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martes, 9 de abril de 2024

Cliver Alcalá admitió dos intentos de derrocar a Maduro, la entrega de armas a las FARC y la custodia de un comandante guerrillero

  

El general reconoció ante la justicia de EEUU la brutal realidad que vive Venezuela desde que Hugo Chávez asumió el poder. La mayoría de los militares son responsables, por participación o por omisión, de la tragedia que atraviesa el país


Sebastiana Barráez/ martes 9 de abril 2024

@SebastianaB


Tomado de Infobae

Ante la Corte Federal de EEUU, el general venezolano reconoce que intentó dos veces derrocar a Nicolás Maduro

La justicia estadounidense ya ha tomado decisiones sobre venezolanos que van desde la condena por narcotráfico contra dos sobrinos de la primera dama Cilia Flores y el juicio a Alex Saab por conspiración para blanquear dinero; en los dos casos los imputados fueron liberados en un canje de la administración Biden con el régimen de Nicolás Maduro. Ahora, acaba de condenar, a casi 22 años de prisión, al Mayor General (Ej) Cliver Antonio Alcalá Cordones por suministrar armas a las FARC. La diferencia es que los sobrinos y el empresario colombiano son del entorno de la pareja presidencial. Mientras que el oficial reconoció haber intentado, en dos acciones, derrocar al mandatario venezolano.  

Confesó que “dos veces participé en la organización de alzamientos militares para recuperar la verdadera democracia en mi país. Muchos de los que me acompañaron en esos esfuerzos han sido encarcelados, torturados y asesinados. Más de 60 permanecen aún encarcelados en condiciones dramáticas. Ocho fueron asesinados”.

La relación de la revolución bolivariana, tanto con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en la época del entonces presidente Hugo Rafael Chávez Frías, como ahora con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y lo que queda de la Segunda Marquetalia, ha sido estrecha. Desde el alto gobierno se cobijó a guerrilleros de dichas organizaciones, con recursos económicos, instalándolos en el Hotel Alba, en las residencias Lecuna e incluso en el Círculo Militar de Caracas. 

Las relaciones del gobierno venezolano con las FARC y el ELN se mantienen durante la revolución bolivariana. Ahí Nicolás Maduro con Iván Márquez de la Segunda Marquetalia

Lo que reconoció el general Cliver Alcalá ante el tribunal estadounidense es una brutal realidad que vive Venezuela desde que Hugo Chávez asumió el poder. La mayoría de los militares de la Fuerza Armada son responsables por participación o por omisión de la tragedia que vive Venezuela.

La guerrilla no solo permeó el territorio venezolano, como venía haciéndolo ocasionalmente en diversas ocasiones, sino que se instaló, vive en los centros poblados y tienen campamentos en zonas rurales, controlan medios de comunicación como emisoras en el Táchira, distribuyen material impreso como revistas, controlan negocios de oro en la zona minera e incluso usan uniforme de la Milicia para actividades de la institución castrense.

Alcalá Cordones, ocupó como último cargo la jefatura de la Región Estratégica de Defensa Integral (REDI) Guayana, en medio de un fuerte conflicto interno por no aceptar el liderazgo de Nicolás Maduro. Uno de los problemas que enfrentó Maduro, al llegar a la presidencia, fue el rechazo castrense de quienes fueron muy allegados a Chávez.

El MG (Ej.) Cliver Alcalá Cordones fue jefe de la REDI Guayana antes de salir de la institución castrense venezolana

Demoledora confesión

El general Alcalá Cordones dijo en el Tribunal “acepto completamente la responsabilidad por la conducta de la cual me declaré culpable. He admitido desde la primera vez que me reuní con agentes del gobierno de los Estados Unidos, hace ya más de una década, que me reuní con las FARC, que he entregado esas dos armas a las FARC”.


Agregó que acompañó “proveyendo seguridad, a uno de los líderes de las FARC en su camino hacia Caracas, la capital de mi país, para participar del inicio del proceso de paz entre ese grupo y el gobierno de Colombia. Nunca lo he negado. Eran las órdenes que tenía de mis superiores, incluyendo al entonces presidente, y era parte de la política dictada por el gobierno de Venezuela en ese momento”.


“Las órdenes del contacto inicial con las FARC incluían detener uno de los mayores actos criminales del cual ese grupo se financiaba: el secuestro de ciudadanos venezolanos y colombianos. Durante el año que estuve destinado en el Zulia, estado fronterizo con Colombia, logré la liberación de tres ciudadanos secuestrados, dos de los cuales eran colombianos y cuya liberación pidió quien era el presidente de Colombia en ese momento, Álvaro Uribe”. 


“El otro, un ciudadano venezolano, fue recuperado a solicitud de su familia. Su hijo le escribió una carta a usted, señor juez, hablando de mi rol en la recuperación de su padre. También le envió una carta la familia colombiana.


Además, mientras estuve en esa zona, destruí laboratorios de producción de narcóticos, apoyé a las comunidades desamparadas en la frontera y di una lucha frontal contra la criminalidad en ese territorio. De todo esto hay innumerables reportes en los medios de información”.


“Lamento mucho la pérdida de tiempo y recursos a la que esta corte se ha visto sometida ante la declaración de testigos en la audiencia Fatico. Ha sido en lo personal muy duro escuchar tantas mentiras. Individuos con los que nunca traté en mi vida, quienes ciertamente buscan un beneficio personal a costas de destruir mi vida y la de mi familia. Mis abogados han ya resaltado todas las contradicciones y motivaciones en esos testimonios falaces”. 


Agregó que “al corto plazo de haber llegado a mi destino militar en el estado de Carabobo, hacia fines de agosto de 2007, quien según el gobierno de Estados Unidos era el tercer mayor narcotraficante del mundo, se había fugado, estaba siendo perseguido por mi gobierno, posteriormente detenido y extraditado a mi país. Como es de público conocimiento, mi trabajo fue crucial para su detención y encarcelamiento. No por nada él mismo me amenazó públicamente en varias oportunidades diciendo que sería mi sombra y que iría por mí. Vaya si lo logró”, dijo en alusión a Walid Makled, alias El Turco o El Árabe, aunque no lo mencionó.

