viernes, 25 de diciembre de 2020

Venezuela: a los indígenas de la Operación Aurora les arrancaron las uñas y ahora los están dejando morir enfermos y de hambre

 En diálogo con Infobae, el abogado Olnar Ortiz relató que las denuncias han sido formuladas ante la Defensoría del Pueblo, en la Dirección de Derechos Fundamentales


Sebastiana Barráez/ viernes 25 de Diciembre de 2020

@SebastianaB

Tomado de Infobae

 

 “La cárcel de El Rodeo no le da alimento a ninguno de los privados de libertad, lo cual ha ido deteriorando la salud de los pemones, lo que tiene a cinco de los trece con problemas de salud y a Salvador Franco con riesgo grave”, dijo a Infobae el abogado Olnar Ortiz, quien es indígena Bare, Defensor de DDHH y Coordinador Nacional de Pueblos Indígenas de Foro Penal.

Familiares  pidiendo por la libertad de los pemones. 
Los acompaña el abogado Olnar Ortiza

Relata que las denuncias han sido formuladas ante la Defensoría del Pueblo, en la Dirección de Derechos Fundamentales, incluso en el Tribunal que lleva la cauda, Amnistía Internacional, la Corte Penal Internacional, así como a los delegados en Caracas de la Alta Comisionada y de la ONU en Ginebra.

El caso de los pemones hace referencia a 13 miembros de comunidades indígenas de la Gran Sabana, quienes están detenidos por su participación en el asalto al 513 Batallón de Infantería Selva “GD Mariano Montilla”, ubicado en el sector Luepa, municipio Gran Sabana del estado Bolívar. Esa operación militar la comandaron un grupo de oficiales retirados de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, acompañados por pemones.

Los trece indígenas detenidos son: Fiaciencio Meya Fernández, Lisandro González, Carlos Alfredo Fernández, Julio Leomar Delgado, Carlos César García, Ronny Kelvin Sánchez Lambos, Oscar Albaniz Pérez, Amilcan José Pérez, Frederick Fernández, Frank José Fernández, Salvador Fernando Franco, Willy Gabriel Martínez y Pantaleón Hovito Mesía.

Ortiz destaca que “desde el primer momento en que ellos fueron trasladados, en mayo 2002, a la cárcel de El Rodeo, hemos denunciado, primero el traslado sin orden judicial por lo que Amnistía Internacional se pronunció. Desde el primer momento que llegan al Rodeo señalamos las condiciones de insalubridad de ese centro penitenciario, además de que está sobreproblado, no tiene condiciones de acueductos de aguas servidas y agua potable; a ellos les llega agua en camiones cisterna y es la que también deben consumir”.

“En junio ya los indígenas detenidos presentan problemas gastrointestinales que, según el diagnóstico del médico del centro penitenciario, señalando que algunos con síntomas de amibiasis. NO les permitían el acceso de alimentos ni medicinas, por el tema de la pandemia. Recurrimos al comandante del destacamento que presta el servicio de seguridad al penal para poder ingresar los medicamentos. Desde julio, empiezan a presentar síntomas asociados al Covid19 que denunciamos, pero nunca les hicieron exámenes de despistaje, ni para ellos, ni para nadie en el penal”.

Varios de los contagiados y enfermos fueron recuperándose, pero no sucedió así con Salvador Franco cuyo estado de salud fue empeorando “hasta llegar a la situación de hoy donde tememos por su vida; él está muy mal, ha perdido mucha masa muscular, mucho peso”.

Olnar Ortiz es indígena y es abogado de los pemones detenidos. 

Agrega Olnar Ortiz que “en septiembre 2020 denunciamos que desde mediados de agosto y principios de septiembre, las autoridades del penal permiten la visita de los familiares, pero no a los abogados, pero más que todo con la intención que les lleven alimentos preparados, porque no permiten víveres porque alegan que el penal no tienen condiciones para que los detenidos preparen sus alimentos”.

“En el caso de los pemones es muy complicado porque ellos están lejos de sus comunidades indígenas, lejos de sus familias. Ha sido muy importante el apoyo de Felicia Pérez, madre de tres de los pemones, quien logró conseguir albergue en el convento de las Hermanas Franciscanas, que han colaborado y junto al Foro Penal y otro grupo de personas han logrado brindar alimentos y traslado al penal dos días por semana de alimentos no perecederos”.

 Torturados

Por el caso de la Operación Aurora, ocurrida en la madrugada del 22 de diciembre 2019, hay en la causa 27 personas entre civiles y militares, incluyendo los 13 pemones. (http://www.sebastianasinsecretos.com/2020/09/un-militar-de-la-operacion-aurora.html)

Tres de los militares de la Operación Aurora que están fuera del país.

Según explica Ortiz, varios pemones se entregaron el 22 de diciembre, luego de que retornaran a su comunidad; otros, entre el 28 y 30 de ese mes fueron detenidos en distintas comunidades.

Resalta que ellos nunca han negado su participación en la Operación Aurora. “La versión que han sostenido los pemones es que a ellos los buscaron para realizar trabajos en una mina, no sabían que los estaban involucrando en el asalto a un cuartel.

