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jueves, 4 de junio de 2026

Cinco meses del interinato: informe sostiene que el poder se recompone en Venezuela sin abrir paso a la democracia


Para el Laboratorio de Paz (LabPaz), a cinco meses del inicio del interinato de Delcy Rodríguez, Venezuela no muestra señales verificables de apertura democrática, sino de una recomposición autoritaria marcada por disputas internas, continuidad represiva e incertidumbre constitucional.


Sebastiana Barráez/ jueves 4 de junio 2026
Tomado de Infobae

El ministro del Interior Justicia y Paz Diosdado Cabello Rondón.jpeg

Venezuela parece hoy más cerca de una “recomposición autoritaria y reconfiguración interna del poder” que del inicio comprobable de una transición democrática. Esa es la conclusión central del informe extraordinario “Cinco meses del interinato; Reconfiguración sin transición”, publicado por Laboratorio de Paz (LabPaz), que examina los primeros cinco meses del gobierno de Delcy Rodríguez desde la óptica de los derechos humanos, el espacio cívico y la institucionalidad democrática.


El documento, dado a conocer este 4 de junio, advierte que el país atraviesa una situación de “incertidumbre constitucional”, derivada del ejercicio de la Presidencia bajo la figura de “ausencia forzosa” que no está expresamente contemplada en la Constitución. Para la organización, este punto no es menor: cualquier transición sostenible, señala, requiere reglas claras, garantías institucionales y una salida presidencial ajustada a los mecanismos previstos en la Carta Magna.


Para el centro venezolano de investigación y pensamiento estratégico LabPaz que trabaja en la resolución de conflictos mediante enfoques de democracia, no violencia y derechos humanos, aun cuando Estados Unidos anunció para Venezuela el plan de tres fases simultáneas (Recuperación, Estabilización y Transición), en estos cinco meses posteriores al 3E “no muestran decisiones verificables orientadas al inicio de una transición democrática”.


Reacomodo sin ruptura

Funcionarios de Venezuela y Colombia participan en una reunión bilateral de alto nivel, buscando fortalecer las relaciones diplomáticas entre ambas naciones.

Más que una alternancia o una apertura real, LabPaz describe una reorganización del aparato estatal impulsada por el entorno político de los hermanos Rodríguez. El informe sostiene que varios cuadros cercanos a Nicolás Maduro fueron sustituidos por funcionarios alineados con la nueva jefatura, en un proceso que luce más orientado a redefinir equilibrios internos que a desmontar las estructuras de poder heredadas.


Uno de los focos más controvertidos del período ha sido la permanencia, ratificación o designación en cargos de alto nivel de funcionarios señalados por organismos internacionales por su presunta responsabilidad en graves violaciones de derechos humanos. 


Uno de los aspectos más controvertidos de los primeros cinco meses de gobierno ha sido la designación, ratificación o permanencia en altos cargos públicos de funcionarios señalados por organismos internacionales por su presunta responsabilidad en graves violaciones de derechos humanos, como en el caso del general Gustavo González López e incluso del general Vladimir Padrino cuya continuidad de dentro del alto gobierno es interpretada “como una señal de preservación de equilibrios con el sector castrense”


En la misma línea, LabPaz considera especialmente relevante que Diosdado Cabello continúe al frente del Ministerio de Interior, Justicia y Paz, pese a los señalamientos internacionales en su contra por su presunto papel dentro de estructuras asociadas a represión, persecución y restricciones al espacio cívico, siendo “un importante vocero en la campaña de criminalización contra líderes políticos y sociales”.


Sin reformas y con presos políticos

Gustavo González López, Ministro del Poder Popular para la Defensa de Venezuela, levanta su mano derecha durante la ceremonia de juramentación.