Hugo Chávez le permitió a la guerrilla instalarse en el territorio venezolano e incluso recibir apoyo económico

Dos conspiraciones 

El ahora condenado oficial venezolano declaró ante la Corte en EEUU que “lo más importante de mi vida, más que ninguna otra cosa, es mi familia. Mi esposa, nuestra pequeña hija de 9 años, mis dos hijas mayores y mi nieto. Ahora estamos todos separados, de manera forzada, gracias al dictador en Venezuela, pero nuestro amor es fuerte”. 


Relató que “serví a mi país como miembro del Ejercito de Venezuela durante 34 años de mi vida, incluyendo los primeros cuatro años durante el proceso de formación. Tuve una carrera destacable y sin ningún cuestionamiento, lo que me permitió llegar al rango de Mayor General. Me retiré en 2013, habiendo servido 30 años de servicio activo. He vivido una vida sacrificada y humilde recibiendo un salario acorde a un soldado venezolano”.


“Cuando me retiré, el presidente actual Nicolás Maduro, me ofreció un cargo de embajada en un país europeo, ofrecimiento que rechacé tajantemente por no sentirme en condiciones morales de representarlo internacionalmente”.


“Pasé a la situación de retiro y comencé a reunirme con miembros de la oposición política venezolana que, como yo, estaban en total desacuerdo con las políticas de Nicolás Maduro, y sentíamos que el presidente estaba traicionando la Constitución de nuestro país y sus valores democráticos. Con estas personas, creamos una plataforma en defensa del texto constitucional que hacía contraparte a los abusos del gobierno, de los que sus miembros hacían alarde junto a sus aliados económicos y políticos, situación que avanzaba y minaba la institucionalidad democrática del país”.


Fueron cinco años de constante lucha contra el gobierno, que cada vez avanzaba con mayor control y sometimiento, acompañados con persecución política y judicial contra aquellos que no mantenían su mismo pensamiento. Mi posición como líder militar me convenció de que no podía sentarme simplemente a mirar cómo un dictador y sus secuaces se apoderaban de mi país”. 


Dijo Alcalá que “luego del primer intento por remover a Maduro, en 2018, me vi forzado a escapar de mi país por el enorme peligro que corría mi familia. Mi hija mayor junto a su madre, su esposo y su hijo (mi único nieto) salieron a España. Mi segunda hija, con su esposo, salieron a Chile, y yo salí junto a mi esposa y mi hija menor (para ese momento de 3 años) a Colombia, donde comenzó un difícil exilio combinado con la separación de la familia, un alto precio que ha tenido que pagar mi familia por mis convicciones y el amor por mi país”.


“No obstante, durante mi permanencia en Colombia, continué la lucha contra el gobierno criminal que dirigía mi país, labor que pude desarrollar en unión con otros venezolanos que estaban en la misma situación. Compartíamos un único interés: lograr el necesario cambio político hacia una verdadera democracia en nuestro país”.

EL ELN está instalado en amplios sectores de Venezuela

Todo cambió

El alto oficial venezolano aseveró que “el 24 de marzo de 2020 fui públicamente señalado en una acusación formal del gobierno de los Estados Unidos de América. Por supuesto, a partir de ese momento todo cambió para mí y para mi familia”.


“El 25 de marzo de ese año se comunicó telefónicamente conmigo un funcionario que dijo ser de la Embajada de Estados Unidos en Colombia y me informó si estaba de acuerdo en ser trasladado a su país para comparecer ante la justicia por la referida acusación. Presté mi conformidad inmediata. No provoqué ninguna demora y facilité de manera voluntaria e inmediata el proceso”.


“El 26 de marzo a las 11 de la noche ingresé a la cárcel en la cual actualmente estoy recluido. Lo demás es de su conocimiento. No obstante, me gustaría aprovechar esta oportunidad para agregar algunos detalles sobre estos últimos cuatro años de mi vida”.


“No ha sido fácil este recorrido que me apartó de mis seres queridos. Fue un inicio complicado en medio de la fatal pandemia que azotaba a la raza humana y la pérdida de buenos amigos durante ese periodo, como mi amigo el diputado Hernán Alemán, quién desde el exilio también combatía férreamente al gobierno criminal de Nicolás Maduro”.


“No obstante, junto a mi familia, a pesar de la distancia, hemos soportado este periodo a través de la fuerza del amor incondicional de mi esposa, mis hijas, mis hermanos, sobrinos, amigos, además de aquellas buenas personas que he conocido durante mi detención, a pesar de la ausencia de un abrazo para compartir con mis seres amados y que no ha sido fácil la comunicación, por el alto costo económico y a veces por los desafíos tecnológicos”. 


“Cada minuto que logro comunicarme con mis familiares, lo acompaño de los buenos recuerdos del pasado con ellos, quienes no han dejado de dame fuerza a través de sus oraciones y buenos deseos. Lamentablemente, ningún familiar me ha podido visitar en persona, por dificultades económicas y migratorias. Solo mis abogados y algún amigo ocasionalmente”. 


Aseguró que “no represento, ni representaré una amenaza para este país. Las 29 personas que presentaron cartas en mi apoyo ante esta corte ya han descripto mi vida, mi carrera y qué tipo de persona soy realmente. Estos ya más de 4 años que pasé encarcelado, si bien han sido muy duros para mí y para mi familia, me han servido para reflexionar y para fortalecer mis dimensiones humanas”.


“Aún cuento con la capacidad física, emocional, mental y espiritual para demostrar que soy un buen ciudadano. Conozco el significado del trabajo honrado y que ese trabajo sea significativo en beneficio de mi familia, mi comunidad y mi país. Señor Juez, quiero ver a mi pequeña hija crecer; no quiero perderme de estos maravillosos años de su niñez. Está pagando un costo altísimo por hechos que sucedieron hace 18 años, cuando su padre cumplía con sus órdenes como militar. Quiero poder hacer feliz a mi familia otra vez”.


