miércoles, 10 de junio de 2026

Ex preso político militar advierte que la lucha venezolana “no puede convertirse en un botín”


El oficial en retiro advierte que la extracción de Nicolás Maduro y la liberación de algunos detenidos no bastan para hablar de estabilidad. Denuncia que persisten el miedo las estructuras criminales, la falta de justicia y el riesgo de que el sufrimiento de los venezolanos se utilice como moneda de cambio para intereses políticos, económicos o petroleros.   


Sebastiana Barráez/ domingo 10 de junio 2026
Tomado de Infobae

Juan Carlos Nieto Quintero fue preso políticos, detenido siendo capitán de la Guardia Nacional, ahora en el exilio.

El capitán Juan Carlos Nieto Quintero, ex preso político venezolano, se pronunció ante la situación política, social y militar que se vive en Venezuela, con presencia de fuerzas estadounidenses y el respaldo al Rodrigato, por lo que lanzó una advertencia sobre el rumbo que podría tomar el país en medio de un escenario marcado por tensiones políticas, negociaciones internacionales y reclamos pendientes de justicia.


En conversación con Infobae, el oficial retirado, afirmó que entregó su libertad y su carrera para enfrentar lo que describió como una estructura criminal que, según sostuvo, aún mantiene secuestrado al pueblo venezolano. 


Tras años de persecución, cárcel y exilio de dirigentes, militares y ciudadanos opositores, Nieto afirma que no puede guardar silencio ante la situación que vive el país. “Durante esos años de lucha vi compañeros perseguidos, torturados, condenados, exiliados, y algunos murieron”, recuerda.


“Frente a lo que está sucediendo hoy en el territorio nacional no puedo permanecer callado”, expresó, al señalar que se siente indignado y que busca alertar a los venezolanos sobre el riesgo de que el sufrimiento acumulado durante años sea utilizado como pieza de negociación en función de intereses geopolíticos, económicos y energéticos.


Para Nieto, la captura de Nicolás Maduro y la excarcelación de algunos presos políticos no significan, por sí solas, el final de la tragedia venezolana. “No quiere decir que estamos celebrando en las calles; no quiere decir que la desgracia ha culminado”, advierte.


En su declaración, insistió en que todavía permanecen presos políticos en las cárceles, persiste el miedo y no se ha alcanzado la justicia. También señaló la permanencia de estructuras armadas y grupos criminales dentro del territorio venezolano, entre ellos las guerrillas como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), así como colectivos y el Tren de Aragua.


La vida sin miedo

Nicolás Maduro fue extraído el 3 de enero 2026 de territorio venezolano por fuerzas militares de Estados Unidos.

Nieto cuestiona que se hable de una fase de estabilización cuando, según afirma, esa estabilidad no se refleja en la vida diaria de los venezolanos. “¿Estabilización para quién? Porque no es para los venezolanos que aún siguen sufriendo y con miedo”, plantea.


A su juicio, la estabilización parece responder más a quienes observan el país desde la lógica del petróleo, los acuerdos energéticos y los beneficios geopolíticos.


Considera que la libertad de Venezuela no puede medirse en barriles de petróleo ni en acuerdos de escritorio con representantes ilegítimos. “Se mide en libertad de presos políticos, en justicia y en la pérdida del miedo del venezolano dentro de su país”, sostiene.


También dirigió críticas a los representantes de la oposición, a quienes reclamó una voz más contundente frente al sufrimiento de millones de venezolanos. Se pregunta dónde están sus representantes y si sus silencios responden a presiones externas o a intereses personales.


Hace un llamado a no convertir la lucha venezolana en un botín que cambie de dueño. “Nuestra causa nunca fue el petróleo; nuestra causa siempre fue la verdad, la justicia y el rescate de la dignidad nacional”, afirmó, al recordar a los presos políticos, a quienes murieron por el país y a quienes aún permanecen sin voz tras las rejas.


“Los que hemos sido presos políticos, así como Óscar Pérez, Juan Carlos Caguaripano y muchos otros, con quienes compartí bastante en los sótanos y cárceles, nuestra inspiración nunca fueron los barriles de petróleo, nuestra inspiración siempre fue rescatar la dignidad nacional”, enfatiza.


La percepción militar

Funcionarios de la Policía Nacional detienen a un joven.

