Mostrando las entradas con la etiqueta funcionarios. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta funcionarios. Mostrar todas las entradas

martes, 29 de septiembre de 2026

Funcionarios de Tierras y militares ayudan a la invasión de una hacienda productiva en la frontera

 

Representantes de la hacienda sostienen que grupos de ocupantes, funcionarios del Instituto Nacional de Tierras y efectivos de seguridad han intervenido en el precio sin notificación previa. Solicitan la actuación inmediata de la ZODI para ejecutar la medida judicial dictada en septiembre de 2026, restituir el acceso al fundo y evitar daños a mas de 2.000 semovientes bovinos.


Sebastiana Barráez/ martes 29 de septiembre 2026
Tomado de Infobae

El ministro de Agricultura, general Vladimir Padrino López.

La Hacienda El Porvenir, ubicada en el municipio Libertador del estado Táchira y propiedad de Gilberto Antonio Fuentes Rodríguez, se ha convertido en el centro de una disputa por la ocupación y adjudicación de tierras. Sus representantes aseguraron a Infobae que el predio mantiene más de 2.000 bovinos, entre animales destinados a la cría, la reproducción y el engorde, además de instalaciones y mejoras orientadas a la actividad agropecuaria.

Las invasiones en Táchira siempre han tenido respaldo de funcionarios del Instituto de Tierras, dependiente del Ministro de Agricultura, que desde abril dirige el general Vladimir Padrino López. El problema de la ocupación ilegal sigue activo por razones económicas y del partido de Gobierno.

La ocupación y lotificación de áreas de la Hacienda El Porvenir, así como la obstaculización de sus actividades agroproductivas y la falta de ejecución efectiva de una medida de protección dictada por el Tribunal Superior Agrario, revela la complicidad.

La situación compromete una unidad de producción con más de 2.000 semovientes bovinos destinados a la cría, reproducción y engorde, además de potreros cultivados, instalaciones, mejoras y bienes necesarios para la explotación agropecuaria. La restricción del acceso al agua y al pastoreo amenaza la integridad del rebaño y la continuidad de una actividad vinculada con la seguridad agroalimentaria.

El 4 de septiembre 2026, en horas del mediodía, un grupo de personas llegó al sector San Miguel del Fundo El Porvenir acompañado por efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y representantes de la Oficina Regional de Tierras (ORT) Táchira del Instituto Nacional de Tierras (INTI). Según la denuncia, comunicaron a Wilson Moreno Torrealba, encargado del sector, que tomarían posesión de las tierras y que el fundo debía ser desocupado.

Los presentes exigieron retirar el ganado y advirtieron que no asumirían responsabilidad por lo que pudiera ocurrir con los semovientes. Cuando Moreno informó que notificaría a Satuario Gutiérrez, encargado general de la hacienda, le habrían respondido que este no tenía competencia en el lugar y que cualquier reclamo debía formularse ante el INTI o los tribunales.

A partir de esa actuación se intensificó la demarcación de parcelas dentro de áreas destinadas históricamente a la ganadería extensiva. Las nuevas divisiones y cercas impiden el libre desplazamiento del rebaño, interrumpen el pastoreo y paralizan parcialmente las labores ordinarias del fundo.


El Tribunal ordena

Los viceministros Juan Alirio Villarroel y Wilber Atahualpa Colmenárez Escalona.

Ante la gravedad de los hechos, la representación judicial de Gilberto Fuentes, propietario de la hacienda, solicitó una medida cautelar anticipada de protección agropecuaria. El Tribunal Superior Agrario de la Circunscripción Judicial del estado Táchira la decretó el 14 de septiembre de 2026, dentro del expediente N.º 322-26.

La decisión prohíbe levantar obras nuevas, incluidas viviendas improvisadas, efectuar deforestaciones, realizar siembras improvisadas u ocupar ilegalmente cualquier área de la hacienda. Asimismo, ordena remover cercas perimetrales. La parte solicitante pidió extender la ejecución a toda demarcación con fines de lotificación, ranchos y cercados construidos por los ocupantes.

