martes, 29 de septiembre de 2026

Funcionarios de Tierras y militares ayudan a la invasión de una hacienda productiva en la frontera

 

Representantes de la hacienda sostienen que grupos de ocupantes, funcionarios del Instituto Nacional de Tierras y efectivos de seguridad han intervenido en el precio sin notificación previa. Solicitan la actuación inmediata de la ZODI para ejecutar la medida judicial dictada en septiembre de 2026, restituir el acceso al fundo y evitar daños a mas de 2.000 semovientes bovinos.


Sebastiana Barráez/ martes 29 de septiembre 2026
Tomado de Infobae

El ministro de Agricultura, general Vladimir Padrino López.

La Hacienda El Porvenir, ubicada en el municipio Libertador del estado Táchira y propiedad de Gilberto Antonio Fuentes Rodríguez, se ha convertido en el centro de una disputa por la ocupación y adjudicación de tierras. Sus representantes aseguraron a Infobae que el predio mantiene más de 2.000 bovinos, entre animales destinados a la cría, la reproducción y el engorde, además de instalaciones y mejoras orientadas a la actividad agropecuaria.

Las invasiones en Táchira siempre han tenido respaldo de funcionarios del Instituto de Tierras, dependiente del Ministro de Agricultura, que desde abril dirige el general Vladimir Padrino López. El problema de la ocupación ilegal sigue activo por razones económicas y del partido de Gobierno.

La ocupación y lotificación de áreas de la Hacienda El Porvenir, así como la obstaculización de sus actividades agroproductivas y la falta de ejecución efectiva de una medida de protección dictada por el Tribunal Superior Agrario, revela la complicidad.

La situación compromete una unidad de producción con más de 2.000 semovientes bovinos destinados a la cría, reproducción y engorde, además de potreros cultivados, instalaciones, mejoras y bienes necesarios para la explotación agropecuaria. La restricción del acceso al agua y al pastoreo amenaza la integridad del rebaño y la continuidad de una actividad vinculada con la seguridad agroalimentaria.

El 4 de septiembre 2026, en horas del mediodía, un grupo de personas llegó al sector San Miguel del Fundo El Porvenir acompañado por efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y representantes de la Oficina Regional de Tierras (ORT) Táchira del Instituto Nacional de Tierras (INTI). Según la denuncia, comunicaron a Wilson Moreno Torrealba, encargado del sector, que tomarían posesión de las tierras y que el fundo debía ser desocupado.

Los presentes exigieron retirar el ganado y advirtieron que no asumirían responsabilidad por lo que pudiera ocurrir con los semovientes. Cuando Moreno informó que notificaría a Satuario Gutiérrez, encargado general de la hacienda, le habrían respondido que este no tenía competencia en el lugar y que cualquier reclamo debía formularse ante el INTI o los tribunales.

A partir de esa actuación se intensificó la demarcación de parcelas dentro de áreas destinadas históricamente a la ganadería extensiva. Las nuevas divisiones y cercas impiden el libre desplazamiento del rebaño, interrumpen el pastoreo y paralizan parcialmente las labores ordinarias del fundo.


El Tribunal ordena

Los viceministros Juan Alirio Villarroel y Wilber Atahualpa Colmenárez Escalona.

Ante la gravedad de los hechos, la representación judicial de Gilberto Fuentes, propietario de la hacienda, solicitó una medida cautelar anticipada de protección agropecuaria. El Tribunal Superior Agrario de la Circunscripción Judicial del estado Táchira la decretó el 14 de septiembre de 2026, dentro del expediente N.º 322-26.

La decisión prohíbe levantar obras nuevas, incluidas viviendas improvisadas, efectuar deforestaciones, realizar siembras improvisadas u ocupar ilegalmente cualquier área de la hacienda. Asimismo, ordena remover cercas perimetrales. La parte solicitante pidió extender la ejecución a toda demarcación con fines de lotificación, ranchos y cercados construidos por los ocupantes.

El 25 de septiembre de 2026, los apoderados judiciales de Fuentes se trasladaron al sector San Miguel junto con funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana para ingresar por el sector La Yaya y materializar la medida. La diligencia no pudo realizarse porque funcionarios de la GNB adscritos al Destacamento 215 no atendieron la orden de traslado y apostamiento fijada por el tribunal.