Consultado por Infobae sobre si los militares perciben algún cambio positivo en Venezuela, más allá de la extracción de Maduro del territorio nacional, con la Operación Resolución Absoluta, Nieto asegura que mantiene contacto con antiguos superiores y subalternos dentro de la institución castrense. La conclusión, dice, es que el miedo persiste.


“Hablo con muchos de ellos y la percepción que tienen es que la situación en Venezuela está igual o peor. Si hablamos en términos de la Fuerza Armada, no ha cambiado nada: son los mismos oficiales cuestionados en los comandos de zona de donde sale la cocaína por el estado Falcón, los mismos allá en la frontera del Táchira”.


Nieto afirma que la estructura criminal que denuncia dentro del país se mantiene vigente y que ello afecta tanto a civiles como a militares. Según su testimonio, muchos efectivos temen hablar o protestar porque pueden perder su carrera o ser detenidos.


Un país sin justicia

El ministro de la Defensa, Gustavo González López, observando galería de comandantes en una instalación militar.

El capitán sostiene que, en la vida cotidiana, los venezolanos siguen enfrentando inflación, deterioro de los salarios, cortes de electricidad y fallas en el suministro de agua. Esa situación, asegura, ha profundizado la desmoralización tanto en la población civil como en los cuarteles.


“El miedo en el venezolano, sembrado por un régimen criminal, está igualito; nadie puede protestar porque es detenido”, afirma. Para Nieto, tampoco existe un verdadero avance institucional: la administración de justicia y las estructuras del Estado permanecen, según él, sin cambios de fondo.


Frente a quienes piden más tiempo para que se concreten los cambios prometidos por Estados Unidos, Nieto responde que, después de cinco meses, no observa avances hacia una estabilidad real. “En lo único que se ha avanzado es en el tema de las negociaciones, del petróleo y la energía, además de haber soltado a algunos presos políticos; de resto, todo sigue igual”, afirma.


Una lucha muy dura 

Un grupo de mujeres en vigilia por la libertad de presos políticos.

Juan Carlos Nieto Quintero insiste en que la lucha de los venezolanos ha sido demasiado dura para que se use como pieza de negociación. En su llamado, pide rescatar la justicia, la soberanía y la dignidad nacional.


“No les hablo desde la comodidad; les hablo en memoria de esos presos políticos, de esos hombres que dieron la vida por su país, de quienes aún están dentro de las cárceles y no tienen voz”, expresa.


Quien sufriera cárcel, tortura y ahora exilio, recuerda que su inspiración, y la de otros militares y civiles que enfrentaron al régimen, nunca fueron los barriles de petróleo, sino el rescate de la dignidad nacional.


Por eso, advierte al pueblo venezolano que permanezca alerta. “La lucha continúa”, concluye.


https://www.infobae.com/venezuela/2026/06/10/ex-preso-politico-militar-advierte-que-la-lucha-venezolana-no-puede-convertirse-en-un-botin/

domingo, 7 de junio de 2026

Cinco años después, persisten las dudas sobre un soldado desaparecido en la frontera venezolana: “Teníamos miedo de denunciar”

 

El 23 de abril de 2021, en medio de los combates entre el ejercito venezolano y las disidencias de las FARC en Apure, el SM3 Dany José Vásquez Hernández desapareció tras una emboscada. Desde entonces, su madre y su pareja denuncian años de silencio oficial, versiones contradictorias y la espera por la respuesta de la institución militar.     


Sebastiana Barráez/ domingo 7 de junio 2026
Tomado de Infobae

Danny José Vásquez Hernández tiene cinco años desaparecido sin respuesta de la FANB.

El 23 de abril de 2021, dos helicópteros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) trasladaron a 36 efectivos hacia una zona de combate en Apure, donde se desarrollaban enfrentamientos con el Décimo Frente de las disidencias de las FARC en territorio venezolano. La operación terminó bajo fuego. Murieron militares, y entre los sobrevivientes que habrían alcanzado el punto de control La Charca, estaría el sargento mayor de tercera de la Armada Danny José Vásquez Hernández. Su familia no volvió a saber de él.


En la FANB dicen que debemos esperar siete años para declararlo fallecido”, le dice a Infobae Yanneris Flores, pareja del militar desaparecido. La frase resume el limbo en el que quedó la familia de Vásquez, que denuncia más de cinco años sin una explicación oficial sobre lo ocurrido durante aquella operación en el sector La Capilla, en el estado Apure.