El 25 de septiembre de 2026, los apoderados judiciales de Fuentes se trasladaron al sector San Miguel junto con funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana para ingresar por el sector La Yaya y materializar la medida. La diligencia no pudo realizarse porque funcionarios de la GNB adscritos al Destacamento 215 no atendieron la orden de traslado y apostamiento fijada por el tribunal.

Siguen cercando

El jefe de la Zona Operativa de Defensa Integral (ZODI) Táchira, general Carlos Augusto Bastidas Bastidas.

Pese a la decisión judicial, los ocupantes continúan reforzando cercas, abriendo vías con tractor e introduciendo ganado en las áreas demarcadas, de acuerdo con los denunciantes. También mantienen cerrados los dos portones del sector San Miguel y restringen el ingreso del encargado y del personal obrero.

Estas restricciones dificultan el acceso de los animales a fuentes de agua y a potreros sembrados con pasto Mombasa. La representación de la hacienda advierte que el confinamiento y la pérdida de áreas de pastoreo pueden causar daños irreparables al rebaño, reducir la producción y afectar el abastecimiento alimentario.

La culpa es del dron

Ing. Javier Enrique Sánchez Quintero, coordinador general de la Oficina Regional de Tierras (ORT) del Táchira.

El 24 de noviembre 2025, representantes de El Porvenir acudieron al INTI Táchira y se reunieron con Javier Enrique Sánchez Quintero, coordinador general de la Oficina Regional de Tierras. El funcionario les indicó que una inspección determinó que no había ganado ni propietario identificado y que, con base en ello, se adjudicaron 500 hectáreas.

La defensa denuncia una vulneración del debido proceso, pues afirma que ni Fuentes, ni el encargado, ni sus abogados fueron notificados del inicio o curso del procedimiento. Ante el reclamo sobre la existencia visible de más de 1.500 reses, potreros cultivados y trabajadores, Sánchez explicó que la inspección se realizó mediante un dron que “seguramente no captó nada de eso”.

Por recomendación del propio coordinador, la representación del fundo solicitó formalmente el 15 de diciembre de 2025 la revocatoria de las adjudicaciones. Hasta finales de septiembre 2026 el INTI y la ORT Táchira no habían emitido respuesta.

La competencia directa recae en los viceministerios de Juan Alirio Villarroel, Viceministro para el Desarrollo Pecuario Integral y Wilber Atahualpa Colmenárez Escalona Viceministro para el Desarrollo Agrario y Gestión de Tierras de Venezuela.

Antecedentes inmediatos

Tamani Bernal ejecutó una acción de extracción de ganado de la finca El Porvenir en el año 2022.

El 8 de noviembre de 2025, un grupo de aproximadamente 20 personas ingresó por la parte posterior de la hacienda, en el área que limita con el río Navay, desde el Potrero El Plato, vía Los Almendros, hacia el sector San Miguel. Aprovechando la ausencia del encargado, levantó cercas y marcó parcelas, según la denuncia.

El 11 de noviembre se presentaron un supuesto funcionario del INTI, un abogado y militares de la GNB sin exhibir identificación. Mostraron un memorando del 5 de noviembre 2025, suscrito por Javier Enrique Sánchez, que ordenaba inspeccionar el predio Arcángel, propiedad de Jesús Martínez, en San Antonio de Caparo; la defensa subraya que ese inmueble no guarda relación con El Porvenir.

El 24 de abril 2026, varias personas fotografiaron la propiedad y preguntaron al encargado si había ganado en el predio. Tras la confirmación, presuntamente le solicitaron no informar al dueño. El 4 de junio se produjo una nueva alerta ante la posible entrada de un grupo para ocupar otras 400 hectáreas.

Hace más de cuatro años, el 26 de mayo 2022, alrededor de las 6:00 de la mañana, varios camiones ganaderos llegaron al fundo. Los propietarios atribuyeron la actuación a un grupo encabezado por Tamani Bernal, identificado en la denuncia como hijo del gobernador Freddy Alirio Bernal Rosales, y acompañado por el abogado Eduardo Hernández, vinculado por los denunciantes con la Oficina Nacional Antidrogas.