Siguen cercando

El jefe de la Zona Operativa de Defensa Integral (ZODI) Táchira, general Carlos Augusto Bastidas Bastidas.

Pese a la decisión judicial, los ocupantes continúan reforzando cercas, abriendo vías con tractor e introduciendo ganado en las áreas demarcadas, de acuerdo con los denunciantes. También mantienen cerrados los dos portones del sector San Miguel y restringen el ingreso del encargado y del personal obrero.

Estas restricciones dificultan el acceso de los animales a fuentes de agua y a potreros sembrados con pasto Mombasa. La representación de la hacienda advierte que el confinamiento y la pérdida de áreas de pastoreo pueden causar daños irreparables al rebaño, reducir la producción y afectar el abastecimiento alimentario.

La culpa es del dron

Ing. Javier Enrique Sánchez Quintero, coordinador general de la Oficina Regional de Tierras (ORT) del Táchira.

El 24 de noviembre 2025, representantes de El Porvenir acudieron al INTI Táchira y se reunieron con Javier Enrique Sánchez Quintero, coordinador general de la Oficina Regional de Tierras. El funcionario les indicó que una inspección determinó que no había ganado ni propietario identificado y que, con base en ello, se adjudicaron 500 hectáreas.

La defensa denuncia una vulneración del debido proceso, pues afirma que ni Fuentes, ni el encargado, ni sus abogados fueron notificados del inicio o curso del procedimiento. Ante el reclamo sobre la existencia visible de más de 1.500 reses, potreros cultivados y trabajadores, Sánchez explicó que la inspección se realizó mediante un dron que “seguramente no captó nada de eso”.

Por recomendación del propio coordinador, la representación del fundo solicitó formalmente el 15 de diciembre de 2025 la revocatoria de las adjudicaciones. Hasta finales de septiembre 2026 el INTI y la ORT Táchira no habían emitido respuesta.

La competencia directa recae en los viceministerios de Juan Alirio Villarroel, Viceministro para el Desarrollo Pecuario Integral y Wilber Atahualpa Colmenárez Escalona Viceministro para el Desarrollo Agrario y Gestión de Tierras de Venezuela.

Antecedentes inmediatos

Tamani Bernal ejecutó una acción de extracción de ganado de la finca El Porvenir en el año 2022.

El 8 de noviembre de 2025, un grupo de aproximadamente 20 personas ingresó por la parte posterior de la hacienda, en el área que limita con el río Navay, desde el Potrero El Plato, vía Los Almendros, hacia el sector San Miguel. Aprovechando la ausencia del encargado, levantó cercas y marcó parcelas, según la denuncia.

El 11 de noviembre se presentaron un supuesto funcionario del INTI, un abogado y militares de la GNB sin exhibir identificación. Mostraron un memorando del 5 de noviembre 2025, suscrito por Javier Enrique Sánchez, que ordenaba inspeccionar el predio Arcángel, propiedad de Jesús Martínez, en San Antonio de Caparo; la defensa subraya que ese inmueble no guarda relación con El Porvenir.

El 24 de abril 2026, varias personas fotografiaron la propiedad y preguntaron al encargado si había ganado en el predio. Tras la confirmación, presuntamente le solicitaron no informar al dueño. El 4 de junio se produjo una nueva alerta ante la posible entrada de un grupo para ocupar otras 400 hectáreas.

Hace más de cuatro años, el 26 de mayo 2022, alrededor de las 6:00 de la mañana, varios camiones ganaderos llegaron al fundo. Los propietarios atribuyeron la actuación a un grupo encabezado por Tamani Bernal, identificado en la denuncia como hijo del gobernador Freddy Alirio Bernal Rosales, y acompañado por el abogado Eduardo Hernández, vinculado por los denunciantes con la Oficina Nacional Antidrogas.

(http://www.sebastianasinsecretos.com/2022/05/venezuela-el-hijo-del-gobernador-del.html)


Según esa denuncia, cerca de 600 bovinos fueron retirados sin autorización del propietario. La Fiscalía del estado Táchira inició un proceso penal por instrucción de la Fiscalía General de la República; posteriormente se recuperaron los animales y el Tribunal Superior Agrario dictó una medida de protección agroalimentaria.