Petra Hernández, madre del sargento mayor de tercera de la Armada Bolivariana, habló con Infobae y reclama a la Fuerza Armada una respuesta que nunca llegó. “Tuve tres hijos, dos varones y una hembra. Danny nació el 26 de junio de 1986. Necesito saber de Danny. ¿Cómo es que, si mi hijo salió en esa comisión para Apure, no me den una respuesta a mí como madre sobre qué pasó con él?”, dice entre lágrimas. 


Luego agrega, con reproche: “Para nosotros nunca ha habido una información ni siquiera una palabra de aliento”.

Petra Hernández con su hijo Danny Vásquez.

Según el testimonio que recibió la familia, otro militar herido en aquel enfrentamiento aseguró haber visto a Danny con vida. Dijo que estaba ileso, aunque desconcertado, y que quienes habían resultado heridos le pidieron que huyera del lugar.


Danny Vásquez estaba adscrito a la Octava Brigada de Operaciones Especiales de la Infantería de Marina “Generalísimo Francisco de Miranda” (Bropem8), con base en el Apostadero Naval “Teniente de Navío Tomás Vega”, en la bahía de Turiamo, estado Aragua. Su madre recuerda que el comandante de la unidad fue relevado tiempo después y sustituido por el contralmirante Daniel Román Arias Gutiérrez.


“Cuando llamé por primera vez no me dieron respuesta porque había muchos muertos. A Danny lo colocaron en condición de desaparecido”, cuenta Petra Hernández. Su hijo no figuró tampoco entre los nombres de los militares secuestrados que más tarde se conocieron públicamente.

Cuando iba saliendo hacia Apure, Danny Oropeza le envía esa fotografía a su familia para decirles que va en misión a la frontera.

Petra también recuerda que Javier Tarazona, coordinador de la ONG Fundaredes, le transmitió una información según la cual Danny Vásquez Hernández seguía con vida, aunque en un estado severo de deshidratación.


Con el paso de los meses circuló además una versión no oficial: que Vásquez habría discutido con sus superiores y les reclamó por haber dejado a los militares abandonados en una zona fronteriza controlada por grupos irregulares. La familia asegura que jamás recibió confirmación de esa información.


La única respuesta formal que, según Petra Hernández, ha entregado la Fuerza Armada Nacional Bolivariana es que no existe información sobre Danny Vásquez ni sobre Abraham Belisario, otro militar que también continúa desaparecido.


La madre del militar acudió a la comandancia de la Armada en Caracas, insistió ante distintos mandos y volvió a preguntar tras cada relevo en la cadena de mando. Nada cambió. Incluso después de salir temporalmente del país por un problema de salud de su hija, regresó y encontró el mismo silencio. “Pienso ir a la embajada, porque no puedo seguir en esta espera. Estoy solicitando audiencia con el comandante general de la Armada”, dice.


El 31 de mayo de 2021, en un video difundido por Fundaredes, Petra Hernández pidió públicamente información sobre el paradero de su hijo, que ya llevaba más de un mes desaparecido. Hoy, más de cinco años después, la familia, incluida la hija pequeña que Danny dejó atrás, sigue esperando una respuesta de la institución castrense.


“Teníamos miedo de denunciar”

Petra Hernández admite que durante las primeras semanas el temor la paralizó. “Tenía miedo de hacer denuncias y que le hicieran algo a mi hijo, incluso que le pasara algo a mi otro hijo. Solo acudí a la Cruz Roja Internacional y fui a la comandancia general a solicitar información”, relata.


Vásquez ingresó al servicio militar en 2006 y se graduó el 3 de marzo de 2008. Desde entonces fue destinado a Turiamo, donde desarrolló su carrera dentro de la Armada.


Yanneris Rebeca Flores, pareja del militar, recuerda que la brigada estaba bajo el mando del comandante Rivero y que la unidad 81, en la que servía Danny, estaba a cargo del capitán de fragata Ronald Oropeza Rodríguez.

Yanneris Rebeca Flores pareja del militar desaparecido.

En 2021, según su pareja, Danny Vásquez fue enviado a un curso sobre explosivos. Pasó dos semanas en Caracas y el 15 de abril de ese año fue trasladado en comisión a Apure, en medio del conflicto que se libraba en el municipio Páez.