Finalizo con “sinceras disculpas por mis errores, los que, vuelvo a manifestar, reconozco en su totalidad, no busco otros responsables por ellos, y de los que me arrepiento. Hoy lucho con mayor sabiduría e inspiración hacia mi futuro y el de mi familia. Muchas gracias por esta oportunidad y que Dios lo bendiga”.


https://www.infobae.com/venezuela/2024/04/09/cliver-alcala-admitio-dos-intentos-de-derrocar-a-maduro-la-entrega-de-armas-a-las-farc-y-la-custodia-de-un-comandante-guerrillero/


domingo, 30 de enero de 2022

La estrategia de Cliver Alcalá para que EEUU desestime su caso


La defensa asegura que funcionarios norteamericanos estaban en conocimiento de las acciones que el general planeaba contra el régimen de Nicolás Maduro


Sebastiana Barráez/ domingo 30 de enero 2022

@SebastianaB

 

Tomado de Infobae 


Desde que el 27 de marzo 2020 un avión de la DEA trasladó al Mayor General Cliver Antonio Alcalá Cordones hasta los Estados Unidos, parecía que las autoridades estadounidenses tenían pruebas para condenarlo por delitos de narcotráfico. Pero a casi dos años, y ante la negativa de Alcalá de declararse culpable, más aún desde que en diciembre pasado el Departamento de Estado lo retira de la lista de narcos, en su declaración preliminar ha dicho que funcionarios de EEUU estaban en conocimiento de las acciones que él adelantaba contra el régimen de Nicolás Maduro.

El general Alcalá Cordones abordando el avión de la DEA en marzo de 2000

Infobae tuvo acceso al documento completo donde están plasmados los argumentos para solicitar que se desestime su caso, entre otros porque la acusación fiscal describió “una conspiración global de narcoterrorismo que dura más de dos décadas”, pero “no brinda prueba alguna sobre los actos del general Alcalá Cordones en apoyo de esa conspiración expansiva”. 

“No hay alegaciones de pagos ilícitos o lavado de fondos, ninguna evidencia que demuestre la propiedad de activos o cuentas extraterritoriales, y ni siquiera una acusación de que dio una orden o realizó un acto en relación con un cargamento de narcóticos”.

En el documento se asevera que la acusación contra el oficial venezolano “no afirma nada más que una supuesta reunión hace catorce años, a la que habría tenido que asistir como parte de sus deberes militares oficiales”. 

La primera página del documento

El general Alcalá Cordones rechaza rotundamente cualquier acusación de haber participado en narcotráfico o de haber ayudado a las FARC más allá de lo que se le exigía como oficial uniformado de las Fuerzas Armadas venezolanas y de acuerdo con la política oficial venezolana”, agrega el documento recalcando que los alegatos en su contra son parte “de las protecciones que ofrece la doctrina de la inmunidad oficial extranjera”.

“Con respecto a las alegaciones de que el General Alcalá Cordones, un oficial militar, conspiró y poseyó ilegalmente ametralladoras y artefactos explosivos para ayudar e instigar a las FARC a poseer tales armas, y con una conspiración para poseer tales armas, estos cargos atacan directamente a la esencia misma de los deberes militares del General Alcalá Cordones. No hay nada más inherente a los deberes oficiales de un soldado que la posesión de armas para defender a su país”. 

Que el gobierno de Venezuela simpatizaba con las FARC y brindaba apoyo a la organización revolucionaria no era un secreto”. Recuerdan que “los académicos han atestiguado que el apoyo de Venezuela a las FARC surgió de una alianza ideológica, específicamente, lo que Chávez denominó la “Revolución Bolivariana”. El presidente Chávez anunció públicamente su alianza con las FARC. En 1997, cuando Estados Unidos designó a las FARC como organización terrorista, se opuso públicamente a la acción y siguió apoyando a las FARC”. 

Hugo Chávez con Iván Márquez, uno de los líderes de las FARC, y la ex senadora Piedad Córdoba vinculada a la organización guerrillera

La rumión con Diosdado y El Pollo
Entre los argumentos su defensa se basa en la inmunidad soberana extranjera conforme al derecho consuetudinario, por lo que Alcalá Cordones, “como general militar uniformado, fue funcionario extranjero de la República de Venezuela”.

Agrega el escrito que el único acto detallado en la acusación atribuida al general Alcalá Cordones es una reunión de 2008 con el Mayor General Hugo Carvajal Barrios (su oficial superior en rango y jefe de la Agencia de Inteligencia Militar de Venezuela) y Diosdado Cabello Rondón (exvicepresidente de Venezuela y líder del partido político del presidente Chávez). 

“Este único acto que vincula al general Alcalá Cordones con la supuesta conspiración criminal es una reunión con un oficial superior y un funcionario del gobierno. Tal reunión formaba parte de las funciones oficiales del General Alcalá Cordones en representación del Estado de Venezuela y es precisamente el tipo de conducta por la cual debe aplicarse la inmunidad oficial extranjera. De manera similar, su supuesta posesión de armas y su supuesta provisión de armas a las FARC eran parte de sus deberes oficiales”. 

“Este no es un caso en el que se acusa a un traficante ilícito de armas de proporcionar armas a una pandilla callejera de drogas, de modo que pueda imputarse responsabilidad por conspiración; más bien, cualquier suministro de armas fue un acto oficial en cumplimiento de la política oficial del gobierno y no puede ser procesado aquí”. 

El mayor general Hugo Armando Carvajal Barrios y el teniente Diosdado Cabello Rondón

En el escrito se asienta que “las decisiones de política soberana de Venezuela en sus tratos con las FARC no están sujetas a revisión en esta Corte. El enjuiciamiento de este caso requiere que este Tribunal litigue las decisiones de política soberana de un gobierno extranjero y las acciones emprendidas por un funcionario extranjero en el ámbito de sus funciones”.

La defensa de Alcalá dice que, si el Tribunal niega la desestimación del caso, “debe ordenar al gobierno que presente una lista detallada con los nombres de los coconspiradores no identificados y los testigos del juicio. Los abogados defensores han revisado miles de documentos que contienen millones de páginas y cientos de horas de grabaciones de audio y video. Hasta la fecha no hemos visto evidencia que demuestre la participación del General Alcalá Cordones en la conspiración acusada”. 

