una terrible agonía. Dice que enmarca su proceder “sobre la base de los principios de igualdad, inclusión, celeridad, transparencia, rectitud, honestidad, eficiencia, vocación de servicio, buena fe, respeto, entre otros, motivo por el cual nos sentimos en la obligación moral de ejercer el derecho a aclarar el punto que se nos señala”. Gutiérrez Rodríguez hace una larga explicación de lo que es FAMES: “desde el año 1989, no ha hecho más que ser el canal efectivo para que las y los estudiantes universitarios del sector público nacional, logren materializar su atención médica hospitalaria en los establecimientos de salud, tanto públicos como privados, ubicados en el territorio nacional…”. Luego dice que “no es cierto que Fames no haya atendido el caso del estudiantes Luis Miguel Torres Sánchez; Fames conoció del mismo por intermedio de la comisión de Salud de la UNES (Barinas), procediendo a codificar el caso como especial, otorgando el beneficio solidario para la atención de Luis Miguel, suscribiendo de inmediato la carta aval a favor del consultorio del Dr. Enrique López Rojas, encargado de realizar el tratamiento indicado a Luis Miguel. Fames realizó el depósito de acuerdo con el presupuesto del 01 de junio 2015…lo que evidencia que FAMES cumplió a cabalidad con el trámite”. Dice que el comprobante de egreso fue el 30 de junio 2015, cuyo depósito se hizo el 2 de julio. Más adelante agrega: “apreciamos en el artículo un manejo tendencioso, no objetivo de la información, se acusa precipitadamente a una institución y a su presidente como miserables difamando de esta manera nuestro nombre”. Y finalmente destaca: “es inaceptable y repudiable que por no compartirse puntos de vista con el sistema de transformación que desarrolla el Gobierno Bolivariano, el Semanario Quinto Día se permita darle un porrazo a la credibilidad de sus lectores en detrimento de una institución que día a día durante 26 años viene dando respuesta a la masa universitaria de manera incluyente”. FIN DE LA REPLICA. Lo que no entendió Gutiérrez Rodríguez es que cuando dije que Fames fue el único que prometió una ayuda, estaba más bien reconociéndole que por lo menos se ocupó del caso. Y también dije algo totalmente cierto que la ayuda no le llegó a la familia ni al joven ahora muerto. No sé de dónde saca Gutiérrez Rodríguez que le hice señalamientos de descalificación, porque no los hice. En razón de esa comunicación me comuniqué telefónicamente con el Dr. Enrique López. Porque lo que no dijo el presidente de FAMES es que le están solicitando al Dr. López que le devuelva el dinero porque no fue usado. “Lo que sucedió es que el trasplante de células madres había que hacerlo máximo al mes, pero por cosas burocráticas cuando aprobaron el dinero era muy tarde y ya no se le podía hacer el trasplante. Le expliqué a la mamá de Miguel que ese dinero no se lo podía dar a ellos, porque como acaba de ocurrir Nereida Valero de Fames solicita su reintegro”. En resumen señor Gutiérrez Rodríguez no tengo nada contra usted ni contra la institución a su cargo. Lo que sí sentí fue una profunda indignación por la muerte absurda de ese joven. No use como argumento que estamos en contra del proceso de cambio, es una excusa mediocre, lo que sí enfrentamos y repudiamos es que un joven haya muerto por falta de humanidad, de atención y de diligencia, incluyendo la aprobación de un dinero que llegó de manera tardía.