martes, 1 de septiembre de 2026

Venezuela atraviesa una “zona gris”: la apertura económica que no garantiza democracia


Un informe de Laboratorio de Paz reconoce señales de apertura en Venezuela, pero advierte que la recomposición institucional en curso no basta para hablar de democratización.


Sebastiana Barráez/ martes 1 de septiembre 2026
Tomado de Infobae

Familiares de presos políticos, el 14 de agosto de 2026, en la vigilia 218 frente a la cárcel del Rodeo I.

A un mes del inicio de la Mesa de Diálogo, encabezada por Jorge Rodríguez y Dinorah Figuera, un informe del centro de investigación Laboratorio de Paz (LabPaz) recomienda cautela ante el momento político venezolano. La organización sostiene que toda oportunidad para recuperar la vigencia de la Constitución y avanzar hacia la reinstitucionalización democrática debe ser aprovechada, pero advierte que ningún proceso de cambio puede blindarse del debate público. A su juicio, una sociedad democrática no se construye suspendiendo la deliberación hasta conocer el resultado final.


El informe de LabPaz, contiene 26 páginas y está intitulado “Un mes después del 1A: ¿Toda transición conduce a la democracia? La “zona gris” de Carothers como alerta para pensar el momento venezolano”. Buscan respuestas sobre ¿qué tipo de orden político están produciendo los acuerdos, reformas y concesiones surgidos alrededor de la mesa de diálogo de 2026?

El informe de LabPaz a un mes de la Mesa de Diálogo entre la Asamblea 2015 y el régimen venezolano.

El informe plantea que el escrutinio social, la organización ciudadana y la capacidad de advertir riesgos son condiciones indispensables para que la apertura no derive en un camino distinto al esperado. La pregunta central, según LabPaz, no es solo si Venezuela atraviesa una transición, sino quién decide, bajo qué reglas, con qué controles y hacia dónde conducen las reformas anunciadas.


Tras la Resolución Absoluta del 3 de enero, un sector de la opinión pública interpreta que el país inició una transición lenta, compleja e imperfecta, pero orientada de manera inevitable hacia la democracia. Esa expectativa se apoya, además, en las tres fases anunciadas por Estados Unidos: estabilización, recuperación y transición.

Representantes de la Asamblea 2015 en el segundo encuentro de la Mesa de Diálogo.

Advertencia de Carothers

LabPaz llama la atención sobre la crítica de Thomas Carothers en «El fin del paradigma de la transición” (“The End of the Transition Paradigm”) en 2002, sobre la llamada “tercera ola” democrática. Carothers advirtió que un país puede comenzar a salir del autoritarismo sin estar necesariamente transitando hacia la democracia. Entre ambos extremos, señaló, existe una amplia “zona gris” donde pueden convivir apertura política, elecciones, pluralismo, instituciones débiles y concentración del poder.


La organización considera que esa advertencia resulta especialmente útil para Venezuela. El riesgo no sería únicamente que la transición fracase, sino que tenga éxito en producir un país más abierto, estable y plural, pero aún incapaz de calificarse como una democracia funcional.


En la instalación de la Mesa se acordaron la metodología de trabajo y los principios generales. Entre los temas anunciados figuran la atención a las consecuencias del terremoto, la reinstitucionalización del Tribunal Supremo de Justicia, la recomposición del Consejo Nacional Electoral y las garantías para el ejercicio de los derechos políticos y civiles.


Durante el primer ciclo de conversaciones, realizado entre el 6 y el 12 de agosto, se anunciaron dos acuerdos públicos: avanzar en la renovación total de los magistrados del TSJ y promover de forma conjunta la recuperación de activos de reserva internacional de Venezuela depositados en el Banco de Inglaterra, con el objetivo de atender las consecuencias del terremoto y otras necesidades sociales.


Sin embargo, Laboratorio de Paz subraya que siguen abiertos asuntos decisivos: la renovación del CNE, las garantías efectivas para los derechos políticos y civiles, y la definición de condiciones y calendario electoral. También observa que la liberación plena de las personas detenidas por motivos políticos no ha sido incorporada como exigencia central de la Mesa.


Aunque el proceso abrió canales de consulta con algunos sectores sociales, las sesiones centrales de negociación se han realizado con acceso restringido y la información pública sobre sus deliberaciones continúa siendo limitada.

Los presos políticos no son tema de discusión en la Mesa de Diálogo.

Apertura y no democracia 

El informe insiste en que el conflicto venezolano no comenzó el 3 de enero. El antecedente inmediato se encuentra en la elección presidencial del 28 de julio de 2026 y en la imposibilidad de que el régimen demostrara, mediante resultados desagregados y verificables, la victoria atribuida a Nicolás Maduro.