La actividad agropecuaria

Uno de los trabajadores de la hacienda El Porvenir arrea al ganado de la propiedad.

Gilberto Antonio Fuentes Rodríguez sostiene una posesión pacífica de más de 30 años, regularizada mediante Carta Agraria aprobada por el Directorio del INTI en su reunión N.º 38-04, del 29 de junio de 2004. La actividad se acredita, según sus representantes, con personal permanente, oficinas, certificados de vacunación del ganado, comprobantes de labores de maquinaria, potreros sembrados e infraestructura agropecuaria.

Los representantes de El Porvenir solicitan al jefe de la Zona Operativa de Defensa Integral (ZODI), general Carlos Augusto Bastidas Bastidas, y a las autoridades competentes que dispongan el acompañamiento necesario para ejecutar de inmediato la medida judicial del 14 de septiembre de 2026 y garantizar el ingreso seguro de los propietarios, encargados, trabajadores y apoderados.

Asimismo, solicitan retirar cercas, lotificaciones y construcciones improvisadas; restablecer el acceso del ganado al agua y a los potreros; impedir nuevas ocupaciones; investigar las actuaciones administrativas denunciadas; y determinar las responsabilidades derivadas del incumplimiento de la orden judicial.

La parte denunciante atribuye al INTI Táchira y al alcalde del municipio Libertador apoyo a los grupos ocupantes, señalamiento que corresponde esclarecer mediante una investigación formal y con respeto al derecho a la defensa.

La ejecución efectiva del decreto contenido en el expediente N.º 322-26 resulta urgente para evitar daños mayores al rebaño, preservar la producción agropecuaria y restablecer el orden público. Los representantes de la hacienda El Porvenir requieren una respuesta institucional inmediata, documentada y coordinada que garantice el cumplimiento de la decisión del Tribunal Superior Agrario.




lunes, 21 de septiembre de 2026

Advierte un contralmirante: hablar desde el podio de la ONU no concede legitimidad política ni

 

El contralmirante Comisso Urdaneta advierte que hablar en la Asamblea General de la ONU no concede legitimidad política no elimina la represión interna. Ante la posible intervención del gobierno venezolano, cuestiona la falta de transformación real del aparato represivo. 


Sebastiana Barráez/ lunes 21 de septiembre 2026
Tomado de Punto de Corte

Delcy Eloína Rodríguez Gómez

El contralmirante Daniel Comisso Urdaneta en el movimiento de resistencia de militares en la Plaza Francia de Altamira en el año 2002

El contralmirante Daniel Comisso Urdaneta cuestiona que mandatarios democráticos, autócratas, dictadores y jefes de regímenes señalados por violaciones de derechos humanos compartan el mismo escenario en la Asamblea General de la ONU.

Su advertencia es frontal: hablar desde ese podio no concede legitimidad política ni borra la represión interna.

La Asamblea General de las Naciones Unidas vuelve a colocarse frente a una contradicción tan antigua como incómoda: el mismo foro que invoca la democracia, los derechos humanos y la dignidad de los pueblos abre su micrófono a todo jefe de Estado o representante gubernamental, sin que el tipo de régimen que encarna parezca impedirle hablar “en nombre” de una nación.

La polémica surge ante el anuncio que Delcy Eloína Rodríguez Gómez, mandataria interina de Venezuela, hable ante la ONU.

https://puntodecorte.net/onu-legitimidad-politica-advertencia-comisso-urdaneta/

jueves, 17 de septiembre de 2026

Laboratorio de Paz reclamó que la reinserción internacional de Venezuela no legitime la excepcionalidad política

 

El centro de investigación pidió que la reinserción del pais esté acompañada de compromisos verificables en derechos humanos, estado de derecho y elecciones auténticas.


Sebastiana Barráez/ jueves 17 de septiembre 2026
Tomado de Infobae

Familiares de presos políticos en una de las protestas por su libertad.