“Los intentos del General Alcalá Cordones de sacar del poder a su presunto co-conspirador fueron conocidos por los niveles más altos de las comunidades de inteligencia y aplicación de la ley de los Estados Unidos y la defensa confía en que existen materiales que son centrales para probar que el General Alcalá Cordones no es culpable de las acusaciones”.

Sobre derrocar a Maduro
“El 5 de marzo de 2020, el gobierno presentó una segunda acusación formal acusando al Mayor General retirado Cliver Alcalá Cordones de participar en una conspiración de narcotráfico y narcotráfico y delitos relacionados”, destaca la defensa, agregando que el oficial sirvió a órdenes del entonces presidente venezolano Hugo Chávez hasta su muerte en marzo 2013.

Recuerda que Alcalá Cordones no tuvo interés de formar parte del gobierno de Maduro dudando que “fuera un líder efectivo y sospechó de la fidelidad de Maduro a los ideales democráticos”, por lo que no aceptó ir a cargo diplomático alguno y permaneció en el Ejército solo cuatro meses más hasta que cumplió los 30 años de servicio militar y se convirtió en crítico público de Maduro.

El mayor general Cliver Alcalá Cordones reclama que el gobierno de EEUU revele el conocimiento que tuvo de sus intentos de derrocar a Nicolás Maduro

La oposición del general Alcalá Cordones a Maduro pronto se intensificó y, en 2017, con el conocimiento del gobierno de los Estados Unidos, el general Alcalá Cordones comenzó a planificar activamente su primer intento de destituir a Maduro y sus compinches mediante una intervención militar. No se trataba de debates teóricos sobre el cambio democrático, sino de planes de insurrección armada contra un régimen y su dirección”. 

“El primer intento de este tipo estaba planeado para marzo de 2018, pero el gobierno venezolano se enteró del plan y lo aplastó. Muchos de los oficiales militares venezolanos reclutados por el general Alcalá Cordones para participar en la rebelión, fueron encarcelados y, según los informes, muchos fueron torturados. El general Alcalá Cordones huyó a Colombia, pero no cejó en su empeño por derrocar a Maduro por medio de la rebelión armada”.    

El general Alcalá Cordones pasó el año siguiente planeando una segunda conquista armada en la que él y sus hombres, una vez más, estaban dispuestos a dar la vida para sacar a Maduro y sus secuaces de su cargo, pero se desmorona cuando el gobierno de Estados Unidos lo acusó en este caso”. 

“En vísperas del lanzamiento de esta segunda operación, el General Alcalá Cordones fue informado por agente de la ley de los Estados Unidos, que había sido acusado en los Estados Unidos de participar en una conspiración de narcoterrorismo. Le pidió abordar un jet privado con destino a Nueva York o ser retenido en una cárcel colombiana donde sin duda sería blanco de los servicios de inteligencia venezolanos para asesinarlo. Con pocas opciones, el general Alcalá Cordones accedió a acompañar al agente de regreso a los Estados Unidos”.   

Lo sabían
Tenemos motivos para creer que los informes sobre las actividades del general Alcalá Cordones se comunicaron a los niveles más altos de varias agencias del gobierno de los EEUU, incluida la Agencia Central de Inteligencia (CIA), el Departamento del Tesoro, el Consejo de Seguridad Nacional, la DEA y el DOJ”, refleja el documento sobre las acciones del oficial venezolano contra Nicolás Maduro.
Las agencias de inteligencia y justicia habrían recibido información de las acciones que Alcalá planificaba contra el régimen venezolano

Insiste que “aunque Estados Unidos estaba al tanto de los continuos esfuerzos del general Alcalá Cordones para expulsar a Maduro del poder, la acusación formal acusa al general Alcalá Cordones de participar en una conspiración narcoterrorista con Maduro y varios miembros de alto rango de su régimen. La acusación alega una conspiración narcoterrorista que abarca más de veinte años y acusa al General Alcalá Cordones y sus coacusados ​​de actuar como los “líderes” y “gerentes” del Cartel de Los Soles a lo largo de más de veinte años”, pero “el general Alcalá Cordones se menciona con especificidad solo una vez en estos términos:  alrededor del 2008, Cabello Rondón, Carvajal Barrios y Clíver Antonio Alcalá Cordones, el acusado, sostuvieron una reunión en la que acordaron que Alcalá Cordones asumiría funciones adicionales de coordinación de las actividades de narcotráfico del Cártel de Los Soles y las FARC”.

Se queja la defensa de que sobre Alcalá hay generalidades, mencionando que la acusación para referirse al paso seguro de los cargamentos de cocaína señala que: miembros y asociados de las FARC y del Cártel de Los Soles pagaron sobornos, lo que finalmente benefició [Maduro, Carvajal, Cabello y el General Alcalá Cordones]. “Son acusaciones escuetas de que el general Alcalá Cordones era parte de una conspiración para importar cocaína, y de manera similar escueta lo acusa de posesión sustantiva de ametralladoras y dispositivos destructivos y conspiración para cometer esos delitos todos durante el tiempo que fue militar venezolano activo”. 

Después de más de veintiún meses desde que el General Alcalá Cordones se rindió y fue detenido, el gobierno aún no ha presentado una sola prueba admisible que sugiera que realizó algún acto en apoyo de la conspiración acusada más allá de la mera alegación de la acusación de que participó en una sola reunión en 2008. Hasta la fecha, el gobierno no ha presentado ninguna evidencia de pagos, envíos, lavado de fondos o incluso órdenes dadas por el general Alcalá Cordones en apoyo de la supuesta conspiración”.   

El 22 de noviembre de 2021, el General Alcalá Cordones presentó una demanda sobre los testigos y miembros del gobierno de los EEUU que conocían su participación en dos intentos de golpes (y la planificación de un tercero) contra el gobierno de su presunto coacusado Maduro. “Creemos que el gobierno está en posesión de este material exculpatorio y que está en posesión de información y documentos relacionados con declaraciones de testigos co-conspiradores que afirmaban afirmativamente que el General Alcalá Cordones no estaba involucrado en la conspiración acusada y/o cuando se le preguntó específicamente sobre el General Alcalá Cordones, negó tener conocimiento de su papel en la conspiración acusada”. 