La represión de las protestas y la persecución contra actores políticos y sociales profundizaron el conflicto de legitimidad. La captura y extracción de Maduro por fuerzas militares estadounidenses el 3 de enero modificó el escenario, pero no resolvió ese problema de fondo.


Delcy Rodríguez ejerce actualmente el poder sin haber sido elegida para la Presidencia, una situación cuya legitimidad se agravó tras agotarse el plazo constitucional de 180 días para un gobierno provisional o interino. En paralelo, la tutela de Estados Unidos incide sobre decisiones políticas, económicas e institucionales mediante incentivos, presiones y acuerdos entre ambos gobiernos.


LabPaz pide no analizar la Venezuela actual como si nada hubiera cambiado. Reconoce señales de apertura: excarcelaciones, mayores espacios para determinadas expresiones críticas y nuevas posibilidades de interlocución antes cerradas. Pero advierte que apertura no es lo mismo que liberalización, y liberalización no significa necesariamente democratización.


Una sociedad puede recuperar espacios de expresión, organización y negociación sin que existan cambios estructurales que permitan una competencia democrática efectiva. De allí que el tiempo, aunque puede ser una variable razonable para analizar una transición, se vuelve problemático cuando se utiliza como argumento para suspender el escrutinio público.

La represión en Venezuela ha sido sostenida desde hace más de una década.

Los dos riesgos

El informe toma de Carothers dos patrones frecuentes en países que abandonan parcialmente el autoritarismo sin consolidar democracias funcionales. El primero es el “pluralismo ineficaz”: distintas fuerzas políticas compiten e incluso pueden alternarse en el poder, pero las instituciones siguen siendo débiles, las élites permanecen desconectadas de la ciudadanía y el sistema responde mal a las demandas sociales.


La alerta, sostiene LabPaz, es pertinente frente a la posible renovación del TSJ y del CNE. Una composición más plural no garantiza por sí sola independencia judicial ni imparcialidad electoral. El estándar democrático debería medirse por la idoneidad de los designados, la transparencia de los procedimientos, la rendición de cuentas y la capacidad de las instituciones para actuar incluso contra los intereses de quienes participaron en su nombramiento.


El segundo patrón es la “política del poder dominante”. En ese escenario, existen espacios para la oposición, funcionan algunas instituciones formalmente democráticas y pueden celebrarse elecciones, pero una fuerza política conserva una ventaja estructural que reduce de manera significativa la posibilidad real de alternancia.


Ese modelo borra progresivamente la frontera entre Estado y fuerza gobernante: “recursos públicos, medios estatales, burocracia, justicia y capacidades coercitivas terminan funcionando en beneficio de quienes controlan el poder”.

El primer punto es la renovación del Tribunal Supremo de Justicia.

Presos políticos y tutela 

Las nuevas excarcelaciones tienen una enorme importancia para las personas beneficiadas y sus familias, pero LabPaz recuerda que la privación arbitraria de libertad sigue siendo una violación de derechos humanos que genera obligaciones para el Estado. Si las causas judiciales continúan abiertas, persiste un mensaje contrario a la participación ciudadana.


Frente a los argumentos de representantes opositores sobre la ausencia del tema en la agenda, el informe es tajante: “la liberación de una persona detenida arbitrariamente no es una concesión política, sino una obligación estatal. Reclamarla no convierte a la víctima en instrumento de negociación”.


El documento también advierte sobre la influencia de Estados Unidos. Después de años de cierre institucional y represión, que un actor externo con capacidad de presión obtenga resultados que los actores nacionales no habían logrado puede percibirse como una oportunidad. Pero también “puede generar un efecto no deseado: la delegación progresiva de la iniciativa política y una tutela que derive en autocontención”.


Por eso, Laboratorio de Paz propone mirar el proceso con una doble perspectiva: reconocer los cambios sin confundirlos con democratización plena, y aprovechar los espacios abiertos sin renunciar a la exigencia de reglas, controles y garantías. 


Ante exigir mayor participación de la sociedad LabPaz considera que “después de años de represión, migración, fragmentación, empobrecimiento y cierre del espacio cívico, la apertura encuentra una sociedad debilitada en sus capacidades de acción colectiva”. Propone trabajar simultáneamente en cuatro dimensiones que se retroalimenten: recuperar confianza, reconstruir músculo organizativo, construir una agenda propia e incidir antes de que la transición quede atrapada en una nueva zona gris.


https://www.infobae.com/venezuela/2026/09/01/venezuela-atraviesa-una-zona-gris-la-apertura-economica-que-no-garantiza-democracia/


domingo, 30 de agosto de 2026

La renovación del Tribunal Supremo de Justicia es la primera gran prueba institucional de la transición en Venezuela

 

La organización Conciencia es Dignidad advierte que la sustitución total de los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia solo marcará un quiebre real si el proceso de postulación, evaluación y designación se realiza con reglas claras, control ciudadano y apego estricto a la Constitución.


