En Notaría falsifican documentos

JUSTICIA. El 14/9/1979 Oscar Smith Madriz le vende a Julio Pabón un terreno, de 65 mil 300 Mts2, en la urbanización Doña Emilia en Punto Fijo, por ante el  Registro Público, bajo el N° 44, Tomo 05. El 18/11/2009, por ante la Notaría del Estado de Florida, Ciudad de Weston, Estados Unidos, vende el terreno bajo el N°-2009-106552; eso se convino con Haydee Pabón y sus hijos Carlos Julio y Haydee Pabón Orozco, coherederos del fallecido Julio Pabón; se nombró Apoderado Especial a Alcides Bracho, en su cualidad de propietario comprador. Los abogados de la sucesión Pabón detectan un intento de  fraude por prescripción adquisitiva, que inicia Jesús Manuel Dleon Gil, (presunto autor intelectual, primo hermano y socio del imputado Dagoberto Daal Dleón), ante el  Tribunal 4to de 1ra Instancia en lo Civil, Mercantil, Agrario y de Tránsito del estado Falcón; esa causa está perimida. Jesús Manuel  habría procedido a forjar un documento de compra-venta a través de la Notaría 5ta de Valencia. En él aparece su primo hermano y autor material, Dagoberto Daal Dleon adquiriendo la propiedad el 19/12/1995. Alcides Bracho solicita una inspección Judicial a los tomos 64 y Nº 2 del  libro de Índices en la Notaría 5ta. Ahí encuentran que en el documento de Daal León están falsificadas las firmas de Pabón según pruebas grafotécnicas; el papel del documento es distinto en tamaño, textura y color, sustituyeron un documento genuino por el forjado; no aparece asentado en el Libro de Índices; los escribientes y el notario aseguran que jamás firmaron; en el movimiento bancario de los Pabón como de Dagoberto Daal, para la fecha que dice el documento forjado, nunca hubo pago o recibo de dinero. Hay tres hechos insólitos. El Registro Público aceptó el documento forjado y por ello es que los verdaderos dueños demandan penalmente al autor material, Dagoberto Daal Dleón. Ante el evidente forjamiento no hay tribunal alguno que se pronuncie. En la Fiscalía 27 de Valencia y Tribunal 6to de Control de Valencia (Exp. OP01-P-2012-019022) el proceso cumplía su curso legalmente, pero por factores políticos pasó la Fiscalía 6ta de Punto Fijo y al Tribunal 1ro de Control de Punto Fijo (Exp. IP11-P-2012-6938) y ahí cambió lo expedito. Van cuatro años sin pronunciarse. Aun cuando Dagoberto Daal fue imputado y tiene arresto domiciliario, se ha valido de su socio para la invasión y construcción, amparándose en documentos privados de venta, con la subsecuente figura de estafa a los involucrados. En la alcaldía de Punto Fijo ordenaron la demolición de lo construido pero intercedió un alto funcionario y un familiar del preso y su socio. Dleón no estaba cumpliendo el arresto domiciliario, por lo que cuando la Policía lo detuvo en la calle, en lugar de enviarlo a prisión alega que meterá una petición humanitaria. En resumen, no está en discusión la titularidad del terreno, sino el forjamiento del documento ante la Notaria 5ta y la falsificación de las firmas. ¿Cuántos documentos más hay así?

