La hija de Lina Ron reclama sus fueros en el chavismo

Texto y fotos: Sebastiana Barráez Pérez

ElEstimulo.com

22/08/2017

 

Lina Ron, la fallecida dirigente del partido Unión Popular Venezolana (UPV), ardua defensora del chavismo, solo tuvo una hija, Ivonne Ledezma Ron. Ella reclama espacio en la UPV. “El sábado 19 de agosto, se decidió la directiva del partido y, una vez más, fui execrada de algo que tiene que ver con mi mamá y de la revolución”, dijo en exclusiva para ElEstimulo.
Relata que se reunió la directiva de la UPV, “el partido que fundó mi mamá. Se aliaron Carmelo González y Henry Hernández. Carmelo hizo, por dos años, gira por toda Venezuela como presidente del partido. Dijeron en la reunión del sábado que, ‘por órdenes de arriba’, tienen que unirse y reconocer a Henry Hernández como presidente. Reunión a la cual obviamente no fui invitada”.
“El verdadero legado de Lina Ron, somos mi hijo Sebastián y yo. Se pretende ignorar a su única hija y a su único nieto”, afirma de manera enfática.

Lina Ninette Ron Pereira fundó la UPV en el año 2004. Ella fallece en marzo 2011. Y aunque tenía unos años separada del concejal Humberto Berroterán, es él quien presidía el partido de Lina. Pero en diciembre 2015, desde la cúpula del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), que controla el Polo Patriótico, presionan la salida de Berroterán de la UPV, quien se fue sin carta de renuncia ni expulsión.
Ivonne es una joven madre soltera que trabaja arduamente para sacar a su hijo adelante. Lina no dejó bienes ni riquezas, ni siquiera una vivienda. Su hija confiesa que vive en Valencia en un apartamento adquirido por un amigo y que no ha sido beneficiada con casa de la Misión Vivienda ni con ninguno de esos programas de la revolución.
“Trabajo por mi cuenta en bienes raíces”.
– ¿Cuál ha sido su participación en la revolución luego del fallecimiento de Lina Ron?
– A nivel comunal únicamente, trabajo social en la comunidad en la que vivo.


– ¿Está conforme con el uso del nombre de tu mamá por sectores del gobierno?
– No se ha buscado reivindicar sus raíces y sus bases de manera apropiada. La gente que luchó con ella, esos luchadores de a pie no han sido tomados en cuenta. Ha sido tomado en cuenta solo el bonito, el bien vestido, el burócrata. Ahí está el caso de Ana Márquez, de María la maestra, de Rocío, es decir, mujeres que le fueron leales aún más allá de la muerte, que entregaron gran parte de su vida al proceso, a la revolución, pero al morir mi mamá quedaron en la calle, quedaron sin nada, pidiendo ayuda a personajes políticos que conocieron y que las conocieron a ellas muy bien, pero que han sido ignoradas totalmente.
– ¿Cuál ha sido su situación, la de su hijo, qué hace para salir adelante?
– Si no trabajo no comemos, ni él ni yo. Puedo decir con toda propiedad y con la moral alta, muy alta, que no he sido beneficiada con las bondades materiales que pueda darle un gobierno a sus allegados. Cosa contraria a lo que puedan pensar muchísimas personas, para quienes por ser nosotros la hija y el nieto de Lina Ron, recibamos algún tipo de beneficio llámese carro, casa, dólares, etc.
– ¿No tiene usted acceso a altos dirigentes del chavismo como Jorge Rodríguez, Diosdado Cabello, Delcy Rodríguez, Tareck, el presidente Maduro u otro?
– ¿Acceso? pregunta difícil. Tener el número de teléfono de uno o de otro y escribirles y ser ignorada no sé si eso se podría llamar acceso.
– ¿Siente que la revolución tiene una deuda con Lina, con su hija y nieto?
– Totalmente, y con intereses, por agregarle algo a tu pregunta.
– ¿Qué esperaba usted de la revolución?
– Mi mamá le dio tanto a la revolución que esperaba, y aun espero, que el nombre de mi mamá sea reconocido por el Gobierno como la gran luchadora que fue, la mujer guerrera, mujer que se enfrentó a la derecha sin miedo, aun a costa de su propia libertad. No olvidemos que fue detenida y pago cárcel por defender a la revolución. Hoy día Lina, mi madre, ha quedado en el olvido, su memoria ha sido enterrada poco a poco. He visto cómo a camaradas ya sembrados le han puesto sus nombres a algunas misiones, carreteras, corredores. ¿Y el nombre de Lina y la lucha de Lina donde queda? El camarada Diosdado en varias oportunidades la ha nombrado en su programa, y lo hace desde el corazón, así lo siento; mi mamá lo quería y decía que era su hermano, uno que le regaló la vida. Pero más arriba de él, solo hay olvido.

– ¿Se siente identificada con la revolución?
– Totalmente. Mi madre me enseñó a ser leal. Hay errores, pero el presidente Maduro ha hecho el llamado para corregirlos. Creo total y firmemente que debe haber una reestructuración de poderes, porque hay mucha burocracia. Yo creo firmemente en que el Presidente tiene puesta su alma y su corazón en solucionarlos de la mano de un pueblo leal que lo acompaña. Pueblo que también exige y quiere soluciones.
– ¿Qué espera de la revolución Bolivariana, del presidente Maduro o Diosdado?
– Reivindicación a la lucha de mi

santa madre. Reivindicación a sus guerreros.
– ¿Cree usted que la UPV cumple la misión para la cual Lina la creó?
– Hasta los momentos no lo ha hecho.
– ¿Tiene alguna participación en la UPV?
– No, nunca me la dieron. Una sola respuesta obtuve y fue: los partidos políticos no son heredables. Y cuando mi mamá estaba viva, por preservar mi seguridad, no quiso que participara.
– ¿Se siente representada en el gobierno, en la Constituyente?
– Si. Yo voté por la constituyente, yo vote por Nicolás Maduro. Mi condición revolucionaria está intacta, yo aun creo, aun confío, como diría mi gran amigo Luis Felipe Acosta Carlez “vamos juntos, vamos bien”.
– ¿Tiene otro bebé además de Sebastián?
– Te cuento. Me inscribí en un programa de familias sustitutas en la alcaldía de Valencia. Me entregaron un bebé de un mes de nacido hasta que se solucionara el problema de la madre. Me encariñé con él. A los 8 meses, cuando la alcaldía supo de quién era hija, me lo quitaron. Me lo devolvían si a cambio yo salía públicamente con Cocciola, una camisa de Primero Justicia y hablando mal del gobierno. Obvio no lo hice. Le pedí auxilio a los míos, pero no me oyeron, así que mi nene, de año y ocho meses, está en un albergue. Tengo un año en esa lucha. A Naileth, madre biológica del niño, le han violado todos sus derechos y desde diciembre no se lo permiten ver. Ella ha ido a la defensoría del pueblo, fiscalía, defensoría de niños y le responden que Kevin Sepúlveda tiene mucho poder.
– ¿De tener la oportunidad qué le diría al presidente Maduro?
– Que aquí está una revolucionaria dispuesta a dar el todo por el todo. A la orden estoy. Mi mamá quería a Chávez, Chávez lo quiso a usted. Y yo amaba y amo a mi madre y a Chávez, entonces yo también a usted lo amo, lo respeto y aun creo en usted.