Sebastiana Barráez/ domingo 30 de agosto 2026
Tomado de Infobae

Delcy Rodríguez, junto a Jorge Rodríguez, Diosdado Cabello y la presidente del TSJ.

La posible conformación de un nuevo Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) se perfila como uno de los primeros desafíos de la transición venezolana. Tras el acuerdo alcanzado el 12 de agosto de 2026 entre representantes del régimen y la Asamblea Nacional de 2015, bajo acompañamiento de Estados Unidos, el debate dejó de centrarse únicamente en la sustitución de los magistrados y pasó a una pregunta más compleja: cómo garantizar que el nuevo proceso no reproduzca los vicios que durante años erosionaron la independencia judicial.


En un análisis jurídico, la organización Conciencia es Dignidad sostiene que la renovación completa del TSJ puede convertirse en una oportunidad para reconstruir una justicia al servicio de los ciudadanos. Pero advierte que el cambio de nombres no será suficiente si la selección de los nuevos magistrados se realiza con opacidad, injerencia política o reglas improvisadas.


El acuerdo prevé la reforma de la Ley Orgánica del TSJ, la renovación y ampliación del Comité de Postulaciones Judiciales, la apertura de un nuevo proceso para escoger a todos los magistrados y la creación de una instancia encargada de revisar las credenciales de los aspirantes. Sin embargo, la ONG subraya que aún no se conocen las reglas que regirán ese procedimiento.

Conciencia es Dignidad cuestionó si la Asamblea Nacional 2025 tiene legitimidad para aprobar la reforma que servirá de base a la designación de magistrados del TSJ.

El escenario abre un dilema adicional: la Constitución establece un período de doce años para los magistrados del TSJ, pero si la designación ocurre durante una institucionalidad transitoria, podría plantearse la necesidad de nombramientos provisionales por dos o tres años. Para Conciencia es Dignidad, allí se medirá si la transición venezolana puede avanzar hacia instituciones autónomas o si terminará atrapada en los mismos mecanismos que busca superar.


El dilema de la legitimidad

Para la organización, el punto de partida es constitucional. El artículo 264 atribuye a la Asamblea Nacional la designación de los magistrados del TSJ mediante un procedimiento con participación del Comité de Postulaciones Judiciales, el Poder Ciudadano y la sociedad civil. Ese diseño, sostiene, fue concebido para instituciones funcionando dentro de la normalidad democrática, no para un país que intenta reconstruirlas después de una ruptura institucional prolongada.

La propuesta de la Mesa de Diálogo es la sustitución de todos los magistrados del TSJ.

En ese contexto, Conciencia es Dignidad observa un dato político relevante apuntado por el politólogo José Vicente Carrasquero y es que Jorge de Jesús Rodríguez Gómez suscribió el acuerdo como representante del Gobierno Nacional, no como presidente de la Asamblea Nacional 2025. También llamó la atención sobre la ausencia de sello, membrete, número o fecha institucional, un elemento que, a su juicio, debilita la representación política de esa Asamblea en el proceso.


La interrogante central que se hace Conciencia es Dignidad es si la Asamblea Nacional 2025 tiene legitimidad y autoridad para discutir y aprobar la reforma que servirá de base a la designación y juramentación de los nuevos magistrados. Para la ONG, cualquier adaptación normativa debe respetar los principios democráticos, las garantías constitucionales y los derechos humanos. “No se puede restituir el orden constitucional violando al mismo tiempo la Constitución”, advierte.


Un comité bajo observación

El 27 de agosto 2026 fue aprobado en primera discusión el proyecto de reforma de la ley que rige al TSJ. Aunque se esperaba una modificación más amplia, el cambio quedó centrado en la composición numérica del Comité de Postulaciones Judiciales, que pasaría a estar integrado por 23 miembros: 11 diputados y 12 representantes de la sociedad civil.

Jorge de Jesús Rodríguez Gómez representa al régimen venezolano en la Mesa de Diálogo.

La organización recuerda que la inclusión de diputados en el Comité de Postulaciones no está prevista expresamente en la Constitución. A su juicio, aunque la reforma modifica la correlación interna al otorgar mayoría a los representantes civiles, mantiene un elemento que contradice el espíritu del artículo 270, según el cual el comité debe estar conformado por representantes de distintos sectores de la sociedad.