La última comunicación entre ambos ocurrió el 20 de abril de 2021, a las 9 de la mañana. “Danny me escribió que les iban a quitar los teléfonos y que cuando se los regresaran volvería a comunicarse. No alcancé a responder en ese momento”, cuenta Flores. Al día siguiente, todavía sin noticias de él, la esposa de otro oficial le advirtió que varios militares estaban desaparecidos.


Después de ese mensaje no volvió a recibir nada. “Insistí muchas veces en llamar a su teléfono, pero no volvió a conectarse. Llamé al comandante Adati y me dijo que estaban buscando a Danny, que no creyera en noticias ni en versiones de otras personas”, relata.


Tiempo después, militares acudieron a la vivienda de la familia y entregaron las pertenencias que Vásquez había dejado en Apure: su bolso y su teléfono. Flores afirma que el comandante Oropeza Rodríguez le transmitió la versión de que los efectivos fueron emboscados mientras descendían del helicóptero.


“Unos cayeron, otros resultaron heridos”, resume la reconstrucción que hicieron sus compañeros sobre los primeros segundos del ataque.

Militares trasladados a Apure para el combate contra la guerrilla colombiana.

Con el paso de los días, la familia escuchó todo tipo de versiones: que había aparecido, que estaba herido, que lo tenía la guerrilla. Pero cuando las disidencias de las FARC difundieron los nombres de los militares secuestrados, Danny Vásquez no figuraba en la lista. “Nos entrevistamos con Arias Gutiérrez, que estaba en la comisión de Apure, pero solo confirmó la versión del helicóptero”, sostiene Flores.


En el caso de Abraham Belisario, el otro militar desaparecido, la familia asegura que en 2022 fue localizado parte de su equipo ligero. De Danny, en cambio, no se ha hallado ningún rastro.


La respuesta que reciben de la Fuerza Armada, una y otra vez, es la misma: la búsqueda continúa y, si se cumplen siete años sin noticias, Vásquez será declarado muerto.


En el caso de Abraham Belisario, el otro militar desaparecido, la familia asegura que en 2022 fue localizado parte de su equipo ligero. De Danny, en cambio, no se ha hallado ningún rastro.


La respuesta que reciben de la Fuerza Armada, una y otra vez, es la misma: la búsqueda continúa y, si se cumplen siete años sin noticias, Vásquez será declarado muerto.


El conflicto en Apure

El conflicto armado en Apure, que tuvo antecedentes en 2020, estalló con fuerza el 21 de marzo de 2021. Los combates provocaron el desplazamiento de más de cinco mil personas desde territorio venezolano hacia Arauquita, en Colombia, entre ellas familias con niños, mujeres embarazadas y adultos mayores. El gobierno colombiano habilitó campamentos de asistencia junto a organizaciones internacionales.


A mediados de mayo de 2021, las disidencias de las FARC difundieron un video en el que aseguraban tener cautivos a ocho militares venezolanos: los tenientes de fragata José Emilio Torres Pérez, Luis José Cova Barrios y Junior Flores Berroterán; los SM3 Paúl Hernández, Dany Vásquez y José Antonio Ramos Dávila; y el sargento primero de Fuerzas Especiales Abraham D’ Jesús Belisario Bastidas.


El 15 de mayo, tras la difusión de dos videos con cinco de esos militares, el Ministerio de la Defensa, encabezado por Vladimir Padrino López, admitió oficialmente el secuestro de los ocho efectivos.

El GJ Vladimir Padrino López y Nicolás Maduro sostenían tener controlado el conflicto en Apure en 2021.

Mientras en la frontera morían soldados venezolanos y decenas de familias huían de los combates, los voceros del régimen de Nicolás Maduro insistían en que tenían controlada la situación en el estado Apure. La violencia golpeó especialmente a las poblaciones de La Victoria, El Ripial, Guafitas, Arenales y Sector El 8.


La versión oficial

La insólita justificación de Maduro y el entonces ministro Padrino, fue que el conflicto había sido orquestado por el presidente de Colombia para la época, Iván Duque, y el Comando Sur de los Estados Unidos de orquestar. “Quieren escalar a un conflicto militar entre fuerzas militares de Colombia y Venezuela”, dijo Maduro el 28 de marzo 2021.