(http://www.sebastianasinsecretos.com/2022/05/venezuela-el-hijo-del-gobernador-del.html)


Según esa denuncia, cerca de 600 bovinos fueron retirados sin autorización del propietario. La Fiscalía del estado Táchira inició un proceso penal por instrucción de la Fiscalía General de la República; posteriormente se recuperaron los animales y el Tribunal Superior Agrario dictó una medida de protección agroalimentaria.


La actividad agropecuaria

Uno de los trabajadores de la hacienda El Porvenir arrea al ganado de la propiedad.

Gilberto Antonio Fuentes Rodríguez sostiene una posesión pacífica de más de 30 años, regularizada mediante Carta Agraria aprobada por el Directorio del INTI en su reunión N.º 38-04, del 29 de junio de 2004. La actividad se acredita, según sus representantes, con personal permanente, oficinas, certificados de vacunación del ganado, comprobantes de labores de maquinaria, potreros sembrados e infraestructura agropecuaria.

Los representantes de El Porvenir solicitan al jefe de la Zona Operativa de Defensa Integral (ZODI), general Carlos Augusto Bastidas Bastidas, y a las autoridades competentes que dispongan el acompañamiento necesario para ejecutar de inmediato la medida judicial del 14 de septiembre de 2026 y garantizar el ingreso seguro de los propietarios, encargados, trabajadores y apoderados.

Asimismo, solicitan retirar cercas, lotificaciones y construcciones improvisadas; restablecer el acceso del ganado al agua y a los potreros; impedir nuevas ocupaciones; investigar las actuaciones administrativas denunciadas; y determinar las responsabilidades derivadas del incumplimiento de la orden judicial.

La parte denunciante atribuye al INTI Táchira y al alcalde del municipio Libertador apoyo a los grupos ocupantes, señalamiento que corresponde esclarecer mediante una investigación formal y con respeto al derecho a la defensa.

La ejecución efectiva del decreto contenido en el expediente N.º 322-26 resulta urgente para evitar daños mayores al rebaño, preservar la producción agropecuaria y restablecer el orden público. Los representantes de la hacienda El Porvenir requieren una respuesta institucional inmediata, documentada y coordinada que garantice el cumplimiento de la decisión del Tribunal Superior Agrario.




martes, 7 de julio de 2026

Un coronel calificó de degradación militar que funcionarios ajenos a la Fuerza Armada entreguen sables a nuevos oficiales

 

El coronel retirado Julio César Palavicini Guédez, expresó su rechazo a la participación de figuras civiles en la entrega del arma de mando durante la graduación conjunta de los egresados de la Universidad Militar de Venezuela. 


Sebastiana Barráez/ martes 7 de julio 2026
Tomado de Infobae

Un coronel calificó de degradación militar que funcionarios ajenos a la Fuerza Armada entreguen sables a nuevos oficiales.

El coronel retirado Julio César Palavicini Guédez cuestionó la entrega del sable de mando a nuevos oficiales de la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela (UMBV) por parte de dirigentes civiles y autoridades ajenas a la cadena de mando castrense, hecho que calificó como una “afrenta directa” a la dignidad de la institución militar.


La polémica surgió durante la ceremonia de Graduación Conjunta de tenientes y tenientes de corbeta, un total de 1.115 oficiales de Comando, Técnicos y Tropas que egresan de la Universidad Militar de Venezuela, en la que participaron en la entrega de sables además de Delcy Rodríguez, su hermano Jorge Rodríguez, el ministro Diosdado Cabello y el vicepresidente de economía Calixto Ortega, con el argumento de ser parte de un llamado Alto Mando Político Militar.


“Ver cómo se desnaturaliza la entrega del sable de mando, delegando una responsabilidad de tal magnitud en figuras ajenas a la cadena de mando militar, es una afrenta directa a la dignidad de nuestra institución”, afirmó Palavicini, integrante de la promoción del Curso Especial de Formación de Oficiales del Ejército (Cefoe) “GD Andrés Rojas”, quien pasó a retiro en enero de 2007 con el grado de coronel del Ejército.