La ONG también advierte sobre el riesgo de un círculo vicioso institucional: una reforma aprobada por una Asamblea afín al chavismo, convalidada por magistrados cercanos al oficialismo y ahora utilizada como base para cambiar a esos mismos magistrados mediante otra reforma impulsada por el mismo bloque político.


En el centro del debate 

Antes de evaluar currículos, credenciales académicas o trayectoria profesional, Conciencia es Dignidad plantea una condición previa: definir quién revisará los requisitos y bajo qué metodología. La organización propone un sistema de contraloría social en el que participen organizaciones civiles, universidades, gremios, juristas y especialistas para construir indicadores verificables y seguir cada etapa del proceso.


El objetivo, sostiene, es evitar que la búsqueda de independencia judicial se convierta en una herramienta discrecional para excluir aspirantes. Los criterios, insiste, deben ser objetivos, conocidos de antemano y aplicables por igual a todos los candidatos.

La opositora diputada Dinorah Jaxilda Figuera Tovar presidente de la Asamblea Nacional 2015.

Los requisitos constitucionales en el centro del debate. El análisis parte del artículo 263 de la Constitución, que establece los requisitos mínimos para integrar el TSJ: nacionalidad venezolana por nacimiento, ausencia de otra nacionalidad, reconocida honorabilidad, competencia jurídica, buena reputación y una trayectoria profesional, académica o judicial suficiente.


La Constitución contempla tres vías alternativas: haber ejercido la abogacía durante al menos quince años con título universitario de postgrado en materia jurídica; haber sido profesor universitario en ciencias jurídicas durante el mismo período y con categoría de titular; o haber sido juez superior en la especialidad correspondiente durante un mínimo de quince años.


Para la organización, esos requisitos no deben convertirse en formalidades vacías. Por ello propone revisar publicaciones jurídicas, decisiones judiciales, casos relevantes y desempeño público de los aspirantes, a fin de determinar si cumplen con la condición de juristas de reconocida competencia y prestigio.


Las zonas grises

Uno de los terrenos más delicados será la independencia política. La ONG se pregunta si basta con que un aspirante renuncie formalmente a una militancia partidista para ser considerado independiente. Su respuesta es cautelosa: una carta puede cerrar una afiliación, pero no borra años de vínculos políticos, cargos, actuaciones públicas o relaciones de dependencia ideológica.


También existen dudas sobre el alcance de la carrera académica. Un abogado puede tener décadas de docencia, publicaciones y reconocimiento universitario, pero no cumplir la vía constitucional si no posee la categoría de profesor titular. Según el análisis, la condición de profesor contratado, incluso en programas de postgrado, no satisface ese requisito conforme a la Ley de Universidades.

Trabajadores en las calles de Venezuela.

La organización pide además definir con precisión qué documentos demostrarán la condición académica exigida y advierte contra la validación de diplomados, especializaciones breves o títulos otorgados sin rigor suficiente como equivalentes a un postgrado jurídico universitario.


Otro punto controvertido es la experiencia profesional fuera de la judicatura. Conciencia es Dignidad reconoce que abogados con larga trayectoria en arbitraje, litigios complejos o mecanismos alternativos de resolución de controversias pueden aportar méritos relevantes para determinadas salas del TSJ. Sin embargo, esa experiencia no puede contabilizarse automáticamente como carrera judicial. 


Algo similar ocurre con fiscales del Ministerio Público o defensores públicos. La ONG considera que esas trayectorias pueden valorarse dentro de la experiencia profesional, pero no como experiencia judicial. 


También plantea que deben examinarse con especial atención los casos de aspirantes que hayan ejercido cargos sin concurso o que hayan sido señalados por participación, complicidad o encubrimiento en violaciones de derechos humanos.


https://www.infobae.com/venezuela/2026/08/30/la-renovacion-del-tribunal-supremo-de-justicia-es-la-primera-gran-prueba-institucional-de-la-transicion-en-venezuela/


sábado, 29 de agosto de 2026

Los militares ascendidos por Delcy Rodríguez pese a las denuncias en su contra por violaciones a los derechos humanos


Las resoluciones dejan al descubierto una nómina de ascensos en la Guardia Nacional Bolivariana atravesada por expedientes internos, señalamientos por narcotráfico, denuncias de tratos crueles y controversias. 


Sebastiana Barráez/ sábado 29 de agosto 2026
Tomado de Infobae

El control del orden interno es una de las funciones esenciales de la GNB
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Las órdenes de ascenso emitidas por Delcy Eloína Rodríguez Gómez, desde que asumió el poder el 3 de enero 2026, no están envueltas únicamente en formalidades castrenses. Mediante la resolución 1019 del 22 de julio, catorce oficiales de la Guardia Nacional Bolivariana fueron promovidos al grado de teniente coronel de comando. El primer lugar de esa lista lo ocupa Diego Armando Perche Párraga, un nombre que ya figuraba en los archivos internos de la institución por una investigación abierta en 2023 por la Inspectoría General de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB).