LabPaz subraya que, pese al anuncio de Estados Unidos sobre un plan de tres fases simultáneas para Venezuela, Recuperación, Estabilización y Transición, no hay decisiones verificables orientadas al inicio de una transición democrática. Entre las principales ausencias, enumera la falta de un cronograma electoral, la no renovación del Consejo Nacional Electoral, la inexistencia de medidas para garantizar independencia judicial, la ausencia de mecanismos de verdad y reparación para las víctimas, y la continuidad del entramado normativo que restringe libertades públicas.


El informe también pone el foco en la persistencia de personas detenidas por motivos políticos. Como ejemplo, analiza el caso de Carmen Teresa Navas, quien durante más de un año buscó a su hijo en centros de detención mientras las autoridades guardaban silencio, pese a que ya había fallecido. A partir de ese episodio, el documento plantea una pregunta de fondo: por qué siguen existiendo presos políticos en Venezuela si el discurso oficial busca presentar una nueva etapa política.


Estrategia debilitada

El sobrevuelo de aeronaves de EEUU en Venezuela se hizo sin el premiso del parlamento.jpeg

Para LabPaz, la profunda crisis de legitimidad que rodea a Delcy Rodríguez y al actual esquema de poder es uno de los principales obstáculos para una transición democrática creíble. Aunque el gobierno ha intentado proyectar una imagen de estabilidad, recuperación económica y capacidad de negociación internacional, el informe sostiene que esos esfuerzos no han logrado revertir el rechazo acumulado entre la población.


En el campo opositor, el documento indica que María Corina Machado sigue siendo la principal referencia política adversa al oficialismo, aunque registra una disminución gradual en sus niveles de apoyo respecto al período posterior al 28J y al 3E. 


En paralelo, trabajadores, sindicalistas y estudiantes han comenzado a incorporar de forma más visible la exigencia de elecciones dentro de sus reclamos. Según el informe, un 64 % de las personas consultadas por la firma Poder y Estrategia considera que deben realizarse comicios este mismo año.


LabPaz destaca que la relación bilateral entre Estados Unidos y la administración provisional de Delcy Rodríguez se convirtió en el principal eje ordenador de la coyuntura venezolana, desplazando progresivamente a actores nacionales y mecanismos multilaterales que anteriormente ocupaban posiciones centrales en la negociación política.


Comprometida la institucionalidad

Libertad para los presos políticos es una de las persistentes solicitudes.jpeg

Para Laboratorio de Paz “no hay un proceso de pluralización institucional”. Los hermanos Rodríguez impulsaron una reorganización del aparato estatal sustituyendo cuadros cercanos a Nicolás Maduro por funcionarios identificados con su propio entorno político.


Salvo el nombramiento de Eglée González Lobato como Defensora del Pueblo, la mayoría de las nuevas designaciones es de personas conocidas por su militancia y lealtad al proyecto bolivariano. Más que una alternancia o apertura institucional, el proceso parece reflejar una redistribución interna del poder, en la búsqueda de un nuevo punto de equilibrio tras la salida de Nicolás Maduro de la coalición dominante, dice el Informe.


Reconoce señales parciales de apertura, como menor intensidad represiva, retorno limitado de liderazgos al espacio público, ampliación restringida del debate y reaparición de la agenda electoral, pero esas medidas conviven con la continuidad de prácticas, actores y estructuras heredadas del período anterior.


Mencionan como indicador adicional la designación de Héctor Rodríguez como Comisionado Presidencial para la Reestructuración y Reingeniería del Gobierno, lo que sugiere “que el objetivo principal no es desmontar las estructuras de poder heredadas, sino adaptarlas a las nuevas condiciones políticas, económicas e internacionales”


Más que una transición hacia un nuevo régimen político, la reingeniería impulsada por Rodríguez parece orientada a preservar la gobernabilidad del sistema mediante su reorganización interna.


El informe sostiene que ninguna transición democrática sostenible puede construirse sobre la suspensión práctica o reinterpretación permanente de la Constitución, por lo que advierten que sin garantías institucionales sólidas, cronogramas verificables de cumplimiento, cronograma electoral y mecanismos reales de supervisión nacional e internacional, los procesos de negociación y acuerdos pueden derivar en que “el tiempo funcione como herramienta de recomposición del poder antes que de democratización efectiva”.