Venezuela avanza hacia una nueva etapa de normalización internacional, pero ese proceso no debería convertirse en una vía para dejar intacta la excepcionalidad política interna. No debe invisibilizarse que Delcy Rodríguez ejerce la Presidencia sin haber sido elegida para ese cargo y que el interinato ha superado los lapsos previstos en la Constitución, que continúan restricciones al espacio cívico, persisten déficits importantes para el ejercicio de los derechos políticos y permanecen instituciones cuya legitimidad democrática está cuestionada”.


Así lo advirtió Laboratorio de Paz, un centro de investigación y pensamiento estratégico , que llamó a gobiernos democráticos, organismos multilaterales y actores internacionales a diferenciar el relacionamiento diplomático con el Estado venezolano del reconocimiento de legitimidad democrática de quienes ejercen actualmente el poder.


El pronunciamiento se produce en medio del restablecimiento de vínculos diplomáticos con Estados Unidos, el anuncio del Reino Unido de elevar nuevamente su representación en Caracas al rango de embajador y la próxima participación de la mandataria interina Delcy Eloína Rodríguez Gómez en la Asamblea General de Naciones Unidas. Para la organización, estos hechos expresan un proceso de reinserción internacional que probablemente seguirá ampliándose.

Representantes de organizaciones solicitan el 17 de septiembre 2026 que la ONU renueve la vigencia de la Misión de Determinación de los Hechos sobre el caso venezolano.

Laboratorio de Paz solicita que normalizar las relaciones internacionales sea para recuperar la institucionalidad democrática.

Laboratorio de Paz considera positivo que Venezuela recupere relaciones diplomáticas, económicas y de cooperación con la comunidad internacional, al sostener que el aislamiento “no constituye una política de derechos humanos ni contribuye, por sí mismo, a la democratización”. Sin embargo, alertó sobre el riesgo de que la normalización internacional avance más rápido que la normalización democrática.


La organización subrayó que la apertura diplomática y económica no debe invisibilizar asuntos de fondo: que Delcy Rodríguez ejerce la Presidencia sin haber sido elegida para ese cargo, que el interinato ha superado los lapsos previstos en la Constitución, que continúan las restricciones al espacio cívico, que persisten déficits para el ejercicio de los derechos políticos y que permanecen instituciones cuya legitimidad democrática sigue cuestionada.

El aparato represivo en Venezuela, en el que se incluye a la DGCIM, sigue realizando detenciones arbitrarias, fabricando expedientes e incautando bienes sin orden judicial.

“Cuanto mayor sea la normalización de las relaciones internacionales de Venezuela, mayor debería ser el compromiso de los actores internacionales con una salida democrática, constitucional y basada en derechos humanos”, señaló LabPaz.


Para la organización, la eventual presencia de Rodríguez en Nueva York concentrará previsiblemente la atención pública en reuniones, gestos diplomáticos y fotografías. Pero la discusión de fondo, advierte, debería ser otra: si Venezuela está regresando a la normalidad en sus relaciones con el mundo, esa normalidad también debe alcanzar a sus instituciones.

Delcy Rodríguez condecora el 29 de julio de 2026 a Gianluca Rampolla, el ex representante de la ONU en Venezuela.

Compromisos explícitos

LabPaz recordó que la presencia de representantes venezolanos en Naciones Unidas forma parte de las relaciones entre Estados y no constituye, por sí sola, una certificación sobre la legitimidad o la calidad democrática de un gobierno. En ese sentido, destacó como relevante la posición anunciada por Reino Unido, que separa la mejora de relaciones con el Estado venezolano de cualquier modificación en su valoración sobre los procesos electorales de 2024 y no supone necesariamente un reconocimiento político de quienes actualmente ejercen el poder. 


El Laboratorio de Paz insistió en que los acuerdos políticos, económicos, energéticos, comerciales y de cooperación que se establezcan con Venezuela deben incorporar compromisos explícitos y verificables en materia de derechos humanos, Estado de derecho, libertades públicas y democracia. 


Como antecedente, mencionó las cláusulas democráticas y de derechos humanos incluidas por la Unión Europea en acuerdos con terceros países. “La UE, por ejemplo, ha incorporado cláusulas democráticas y de derechos humanos en sus acuerdos con terceros países, vinculando la profundización de determinadas relaciones al respeto de principios democráticos y derechos fundamentales”.