Según el expediente GNB-CG-IG-SI:011-23, a Perche Párraga se le abrió una averiguación luego de que surgiera una presunta conversación extorsiva con César Augusto Camacaro Hoyos, productor señalado por coordinar envíos de drogas desde las costas del estado Falcón. Para entonces, el oficial formaba parte de una comisión que investigaba a Camacaro por presunta legitimación de capitales. La versión fue difundida en la fecha por el diario oficialista Últimas Noticias, a partir de una grabación obtenida por el Comando Nacional Antidrogas, sin que nunca quedara establecido si fue real o un montaje para sacar al oficial del tablero militar. 


El ascenso resulta especialmente llamativo por el perfil operativo del funcionario: Perche Párraga fue comandante de la Unidad Regional de Inteligencia Antidrogas del estado Lara y jefe del Destacamento de Comandos Rurales de la GNB, cargos sensibles dentro de una estructura militar encargada precisamente de combatir redes criminales y operaciones ilícitas. No se ha dado una explicación pública de lo ocurrido con los militares involucrados en el oscuro caso de narcotráfico.

Los tenientes coroneles (GNB) Eduardo Ramón Padrón Oquendo y Mickel Enrique Amézquita Pión.

En el juicio conocido como el Caso Camacaro figuran, dentro de la misma causa, César Augusto Camacaro Hoyos y su pareja, Daniela Alejandra Villavicencio Monasterios, junto con Edgar Alexander Bermúdez, Max Thompson Pérez, Pedro Javier Villegas González, Jhanor Josué Suárez Matheus, Alexis José Rojas Molina, Pedro Rafael Vincent Gómez y Ronmer Orlando Gómez Gómez.


Los señalados enfrentan acusaciones por tráfico ilícito de sustancias estupefacientes y psicotrópicas, asociación, legitimación de capitales, obstrucción a la administración de justicia, usurpación de identidad y tráfico ilícito de armas de guerra y municiones. El expediente, por la gravedad de los delitos mencionados, contrasta con la decisión de colocar en el primer puesto de los ascensos a un oficial que estuvo bajo investigación interna vinculada al caso.


Las funciones de los tenientes coroneles son claves porque les permite estar en contacto directo con las Tropas Profesionales y Alistadas, otorgándole una alta influencia en la disciplina interna y el control real del territorio nacional.

Delcy Rodríguez ha dispuesto de todos los ascensos militares que son suscritos por el Ministro de la Defensa, GJ Gustavo González López.

Por violaciones a derechos humanos

La lista también incluye otro nombre controversial: Eduardo Ramón Padrón Oquendo, alias Babo. El 11 de enero de 2026, familiares de presos lo denunciaron por presuntamente someter a privados de libertad a tratos crueles, inhumanos y degradantes cuando se desempeñaba como jefe del Servicio de Sistema de Máxima Seguridad (SESMAS) en el centro penitenciario Yare II.


A esos nombramientos se suma la resolución 1021, que ascendió a tres tenientes coroneles asimilados: Mickel Enrique Amézquita Pión, Gregoria Del Carmen Carpio Meléndez y Pedro José Valero Ruíz. Entre ellos destaca Amézquita Pión, promovido como número uno de su grupo pese a estar asociado a asuntos de alta sensibilidad pública en materia de derechos humanos y justicia militar.


Amézquita Pión ha sido señalado por su actuación como juez militar, particularmente por ordenar la privación de libertad del capitán de corbeta retirado Rafael Acosta Arévalo en 2019, en el marco de la llamada Operación Constitución. 


Acosta Arévalo fue brutalmente torturado y, de acuerdo con el acta de defunción, que reveló Amnistía Internacional, murió frente al juez Amézquita Pión. 


En octubre 2020, Katherine Dayana Guerrero Martínez, esposa del Primer Teniente (Ej) Luis Alejandro Mogollón Velázquez, denunció en octubre de 2020 que después de la audiencia con el juez Amezquita Pión, el 15 de diciembre 2017, hubo contra su esposo tratos crueles e inhumanos por parte del entonces director de Ramo Verde, Capitán de Navío José Ramón Boston Silva, y personal de custodios como el Capitán de Corbeta Pinto Verde. (http://www.sebastianasinsecretos.com/2021/09/escandalo-en-la-justicia-militar-de.html).