El documento interpreta la necesidad de resolver la situación presidencial “conforme a los mecanismos previstos en la Carta Magna”, determinar de manera definitiva la naturaleza de la “ausencia presidencial” y, de configurarse una falta absoluta activar el artículo 233, “convocatoria de elecciones presidenciales libres, competitivas y verificables dentro de un cronograma acordado y supervisado”.


Nombramientos y decisiones

Carmen Teresa Navas buscó a su hijo en los centros carcelarios por más de un año sin respuesta oficial.jpeg.

El informe concluye que los primeros meses del interinato han estado marcados por una inclinación hacia “soluciones extraordinarias” que debilitan los controles constitucionales, administrativos y parlamentarios. 


Entre los hechos señalados figuran la designación de Delcy Rodríguez como presidenta “interina” mediante una figura no prevista en la Constitución; reformas legales cuestionadas, como las referidas a hidrocarburos y minería; la continuidad del Decreto de Estado de Conmoción Exterior sin renovación parlamentaria expresa; y decisiones sensibles en materia militar y de amnistía sin los procedimientos legislativos correspondientes.


Suman lo ocurrido el 23 de mayo con el ejercicio de aeronaves militares estadounidenses sin cumplir con la Constitución, “que atribuye a la Asamblea Nacional la autorización del empleo de misiones militares venezolanas en el exterior o extranjeras en el país”.


Otro elemento es la declaración pública de Delcy Rodríguez, el 23 de abril 2026, dando por concluida la aplicación de la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, sin los procedimientos legislativos correspondientes.


Las designaciones del Fiscal General y de la Defensoría del Pueblo que se apartan de las normativas internas de esas instituciones. 


También, la continuidad del Decreto de Estado de Conmoción Exterior, “sin renovación parlamentaria ni derogatoria expresa, mantiene cuestionamientos sobre su validez jurídica”. 


En ese marco, LabPaz advierte que el tiempo puede terminar funcionando como una herramienta de recomposición del poder antes que como un vehículo de democratización efectiva. Por eso insiste en que la salida a la crisis presidencial debe resolverse conforme a la Constitución, con definición clara de la naturaleza de la ausencia presidencial y, de configurarse una falta absoluta, con la activación del artículo 233 para convocar elecciones presidenciales libres, competitivas y verificables dentro de un cronograma acordado y supervisado.


viernes, 1 de mayo de 2026

Informe CIDH 2025: impunidad y concentración de poder afianzan el régimen de facto en Venezuela

 

La Comisión exige una respuesta diplomática urgente con el objetivo de restaurar la democracia y reconstruir instituciones con base en el Estado de Derecho


Sebastiana Barráez/ martes 1 de mayo 2026
@SebastianaB
Tomado de Infobae

Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, y la vicepresidenta Delcy Rodríguez, caminan junto a otros funcionarios durante un evento oficial en Venezuela

La CIDH advirtió que la consolidación del régimen de facto en Venezuela ha profundizado la impunidad y debilitado aún más el Estado de Derecho, según refleja en su más reciente Informe Anual. De acuerdo con la CIDH, el país consolidó una dictadura tras el fraude electoral de 2024, un proceso “marcado por denuncias de fraude, opacidad y violaciones sistemáticas de los derechos humanos”, lo que permitió a Nicolás Maduro mantenerse en el poder hasta su extracción de territorio venezolano el 3 de enero 2026.


El informe aprobado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) el 17 de diciembre 2025, y enviado al Estado venezolano el 20 de enero 2026, sin que hubiese observaciones, señala que durante 2025 el Ministerio Público y el Poder Judicial continuaron sin investigar ni sancionar graves violaciones de derechos humanos, entre ellas asesinatos, tratos crueles, detenciones arbitrarias y vulneraciones del debido proceso ocurridas durante y después del proceso electoral de 2024.