Sostiene la organización que “la recuperación económica que necesita Venezuela y la reconstrucción de sus instituciones no deberían avanzar por caminos separados. Las inversiones necesitan seguridad jurídica. La cooperación internacional necesita instituciones confiables. Y la estabilidad sostenible necesita legitimidad democrática”.

Colectivos como La Piedrita siguen activos.

Normalizar sin legitimar

Ante esta nueva etapa, Laboratorio de Paz exhortó a los gobiernos democráticos, organismos multilaterales y actores internacionales que están restableciendo o ampliando relaciones con Venezuela a acompañar activamente una normalización democrática.


Planteó que la comunidad internacional tiene la responsabilidad de acompañar la reinserción de Venezuela sin convertir la apertura diplomática en un aval político automático. Para la organización, restablecer relaciones con el Estado venezolano no debe confundirse con reconocer como plenamente democrática la situación institucional del país.


Insistió en “diferenciar claramente el relacionamiento diplomático con el Estado venezolano del reconocimiento de legitimidad democrática de quienes actualmente ejercen el poder”.


Ese acompañamiento, sostuvo LabPaz, debe traducirse en compromisos concretos: garantías verificables de derechos humanos, respeto al Estado de derecho, protección de las libertades públicas, preservación de los mecanismos internacionales de seguimiento y condiciones reales para una competencia electoral auténtica.


“Incluir la promoción de garantías efectivas para las libertades de expresión, asociación, reunión y participación política, así como condiciones que permitan una competencia electoral auténtica”, sostiene.


Insta a acompañar activamente el establecimiento de una ruta constitucional para la celebración de “elecciones presidenciales libres, competitivas y verificables en el plazo más breve posible”, dijo LabPaz.


El mensaje de fondo es que Venezuela necesita volver al mundo, pero también necesita que el poder vuelva a las urnas electorales. La normalización internacional solo será sostenible si abre paso a una ruta constitucional que permita elecciones presidenciales libres, competitivas y verificables en el plazo más breve posible. Sin legitimidad democrática, advierte la organización, cualquier apertura corre el riesgo de convertirse en una normalidad incompleta.


https://www.infobae.com/venezuela/2026/09/17/laboratorio-de-paz-reclamo-que-la-reinsercion-internacional-de-venezuela-no-legitime-la-excepcionalidad-politica/




martes, 15 de septiembre de 2026

“Azul Celeste 3 de Enero”: la operación que la DGCIM vincula con la extracción de Nicolás Maduro y Cilia Flores

 

Funcionarios policiales sostienen que una organizacion identificada como ETM reclutaba funcionarios con acceso a información estratégica para ejecutar actos de sabotaje y planes de desestabilización. Familiares de dos militares detenidos denuncian torturas, desapariciones forzadas, confiscación de bienes y violaciones al debido proceso. El sistema policial represivo sigue funcionando igual bajo tutela de Estados Unidos.


Sebastiana Barráez/ martes 15 de septiembre 2026
Tomado de Infobae

Alida Hernández, hermana del coronel retirado Carlos Ulises Hernández Rojas.jpeg

La DGCIM bautizó como “Caso Azul Celeste 3 de Enero” una presunta operación relacionada con la Operación Resolución Absoluta que extrajo a Nicolás Maduro y Cilia Flores desde Fuerte Tiuna. El caso lo enmarcan con una presunta organización denominada Equipo de Trabajo Multidisciplinario (ETM) que reclutaba militares y funcionarios con acceso a información estratégica para obtener datos sensibles, ejecutar actos de sabotaje y planes de desestabilización.

Por esta causa permanecen detenidas ocho personas que, según sus familiares, ni siquiera se conocían entre sí. Entre ellas figuran dos oficiales, uno retirado y otro en servicio activo, acusados de traición a la patria y conspiración. Los allegados aseguran que los procesados no han tenido acceso al expediente judicial que sustenta las imputaciones.