El ahora teniente coronel asimilado, Amézquita Pión, quien posee un doctorado en Ciencias de la Educación y una maestría en Derecho Penal, ejerció como juez en el Tribunal Militar Tercero de Control de Caracas y en el Noveno de Control en Falcón. Su ascenso, como el de otros oficiales mencionados, vuelve a colocar bajo escrutinio los criterios de promoción dentro de la estructura militar venezolana.

Diego Armando Perche Párraga ascendió de Nr. 1 al grado de teniente coronel de comando de la GNB.

De comandos y técnicos

Los otros ascendidos a tenientes coroneles de comando, en la resolución 1019, son: Argeni Franco Prieto Morales, quien al inicio de su carrera militar comandó la Primera Compañía adscrita al Destacamento de Comandos Rurales N° 619 en el estado Delta Amacuro; Jorge Luis Uranga Herrera, Franklin Oswaldo Merchan, Jesús Miguel Coronado Borjas, Rubén Alberto Alarcón Urbina.


Completan la lista de comandantes de la GNB: Santos José César Rivero, Enrique Rafael Espinoza Jiménez, Adan Andre Abad Zambrano, Miguel Enrique Buitrago Moreno, José Leonardo Enrique Mata Pineda, Martín Eduardo Puerta Reyes y Alvaro Javier Alarcon Camacho, quien como 2do Comandante del D-133 en Tucacas, estado Falcon se ha encargado de la capacitación y adiestramiento de los Pelotones de Restablecimiento del Orden Público (PROP) y los Grupos de Respuesta Inmediata (GRI) del eje oriental falconiano.


Hubo 20 oficiales ascendidos al grado de teniente coronel en la categoría efectivo técnico, sostiene la resolución 1020 del 22 de julio 2026, suscrita por el ministro de la defensa Gustavo González López. Ellos son: Sara Vanessa Sánchez Villarroel, Carlos Alberto Zerpa, Leonardo Artube Cabrales Caicedo, Yoel Alfredo Godoy Briceño, Cindy Andreina González Huerfano, Yessica Carolina Giacchetta Aponte, Rosana Rosales Ramírez, Jackson Alonso Díaz Díaz, Josmir Yaneth Tovar Hernández, Nixon Enrique Sánchez Ortega, Jhoan Leonel Hurtado Moreno, Krisbel Lucia Aucaquizhpi Ordoñez.


Cierran el cuadro Yolimar Carolina Núñez Luque, Carolina del Rosario Torres Contreras, Robert José Medina Rosales, Jhoan José Mata Zerpa, Jesús Enrique Ochoa Pérez, Rómulo Antonio Gélvez Briceño, Jackson Miguel Soto Bustamante y Reny Jesús Pérez Ventura.  


Son cuatro los ascendidos a tenientes coroneles asimilados técnicos, según resolución 1022 del 22 de julio 2026: Jhosley Eduardo Marcano Hurtado, Gerardo Ernesto Hurtado Crespo, Bellaluz Josefina Jaimes Gil y José Antonio Luna Maldonado.


https://www.infobae.com/venezuela/2026/08/29/los-militares-ascendidos-por-delcy-rodriguez-pese-a-las-denuncias-en-su-contra-por-violaciones-a-los-derechos-humanos/


miércoles, 26 de agosto de 2026

Reacomodo militar: oficiales de las ZODI pasan a segundos comandos de las Regiones Estratégicas

 

El movimiento golpea a oficiales con poder regional, varios de ellos promovidos en la etapa posterior a las elecciones de 2024, marcada por represión política y cierre de filas del aparato militar. 


Sebastiana Barráez/ miércoles 26 de agosto 2026
Tomado de Infobae

Los cuatro generales Tito Gómez Ávila, Francisco Álvarez Martínez, Yolhmer Vivas Torrealba y Johnnie Arévalo Vargas.

Delcy Rodríguez hizo cambios en los cargos de coordinación operativa del brazo militar en las Regiones Estratégicas de Defensa Integral (REDI), desplazando a oficiales con control regional, moviendo mandos sensibles y dejando en evidencia una reconfiguración interna del poder militar. Fueron desplazados de las ZODI oficiales que juraron lealtad a Nicolás Maduro y los trasladaron como segundos comandantes y Jefes del Estado Mayor de las REDI, como principal engranaje articulador del Estado Mayor Conjunto de las REDI.

La orden quedó plasmada en la Resolución 1279, del 11 de agosto 2026 y suscrita por el ministro de la Defensa, general en Jefe (Ej.) Gustavo Enrique González López. Detrás del lenguaje administrativo aparece un movimiento de fondo: los segundos comandantes y jefes de Estado Mayor removidos acumulaban más de un año en sus cargos; algunos, casi dos.