El documento subraya como un punto crítico que el Consejo Nacional Electoral (CNE) aún no haya publicado las actas que respaldarían los resultados oficiales. Esta omisión, sostiene la Comisión, ha contribuido a la concentración total de los poderes públicos en manos de las autoridades de facto, lo que evidencia la naturaleza dictatorial del régimen.


“La gravedad de la situación exige una acción diplomática urgente para restaurar la democracia y reconstruir las instituciones sobre la base del Estado de Derecho y los derechos humanos”, resalta el Informe.


La CIDH recuerda además que las violaciones graves y sistemáticas de derechos humanos cometidas en años previos motivaron la apertura de una investigación formal por crímenes de lesa humanidad por parte de la Fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI), la primera iniciada en el hemisferio occidental.


Régimen dictatorial

Miembros del Comité por la Libertad de los Presos Políticos de Yare realizaron una vigilia exigiendo la liberación de sus seres queridos en Venezuela, iluminando el lugar con velas junto a sus fotografías

La Comisión observó, entre 2005 y 2016, una concentración progresiva del poder en el Ejecutivo venezolano. En 2017, el organismo ya había advertido sobre una crisis institucional derivada de la injerencia del Ejecutivo en los demás poderes públicos, situación que se agravó en 2019 con la ausencia del Estado de Derecho.


Para 2025, a juicio de la CIDH, Venezuela consolidó un régimen dictatorial tras el fraude electoral de 2024, razón por la cual respalda la presentación de un caso formal ante la Corte. El documento sostiene que la impunidad forma parte de una estrategia deliberada para mantener el control político y silenciar la disidencia.


Sostiene que la ausencia de un sistema democrático ha imposibilitado el ejercicio de libertades fundamentales y derechos humanos universales, permitiendo el uso abusivo del poder para perseguir a opositores y restringir el acceso a tutela judicial efectiva y el éxodo de más de 6,8 millones de personas desde 2015, convirtiéndose en una de las crisis migratorias más graves del mundo.


A criterio de la Comisión, la juramentación de Nicolás Maduro, el 10 de enero 2025, consolidó el régimen dictatorial en Venezuela. Las instituciones públicas fueron instrumentalizadas para favorecer la candidatura oficialista y obstaculizar la participación de la oposición. 


Se logró documentar inhabilitaciones administrativas, impedimentos discriminatorios al voto, retiro de misiones internacionales de observación y detenciones arbitrarias. El proceso electoral del 28 de julio de 2024 estuvo marcado por la falta de transparencia y graves denuncias de fraude, con el CNE negando auditorías independientes y sin publicar las actas de votación


Negativa estatal y cifras alarmantes

Personal de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) y fuerzas especiales, junto a un vehículo oficial, realizan un operativo de seguridad durante la noche

Otro de los aspectos del Informe es la negativa del Estado a cumplir sus obligaciones internacionales como parte de una estrategia para consolidar el régimen de facto, lo que se manifiesta en graves omisiones para garantizar derechos y acatar decisiones de la CIDH y la Corte Interamericana. 


El 21 de agosto de 2025, la Corte IDH reafirmó la vigencia de las obligaciones derivadas de la CIDH para Venezuela, subrayando la competencia de los órganos del Sistema Interamericano de Derechos Humanos y la obligación estatal de implementar sus decisiones. El Estado venezolano no ha respondido a la solicitud de visita de la CIDH para observar la situación de derechos humanos.


Asimismo, la CIDH observa una falta de voluntad manifiesta para combatir la impunidad: el Estado no ha informado avances en la investigación de graves violaciones de derechos humanos en el contexto electoral. En este periodo, se registraron al menos 28 asesinatos, 195 personas lesionadas, 2.229 detenciones y 29 desapariciones forzadas de corta duración, según la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos de la ONU.


Triada esencial 

Miembros de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) asisten a una conferencia, enfocados en la protección de los derechos humanos en la región

La CIDH destaca que el caso venezolano ejemplifica la interdependencia entre democracia, derechos humanos y Estado de Derecho. La ruptura deliberada de esta tríada, producto de la cooptación de los poderes públicos, ha generado una crisis sin precedentes en la región.