En conversación con Infobae, Alida Hernández, hermana del coronel retirado Carlos Ulises Hernández Rojas, y Yuri Burgos, esposa del teniente coronel Manuel Alejandro Oria Arteaga, denunciaron que ambos militares han sido víctimas de torturas, desaparición forzada y tratos crueles durante su detención. Asimismo, señalaron que existen órdenes de captura contra otras personas vinculadas al caso, entre ellas el general Rodolfo José Camacho Rincones.


Según los testimonios, luego de que los detenidos rechazaran ser representados por defensores públicos, en julio se autorizó el ingreso de abogados privados al penal de El Rodeo I. Esto permitió que Hernández Rojas y Oria Arteaga formalizaran su representación legal. Sin embargo, pese a la aceptación de los nombramientos, los abogados aún no han sido juramentados y continúan sin acceso al expediente.

El coronel Carlos Ulises Hernández Rojas y el Teniente coronel (Ej.) Manuel Alejandro Oria Arteaga.png

En un proceso totalmente irregular, el juez 2° de Control contra la Corrupción y el Terrorismo, Carlos Enrique Liendo Acosta les dijo a los detenidos que los enviaría a juicio porque tiene 14 pruebas en su contra. Por lo que el juez dijo, los militares se dan cuenta que les han imputado otros delitos: “orquestar contra el Alto Mando Militar, un ataque financiado por Simonovis y fuga de información para el ejército de los EEUU”.


Entre la serie de irregularidades ocurridas se suma que fueron cambiadas las fechas de la audiencia de presentación que fue el 9 de febrero. “El jueves 10 de septiembre pretendieron hacerles una nueva preliminar a escondidas de los abogados privados y cambiaron la fecha de la presentación colocándola como si fue en marzo y con otro argumento, un bombardeo contra el Alto Mando Militar”.


Mantienen a los abogados privados engañados con la juramentación ya que en junio les aceptaron el nombramiento pero no los juramentan, así tampoco les permiten tener acceso al expediente y modificaro incluso cambiando fechas y delitos”.


A estas acusaciones se suma la confiscación de bienes de algunos de los detenidos. En el caso del coronel Hernández, sus familiares denuncian que funcionarios de la DGCIM ocuparon el apartamento donde residían tanto él como su madre y su hermana. También aseguran que la audiencia preliminar ha sido suspendida en 19 oportunidades.


La detención de Oria

El juez Carlos Enrique Liendo Acosta les dijo a los militares que los enviaría a juicio.jpeg

Yuri Burgos relató que su esposo, el teniente coronel Manuel Alejandro Oria Arteaga, fue detenido el 21 de enero de 2026 por una comisión integrada por 30 funcionarios armados y encapuchados.


De acuerdo con su testimonio, los agentes informaron que el militar debía acudir a una entrevista, sin exhibir una orden de aprehensión. Aunque inicialmente le indicaron que sería trasladado a una sede de la Policía Nacional Bolivariana, terminó siendo llevado a instalaciones utilizadas por la DGCIM dentro de la Base Aérea La Carlota, donde presuntamente fue sometido a torturas.


Luego de meses en que los familiares y los otros detenidos del caso han tenido trato, saben por narración de ellos que David Figueredo, Héctor Martínez y Leonardo Gómez Brito tenían nueve años fuera del CICPC, se habían ido del país y regresaron a principios de diciembre 2025.


Ese día en que los detienen solo estaba David y Héctor comiendo en un restaurante. Los funcionarios les dijeron que le enviaran un mensaje a Leonardo Gómez para que fuera a reunirse y cuando va saliendo de la estación del metro lo detienen”.


El caso del coronel Hernández

Delcy Rodríguez reunida con funcionarios estadounidenses en Caracas.jpg

Del coronel retirado Carlos Ulises Hernández Rojas, detenido el 24 de enero 2026, su hermana Alida Hernández dice que “siempre fue el número uno en los ascensos, estuvo tres años destacado en Rusia, habla inglés y en agosto del 2025 pasa a retiro por tiempo cumplido en la fuerza”.


Aseguró que su hermano, fue detenido el 24 de enero de 2026 en las inmediaciones de su residencia por una comisión de la DGCIM que no presentó orden judicial ni identificación visible.


La versión familiar señala que la acusación surgió a partir de la declaración de un supuesto testigo anónimo que lo vinculó con un eventual gobierno de transición encabezado por Edmundo González y con la denominada operación Azul Celeste.