Jorge Rodríguez entrega el sable la ceremonia de la Universidad Militar.

“Como oficial formado bajo la estricta disciplina y el respeto a la liturgia castrense, me permito expresar mi más profunda preocupación y rechazo ante lo que considero una degradación del mérito y de las tradiciones más sagradas de nuestra Fuerza Armada Nacional”, sostiene el coronel en retiro.


Aunque Delcy Rodríguez asumió funciones de comandante en jefe en su condición de presidenta encargada, las demás figuras presentes no forman parte de la estructura formal de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) por lo que no tienen la investidura correspondiente para encabezar un acto de esa naturaleza, que se llevó a cabo en el Patio de Honor de las Academias en Fuerte Tiuna, como parte de la conmemoración del 215° Aniversario de la Firma del Acta de Independencia.


Desde que ocurrió la Operación Resolución Absoluta, el 3 de enero 2026, cuando fuerzas militares de Estados Unidos extrajeron del territorio venezolano a Nicolás Maduro Moros y a Cilia Adela Flores de Maduro, Delcy Rodríguez asumió la presidencia interina.

El vicepresidente sectorial de economía Calixto José Ortega Sánchez.

En muchos actos se hace acompañar de su hermano el psiquiatra Jorge de Jesús Rodríguez Gómez, quien preside la Asamblea Nacional; del militar retirado teniente Diosdado Cabello Rondón, ministro del Interior y secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV); y el ingeniero industria Calixto José Ortega Sánchez vicepresidente sectorial de Economía. Para Palavicini, esas credenciales no sustituyen el peso simbólico ni la autoridad institucional que exige la ceremonia.


Durante este evento en Fuerte Tiuna Delcy Rodríguez le dijo a los graduandos "debo recordar que la mitad de los que firmaron el acta de independencia eran jóvenes como ustedes; jóvenes que se entregaron a su país, a su patria, pensando en un porvenir mejor, más grande, de gloria y de profunda dignidad. Esa fue una generación que se dedicó a la lucha por la independencia de Venezuela. Ese espíritu generacional está más vivo que nunca en el corazón de cada uno de ustedes"


Historia y honor

“La entrega del sable de mando no es un acto burocrático; es la culminación de años de sacrificio, desprendimiento y formación integral. Es el momento en que un joven oficial jura ante la patria entregar su vida y su juventud al servicio de la Nación”, señaló el oficial.

Diosdado Cabello Rondón llegó al grado de teniente y hoy es ministro del Interior.

Palavicini insistió en que la tradición histórica convierte la entrega del sable en un acto solemne y recuerda que la tradición histórica hace de ese hecho un acto solemne que requiere la presencia del presidente de la República, en su rol constitucional de comandante en Jefe, porque es el símbolo de reafirmar el vínculo entre el mando superior y el oficial que asume la responsabilidad de conducir tropas. 


El sable, dijo, representa honor, jerarquía, historia y mando. A su juicio “tratarlo con la ligereza de una entrega protocolar cualquiera no solo es una falta de respeto al graduando, sino un claro síntoma del desprestigio al que se está sometiendo a nuestra amada Fuerza Armada”, advirtió.


El coronel retirado exhortó a preservar el valor de las tradiciones militares y el respeto al mérito dentro de la institución. “Las instituciones se sostienen sobre la base de sus ritos y su respeto al mérito. Degradarlos es RC debilitar la columna vertebral de la defensa nacional. ¡La carrera de las armas merece el respeto y la solemnidad que su historia exige!”, concluyó.


viernes, 12 de diciembre de 2025

El caso Carrasco y la cadena de impunidad en la Guardia Nacional Bolivariana develada por la Misión de la ONU sobre Venezuela

 

El informe describe el caso del estudiante de origen español de 21 años. Su escalofriante historia de abusos y denegación de justicia empezó la noche del 13 de febrero de 2014