“Los engañaron cuando los fueron a buscar el 21 de diciembre en la tarde. A todos ellos los obligaron a dar testimonios en el momento en que fueron detenidos y trasladados a la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim). Fueron coaccionados, maltratados y torturados para que ellos rindieran testimonio de su participación en el hecho”.

Aquellos indígenas que se entregaron el día 22, en presencia del capitán de la etnia y sus familiares, lo hicieron con el acuerdo de que ellos no negaban su participación, pero aclarando que los llevaron de manera engañosa y que por eso se estaban entregando. “Desde el primer momento los empezaron a maltratar, incluso los sometieron a asfixia mecánica en la DGCIM. A algunos les arrancaron las uñas”.

Un primer grupo de los pemones fue presentado, en Guasipati, el 27 de diciembre 2019, ante un Tribunal Militar, que después declinó su competencia ante el Tribunal Cuarto de Control de Terrorismo en Caracas anulando todas las actuaciones del Tribunal Militar; ese grupo fue presentado el 10 de enero 2020. El segundo grupo fue presentado el 22 de febrero 2020.

 

Salvador Franco es uno de los 13 pemones detenidos.

Desaparición forzosa

“En el primer grupo se encontraba Frank Fernández, que fue herido, y no fue presentado el día 10 de enero sino en fecha posterior, de manera que estuvo en condición de desaparición forzosa durante 60 días; ni sus familiares ni siquiera nosotros, sus abogados, sabíamos dónde estaba ni en qué condiciones. La Dgcim negaba que él estuviera en sus instalaciones”, asegura el abogado indígena.

Explica Ortiz que “la Dgcim como el Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) tienen esa figura de ‘periodo de adecuación’ (medida de acostumbramiento) de manera que no permiten, por más de 45 días, la visita de familiares ni de abogados. Por ello no sabíamos donde estaba Fernández ni otros de los indígenas. Casi todos fueron víctimas de desaparición forzosa”.

“La última audiencia de presentación del segundo grupo fue el 22 de febrero 2020, pero luego se implementaron las medidas sanitarias de la pandemia por el coronavirus. La primera audiencia preliminar iba a ser a finales de octubre 2020, la cual fue pospuesta durante cuatro oportunidades hasta que por fin se realizó el 25 de noviembre 2020, cuando fueron acusados de cinco delitos, entre ellos terrorismo y asociación para delinquir”.

“El 2 de noviembre conocimos la decisión del juez acusándolos de los cinco delitos. En esa audiencia el juez, a solicitud de los abogados, ordena el traslado de todos los pemones, para la revisión médica, haciendo principal énfasis en el caso de Salvador Franco que está actualmente muy delicado de salud, según hemos sabido por sus familiares que está tosiendo sangre”, finaliza diciendo el abogado Olnar Ortiz.

 https://www.infobae.com/america/venezuela/2020/12/25/venezuela-a-los-indigenas-de-la-operacion-aurora-les-arrancaron-las-unas-y-ahora-los-estan-dejando-morir-enfermos-y-de-hambre/


jueves, 24 de diciembre de 2020

La empresa estatal venezolana Minerven envía oro a Cabo Verde con el objetivo de aceitar la libertad de Alex Saab

 Gran cantidad del metal está saliendo para África, con el fin de allanar la ruta que libere al empresario cercano a Nicolás Maduro


 

Sebastiana Barráez/ jueves 24 de diciembre 2020

@SebastianaB

 Tomado de Infobae

 

 

Uno de los hombres de mayor confianza y mano derecha del colombiano Alex Naín Saab Morán es Carlos Rolando Lizcano Manrique, quien maneja en Venezuela múltiples negocios del hombre actualmente detenido en Cabo Verde. Gran cantidad del oro venezolano de la empresa Minerven está saliendo para Cabo Verde, África, con el fin de aceitar la ruta que libere a Alex Saab, según dijo a Infobae una fuente que pidió reserva de su nombre.

El oro venezolano está siendo enviado a Cabo Verde 
para abrir la ruta de lieración de Alex Saab

El nombre de Lizcano Manrique siempre aparece ligado al de Alex Saab y Álvaro Pulido. Los escoltas de él y otros de ese grupo son funcionaros de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim), agregó.

“Es así como está controlando la estación internacional de servicio de combustible en el municipio fronterizo Pedro María Ureña del estado Táchira”.

“Su influencia en Minerven es indudable”, dijo al advertir que por esa vía controlan el oro. “Carlos Lizcano maneja Minerven a través de Carlos Sánchez, quien ha recibido instrucciones provenientes de El Tigre, como le dicen a Saab Naín, para que envíe todo el oro que salga”. En el 2011 la empresa Minería de Venezuela (Minerven) planeaba a largo plazo la creación de una planta de refinación de oro en El Callao, estado Bolívar, con capacidad de procesamiento de 100 toneladas por año.