Relata que ese 24 de enero, a las 7 de la noche, su hermano fue interceptado en el estacionamiento de su vivienda por una comisión de la DGCIM que no llevaban orden de aprehensión, ni identificación visible y se trasladaban en vehículo particular. “Le quitaron el carro a mi hermano y lo trasladaron a la DGCIM boleíta”, donde estuvo en desaparición forzada y luego recluido en la cárcel del Rodeo I.


Tras su captura, Hernández habría permanecido desaparecido durante varios días antes de ser recluido en la cárcel de El Rodeo I. Su hermana sostiene además que el militar ha recibido amenazas contra sus familiares para evitar que el caso sea denunciado públicamente.


Los allegados cuestionan igualmente los allanamientos y la confiscación de propiedades atribuidas al oficial retirado, argumentando que las medidas se ejecutaron cuando la investigación aún se encuentra en fase preliminar y sin una decisión judicial definitiva.


Aunque reconocen que Hernández mantenía conversaciones con el general en el exilio Rodolfo Camacho Rincones, sostienen que ese hecho ha sido utilizado como elemento incriminatorio sin que existan pruebas que sustenten los delitos imputados.


La versión policial

Funcionarios de Inteligencia durante un evento de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM).jpeg

La investigación MP-17139-2026 comenzó el 20 de enero de 2026 a partir de una denuncia presentada por una fuente identificada únicamente como “DGCIM-DEIPC-PVT-009-1-26”. Según los documentos del caso, el informante alertó ante la Dirección Especial de Investigaciones Penales y Criminalísticas de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) sobre la existencia de una supuesta organización denominada Equipo de Trabajo Multidisciplinario (ETM).


De acuerdo con la versión expuesta por los organismos de seguridad, la estructura estaría bajo la influencia de servicios extranjeros considerados enemigos por el Estado venezolano y tendría financiamiento estadounidense. La investigación señala al excomisario Iván Antonio Simonovis Aranguren como supuesto articulador de la red.


Las actas de la DGCIM describen a la ETM como una organización dedicada a captar y reclutar personal militar activo, retirado y desertor de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), así como funcionarios policiales en condiciones similares. El objetivo, según la hipótesis oficial, sería obtener acceso a información sensible relacionada con altos funcionarios del Estado y con áreas estratégicas de la seguridad nacional.


Entre los datos que presuntamente buscaba recopilar la organización figuran información táctica sobre aeronaves, sistemas de armas, planes de vuelo, programas de mantenimiento, pilotos asignados, sistemas de defensa antiaérea, radares, ubicación de unidades militares, planes de defensa, organismos de inteligencia y estructuras comunales.


El acta policial dice que una vez reclutados, los integrantes de la red recibirían tareas vinculadas con sabotaje, sustracción de piezas, inutilización de equipos y posibles atentados contra altos funcionarios civiles y militares. El propósito atribuido a estas acciones sería reducir las capacidades operativas de la FANB y generar condiciones de desestabilización en el país.


Reuniones, pagos y planes 

General de División retirado Rodolfo José Camacho Rincones.jpeg

La DGCIM afirma que buena parte de los presuntos integrantes de la ETM son exfuncionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) y sostienen que durante diciembre 2025 y enero 2026 se habrían realizado reuniones en Caracas para captar colaboradores y ofrecer pagos en dólares a cambio de información confidencial destinada a organismos de inteligencia estadounidenses. ¿El objetivo? planificación de supuestos actos destinados a provocar conmoción social y afectar la estabilidad interna del país.


El expediente señala que funcionarios de la DGCIM realizaron labores de patrullaje en el sector El Paraíso, en Caracas, en cumplimiento de una orden de búsqueda emanada por sus superiores. Durante una inspección en las cercanías de una tienda comercial ubicada en la avenida Las Fuentes, los agentes observaron a tres hombres reunidos, quienes, según el reporte oficial, habrían mostrado una actitud considerada sospechosa al notar la presencia de la comisión.


La investigación identifica a David Figueredo Sandoval como presunto responsable de captar y reclutar funcionarios. Asimismo, Héctor José Martínez Yánez como pieza clave en la captación de efectivos militares y receptor de información suministrada por el teniente coronel Manuel Alejandro Oria Arteaga.