La juramentación de Maduro el 10 de enero de 2025 significó una ruptura del orden constitucional y la consolidación del régimen dictatorial. La opacidad electoral y las restricciones a los derechos políticos impiden considerar legítima la elección de 2024, proyectando una falsa apariencia de democracia e inexistencia de condiciones mínimas para el ejercicio efectivo de los derechos políticos.


En el Informe se incluyó a Venezuela por la violación grave de los elementos fundamentales de la democracia representativa previstos en la Carta Democrática Interamericana, claves para la realización de los derechos humanos. 


Se identificaron: acceso discriminatorio y ejercicio abusivo del poder, alteración del orden constitucional, violaciones masivas y sistemáticas de derechos humanos, y omisiones en la adopción de medidas para hacer efectivos los derechos fundamentales. El incumplimiento sistemático de la obligación estatal de combatir la impunidad evidencia la falta de voluntad manifiesta.


PSUV y poder judicial

El presidente Nicolás Maduro (izquierda) preside una ceremonia de juramentación, con un funcionario levantando la mano derecha y apoyándose en un libro, flanqueado por micrófonos

La CIDH reafirma que en Venezuela no existe independencia judicial, facilitando la concentración del poder en el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y la impunidad.


A la alta provisionalidad de jueces, nombramientos irregulares y opacidad en la administración de justicia que perpetúan la falta de garantías, se suma la nueva normativa, aprobada en octubre de 2025, que consolida el sistema de jueces provisionales, permitiendo su remoción sin garantías, en contradicción con los estándares internacionales.


En el informe se sostiene que en 2025 persistieron patrones represivos, tales como detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y violaciones del debido proceso contra opositores, periodistas y defensores de derechos humanos. 


Durante el proceso electoral y la juramentación presidencial las fuerzas de seguridad (SEBIN, DGCIM, PNB, CONAS, GNB) ejecutaron detenciones en domicilios, vía pública, lugares de trabajo y zonas cercanas a centros de votación, muchas veces sin orden judicial ni comunicación de motivos.


“Las detenciones arbitrarias tuvieron móvil político, con al menos 70 personas vinculadas a María Corina Machado y otras organizaciones opositoras detenidas”. Se documentó el uso excesivo de la fuerza y la falta de acceso a asistencia consular para extranjeros detenidos. 


La CIDH condena la instrumentalización del derecho penal para reprimir y perseguir a opositores, periodistas y defensores de derechos humanos, y rechaza el uso de personas privadas de libertad como moneda de cambio diplomática. 

En 2025 persistió la práctica de desapariciones forzadas como estrategia de persecución política. Aunado a ello, la persecución a periodistas y trabajadores de la prensa se ha intensificado, reflejando el cierre sistemático del espacio informativo y cívico en Venezuela.


Fuentes y opacidad

María Corina Machado y Edmundo González Urrutia saludan a sus simpatizantes en un evento de campaña en Venezuela, mostrando unidad de cara a las próximas elecciones.

La CIDH asevera que “como ocurre en los regímenes dictatoriales, la opacidad informativa y la falta de transparencia de las instituciones públicas en Venezuela dificultan gravemente el acceso a datos verificables sobre la situación de derechos humanos”. De ahí que la información “oficial” es escasa, fragmentaria y, “en muchos casos, carente de credibilidad, al responder a fines de propaganda estatal más que a criterios de rendición de cuentas”


La falta de acceso a información pública confiable, “obstruye la verificación independiente de hechos, limita la labor de monitoreo internacional y refuerza la impunidad estructural que caracteriza al actual régimen de facto”, dice el documento.


Destaca que el Informe fue elaborado basándose en fuentes primarias y secundarias de información, analizando los testimonios recibidos a través el Mecanismo Especial de Seguimiento para Venezuela (MESEVE), la información disponible en los casos, peticiones y medidas cautelares y provisionales, la presentada en las audiencias públicas, así como la registrada en comunicados de prensa de la Comisión, informes anuales y temáticos.