Alex Saab a quien en Minerven conocen como El Tigre

La Corporación Venezolana de Guayana Minerven C.A. (CVG Minerven) es una empresa encargada de la explotación del oro. La empresa, creada por el entonces presidente Rafael Caldera en 1970, fue nacionalizada en 1974 por Carlos Andrés Pérez. Desde el 2013 ha sufrido una serie de acciones, que empiezan por la intervención que de ella hizo Nicolás Maduro. Sus acciones asaron a Petróleos de Venezuela (Pdvsa) en el 2015.  

Maduro ordena que pase a las manos de la Vicepresidencia Ejecutiva en el año 2017. En el marco del congreso del Partido Socialista de Venezuela (Psuv), en agosto 2018, dijo que se reestructuraría a Minerven para que cada lingote que se produzca sea para la riqueza del país, según dijo.

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac) dependiente del Departamento del Tesoro norteamericano sancionó a Minerven y a su presidente, Adrián Perdomo Mata. 

Hay que destacar que “el oro que están sacando de Minerven lo están enviando para Cabo Verde, porque necesitan llegarle a toda la red necesaria para sacar a Alex Saab de la cárcel”, dijo la fuente a Infobae.

El avión YV-3441, interceptado por autoridades de EEUU 
cargado con armas y dinero en efectivo

 Petróleo, oro y gasolina

“No es solo que Saab, a través de Carlos Lizcano, está metido en el negocio que representa las cajas CLAP, está en cualquier negocio grande que hay en Venezuela: petróleo, oro y gasolina”.

“Alex Saab tiene en Venezuela, a través de Lizcano Manrique, una flota de ocho aviones con los que mueven a la gente para las minas o para cualquier parte de Venezuela, por eso Lizcano entra y sale de cualquier aeropuerto del país sin restricción alguna”.

Funcionarios colombianos y de Estados Unidos han investigado y solicitan a Lizcano para que comparezca ante la justicia de esos países, pero él se ha establecido en un edificio propiedad de Saab, en la urbanización Las Mercedes de Caracas, donde también vive la importante estructura de personal que el colombiano tiene en la capital del país. “En un estacionamiento tiene unas 3 camionetas de lujo; Haylux, Fortuner, Four Runner, cinco camionetas Mercedes Benz”.

Carlos Rolando Lizcano Manrique

Las oficinas de Lizcano están en el Centro Empresarial Altamira en Caracas y desde ahí manejan en gran entramado de negocios que Saab y compañía han instalado en el país.

El 18 de agosto el diputado a la Asamblea Nacional por Primero Justicia dijo que “uno de los pasajeros frecuentes del YV 3441, interceptado por autoridades de EEUU cargado con armas y $ en efectivo, es Carlos Rolando Lizcano, pieza clave de las estructuras criminales de Alex Saab. Los que dudan deben saber que la oportunidad para salvarse no será eterna”.

Por su parte, el periodista Roberto Deniz destacó, el 5 de agosto 2018, que Lizcano Manrique es nacido en Cúcuta y que es el propietario de la empresa Salva Foods, la encargada de las tiendas CLAP. “Lizcano Manrique está relacionado con Alex Saab y Álvaro Pulido a través de Group Grand Limites, proveedora de los CLAP registrada en Hong Kong”.

 https://www.infobae.com/america/venezuela/2020/12/24/la-empresa-estatal-venezolana-minerven-envia-oro-a-cabo-verde-con-el-objetivo-de-aceitar-la-libertad-de-alex-saab/


miércoles, 23 de diciembre de 2020

El informe de la Misión de la ONU sobre Venezuela corrobora las denuncias de torturas a presos políticos que surgen en los juicios actuales

En las audiencias emergen datos sobre el maltrato recibido por los militares y civiles desde el momento en que son detenidos


Sebastiana Barráez/ miércoles 23 de diciembre 2020

@SebastianaB

Tomado de Indobae

 

Desde octubre se ha venido realizando una serie de audiencias de los juicios políticos, muchos de ellos engavetados, con presos que tienen años detenidos. La acción responde a la recomendación de la Comisión de Bachelet sobre acelerar los casos, entre esos más de una docena de conspiraciones.

Los funcionarios de la DGCIM han torturado a civiles y militares

En las audiencias hay muchas denuncias sobre las torturas recibidas por los militares y civiles desde el momento en que son detenidos. La mayoría tiene coincidencia. Lo insólito es que no se le da curso a la gravedad que representa el hecho. No es cualquier cosa violar derechos humanos. 

La Misión de Determinación de los hechos que se reactiva en sus funciones dentro de unas semanas, dijo en su último informe que investigó 77 casos en los que la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) arrestó, detuvo y torturó a oficiales militares activos y retirados y a personas civiles asociadas.

Detalló ocho de esos 77 casos, basándose según explican en información directa, que contempló entrevistas, expedientes de causas judiciales, grabaciones de video, “también en información fidedigna reunida por fuentes indirectas fiables”.

El diputado Ismael León fue detenido permaneció meses con casa por cárcel 
nunca tuvo juicio y Maduro lo indultó

Reconocen haber revisado la información recibida por el Foro Penal sobre 339 detenciones de personal militar y personas civiles asociadas. Para ese momento hablaron de 187 detenidos, 61 con medidas sustitutivas y 41 en libertad. “En unos pocos casos, la DGCIM arresto, detuvo y torturó a civiles no afiliados a ninguna operación o personal militar”.