Sebastiana Barráez/ viernes 12 de diciembre 2025

@SebastianaB

Tomado de Infobae

El estudiante Juan Manuel Carrasco González denunció brutales torturas a manos de la GNB

La teniente Kinberlyn Carolina Pirona Ruiz fue acusada, en febrero de 2014, junto con otros militares, por el Tribunal Sexto de Control de Carabobo por los violentos hechos contra manifestantes. Es la misma oficial que investigó el caso del periodista Ramón de Jesús Centeno Navas, detenido desde febrero de 2022. Pirona aparece en el más reciente informe de la Misión de Determinación de los Hechos sobre el caso Venezuela, que puntualiza responsabilidades de la GNB en crímenes de lesa humanidad.


El primer caso que describen es el de Juan Manuel Carrasco González, estudiante de origen español, de 21 años, cuya escalofriante historia de abusos y denegación de justicia empezó la noche de la noche del 13 de febrero 2014, en Valencia, estado Carabobo.


Esa noche, funcionarios de la GNB, que perseguían manifestantes, dispararon gases lacrimógenos y perdigones. Juan Manuel Carrasco González y otras tres personas, incluida una mujer, se introdujeron en un vehículo para resguardarse; ocho funcionarios les dispararon perdigones rompiendo las ventanas del carro. 

Nicolás Maduro Moros a la cabeza de la Cadena de Mando como Comandante en Jefe de la FANB

Luego sacaron al conductor del vehículo y lo golpearon con una patada en la cara, y también golpearon a la mujer, quien logró huir con la ayuda de Carrasco, “mientras los funcionarios de la GNB continuaron golpeando y pateando a los tres hombres, utilizando las culatas de sus armas”. 


“Los funcionarios los arrastraron y se alejaron del carro diciendo ‘¿Ves cómo quemas tu propio auto?’ antes de que los propios funcionarios le prendieran fuego”. 


Los funcionarios llevaron a los tres hombres a las inmediaciones del Distribuidor El Trigal, donde estaban otras personas detenidas, tiradas en el suelo en posición fetal. “Un funcionario de la GNB, identificado como el sargento Blanco se acercó por detrás a Carrasco y usó su rifle para bajarle el pantalón y la ropa interior y penetrarlo por el ano con la punta del arma. También pasó la punta del rifle por encima de las nalgas de otro detenido”.

MG Justo Noguera Pietri era el entonces Comandante General de la GNB

Cerca de la medianoche, a Carrasco y los otros detenidos, los trasladan al Destacamento de Seguridad Urbana (DESUR) de la GNB en Carabobo, donde fueron obligados a dormir sentados; “los funcionarios los pateaban ocasionalmente al pasar y les arrojaban agua”.


En el informe “Crímenes de lesa humanidad: el rol de la Guardia Nacional Bolivariana”, del 11 de diciembre 2025, la Misión de determinación de los hechos sobre Venezuela, profundiza en la responsabilidad de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) en dichas violaciones, puntualizando hechos y responsabilidades atribuibles en los distintos niveles de la cadena de mando.

Luisa Marvelia Ortega Díaz, la entonces Fiscal General de la República

La farsa de la Fiscalía

El Ministerio Público inicia la investigación penal al día siguiente, 14 de febrero 2014, que “recae en la Fiscalía Sexta del estado de Carabobo, a cargo del fiscal superior Hankel Escalona, la fiscal Nidia González y la fiscal auxiliar segunda Anahí Vargas”, destaca el informe de la Misión de Determinación de los Hechos de la ONU.


Es importante destacar que el nombre correcto del fiscal es Hahkell Yamil Escalona Abonkheir, quien había ocupado varios cargos en fiscalías de los estados Portuguesa y Carabobo, un año después, el 19 de noviembre 2015 fue nombrado coordinador de la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (SUNDDE) en Acarigua, Portuguesa. 


La fiscal auxiliar segunda, Anahí Vargas, ya era esposa del Mayor Ephraín Enrique Verdú Torrelles, segundo comandante del Destacamento de Seguridad Urbana (Desur) en Carabobo y es uno de los actualmente imputados por el fiscal federal argentino, Carlos Stornelli, por presuntos crímenes de lesa humanidad, junto a otros 13 militares venezolanos, en el marco de la jurisdicción universal.