La orden quedó plasmada en la Resolución 1279, del 11 de agosto 2026 y suscrita por el ministro de la Defensa, general en Jefe (Ej.) Gustavo Enrique González López. Detrás del lenguaje administrativo aparece un movimiento de fondo: los segundos comandantes y jefes de Estado Mayor removidos acumulaban más de un año en sus cargos; algunos, casi dos


Seis de esos oficiales habían sido designados por Nicolás Maduro tras las elecciones del 28 de julio de 2024, cuando el país entró en una etapa de detenciones, persecución contra dirigentes políticos, activistas y testigos electorales, y endurecimiento del control militar.


Relevos en zonas sensibles

Generales Ángel Rivero García, Armando Carrillo Peñaloza, Lionel Sojo Rada y Javier Roa Moncada.

En la REDI Capital, una de las plazas políticamente más sensibles, el general de división Jesús Antonio Jiménez Delgado fue nombrado segundo comandante y jefe de Estado Mayor en sustitución del general de división Miguel Óscar Cuadros. Jiménez Delgado venía de comandar la ZODI Portuguesa desde octubre 2024 y antes dirigió la Academia Técnica Militar del Ejército Bolivariano (ATMEB).


En la REDI Central, el vicealmirante Lenín José García Borra sustituye al vicealmirante Ángel Humberto Sisco Mota. García Borra no llega sin credenciales políticas: estuvo al frente del Comando de Guardacostas desde noviembre de 2024 y en agosto de 2025 proclamó su “lealtad absoluta e inquebrantable” a Nicolás Maduro durante un discurso contra la fiscal general de Estados Unidos, en medio del despliegue estadounidense en el Caribe conocido como Operación Lanza del Sur.


El general de división Hibrahim Ricardo Sirgo Herrera fue enviado al segundo comando y la jefatura de Estado Mayor de la REDI Occidental, en reemplazo del general de división Atilio José Peña Ruiz. Sirgo Herrera venía de dirigir la ZODI Lara desde agosto de 2024 y exhibe un perfil alineado con la retórica más dura del chavismo militar: el 27 de octubre de 2025 defendió a Maduro ante la posibilidad de una intervención militar y llamó a sectores opositores “ultraderecha fascista”, “apátridas” y “traidores”.


En la REDI Los Llanos, el general de división Eduardo José Alayón Rodríguez asumirá como segundo comandante y jefe de Estado Mayor en sustitución del general de división Robert Frederich Rondón Cordero. Alayón Rodríguez llega desde la estructura de la milicia: desde diciembre de 2023 era director regional de Medios de Milicia de la REDI Occidente, un dato que refuerza el peso de los componentes de control territorial en esta nueva fase de ajustes.


Salidas rápidas y continuidad selectiva

Nicolás Maduro durante un acto militar por los 87 años de la Guardia Nacional.

En la REDI Oriental, el vicealmirante Ángel Francisco Rivero García fue nombrado segundo comandante y jefe de Estado Mayor en sustitución del general de división Carlos Alexander Gómez Lárez, cuya permanencia duró apenas cuatro meses. La salida exprés marca uno de los movimientos más bruscos de la resolución. Rivero García había encabezado la ZODI Sucre desde octubre de 2024 hasta mediados de 2026.


La REDI Los Andes fue la excepción parcial dentro del reacomodo: allí fue ratificado el general de división Armando José Carrillo Peñaloza, quien ocupa el cargo desde mediados de 2025. La continuidad sugiere una selección calculada entre mandos removidos y oficiales preservados.


En Guayana, otra región estratégica por su peso territorial y económico, el general de división Lionel Raúl Sojo Rada asumió la jefatura del segundo comando y del Estado Mayor en reemplazo del vicealmirante Ángel David Coronel Ramírez. Sojo Rada venía de comandar la ZODI Amazonas desde octubre de 2024 y antes había sido segundo comandante y jefe de Estado Mayor de la ZODI Zulia.


La REDI Marítima e Insular fue la única que escapó al relevo. El vicealmirante Javier Isnardo Roa Moncada seguirá como segundo comandante y jefe de Estado Mayor, cargo que ocupa desde abril de 2026. Antes comandó la Escuadra Bicentenaria Bolivariana desde noviembre de 2024. Su permanencia contrasta con el sacudón aplicado al resto del mapa militar.


En el Comando Estratégico

Los altos oficiales Jesús Jiménez Delgado, Lenín García Borra, Hibrahim Sirgo Herrera y Eduardo Alayón Rodríguez.