Los 15 pasos de los arrestos

Es muy importante acercar el foco a los arrestos que hace la DGCIM y que el informe de la ONU explicó muy bien, porque siguen patrones similares, muchos de ellos denunciados en el marco de los juicios que se están llevando a cabo actualmente.

La Misión identifica los siguientes:

  • Tuvieron lugar durante el día, ya sea en el lugar de trabajo del detenido o en la base militar o en las instalaciones de la DGCIM, en ocasiones después de que el detenido fuera convocado a una reunión.
  • Los oficiales de la DGCIM no se identificaban y a menudo tenían el rostro cubierto y/o usaban alias. No obstante, su afiliación institucional era evidente por sus uniformes o, en algunos casos, por el logotipo de los vehículos.
  • Los arrestos tuvieron lugar en diferentes lugares del país. En los casos revisados, los arrestos se realizaron en 13 de los 23 estados de Venezuela.
  • Los detenidos fueron llevados a la sede central de la DGCIM en Boleíta en Caracas, ya sea directamente o pasando primero por sitios clandestinos de detención, por un periodo de horas o días.
  • Durante los traslados, la mayoría de las víctimas tenían los ojos vendados o eran traídas por rutas indirectas, supuestamente para confundirlas sobre su paradero.
  • La Misión identificó un patrón en el que los funcionarios de la DGCIM no presentaban órdenes de detención y/o no explicaban el motivo de la detención en el momento del arresto, en violación de las normas nacionales e internacionales de derechos humanos.
  • La Misión tiene motivos razonables para creer que esa práctica era habitual.
  • En todos los casos investigados, salvo uno, la Misión observo una discrepancia entre la fecha del último paradero conocido de la víctima y la fecha oficial de detención o la fecha oficial de la orden de aprehensión.
  • Las actas oficiales solían señalar la fecha de detención dentro de las 48 horas anteriores a la fecha de la audiencia de presentación, supuestamente para cumplir el plazo establecido por la ley para la presentación ante un tribunal después de la detención. Por ejemplo, se desconocía el paradero del capitán Rafael Acosta Arévalo
  • desde el 21 de junio de 2019, según lo anunciado por su familia en los medios de comunicación social, pero su fecha oficial de detención aparece como el 26 de junio de 2019, dos días antes de su audiencia de presentación.
  • En cada uno de los casos que la Misión investigó, en las horas o los días siguientes a las detenciones, las autoridades gubernamentales de alto nivel hicieron declaraciones públicas sobre los delitos de los que el detenido era culpable y a veces mostraron información que lo respaldaba, como las imágenes de video recogidas por los informantes de las reuniones en las que supuestamente se habían planeado intentos de golpe de Estado.

La Misión observa que esas declaraciones perjudicaron la presunción de inocencia y además ejercieron presión sobre los agentes judiciales, en violación de los párrafos 1 y 2 del artículo 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Entre los representantes del Gobierno que formularon declaraciones con frecuencia se encontraban el Presidente Maduro, Diosdado Cabello (en su programa de televisión “Con el Mazo Dando”); el Ministro de Comunicaciones, Jorge Rodríguez Gómez; el Ministro de Defensa, Vladimir Padrino López; y/o el Ministro del Interior, Néstor Reverol.

1.     

El capitán Caguaripano fue desaparecido y torturado

 La costumbre de desaparecer

Una de las acciones impuestas en la DGCIM y en el SEBIN es la figura de la desaparición cuando una persona es detenida. Eso permite que la torturen sin notificar ante el Tribunal que está bajo custodia del organismo en cuestión.

La comisión de la ONU reveló que tuvo motivos fundados “para creer que algunos disidentes militares y personas relacionadas con ellos fueron objeto de desapariciones forzadas de corta duración”.

“Una vez detenidos, militares y civiles asociados fueron mantenidos sin ningún contacto con el mundo exterior, durante periodos de cinco a siete días sin poder llamar a familiares o abogados para informarles de su paradero”.

Lo que ha sucedido en cientos de casos, los familiares de los detenidos se presentan a las oficinas de la DGCIM para averiguar su paradero. “En algunos casos, no se les proporciono información y en otros, el personal de la DGCIM negó tener conocimiento del paradero de los detenidos”.

Es relevante lo que indicó la Misión. “Las normas internacionales de derechos humanos no establecen un periodo mínimo de tiempo durante el cual un detenido deba ser sometido a una desaparición forzada para que se produzca la violación”.

El capitán Acosta Arévalo fue torturado y murió 
en el Tribunal del juez Amezquita Pion

La investigación que hizo la Misión les reveló que “la DGCIM detenía con frecuencia a las personas en centros de detención clandestinos o non-oficiales, especialmente en las primeras horas o días de detención. El examen de los casos por la Misión reveló que desde 2018, el uso de estas instalaciones por parte de la DGCIM ha incrementado”.