La estrategia de Cliver Alcalá para que EEUU desestime su caso - Infobae

martes, 2 de febrero de 2021

El régimen de Nicolás Maduro recicla nombres de oficiales de la Operación Libertad para involucrarlos con crímenes de terrorismo en Colombia

En la presentación de un nuevo capítulo de la Operación Gedeón, Jorge Rodríguez recicla una cantidad de nombres de militares que participaron en la Operación Libertad del 30 de Abril, algunos de la Fuerza de Tarea que lideró Cliver Alcalá



Sebastiana Barráez/martes 2 de febrero 2021

@SebastianaB

 

 Tomado de Infobae

 

Jorge Rodríguez es sin duda el Paul Joseph Goebbels​​ de la revolución bolivariana. Aunque ocupa la presidencia de la Asamblea Nacional del chavismo, sigue asumiendo las funciones que ejercía como Ministro de Comunicación. Así lo demostró en la presentación de un nuevo capítulo de la Operación Gedeón, que recicla una cantidad de nombres de militares que participaron en la Operación Libertad del 30 de Abril, algunos de la Fuerza de Tarea que lideró el MG Cliver Alcalá. En diciembre fue la ministra del Interior, almirante en jefe Carmen Meléndez, quien también recicló varios de esos nombres en la llamada Operación Boicot.

Jorge Rodríguez el funcionario clave para el régimen de Nicolás Maduro

Hay que destacar que Operación Gedeón de Antonio Sequea casi nada tiene que ver con la Fuerza de Tarea que un grupo de militares, con el general Cliver Alcalá a la cabeza, pretendió llevar adelante, con contrato incluido de la empresa Silvercorp y el apoyo económico del gobierno interino de Juan Guaidó que nunca se materializó.

Sin duda que, en los dos episodios, Fuerza de Tarea y Operación Gedeón, hay personajes comunes, así como en la Fuerza de Tarea y Operación Libertad del 30 de abril también se encuentran o en la Operación Gedeón y 30A.

Esta vez usa la captura del capitán del Ejército Juan Luis Gutiérrez Aranguren, de la promoción 2010 Revolución Bicentenaria, a quien sus compañeros llaman Charly, y que había permanecido oculto desde el 3 de mayo 2020, luego de la Operación Gedeón; cuando Leopoldo López estuvo preso en Ramo Verde hizo contacto con el capitán Gutiérrez Aranguren quien entonces era custodio en esa cárcel militar.

Ese es el capitán Rodríguez Aranguren el nuevo testigo de Jorge Rodríguez

Hace casi un mes, el capitán le había solicitado a algunos de sus compañeros el número del Mayor González Pin. Semanas después fue capturado en Apure, antes de pasar a Arauca, Colombia. Poco después llamó a su esposa para decirle que lo tenían en El Helicoide, sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN); hace un par de días se le ve en unos videos enseñados por Jorge Rodríguez haciendo una declaración, que incluyen algunos hechos ciertos, pero otros muy dudosos.  

La intención de Jorge Rodríguez, según revela un oficial, es impedir que en las nuevas conversaciones, algo forzadas por la comunidad internacional, preparadas entre un sector de la Oposición y el Gobierno de Nicolás Maduro entre, con papel protagónico Leopoldo López Mendoza, figura principal, junto con su padre, de esas conversaciones, con intermedio de José Luis Rodríguez Zapatero.

“Los coordinadores de este nuevo proceso de diálogo son el grupo de Puebla, el grupo de Boston y Noruega. Por parte del régimen los interlocutores son Francisco Torrealba, Wilmer Ruperti y Jorge Rodríguez”, revela la fuente a Infobae.

La resistencia del chavismo es demostrar a la comunidad internacional que no pueden aceptar sentarse a dialogar con quien consideran terrorista y las pruebas que muestran es la Operación Gedeón.

Cap Antonio Sequea al capturado; hoy goza de privilegios en El Helicoide


Gedeón Vs Fuerza de Tarea

Gutiérrez Aranguren dice expresamente que “en el mes de marzo aproximadamente nos incomunicaron, nos llevaron a la Alta Goajira y dos días después nos comunicó (capitán Antonio José) Sequea Torres que mi general Cliver Alcalá se había entregado a las autoridades estadounidenses y que por eso él iba a tomar el control y el liderazgo de la operación como tal”.

Es exactamente la fecha en que la Fuerza de Tarea, que adelantaba Alcalá Cordones, cesa funciones, los oficiales que quedaban se retiraron, porque Sequea Torres no les representaba ningún liderazgo. El capitán Javier Nieto Quintero revela claramente hace unos días, en exclusiva para Infobae, lo que sucedió entre el fin de la Fuerza de Tarea y la Operación Gedeón. (http://www.sebastianasinsecretos.com/2021/01/javier-nieto-quintero-habla-por-primera.html)

La Operación Gedeón estuvo claramente infiltrada por la relación del capitán Antonio Sequea Torres con el ex presidente de la Asamblea Nacional y de la Constituyente, Diosdado Cabello.

El detenido, capitán Juan Luis Gutiérrez Aranguren

No es casual que Sequea Torres, quien fue recluido en El Helicoide, junto con todos los demás integrantes de la Operación Gedeón, tenga un teléfono desde el cual se ha comunicado con muchos militares dentro y fuera del país, que solicita ser entrevistado e incluso se ha permitido decir que está planificando otra operación.

Hace unas semanas, con la excusa de que al capitán Sequea le encontraron un teléfono, en las que había cientos de conversaciones, fueron torturados varios militares que están presos en otras cárceles. Aunque en las cárceles siempre hay acceso a teléfonos, es extraño que Sequea Torres sea de los que extrañamente pueden hacer video llamadas.

Además, no está en las mismas condiciones en las que se encuentra la casi totalidad de los detenidos en la Operación Gedeón.

Varios militares mencionados en realidad participaron el 30A.