El tercer señalado fue Jesús Leonardo Gómez Brito, a quien la DGCIM atribuye contactos directos con Simonovis y la responsabilidad de procesar la información recopilada, además de distribuir fondos destinados a actividades operativas.


Posteriormente, los investigadores aseguraron haber hallado en poder de Figueredo Sandoval una carpeta amarilla con documentos contentivos de información sensible relacionada con puntos estratégicos de Caracas. Según el acta, el material incluiría informes de inteligencia, documentos operativos y registros administrativos vinculados a una supuesta operación denominada “Día D”.


Aunque el expediente no detalla el método utilizado para obtener la información, la DGCIM asegura haber reconstruido parte de la estructura organizativa y de mando atribuida a la ETM, en la que figura el coronel Manuel Alejandro Oria Arteaga, a quien se le atribuye el suministro de cartografía e información técnica. También, funcionarios activos y retirados, supuestamente coordinados por excomisarios y exfuncionarios policiales identificados por la DGCIM.


Las actas sostienen además que una denominada “ficha de captación” contenía información personal y profesional del teniente coronel Oria Arteaga y del coronel retirado Carlos Ulises Hernández Rojas.


El testigo estrella 

Los detenidos Jesús Gómez Brito, David Figueredo Sandoval, Héctor Martínez, Joharlin Luzardo Noria, Alvarado Valladares Eslava y José Rivas Sifontes.png

Uno de los elementos centrales del expediente es la declaración del denunciante, convertido en testigo clave para la investigación, argumentan que mantenía contacto laboral con Oria Arteaga debido a que ambos trabajaban en telecomunicaciones.


El testigo relató que el oficial acudió a revisar un servidor que prestaba servicios de voz IP y que se encontraba fuera de funcionamiento tras la Operación Resolución Absoluta del 3 de enero 2026. De acuerdo con la declaración, al inspeccionar el equipo observó que no contaba con sistema operativo instalado y concluyó que el disco había sido borrado.


Oria Arteaga habría atribuido la situación a un ataque informático ejecutado por estadounidenses. Sin embargo, el denunciante manifestó a los investigadores que, desde su percepción, el problema podía corresponder más a un formateo realizado con acceso autorizado que a una acción externa.


El mismo testigo aseguró haber detectado días antes un ataque al servidor y afirmó que, al consultar al militar sobre si había compartido las claves de acceso, este respondió que se las había entregado a una persona identificada únicamente como “el viejo”.


Diez acusados

Yuri Burgos, esposa del teniente coronel Manuel Alejandro Oria Arteaga.jpeg

Tras varios meses de pesquisas, caracterizadas por el hermetismo oficial, la DGCIM incorporó a otros presuntos integrantes del Equipo de Trabajo Multidisciplinario. Entre los nombres mencionados en el expediente, además de los dos oficiales, figuran José Gregorio Rivas Sifontes, Joharlin Enrique Luzardo Noria, Álvaro Roger Valladares Eslava, Serbio Alexander Hernández Contreras, Juan Luis Rivero Nelo y Carlos Ulises Hernández Rojas.


La lista se completa con Héctor José Martínez Yánez, David Figueredo Sandoval, Jesús Leonardo Gómez Brito y Manuel Alejandro Oria Arteaga.


Respecto a Hernández Rojas, los investigadores sostienen que mantenía comunicaciones con el general de división retirado Rodolfo Camacho Rincones, quien se encuentra fuera del país.


Los diez señalados fueron finalmente presentados ante el Tribunal Segundo de Control con competencia en materia de terrorismo, instancia que les atribuyó los delitos de traición a la patria y conspiración.


https://www.infobae.com/venezuela/2026/09/15/azul-celeste-3-de-enero-la-operacion-que-la-dgcim-vincula-con-la-extraccion-de-nicolas-maduro-y-cilia-flores/





Funcionarios de Tierras y militares ayudan a la invasión de una hacienda productiva en la frontera

  Representantes de la hacienda sostienen que grupos de ocupantes, funcionarios del Instituto Nacional de Tierras y efectivos de seguridad h...