“Los primeros días de la detención personas detenidas fueron llevadas a la sede de la DGCIM Boleíta o a centros no oficiales de detención”. Identificó seis lugares de detención clandestinos:

• Un sitio en San Bernardino cerca de Crema Paraíso

• Una casa en el área de Bello Monte de Caracas

• Una casa en la urbanización San José en el Fuerte Tiuna o cerca, en Caracas

• Un sitio en el Fuerte Tiuna donde el Ministerio de Defensa y el Comando del Ejercito tienen su sede

• Un sitio comúnmente conocido como Sorocaima o La Mariposa en la zona militar de San Antonio de Los Altos en el estado Miranda-

• Una ubicación en la zona montañosa del municipio de El Hatillo, estado Miranda.

Coronel Mejía Laya torturado en la Dgcim
 Es tortura

Los investigadores de Naciones Unidas dijeron tener “motivos razonables para creer que el trato infligido a los detenidos militares en los casos investigados equivale a tortura o tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes. La tortura se define como los actos que causan dolor o sufrimiento grave, ya sea físico o mental. Para que puedan calificarse como tortura, esos actos deben ser infligidos intencionadamente, cometidos con un propósito especifico e implicar a un/a funcionario/a publico/a, ya sea directa o indirectamente”.

“El propósito especifico podría incluir la obtención de una confesión, la obtención de información, el castigo, la intimidación, la humillación, la coerción o cualquier razón basada en la discriminación”.

“Oficiales de la DGCIM cometieron torturas contra los detenidos en cada uno de los casos estudiados”, asevera la Misión y es exactamente lo que demuestran los testimonios de los militares detenidos y torturados, que son simbólicos como los casos de Igber Marín Chaparro y el coronel Jonny Mejía Laya.

“Los actos de tortura se produjeron generalmente durante los interrogatorios, poco después del arresto mientras los detenidos estaban incomunicados y antes de la audiencia de presentación. Algunos detenidos también fueron torturados durante periodos posteriores de detención en Boleíta”.

“Las preguntas formuladas a los detenidos sugieren que los actos se llevaron a cabo para obtener una confesión del detenido, obtener información sobre la participación de otros en presuntas conspiraciones y/o castigar al detenido”.

Es importante lo que revela el informe sobre lo que un ex funcionario de Dgcim le dijo a la Misión, confirmando la tortura en la DGCIM. “La fuente dijo: ‘Había tortura en los centros de detención. Lo supe por los colegas que me hablaron de ello. Tenías que sacarle la información a la persona a cualquier precio”.

Los investigadores dijeron que tienen información sobre los patrones de conducta y los métodos de tortura utilizados por oficiales masculinos y femeninos de la DGCIM, contra militares y personas asociadas. “Los casos examinados sugieren que los métodos de tortura de la DGCIM evolucionaron entre 2014 y 2020, con una agudización de la violencia desde 2017”.


https://www.infobae.com/america/venezuela/2020/12/23/el-informe-de-la-mision-de-la-onu-en-venezuela-corrobora-las-denuncias-de-torturas-a-presos-politicos-que-surgen-en-los-juicios-actuales/

martes, 22 de diciembre de 2020

Un juez militar condenó a cinco comandantes del Ejército venezolano sin pruebas y sólo con dos testimonios: un coronel delator y un torturador

 Los familiares de los condenados por el llamado Movimiento de la Dignidad del Pueblo reclaman que no hubo justicia. Los detalles del caso


Sebastiana Barráez/ martes 22 de diciembre 2020

@SebastianaB

Tomado de Infobae

 

 No hubo justicia, es la coincidencia a la que llegan varios de los familiares de los comandantes condenados por el llamado Movimiento de la Dignidad del Pueblo.  Así contradicen al presidente de la Corte Marcial, mayor general (Ej) Edgar José Rojas Borges, quien dijo que “se hizo justicia”. Celebran que tres de los imputados iniciales hayan sido liberados, pero no se explican las razones legales para que a los otros cinco los hayan condenados.

La amañada justicia militar en Venezuela

“Todo fue un montaje para pretender ver que hubo justicia, siendo falso. Para que Michelle Bachelet diga que le están cumpliendo los acuerdos y hay justicia en los tribunales”.

“Empezando, el juicio no fue público. Ninguno de los comandantes admitió los hechos, a pesar de la presión contra la mayoría de ellos. Nada se hizo con relación a la denuncia de torturas de quienes le dijeron al juez cómo sucedió la tortura. Se ordenó una investigación que nadie va a hacer. Ese es un juicio con muchos vicios”.

Comandante Igbert Marín Chaparro

Mientras el comandante del Ejército Igbert José Marín Chaparro, es el número uno o alférez mayor de la promoción 1999 “Coronel Miguel Antonio Vásquez”, su acusador y detractor, el ahora coronel Boris Millán Rudman Jiménez, es el número 87 de la misma promoción.  


Rosalba Palmentieri, tía del teniente coronel Juan Carlos Peña Palmentieri, cataloga al coronel Rudman Jiménez como el “testigo estrella de la Fiscalía, que solo supuso, pensó, creyó que su compañero pensaba diferente a él y por eso los denunció con sus superiores”.