Con varias resoluciones hubo relevos en varios cargos del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada (Ceofanb). Según la resolución 1276, asume el Comando Logístico Operacional el GD Tito Armando Gómez Ávila, en reemplazo del GD Carlos Eduardo Iguaro Bastardo. Gómez fue director de la Escuela de Tropas Profesionales del Ejército General en Jefe José Félix Ribas.


Para la Dirección de Comunicaciones de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana fue ratificado como director conjunto el GD Francisco Arturo Álvarez Martínez.


Y en la Dirección General de Cartografía de la FANB fue ratificado como director conjunto el GD Yolhmer Elewis Vivas Torrealba.


Según establece la Resolución 1277 del 11 agosto 2026, asume como jefe de la Ayudantía del Ceofanb el GD Johnnie Javier Arévalo Vargas, en reemplazo del GB retirado Richard José Torres Granadillo. Cuando Arévalo comandaba la 13 Brigada de Infantería Motorizada, ubicada en el municipio Guajira estado Zulia, fue detenido, en marzo 2022, por funcionarios de la Dirección de Inteligencia de Policía Nacional Bolivariana en la Costa Oriental del Lago, estado Zulia, cuando transportaba en un vehículo de alta gama un cargamento de cigarrillos que se presume era contrabando.

El Ministro de la Defensa Gustavo González López y Delcy Eloína Rodríguez Gómez.

En el Segundo Comando y Jefatura del Estado Mayor Conjunto del Ceofanb se dieron los siguientes nombramientos y/o ratificaciones: En el Puesto General de Comando fue ratificado el GD Gustavo Gregorio Bermúdez Pernalette


En las direcciones conjuntas: en la de Operaciones el GD Orlando José Vásquez Moya sustituyó al GD retirado José Ramón Maita González. En la de Artillería asume el GD Marlon Alexandr Ramírez Chacón, en reemplazo del GD (Ra) Marcos José Rondón Vera. 


El de Inteligencia es el GD Jesús Enrique Urdaneta Espina, quien reemplazó al GD (RA) Lenín Guillermo Herrera Hernández. Urdaneta ha ejercido como Consultor Jurídico del Ejército y era Director de Medios de Milicia de la Región Los Andes. En la de Fuerzas Especiales asume el Vicealmirante Daniel Román Arias Gutiérrez, en reemplazo del GD (Ra) Julmer Rafael Ochoa Romero.


En Ciberdefensa es nombrado el GD Eduardo José Sellone David, en reemplazo del GD (Ra) Richard Manuel Riera Montilla. En Orden Interno asume el GD Adolfo Ramón Urribarri Monagas, en sustitución del GD Richard José Rondón Liendo. El de Régimen Especial de Seguridad es el GD Atilio José Peña Ruiz, en sustitución del Almirante Carlos David Luque Solórzano.


La vacante en Reserva y Movilización la asume el GD Orlando Ramón Mendoza Rodríguez. El Coronel Luis Rafael Corona Gómez asume la de Administración sustituyendo al Cnel. Luis Arbenys Mendoza Pacheco. En Planificación Estratégica fue destinado el  GD Carlos Nicolás Caloir Barcazal. En la Dirección Conjunta de Personal fue ratificado el GB Xavier Alexander Pérez Godoy.


Para Investigación, Desarrollo e Innovación fue asignado el GD Carlos Eduardo Iguaro Bastardo, en reemplazo del GD Gustavo Alejandro León Niño. En la de Ingeniería fue ratificado el MG Johnny Alberto Núñez Rincón. En la de Doctrina fue nombrado el GD David Gerónimo Mendoza Villamizar en sustitución del GD Michell Leonardo Valladares Molina.


Fueron ratificados en la Fuerza de Choque, el GD Omar Teodoro Herrera Fernández; el de Contra El Terrorismo, Mayor General Félix Manuel Arnos Rodríguez; y en Adiestramiento continúa el GD Pedro Enrique Pérez Moreno.


Como director general de la Oficina de Gestión Comunicacional del Ministerio de a Defensa designaron al GD Bencir Eloy Guerrero Ochea, quien reemplaza al GD Adolfo Enrique Rodríguez Cepeda, según la Resolución 1273. Guerrero Ochea comandaba la ZODI Mérida desde octubre 2024. Hace una década, en mayo 2016, el Ministerio para la Comunicación e Información (MincI) lo designó Director General (E) de Comunicaciones Presidenciales.


https://www.infobae.com/venezuela/2026/08/26/reacomodo-militar-oficiales-de-las-zodi-pasan-a-segundos-comandos-de-las-regiones-estrategicas/


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Venezuela atraviesa una “zona gris”: la apertura económica que no garantiza democracia

Un informe de Laboratorio de Paz reconoce señales de apertura en Venezuela, pero advierte que la recomposición institucional en curso no bas...