Los militares

Una cosa fue la Fuerza de Tarea que liderizó Cliver Alcalá, respaldada por Jordan Goudreau y otra la Operación Gedeón; es importante corregir que quien lleva a Goudreau a Colombia es Lester Toledo con Jorge Betancourt y no Alejandro Betacourt; después de algunos hechos, solo quedan en el plan el general y el dueño de Silvercorp. (http://www.sebastianasinsecretos.com/2020/08/paso-paso-como-se-gesto-la-operacion.html)

Según la declaración del capitán Juan Gutiérrez Aranguren, mostrada en los videos de Jorge Rodríguez, él menciona a cinco oficiales:

1) Mayor (Ej) Carlos Enrique Roso Romero, uno de los militares que pasaron a Cúcuta en febrero 2019 en apoyo a Juan Guaidó. (https://www.infobae.com/america/venezuela/2019/06/06/la-insolita-ocurrencia-de-un-coronel-para-degradar-a-un-oficial-que-desconocio-a-nicolas-maduro/)

2) Mayor González Pin, quien estuvo en los campamentos en Colombia, hasta septiembre 2019, y quien no regresó, según dice Gutiérrez Aranguren por un altercado con Rayder Alexander  Russo Márquez alias Pico y el general Cliver Alcalá.

3) Capitán Robert Levid Colina Ibarraalias Pantera, comandante del primer grupo de la Operación Gedeón y quien murió ese mismo día, junto con un grupo de personas que el Gobierno venezolano aun no ha dicho oficialmente cuántos ni quienes son.

4) Capitán de Navío Ritmer Quijada.

5) Coronel (GNB) Félix Adonai Mata Sanguinetti; militar del grupo de paracaidistas quien desertó de la Fuerza Armada, estuvo un tiempo en la Fuerza de Tarea y se separó los primeros días de febrero, antes incluso de que a Cliver Alcalá se lo llevaan para EEUU; nunca participó en la Operación Gedeón.

6) Teniente Coronel (GNB) Arturo José Gomes Morantes, promoción II Batalla de Maturín y ex Jefe de la División de Gestión Financiera de la GNB desde el 15 de enero de 2019, según oficio Nr. CG-DR-15511. Participó en la Operación Libertad del 30 de Abril.

7) Teniente Coronel (GNB) Nelson Horacio Morantes González, II promoción Batalla de Maturín, ex Jefe de la División de Alistados de la Dirección de Personal de la GNB desde el 25 de febrero de 2019. Participó el 30A.

8) Teniente Coronel (GNB) Ilich Alberto Sánchez Farías, quien era el Comandante del Destacamento 432 de la Guardia Nacional Bolivariana cuando se rebeló el 30 A en la Operación Libertad. (http://www.sebastianasinsecretos.com/2020/09/hablo-un-comandante-de-la-operacion.html)

Así tienen la foto del Primer teniente Franklin Alfredo Caldera Martínez 
en el salón de los traidores y enemigos de la patria

9) Primer teniente Franklin Alfredo Caldera Martínez: es uno de los oficiales que desertó en apoyo a Juan Guaidó, y como consecuencia no solo que está en el Salón de los traidores y enemigos de la patria, en el Cuartel Bolívar de San Cristóbal, Táchira, sino que en aquel momento detuvieron a su esposa, la teniente Leidy Roso Contreras, quien estaba en período de lactancia, presionando para que el oficial se entregara.  (https://www.infobae.com/america/venezuela/2019/05/30/por-que-los-militares-chavistas-abrieron-un-salon-de-los-traidores-y-enemigos-de-la-patria-en-un-cuartel-venezolano/)

Aunque el capitán señala que los oficiales Medina, Mata, Gómez y Morante eran comandantes en la Operación Gedeón, varios testimonios demuestran que eso no se ajusta a la verdad. Además, ¿cómo es que si eran los comandantes de la Operación Gedeón no participaron en ella?

El CN. Quijada y el Cnel. Mata Sanguinetti no se conocen, nunca coincidieron. El teniente coronel Gomes Morantes, quien sale de la Fuerza de Tarea cuando llega el capitán Sequea Torres, se va desde Colombia para los Estados Unidos, lo que sería sencillo de comprobar para los cuerpos de inteligencia, de manera que ya tenía por lo menos cinco meses en EEUU cuando ocurre la Operación Gedeón que liderizó Sequea Torres.

https://www.infobae.com/america/venezuela/2021/02/02/el-regimen-de-nicolas-maduro-recicla-nombres-de-oficiales-de-la-operacion-libertad-para-involucrarlos-con-crimenes-de-terrorismo-en-colombia/



domingo, 2 de agosto de 2020

Paso a paso, cómo se gestó la Operación Gedeón que terminó con la emboscada de militares venezolanos

Los hechos ocurrieron hace tres meses, el gobierno venezolano no ha dado una explicación convincente y tampoco ha confirmado el nombre de los ocho muertos que llegaron en una embarcación a Macuto


Sebastiana Barráez/2 de Agosto de 2020

@SebastianaSin

 Tomado de Infobae

 

Hay tres etapas que rodearon la operación que terminó llamándose Gedeón y que tuvo su día culminante el 3 de mayo 2020 en Macuto: la preparación de la Fuerza de Tarea por parte del mayor general retirado (Ej) Cliver Alcalá Cordones, hasta que fue traslado a los Estados Unidos en un avión de la DEA. El segundo episodio es la actuación del capitán Antonio Sequea al asumir el control de todos los campamentos hasta que lleva a la operación suicida a Macuto y Chuao. Y finalmente lo que llevó al contrato con la empresa Silvercorp y las acciones de los cuerpos de seguridad venezolanos hasta Diosdado Cabello.

Los dos americanos detenidos en la Operación Gedeón

Desde que ocurrieron los hechos hace tres meses, aun el gobierno venezolano no ha dado una explicación convincente y menos aun ha oficializado el nombre de los ocho muertos que llegaron en una embarcación a Macuto, de los cuales habló el general Néstor Reverol. Hemos seguido rigurosamente los diversos elementos de los hechos rodeados de intrigas, mentiras, informaciones falsas e intereses.

El punto de partida más antiguo fue lo ocurrido el 23 de febrero 2019, con los intentos de ingresar a territorio venezolano la Ayuda Humanitaria; durante esos días muchos militares, políticos y periodistas coincidieron en Cúcuta, ciudad colombiana fronteriza del Norte de Santander.