A su juicio “él mintió en la audiencia, juró antes los jueces no haber sido detenido y esposado durante dos días con sus compañeros (hoy condenados) en la DGCIM, mintió al decir que fue voluntariamente y no recordaba que pasó en esos dos días. Queda demostrado, en actas del juicio, que mintió, se contradijo y nada confirmó sobre los hechos que la Fiscalía Militar acusó a los comandantes”.

MG Edgar José Rojas Borges, presidente Corte Marcial

Destaca Palmentieri que “debió aplicarse el efecto extensivo a los demás comandantes que tienen los que fueron exculpados”.

Por su parte la esposa de uno de los militares criticó que el juez Chacón Ramírez dijera que no podía subsanar los errores de la fase de control, “pero sí podía haber suspendido el juicio y que la causa volviera a control, al estado de investigar los mismos hechos”.

 El juicio

Para un caso tan delicado, que trunca la carrera y la libertad de cinco comandantes del Ejército venezolano, fue un juicio casi exprés, que comenzó el seis de noviembre 2020 y concluye el 16 de diciembre 2020.

Desde el principio del juicio se habló de las pruebas de una reunión que comprometía a los comandantes y del video que respaldaría la acción militar que supuestamente los oficiales habían planificado contra Nicolás Maduro. Las dos cosas fallaron; el video nunca apareció y las pruebas se limitaban a declaraciones incoherentes del testigo Rudman Jiménez y del funcionario de la Dgcim, alias Piraña. 

Boris Milan Rudman Jimenez el oficial que delató a sus compañeros

De Rudman a Piraña

El coronel Rudman Jiménez confundió el estrado del tribunal con la del parlamento. Lanzaba discursos políticos que obligaron al juez a llamarle la atención no menos de quince veces. El compañero de promoción de los ahora comandantes condenados desviaba la mirada, mezcló varios casos lo que evidencia que es un testigo preparado, que no tenía claro si estaba en el caso de los drones, de Paramacay o en el del 2 de Marzo.

Repetía que él quería a sus compañeros, pero que ellos pensaban diferente porque él se considera un “oficial revolucionario” y los otros no.  El cuento de Rudman Jiménez, palabras más palabras menos, es que a él nunca lo invitaron a la supuesta reunión conspirativa, nunca lo invitaron y él llegó a saludar a Marín Chaparro pero “presentí que iba a pasar algo, tuve una extraña sensación de que algo monstruoso iba a ocurrir”, dijo.  En la fase de preguntas y respuestas, Rudman estuvo seis horas respondiendo más o menos en el mismo estilo.

No hubo prueba alguna de la reunión, más allá de la palabra de Rudman, quien aseguró que lo que le hizo presumir que habría un golpe es que los oficiales hablaron de las despensas vacías en los cuarteles. Y aseguró que todo el plan se lo relató el comandante Deibis Esteban Mota Marrero, quien poco después desmintió haber tenido esa conversación con el delator”. El juez se vio obligado a desestimar las dos pruebas documentales de la DGCIM que eran unas actas.

Capitán Jonathan Becerra alias Piraña

Por su parte, el capitán Jonathan Becerra alias Piraña incluyó elementos como: Marín Chaparro era el líder del Movimiento, basado en su cara, modo de caminar, de sonreír o quien sabe qué otra cosa. Calificó a Peña Romero como “mano derecha de Marín, por el caudal de dinero que manejaba”. 

Lo insólito es que Piraña trasladó al comandante Marín Chaparro al juicio, en un carro particular propiedad de un privado de libertad. Es decir, sirve de violador de derechos humanos, de chofer en un vehículo que no tiene derecho a usar y traslada al comandante Marín Chaparro bajo riesgo. Eso fue del conocimiento del presidente de la Corte, del Juez y del Fiscal.

Juez Yoffer Javier Chacón Ramírez 

 El juez

El juez Yoffer Javier Chacón Ramírez liberó a un comandante, un primer teniente y un sargento. Lo inexplicable es por qué condena a cinco comandantes que estaban en la misma causa, con las mismas imputaciones, por los mismos delitos, las mismas pruebas y los mismos hechos.

  1. Tcnel (Ej) Igbert José Marín Chaparro, quien era jefe de la Caballería Motorizada GB Juan Pablo Ayala de Fuerte Tiuna. 
  2. Tcnel (Ej) Deibis Esteban Mota Marrero, jefe del Batallón GD Pedro León Torres. 104.- Alferez Deibis Esteban Mota Marrero
  3. Tcnel (Ej) Erick Fernando Peña Romero, estaba adscrito al Hospital Militar de Caracas. 42.- Alférez Eric Fernando Peña Romero
  4. Tcnel (Ej) Víctor Eduardo Soto Méndez, de la Caballería Blindada GJ José Laurencio Silva. 91.- Alferez Victor Eduardo Soto Mendez
  5. Tcnel. Juan Carlos Peña Palmentieri, que cursaba Maestría en el Instituto de Estudios Estratégicos de la FANB. 20.- Alférez Juan Carlos Peña Palmentieri


  1.    