La Tte. Kinberlyn Carolina Pirona Ruiz era jefa de servicios Desur y también investigadora en el caso del periodista Ramón Centeno

Ignorando las denuncias

Entre las diligencias practicadas, en el expediente de Juan Manuel Carrasco y otras 11 personas, la Fiscalía “consigna seis informes médico-forenses”, los cuales documentan que el joven estudiante de 21 años “presentaba contusiones y traumatismos en la cabeza y el cuerpo, así como abrasiones anales compatibles con penetración por un objeto no identificado”. 


Funcionarios de la GNB que participaron en el operativo rindieron declaraciones, detallando la actuación de los distintos destacamentos durante la represión en las inmediaciones del Distribuidor El Trigal y los hechos posteriores en el DESUR Carabobo”.


El 15 de febrero 2014, en la audiencia de presentación, “Carrasco y las demás personas imputadas relataron las violencias sufridas y mostraron sus lesiones. Carrasco informó a la jueza y a la fiscal que había sido violado, que tenía dificultades para sentarse y que continuaba sangrando”. 


También, otras víctimas describieron lesiones en distintas partes del cuerpo,ncluyendo heridas en la cabeza, y denunciaron el robo de objetos personales. Aun con esos testimonios y las observaciones médicas previas, “la jueza no adoptó medida alguna para ordenar una investigación inmediata sobre los malos tratos y la violación denunciada”.

El mayor Ephraín Enrique Verdú Torrelles y el General Douglas González Casamayor

Acusados

La Misión de la ONU destaca que el 23 de febrero 2014 el Ministerio Público acusó ante el Tribunal Sexto en Funciones de Control del Circuito Judicial Penal al sargento primero Luis Alejandro Blanco Cedeño, al primer teniente Luis Neil Mejías Aponte y a la teniente Kinberlyn Carolina Pirona Ruiz, quienes eran enfermero y jefa de servicios del DESUR, respectivamente.


A Blanco Cedeño lo acusaron como autor material del delito de tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes, maltrato físico y verbal y encubrimiento.


Mejías Aponte y Pirona Ruiz fueron imputados únicamente por encubrimiento.


A pesar de la gravedad de los delitos que superan los 10 años, la Fiscalía solicitó para los tres acusados medidas cautelares sustitutivas de libertad. “A pesar del testimonio de Carrasco y de los informes médico-forenses, la violación sexual no fue investigada”. 


El 24 de febrero, la entonces fiscal general Luisa Marvelia Ortega Díaz, negó públicamente la existencia de violación.

Los entonces ministro del Interior y de Defensa, MG Miguel Rodríguez Torres y la almirante Carmen Teresa Meléndez Rivas

Cuatro meses después, el 11 de junio 2014, siete de las víctimas, entre ellos el estudiante Juan Manuel Carrasco González, presentaron acusación particular propia contra los tres funcionarios por tortura, tratos crueles, inhumanos o degradantes, y encubrimiento. 


El 7 de julio de 2014, también denunciaron ante la Fiscalía 28 con competencia en Derechos Fundamentales del estado de Carabobo a ocho funcionarios adicionales de la GNB, por coautoría en tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes.


El juicio oral ante el Tribunal Sexto fue suspendido en cuatro oportunidades por diversos motivos. Luego, el caso pasó al juez Jesús Yépez, del Tribunal Sexto de Carabobo, pero por el fallecimiento del juez de la causa, el proceso debía reiniciarse con un nuevo juez. 


Así, el nuevo juicio oral y público fue fijado para el 27 de noviembre 2025, pero el fiscal nacional no se presentó ese día y el juicio fue pospuesto para el 25 de enero de 2026. 


Pese a las denuncias públicas de Carrasco y su abogado, y a los informes médicos que acreditan lesiones anales compatibles con penetración por objeto, la violación sexual no fue incorporada en la acusación contra Blanco Cedeño. 