En gran cantidad de actores quedó un sentimiento de frustración, más aún cuando los tres presidentes Sebastián Piñera de Chile, Iván Duque de Colombia y Mario Abdo Benítez de Paraguay, le reclamaron internamente a Juan Guaidó las falsas expectativas creadas para el ingreso de alimentos y medicinas.

Los tres presidentes que acompañaron la frustrada entrega de la Ayuda Humanitaria

Aun así, hubo muchos contactos, entrevistas y conversaciones, con un punto de coincidencia: la necesidad de que Nicolás Maduro saliera del poder. Entre las alternativas se habló de un nuevo diálogo, más presión internacional y otra opción fue una incursión armada.

Un grupo reducido de oficiales jóvenes, principalmente tenientes y capitanes, que venían entrenándose, como costumbre adquirida en los cuarteles; se preparaban para lo que suponían sería la acción militar por parte de Estados Unidos.

Surge la idea de los campamentos en el departamento de Magdalena en Colombia; el lugar le había resultado atractivo e ideal a algunos militares porque hay una combinación de zona costera con montaña, siendo el parque Tayrona uno de los sitios de abundante espacio y vegetación, ríos y bosque, lo que hacía propicio el entrenamiento.

Aunque en Colombia hay muchos oficiales de alto rango, generales y almirantes, no hay casi ninguno dispuesto a retar públicamente al Gobierno venezolano; el único que se decidió a organizar la incursión militar y estar al frente de ella fue Cliver Alcalá Cordones, quien llegó al grado de mayor general del Ejército, estuvo en las entrañas del poder con Hugo Chávez y siempre mantuvo una posición de irreverencia e insubordinación ante Nicolás Maduro a quien se negó, desde el primer momento, a reconocer como Comandante en Jefe de la Fuerza Armada.

 Aparece Jordan Gudreau

El hombre que fue de Fuerzas Especiales del ejército norteamericano, Jordan Gudreau estuvo como seguridad en el concierto Venezuela Aid Live el 22 de febrero 2019 en Tienditas.

El ex Boina Verde Jordan Goudreau

El empresario Alejandro Betancourt López, investigado en Estados Unidos por lavado de dinero, quien había obtenido jugosos contratos en PDVSA con Rafael Ramírez, es un hombre muy cercano a Leopoldo López y a su papá. Betancourt y el diputado a la Asamblea Nacional por el estado Zulia, Lester Javier Toledo Soto, del partido Voluntad Popular y hombre de confianza de Leopoldo López, son los primeros en relacionarse con Jordan Goudreau.

El ex boina verde, desde febrero del 2018 había creado la empresa Silvercorp, y tenía el antecedente de haber sido condecorado tres veces con la Estrella de Bronce por su valentía en Irak y Afganistán.

Para ese momento las salidas políticas en Venezuela parecían cerradas. Toledo Soto les propone en Colombia a varios oficiales, que habían participado en la Operación Libertad del 30 de abril, reunirse con Goudreau, de donde sale la necesidad de conseguir hombres para ejecutar una operación militar en Venezuela. Ellos le dijeron que tenían conocimiento de que el general Alcalá Cordones “está entrenando hombres en unos campamentos y es el único que tiene capacidad para acompañar esa misión”.

Javier Lester Toledo Soto fue de los primeros en relacionarse con Jordan Goudreau 
junto con el empresario Alejandro Betancourt López 

A finales de junio 2018, el diputado Toledo cita a Bogotá, a Alcalá Cordones y le presenta a Jordan Goudreau, quien lo pone al tanto de lo que pretende hacer. Desde ese momento Alcalá y Goudreau se hacen muy cercanos, se identifican por ser militares, por entender el arte de la guerra y más aún cuando general le explica que tiene planificada una Fuerza de Tarea y lo lleva a los campamentos.

Desde entonces viene la propuesta del contrato con Silvercorp; la empresa para cubrir los extremos legales contrata a varios abogados norteamericanos que blinden el contrato desde las leyes norteamericanas, pero también desde los tratados internacionales. El estratega designado por Juan Gerardo Guaidó Márquez para asegurarse el éxito del contrato, es Juan José Rendón.

 Sacar a Alcalá del juego

Alcalá y Goudreau planifican los entrenamientos. Pero Lester Toledo, quien no se sabe si actuó a motu propio, pretende quitarle el control de la Operación al general Alcalá Cordones y se reúne en Bogotá con el teniente coronel (GNB) Arturo Gómez Morantes, para que lo sustituya en la operación de la Fuerza de Tarea; Alcalá se entera y amenaza a Toledo, con lo cual se rompen relaciones con ese grupo. 

General Cliver Alcalá, el que ideó la Fuerza de Tarea

Para ese momento se habían iniciado las conversaciones en Barbados y los sectores de Oposición sentados habían desistido de la salida por la fuerza, pero finalmente no hay acuerdo en la mesa de diálogo.

En los campamentos seguía el entrenamiento. Parece inminente que la Fuerza de Tarea se va a ejecutar y que va a responder a lo que militarmente la OTAN conoce como fuerza operativa, que está a cargo de un general y se propone cumplir una misión concreta, para lo cual instalan actividades de entrenamiento temporal.

Silvercorp ya había avanzado con el contrato. El principal problema que enfrentan en los campamentos es la logística para mantener a los soldados. Ante la escasez de recursos, los problemas se agravan y muchos militares abandonan los campamentos, otros son expulsados cuando los descubren que filtraban información a los cuerpos de inteligencia venezolanos o a sus compañeros o superiores en la Fuerza Armada.

Guaidó Márquez se mostró decidido a continuar la Operación del Grupo de Tarea, se presume que a espaldas de Leopoldo López. Sus conversaciones directas fueron con el diputado Hernán Claret Alemán Pérez, quien falleció hace unas semanas, hombre de confianza de Alcalá Cordones, quien finalmente lo convence de firmar el contrato.