Tcnel Peña Palmentieri con su familia

Los oficiales que quedaron en libertad: Tcnel. (Ej) Henry José Medina Gutiérrez, del Batallón GB Juan Antonio Paredes, el sargento Julio César Gutiérrez y el 1Tte Jeiber Josué Ariza Apolinar.

No solo es el coronel Rudman Jiménez que declaró contradicciones o incoherencias, es también la comparecencia como testigo principal contra los comandantes del capitán Jonathan Becerra alias Piraña, habiendo sido reconocido como torturador en la DGCIM y está denunciado por cometer delitos de lesa humanidad, por violación a los derechos humanos.

Finalmente, el juez ordenó otra vez el traslado de Marín Chaparro para la cárcel de Ramo Verde, pero la Dirección General de Contrainteligencia Militar lo mantiene en los inmundos sótanos en Boleíta.


https://www.infobae.com/america/venezuela/2020/12/22/un-juez-militar-condeno-a-cinco-comandantes-del-ejercito-venezolano-sin-pruebas-y-solo-con-dos-testimonios-un-coronel-delator-y-un-torturador/

lunes, 21 de diciembre de 2020

Cómo el uniforme del Ejército pasó de portarse con orgullo y admiración a ser odiado por los venezolanos

 Una Mayor General relató el proceso que, a partir del gobierno de Hugo Chávez, llevó a las Fuerzas Armadas a convertirse en un organismo afín al gobierno y señalado de cometer actos de torturas y crímenes de lesa humanidad


Sebastiana Barráez/ lunes 21 de diciembre 2020

@SebastianaB

Tomado de Infobae

  

“Portar el uniforme militar en las calles de nuestro país, pasó de ser motivo de orgullo y admiración a ser la cosa más rechazada y odiada por el ciudadano común y como consecuencia, hoy se prohíbe la utilización de éste fuera de las instalaciones militares”, dice el mayor general de la reserva activa Hebert Josué García Plaza.

El MG (Ej) Hebert Garcia Plaza ocupó todos los cargos de comando
 y fue viceministro y ministro de la revolución

Para el alto oficial del Ejército “la Fuerza Armada gozaba de respeto y prestigio dentro y fuera y del país, los venezolanos que tuvimos el honor de portar su uniforme, éramos reconocidos, amados y vistos con mucho respeto por parte de nuestros compatriotas y nuestra preparación era tomada como referencia, incluso por las fuerzas armadas de otros países del continente”,

El oficial, ahora en el exilio, se graduó en la promoción GD León Febres Cordero llamada Bicentenaria Nacimiento del Libertador. Ocupó todos los cargos de comando en sus grados respectivos, siendo oficial de planta de la Academia Militar cuando era capitán y mayor. Fue segundo comandante del Batallón Bolívar. Comandante del Batallón Misilístico Ezequiel Zamora en el estado Guárico. Comandante de la 32 Brigada Caribe en Maturín. Comandante de la División en Apure. Ocupó el 2do lugar en el curso básico e integral de Infantería y el 3ro en el Curso de Estado Mayor. Fue instructor invitado en la Escuela de Las Américas (1995-1997) y recibió el premio como Instructor del Año 1996. Obtuvo la máxima evaluación en examen físico.

Ascendido a capitán de Nr. 3, a Mayor de Nr. 1, a comandante de Nr. 6, a coronel de 9, a General de Brigada de Nr. 8, a General de División de 6 y a Mayor General asciende de Nr. 5 el 3 de julio 2012. En el Gobierno de Hugo Chávez y Nicolás Maduro fue viceministro y ministro. 

García Plaza dice que “el Ejército se avecina a su bicentenario, fecha que representa la materialización del inicio del nacimiento de una Fuerza Armada cuyos valores fueron forjados durante la gesta independentista más resaltante de la historia en nuestro continente”, y desde esa perspectiva analizar si la institución armada es vista fuera y dentro del país, “con el respeto y admiración que se merece como parte de ese legado histórico que nos dejaron nuestros libertadores”.

El 24 de junio es el aniversario de la Batalla de Carabobo y Día del glorioso Ejército Bolivariano, que en el 2021 celebrará sus 200 años de creado. “La institución armada, en la cual fui formado, al igual que muchos de los compañeros que hoy hacen vida en la misma, era institucional, apolítica y estaba dedicada en cuerpo y alma a la preparación de sus integrantes para la seguridad y defensa de la nación”.

La Fuerza Armada solo se ve uniformada en la calle durante las protestas

Apoyar a la nación

Destaca el mayor general del Ejército que actuaban sin vacilar cuando era necesaria la utilización de la institución castrense para apoyar, al Estado y a los venezolanos, en situaciones de desastres naturales, programas educativos, etc. “Lo hacíamos de manera eficiente, con la frente en alto y con la satisfacción de saber que prestábamos un servicio a Patria y a sus ciudadanos, sin bandera política alguna”.