Un día antes, el 27 de marzo 2021, Padrino López leía un comunicado sobre el balance de lo que ocurría en la frontera “Seis terroristas neutralizados, 27 sospechosos puestos a orden del tribunal militar 14 de control”, se refirió a 12 detenidos más y el decomiso de armamento, granadas, municiones, explosivos, prendas militares, vehículos, drogas y equipos tecnológicos.


En la misma línea discursiva de Maduro dijo que el “grupo muy violento vinculado con el narcotráfico”, tiene el patrocinio del gobierno de Colombia y de la CIA (Agencia Central de inteligencia de EEUU), “creando un corredor criminal en la frontera con el asesoramiento del Comando Sur de EEUU”.


El Ministerio de la Defensa jamás identificó al grupo con el que se enfrentaron, ocultaron que se trataba del Décimo Frente de las FARC. El general Padrino López solo los llamaba “grupos delincuenciales y terroristas”.

El servicio fúnebre de dos de los militares venezolanos que cayeron en Apure en marzo 2021.

Tampoco la Fuerza Armada investigó a las Fuerzas de Acciones Especiales (Faes) que estaban en El Ripial, parroquia Urdaneta del estado Apure, y serían los responsables, en marzo 2021, de las ejecuciones de la familia de Luz Dey Remolina, Jeferson Uriel Ramírez, Emilio Ramírez y Ehiner Yafran Anzola Villamizar. 


El entonces fiscal general Tarek William Saab, se limitó a decir que había designado a dos fiscales, quienes de manera coordinada con el entonces Comandante Estratégico Operacional de la Fuerza Armada (Ceofanb) almirante Remigio Ceballos Ichaso, investigaban las denuncias de las ejecuciones extrajudiciales. Nunca se presentaron las resultas de la supuesta investigación.

Nicolás Maduro en la base naval de Turiamo en febrero 2019.

Después de lo ocurrido en Apure en el 2021, se activó la Zona Operativa de Defensa Integral (ZODI) Temporal Especial “GD José Cornelio Muñoz”, al mando del GD Alejandro Javier Benítez Marcano, con un Estado Mayor de Coordinación, y la 94 Brigada Especial Integral Negro Primero en la ZODI Apure comandada por el General Brigada Wilfredo Alexander Medrano Machado. 


En las extensas sabanas de Apure quedó la sangre derramada de los militares venezolanos, de los guerrilleros colombianos, casas e instalaciones militares destruidas. Jamás se emitió informe alguno oficial de lo ocurrido en ese 2021. Y aún hay dos militares desaparecidos.


jueves, 4 de junio de 2026

Cinco meses del interinato: informe sostiene que el poder se recompone en Venezuela sin abrir paso a la democracia


Para el Laboratorio de Paz (LabPaz), a cinco meses del inicio del interinato de Delcy Rodríguez, Venezuela no muestra señales verificables de apertura democrática, sino de una recomposición autoritaria marcada por disputas internas, continuidad represiva e incertidumbre constitucional.


Sebastiana Barráez/ jueves 4 de junio 2026
Tomado de Infobae

El ministro del Interior Justicia y Paz Diosdado Cabello Rondón.jpeg

Venezuela parece hoy más cerca de una “recomposición autoritaria y reconfiguración interna del poder” que del inicio comprobable de una transición democrática. Esa es la conclusión central del informe extraordinario “Cinco meses del interinato; Reconfiguración sin transición”, publicado por Laboratorio de Paz (LabPaz), que examina los primeros cinco meses del gobierno de Delcy Rodríguez desde la óptica de los derechos humanos, el espacio cívico y la institucionalidad democrática.


El documento, dado a conocer este 4 de junio, advierte que el país atraviesa una situación de “incertidumbre constitucional”, derivada del ejercicio de la Presidencia bajo la figura de “ausencia forzosa” que no está expresamente contemplada en la Constitución. Para la organización, este punto no es menor: cualquier transición sostenible, señala, requiere reglas claras, garantías institucionales y una salida presidencial ajustada a los mecanismos previstos en la Carta Magna.


Para el centro venezolano de investigación y pensamiento estratégico LabPaz que trabaja en la resolución de conflictos mediante enfoques de democracia, no violencia y derechos humanos, aun cuando Estados Unidos anunció para Venezuela el plan de tres fases simultáneas (Recuperación, Estabilización y Transición), en estos cinco meses posteriores al 3E “no muestran decisiones verificables orientadas al inicio de una transición democrática”.