“Las autoridades alegaron que Carrasco solo había reportado golpes durante el reconocimiento médico y que no mencionó la violación durante su audiencia de presentación, y sostuvieron que las pruebas médicas no respaldaban su versión”.


Hasta noviembre 2025, dice la Misión de Determinación de los Hechos que los tres funcionarios de la GNB “continúan bajo medidas cautelares sustitutivas a la detención, y no se ha iniciado ninguna investigación respecto de los otros ocho militares denunciados.

Generales Carlos Leal Tellería y Antonio Benavides Torres, actual ministro y diputado, respectivamente

La cadena de mando

De acuerdo con la investigación de la Misión, la estructura de mando bajo la cual actuaron los funcionarios involucrados se organizaba del siguiente modo. 


Político estratégico: máxima autoridad Nicolás Maduro como comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). 


Orden público: la conducción operativa correspondía al Ministerio de Defensa en cabeza de la almirante Carmen Teresa Meléndez Rivas. quien coordinaba con el ministro de Interiores, Justicia y Paz, encabezado por el MG (Ej.) Miguel Rodríguez Torres, “quienes daban las instrucciones operativas dirigidas a los cuerpos de seguridad”. 


La Comandancia General de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) estaba a cargo del mayor general (GNB) Justo José Noguera Pietri.


La Misión de la ONU dice que recibió testimonios recibidos por la Misión indican que, a pesar de ser función del Ministerio de Defensa, las instrucciones operativas en materia de orden público “eran transmitidas por el Ministerio del Interior, Justicia y Paz, que coordinaba directamente con los mandos de la GNB desplegados en los Estados”.


Según la investigación de la Misión, en febrero de 2014, el entonces comandante general de la GNB, MG Justo José Noguera Pietri, “ordenó el despliegue de unidades especiales desde Caracas para reforzar a los Comandos Regionales de la GNB en distintas localidades del territorio venezolano ante la escalada de protestas”.

Coronel Ramón Adolfo Pimentel Avilán y el general Arquímedes Herrera Russo

Agrega el informe de la Misión que “con información obtenida de fuentes con conocimiento directo de los hechos, el Comando Regional N°2 de la GNB en Carabobo estaba a cargo del general de Brigada Arquímedes Herrera Russo; actuando como segundo comandante el coronel Ramón Adolfo Pimentel Avilán”.


En el caso de Carabobo, destaca el Informe de la Misión, al teniente coronel Frank Osuna Díaz, comandante del Destacamento N°24, responsable directo del operativo. “En el DESUR Carabobo, la unidad donde fueron recluidas y recibieron malos tratos las personas detenidas, el coronel Douglas González Casamayor era el comandante, y su segundo al mando el mayor Ephraín Enrique Verdú Torrelles”.


Menciona el informe de la Misión de Naciones Unidas que, en el nivel superior de coordinación regional, la REDI (Región Estratégica de Defensa Integral) Central, estaba bajo el mando de quien es hoy en día diputado del Partido Socialista (PSUV),  MG (GNB) Antonio José Benavides Torres.


En la ZODI (Zona Operativa de Defensa Integral) del estado Carabobo se encontraba para el año 2014 el entonces General de División Carlos Augusto Leal Tellería, quien actualmente es el ministro de Alimentación.


Finalmente, en la cadena de mando señalada por la Misión están “funcionarios del DESUR Carabobo y del Destacamento N°24 de la GNB que participaron en la represión de manifestaciones, detenciones arbitrarias, malos tratos, torturas y violencia sexual ocurridas en las inmediaciones del Distribuidor El Trigal, en Valencia”.


https://www.infobae.com/venezuela/2025/12/12/el-caso-carrasco-y-la-cadena-de-impunidad-en-la-guardia-nacional-bolivariana-develada-por-la-mision-de-la-onu-sobre-venezuela/


Funcionarios de Tierras y militares ayudan a la invasión de una hacienda productiva en la frontera

  Representantes de la hacienda sostienen que grupos de ocupantes, funcionarios del Instituto Nacional de Tierras y efectivos de seguridad h...