La Fuerza de Tarea avanza, planifican la ejecución de la misión, pero el dinero no llega y los problemas económicos se agravan. Disminuyen las raciones de alimentos. Comprometen recursos propios, venden cosas personales y planifican la adquisición de equipos necesarios como los costosos visores nocturnos.

Franklin Durán, un hombre bastante ligado a la revolución bolivariana, fue detenido y acusado por financiamiento al terrorismo, es amigo personal de Alcalá Cordones, su participación no habría sido directamente con la Operación Gedeón más allá de haber facilitado su avión privado para trasladar a Jordan Goudreau y a sus amigos y empleados los ex Boinas verdes Luke Denman y Airan Berry.

Franklin Durán, detenido por facilitar su avión para el traslado de los 
dos norteamericanos de la Operación Gedeón

 Sequea llega a Colombia

En ese mes de octubre llega a Colombia el capitán (GNB) Antonio José Sequea Torres, quien había participado el 30 de abril en la Operación Libertad y con ese aval se inserta rápidamente en la Fuerza de Tarea, ganándose la confianza de Alcalá quien desconocía que el capitán había dejado tras de sí una serie de hechos oscuros el 30 de Abril.

(https://www.infobae.com/america/venezuela/2020/06/08/el-inexplicable-origen-del-poder-y-el-dinero-del-capitan-sequea-el-hombre-que-comando-la-operacion-gedeon/)

 

El capitán Sequea Torres trabajó siempre al servicio de los cuerpos de Inteligencia, primero la Dirección de Inteligencia Militar (DIM) al servicio del mayor general (Ej) Hugo Carvajal Barrios “El Pollo” y después cuando se convirtió en Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) al mando del MG (Ej) Iván Rafael Hernández Dala, quien lo expulsa de la DGCIM cuando lo descubre en la fuga de un alcalde corrupto; así Sequea va a trabajar con el general Gustavo Enrique González López, en el SEBIN.

Cuando el general (Ej) Manuel Ricardo Cristopher Figuera llega al SEBIN, el astuto capitán Sequea Torres le hace creer que González López lo tenía en misiones especiales. Hace estrecha relación con el alto oficial y así se incorpora a la Operación 30 de Abril, donde tuvo una extraña actuación.

Sequea y sus hermanos, los mayores (GNB) Juven José y Juvenal Sequea Torres, nunca van a embajada alguna, después que el 30 de abril fracasa. Mintieron al decir que estaban ocultos en un barrio de Petare, cuando en realidad desde ese día se instalaron en la casa de José Alberto Socorro Hernández alias "Pepero", un individuo ligado al narcotráfico, a quien había conocido en un gimnasio de Caracas.

El capitán Sequea ha contado con tres hombres de su absoluta confianza a quienes maneja como subalternos: sargento (GNB) Ángel Perdomo Hurtado, el capitán (GNB) Víctor Alejandro Pimienta Salazar y el primer teniente del Ejército Jairo Rafael Bethermytt Carrillo. (https://www.infobae.com/america/venezuela/2020/05/12/los-antecedentes-de-uno-de-los-oficiales-determinantes-para-infiltrar-la-operacion-gedeon-contra-nicolas-maduro/).

Un importante lote de armas del 30 de abril quedó en manos del sargento Perdomo Hurtado alias Indio Negro, aunque el capitán Sequea aseguró que nunca más supo de ellas; extrañamente cinco de esos fusiles AKA-103 los encontraron los funcionarios de inteligencia en manos de Erick Miguel Sánchez Azuaje y Jason José Parisi Castrillo, escoltas de Juan Guaidó, en el momento en que intentaban venderlos, según dijo el ministro Jorge Rodríguez el 13 de julio 2019. Otros aparecen después en la operación de Macuto. 

Cuando el capitán Sequea llega a los campamentos en octubre 2019, lo hace con Perdomo, el capitán Pimienta y el teniente Bethermytt.  

Otra parte del lote de fusiles, son las ametralladoras AFAG, que estaban sobre dos camionetas estacionadas en un taller el 3 de mayo en Macuto, antes del arribo de la primera lancha.

 Las presiones

A pesar de la situación económica, algunos de los campamentos se mantienen y el Grupo de Tarea parece ser cada vez más una amenaza contra quienes están en el poder en Venezuela. Surge la presión, para que se desmonte la Fuerza de Tarea, por parte de varios personeros del gobierno interino, entre ellos el general de brigada (Ej) Rodolfo José Camacho Rincones y la presión política de Primero Justicia y un sector de Voluntad Popular.

Antonio Sequea, el ambicioso capitán que montó la Operación Gedeón que llevó a la muerte a ocho hombres y a la cárcel a medio centenar de militares

En los últimos días del 2019, funcionarios de Inteligencia de Colombia le prohíben al general Alcalá Cordones acercarse a Riohacha, Maicao o la Guajira, explicándole que el canciller del gobierno interino, Julio Andrés Borges Junyent, alertó al Gobierno colombiano de un plan que tendría Alcalá Cordones el 5 de enero 2020 en la frontera para perjudicar la reelección de Guaidó en la presidencia del parlamento.

Hay un replanteo de actividades. La situación económica para mantener los campamentos es apremiante, a la vez que Alcalá se percata de la estrategia, por parte de algunos funcionarios del gobierno interino, para impedir la incursión militar de la Fuerza de Tarea.

Eliminan un campamento por aquí, suman otro por allá, unifican otros e incluso le dejan al capitán Sequea el control de un campamento, porque él aseguró que tenía recursos suficientes para mantener la logística. Sequea no contó que tenía estrecha comunicación con Diosdado Cabello y con el narcotraficante José Alberto Socorro Hernández alias "Pepero, quien lo puso en contacto con el narco alias Doble Rueda.

El 27 de marzo 2020 la DEA se lleva al general Alcalá Cordones a los Estados Unidos. Ahí arranca la siguiente etapa, la llamada Operación Gedeón, que llevo a la emboscada de militares venezolanos, ocho de los cuales habrían muerto el 30 de abril y más de 50 están presos.

https://www.infobae.com/america/venezuela/2020/08/02/paso-a-paso-como-se-gesto-la-operacion-gedeon-que-termino-con-la-emboscada-de-militares-venezolanos/


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