Reacomodo sin ruptura

Funcionarios de Venezuela y Colombia participan en una reunión bilateral de alto nivel, buscando fortalecer las relaciones diplomáticas entre ambas naciones.

Más que una alternancia o una apertura real, LabPaz describe una reorganización del aparato estatal impulsada por el entorno político de los hermanos Rodríguez. El informe sostiene que varios cuadros cercanos a Nicolás Maduro fueron sustituidos por funcionarios alineados con la nueva jefatura, en un proceso que luce más orientado a redefinir equilibrios internos que a desmontar las estructuras de poder heredadas.


Uno de los focos más controvertidos del período ha sido la permanencia, ratificación o designación en cargos de alto nivel de funcionarios señalados por organismos internacionales por su presunta responsabilidad en graves violaciones de derechos humanos. 


Uno de los aspectos más controvertidos de los primeros cinco meses de gobierno ha sido la designación, ratificación o permanencia en altos cargos públicos de funcionarios señalados por organismos internacionales por su presunta responsabilidad en graves violaciones de derechos humanos, como en el caso del general Gustavo González López e incluso del general Vladimir Padrino cuya continuidad de dentro del alto gobierno es interpretada “como una señal de preservación de equilibrios con el sector castrense”


En la misma línea, LabPaz considera especialmente relevante que Diosdado Cabello continúe al frente del Ministerio de Interior, Justicia y Paz, pese a los señalamientos internacionales en su contra por su presunto papel dentro de estructuras asociadas a represión, persecución y restricciones al espacio cívico, siendo “un importante vocero en la campaña de criminalización contra líderes políticos y sociales”.


Sin reformas y con presos políticos

Gustavo González López, Ministro del Poder Popular para la Defensa de Venezuela, levanta su mano derecha durante la ceremonia de juramentación.

LabPaz subraya que, pese al anuncio de Estados Unidos sobre un plan de tres fases simultáneas para Venezuela, Recuperación, Estabilización y Transición, no hay decisiones verificables orientadas al inicio de una transición democrática. Entre las principales ausencias, enumera la falta de un cronograma electoral, la no renovación del Consejo Nacional Electoral, la inexistencia de medidas para garantizar independencia judicial, la ausencia de mecanismos de verdad y reparación para las víctimas, y la continuidad del entramado normativo que restringe libertades públicas.


El informe también pone el foco en la persistencia de personas detenidas por motivos políticos. Como ejemplo, analiza el caso de Carmen Teresa Navas, quien durante más de un año buscó a su hijo en centros de detención mientras las autoridades guardaban silencio, pese a que ya había fallecido. A partir de ese episodio, el documento plantea una pregunta de fondo: por qué siguen existiendo presos políticos en Venezuela si el discurso oficial busca presentar una nueva etapa política.


Estrategia debilitada

El sobrevuelo de aeronaves de EEUU en Venezuela se hizo sin el premiso del parlamento.jpeg

Para LabPaz, la profunda crisis de legitimidad que rodea a Delcy Rodríguez y al actual esquema de poder es uno de los principales obstáculos para una transición democrática creíble. Aunque el gobierno ha intentado proyectar una imagen de estabilidad, recuperación económica y capacidad de negociación internacional, el informe sostiene que esos esfuerzos no han logrado revertir el rechazo acumulado entre la población.


En el campo opositor, el documento indica que María Corina Machado sigue siendo la principal referencia política adversa al oficialismo, aunque registra una disminución gradual en sus niveles de apoyo respecto al período posterior al 28J y al 3E. 


En paralelo, trabajadores, sindicalistas y estudiantes han comenzado a incorporar de forma más visible la exigencia de elecciones dentro de sus reclamos. Según el informe, un 64 % de las personas consultadas por la firma Poder y Estrategia considera que deben realizarse comicios este mismo año.


LabPaz destaca que la relación bilateral entre Estados Unidos y la administración provisional de Delcy Rodríguez se convirtió en el principal eje ordenador de la coyuntura venezolana, desplazando progresivamente a actores nacionales y mecanismos multilaterales que anteriormente ocupaban posiciones centrales en la negociación política.


Comprometida la institucionalidad

Libertad para los presos políticos es una de las persistentes solicitudes.jpeg

Para Laboratorio de Paz “no hay un proceso de pluralización institucional”. Los hermanos Rodríguez impulsaron una reorganización del aparato estatal sustituyendo cuadros cercanos a Nicolás Maduro por funcionarios identificados con su propio entorno político.