Confiesa, no sin cierta nostalgia, que “lo más hermoso de esa institución era sentirse amado y respetado por nuestros compatriotas y por ello se preservaban sus valores, con mucho cuidado, y sus integrantes eran reconocidos por sus méritos de acuerdo con las normas de la época, que vale destacar eran de cumplimiento obligatorio”.

Destaca cómo la operatividad y capacidad de maniobra para cumplir la misión constitucional de esa Fuerza Armada, “era producto de admiración y para ello se cumplía un programa de equipamiento y entrenamiento individual, colectivo y conjunto sumamente riguroso, el cual era supervisado en detalle por sus componentes”.

En resumen, dice, “la institución armada estaba dedicada 100% a su preparación, orgullo de nuestra nación, reserva moral de la misma y por ende representaba un honor, lo que significaba mucho sacrificio porque se trataba de ganarse el derecho de portar el uniforme que fuera heredado de nuestros libertadores”.

 La transformación

A juicio de García Plaza “esa institución castrense amada por sus ciudadanos, respetada por el mundo político de la época y tomada como referencia por otros ejércitos de la región, inicio un proceso de transformaciones, por razones personales y políticas del momento del presidente Hugo Chávez a partir de 1999”.

Militares del componente Ejercito venezolano en una actividad de campo

Es así como “la prioridad pasa de ser su preparación para la defensa y seguridad de la nación, a la necesidad de apoyar al gobierno de turno en sus políticas de gobierno y es por ello por lo que se incluye, dentro de la nueva Constitución, ‘la participación activa en el desarrollo nacional’ como excusa para ser utilizada en cualquier requerimiento de su plan de gobierno”.

Eso trae como consecuencia que “los integrantes de la institución comienzan a ocupar cargos dentro del gobierno y por ende se inicia la politización de la misma. Bajo el uso y manipulación de nuestro Libertador Simón Bolívar y su legado, dentro de la llamada Revolución Bolivariana, sus integrantes comenzaron a ser evaluados y reconocidos sus méritos de acuerdo con el seguimiento estricto de valores partidistas del gobierno de turno”.

Está convencido García Plaza que “es por ello que cosas inadmisibles comienzan a ser reconocidas y celebradas como los intentos de Golpes de Estado del 4 de Febrero y 27 de Noviembre de 1992. Perdiéndose de hecho la institucionalidad y los valores de la misma”.

“El entrenamiento militar y el hecho de ocupar posiciones dentro de la institución castrense paso a un segundo plano, como consecuencia del estatus privilegiado (político y económico) del que gozaban quienes ocupan cargos de gobierno, quienes se iban para más nunca regresar”.

 Entra la Milicia

En esa transformación de la Fuerza Armada se inicia un proceso acelerado de transformación de la FANB, según dice el MG García Plaza, “donde se incluye a la Milicia Nacional, como parte de la corresponsabilidad de la defensa nacional de todo ciudadano venezolano, también se inicia la profesionalización acelerada de la institución y la creación de una estructura administrativa y operativa, que sumado a todos los elementos anteriormente mencionados introduce a la FANB, en proceso de caos”.

Nicolás Maduro en un evento con la Milicia Bolivariana

“La consecuencia de ello es que, en víspera de su Bicentenario, el Ejército y la Fuerza armada en general, se encuentra totalmente impedida de cumplir sus funciones constitucionales, delegando de esta manera mucho de las mismas, a grupos irregulares en las regiones fronterizas con Colombia, con la complicidad del Alto Mando Militar”.

“La estructura organizacional, que se supone sea piramidal, hoy dista mucho de serlo, acumulándose de manera burocrática y poco eficiente una serie de Generales y Almirantes que ya no cumplen los requisitos de rigor de la institución castrense en la cual fuimos formados, donde las deserciones, actos de indisciplina y delitos comunes pasan a ser parte cotidiana de los partes diarios de las unidades de la FANB”.

“Algunos de los integrantes de Ejercito y la FANB, forjadora de libertades, hoy son señalados de cometer actos de torturas y crímenes de lesa humanidad contra nuestros ciudadanos y contra nuestros queridos compañeros castrense, a quienes a muchos se les formo para disentir políticamente contra las injusticias de cualquier gobierno, pero menos contra el de la revolución Bolivariana, ya que el mismo es considerado un proceso de traición a la patria y donde por primera vez en nuestra historia se crea una aparato de contra inteligencia militar por un país extranjero, para perseguir y controlar la conducta política del ciudadano común y el castrense”.

“En víspera de nuestro bicentenario la mayor reflexión para nosotros, los integrantes de la FANB, es qué, cuándo y cómo hacer para recuperar la institucionalidad, operatividad, reconocimiento y prestigio de la institución castrense venezolana, que goza del más hermoso y sublime antecedente histórico en más de 5 países de la región. Para merecer nuevamente el amor, respeto y las bendiciones de nuestros ciudadanos”, finaliza diciendo el mayor General García Plaza.

https://www.infobae.com/america/venezuela/2020/12/21/como-el-uniforme-del-ejercito-paso-de-portarse-con-orgullo-y-admiracion-a-ser-odiado-por-los-venezolanos/


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