CDI. Es en el del centro de Rubio, Táchira. Trajo consecuencias mi columna anterior, donde denuncié lo ocurrido en el Hospital Padre Justo, por la falta de atención a los pacientes y el problema con la médico integral Nelly  Granados.  Por una circunstancia familiar me presenté al CDI del centro de Rubio. La médico Milby Briceño, coordinadora del centro osó entrar a la consulta donde una doctora cubana atendía a mi familiar. Ese absurdo sentimiento de solidaridad automática y malsana, hizo que parte del personal actuara con actitud hostil. Uno de los vigilantes se dedicó a fotografiarnos. Milby se negó a decir quién era el vigilante y agregó que el jefe de la Misión Barrio adentro del Táchira le ordenó no decir nada.  Nadie allí oyó ni vio. Lo más insólito es que la mujer llamó a un militar para que los responsables del cuadrante de seguridad se presentaran porque “allí había una periodista sacando fotos y alterando el orden público”. Los militares comprobaron que mi presencia allí tenía un motivo justificado y que yo era la acosada. Milby se presentó con dos mujeres: una abogado recién graduada que sólo parece haber aprendido “hecho punible y vaya a la fiscalía, porque no se puede dar información sobre un empleado”. La encargada de la enfermería, dijo ser la esposa de un militar y se quejó de que nadie los tomaba en cuenta cuando hacían una denuncia y que su marido no podía salir con uniforme. Todos dijeron que hay mucha inseguridad, que Rubio es un pueblo tomado por los grupos irregulares, etc. ¿La conclusión? Cuando ese día ubicamos a la persona que tomó las fotografías supimos que quien ordenó vigilarnos y fotografiarnos fue la coordinadora del CDI, la médico Milby, molesta porque denunciamos al doctor Monrroy y lo que sucedió en la emergencia del Padre Justo. Su irresponsable actitud pudo llegar a mayores, al enviar a un vigilante del CDI a hacer funciones policiales. Y aunque ustedes no lo crean, también llegó al CDI el director del Hospital, el doctor Víctor Monrroy, que venía de una gira con el gobernador Vielma Mora, diciendo que los médicos integrales están pidiendo réplica por mi columna anterior. Mi respuesta a Monrroy fue: imagino que aprovechó para decirle al Gobernador que se ocupe del Hospital que está sin doctores suficientes y sin medicamentos; sobre la delicada epidermis de los médicos integrales, dígales que desmientan lo que yo vi en el hospital. Es triste cómo allí privan intereses personales antes que el bienestar de la comunidad. Y más triste es que quien actuó de manera tan miserable haya sido personal venezolano, a diferencia del profesionalismo que demostraron los cubanos.

BLANCO. Es Andrés Eloy, quizá el más sentido poeta venezolano. Fue él, quien estando en presidio escribió: “Por mí, la flor en las bardas/ y la rosa de Martí,/ por mí combate en la altura/ y en la palabra civil;/ para mí no hay negro esclavo,/ para mí no hay indio vil,/ por mí no hay perro judío/ ni hay español gachupín,/ …/ Por mí, ni un odio, hijo mío,/ ni un solo rencor por mí,/ no derramar ni la sangre/ que cabe en un colibrí,/ ni andar cobrándole al hijo/ la cuenta del padre ruin/ y no olvidar que las hijas/ del que me hiciera sufrir/ para ti han de ser sagradas/ como las hijas del Cid”.

libro 1 SIN LIMITElibro 2 SIN LIMITELIBRO. Es La verdadera historia, testimonios de Carolina Pérez Rodríguez. Fue presentado en el Táchira en la Librería Sin Límite, que con un rompimiento de esquemas, dirige Julieta Canto. El lleno fue total, el salón estuvo a reventar. Max Vásquez hizo la presentación y nos sorprendió al rememorar hechos de mi historia periodística en Diario La Nación. Yo les hablé de mi patria, de lo que cada uno de nosotros podemos y debemos hacer desde nuestro espacio. Aseguré que lo peor que nos pasa es la polarización que corroe el país, la deshonestidad y la falta de solidaridad. Hubo un intercambio con los asistentes que preguntaron sobre el periodismo, sobre el gobierno, etc. Hubo participación de políticos de larga trayectoria o de otros que están empezando a surgir. Un señor me entregó un papelito muy bien doblado: “Gracias Sebastiana, no desmayes en tu mensaje de reconciliación. No desmayes en decir las verdades. Y ten confianza en Dios, él siempre te acompaña, te ilumina y te protege. Humildemente doy gracias a Dios, porque me dio la oportunidad de oírte y ahora te valoro más”. Gracias Alfonso. He ahí las fotos.

ÚLTIMA HORA

  • Enviados del gobernador Vielma Mora les están diciendo, a las comunidades del interior del estado, que se preparen porque habrá una guerra civil.
  • Un peligroso antecedente se acaba de tejer en Brasil con el juicio político, basado en la ambición y el rencor, contra Dilma Rouseff.
  • Este domingo estaremos en Valle de La Pascua Guárico, para un evento de poesía y literatura. Y el martes en Tinaquillo hablaremos de periodismo.