Salvo el nombramiento de Eglée González Lobato como Defensora del Pueblo, la mayoría de las nuevas designaciones es de personas conocidas por su militancia y lealtad al proyecto bolivariano. Más que una alternancia o apertura institucional, el proceso parece reflejar una redistribución interna del poder, en la búsqueda de un nuevo punto de equilibrio tras la salida de Nicolás Maduro de la coalición dominante, dice el Informe.


Reconoce señales parciales de apertura, como menor intensidad represiva, retorno limitado de liderazgos al espacio público, ampliación restringida del debate y reaparición de la agenda electoral, pero esas medidas conviven con la continuidad de prácticas, actores y estructuras heredadas del período anterior.


Mencionan como indicador adicional la designación de Héctor Rodríguez como Comisionado Presidencial para la Reestructuración y Reingeniería del Gobierno, lo que sugiere “que el objetivo principal no es desmontar las estructuras de poder heredadas, sino adaptarlas a las nuevas condiciones políticas, económicas e internacionales”


Más que una transición hacia un nuevo régimen político, la reingeniería impulsada por Rodríguez parece orientada a preservar la gobernabilidad del sistema mediante su reorganización interna.


El informe sostiene que ninguna transición democrática sostenible puede construirse sobre la suspensión práctica o reinterpretación permanente de la Constitución, por lo que advierten que sin garantías institucionales sólidas, cronogramas verificables de cumplimiento, cronograma electoral y mecanismos reales de supervisión nacional e internacional, los procesos de negociación y acuerdos pueden derivar en que “el tiempo funcione como herramienta de recomposición del poder antes que de democratización efectiva”.


El documento interpreta la necesidad de resolver la situación presidencial “conforme a los mecanismos previstos en la Carta Magna”, determinar de manera definitiva la naturaleza de la “ausencia presidencial” y, de configurarse una falta absoluta activar el artículo 233, “convocatoria de elecciones presidenciales libres, competitivas y verificables dentro de un cronograma acordado y supervisado”.


Nombramientos y decisiones

Carmen Teresa Navas buscó a su hijo en los centros carcelarios por más de un año sin respuesta oficial.jpeg.

El informe concluye que los primeros meses del interinato han estado marcados por una inclinación hacia “soluciones extraordinarias” que debilitan los controles constitucionales, administrativos y parlamentarios. 


Entre los hechos señalados figuran la designación de Delcy Rodríguez como presidenta “interina” mediante una figura no prevista en la Constitución; reformas legales cuestionadas, como las referidas a hidrocarburos y minería; la continuidad del Decreto de Estado de Conmoción Exterior sin renovación parlamentaria expresa; y decisiones sensibles en materia militar y de amnistía sin los procedimientos legislativos correspondientes.


Suman lo ocurrido el 23 de mayo con el ejercicio de aeronaves militares estadounidenses sin cumplir con la Constitución, “que atribuye a la Asamblea Nacional la autorización del empleo de misiones militares venezolanas en el exterior o extranjeras en el país”.


Otro elemento es la declaración pública de Delcy Rodríguez, el 23 de abril 2026, dando por concluida la aplicación de la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, sin los procedimientos legislativos correspondientes.


Las designaciones del Fiscal General y de la Defensoría del Pueblo que se apartan de las normativas internas de esas instituciones. 


También, la continuidad del Decreto de Estado de Conmoción Exterior, “sin renovación parlamentaria ni derogatoria expresa, mantiene cuestionamientos sobre su validez jurídica”. 


En ese marco, LabPaz advierte que el tiempo puede terminar funcionando como una herramienta de recomposición del poder antes que como un vehículo de democratización efectiva. Por eso insiste en que la salida a la crisis presidencial debe resolverse conforme a la Constitución, con definición clara de la naturaleza de la ausencia presidencial y, de configurarse una falta absoluta, con la activación del artículo 233 para convocar elecciones presidenciales libres, competitivas y verificables dentro de un cronograma acordado y supervisado.


Ex preso político militar advierte que la lucha venezolana “no puede convertirse en un botín”

El  oficial en retiro advierte que la extracción de Nicolás Maduro y la liberación de algunos detenidos no bastan para hablar de estabilidad...