También consideraron los actos de las instituciones públicas en todos los niveles y ramas del poder, incluyendo enmiendas constitucionales, legislación, decretos, decisiones judiciales, pronunciamientos de autoridades de facto. 

Nicolás Maduro ante el TSJ luego de las elecciones del 28 de julio 2024

Igualmente, las conclusiones de otros órganos internacionales de derechos humanos, incluyendo los órganos de tratados, Relatores y Grupos de Trabajo, el Consejo de Derechos Humanos y otros órganos y agencias especializadas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU); informes de derechos humanos de gobiernos y de órganos regionales; informes de organizaciones de la sociedad civil e información presentada por éstas y por particulares; información pública ampliamente diseminada en los medios de comunicación; e investigación jurídica y académica.


En el Informe Anual que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), emitió, con fecha 26 de febrero 202, destaca que la misma está integrada por Edgar Stuardo Ralón Orellana, Andrea Pochak, José Luis Caballero Ochoa, Gloria Monique de Mees, Arif Bulkan, Riyad Insanally, Roberta Clarke, Carlos Bernal Pulido, Marion Bethel y Rosa María Payá Acevedo.


En la Secretaría Ejecutiva, Tania Reneaum Panszi; jefa de Gabinete de la Secretaría Ejecutiva, Patricia Colchero; Secretaría Ejecutiva adjunta para el Monitoreo, Promoción y Cooperación Técnica de Derechos Humanos, María Claudia Pulido y el secretario ejecutivo Adjunto para el Sistema de Casos y Peticiones, Jorge Meza Flores.


martes, 31 de marzo de 2026

El gran ojo del régimen: un informe revela cómo opera el sistema que espía a millones de venezolanos

 

Lejos de ser una herramienta de seguridad pública, el despliegue de 7.000 cámaras, drones y el cruce de datos con el Sistema Patria, funcionan como un dispositivo de persecución


Sebastiana Barráez/ martes 31 de marzo 2026
@SebastianaB
Tomado de Infobae

Un grupo de policías en un centro de monitoreo en Venezuela

Según el informe de VE Sin Filtro y DFRLab, “Los vigilantes en la mira: Tecnologías de Vigilancia para el control político en Venezuela”, documenta cómo el aparato de vigilancia del régimen, que ha costado más de mil millones de dólares, permite la expansión de sistemas integrales de control autoritario que facilitan la represión sistemática de unos 27 millones de personas y está totalmente en funcionamiento. No es una herramienta para la seguridad pública, “sino en un arma para el control político”.


En la extensa infraestructura de vigilancia el régimen cuenta con sistemas de monitoreo en video, intercepción de telecomunicaciones, ciberpatrullaje y ciberataques.


Entre los alarmantes hallazgos están: infraestructura de videovigilancia, vigilancia con drones y monitoreo de movimiento, aplicaciones impulsadas por el Estado como el Sistema Patria, intercepción de telecomunicaciones a gran escala, ciberataques e infiltraciones auspiciados por el Estado y registros e incautaciones de dispositivos sin orden judicial.

 

Un elemento clave es que esta infraestructura de vigilancia permanece plenamente operativa e intacta pese a la destitución de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026. Este hecho pone en evidencia que las capacidades tecnológicas y los marcos institucionales que sostienen el control autoritario no dependen exclusivamente de un liderazgo específico, sino que trascienden los cambios políticos y continúan funcionando como un engranaje estructural del poder.


El informe, suscrito por Andrés Azpúrua e Iria Puyosa, que tiene como colaboradores a Daniela Alvarado Mejías, Carlos Guerra, Marco Antonio Ruiz y Valentina Aguana, destaca que la intercepción de telecomunicaciones es el engranaje “más intrusivo del sistema de vigilancia en Venezuela”. La evidencia disponible da cuenta de prácticas sistemáticas que desbordan ampliamente cualquier marco legítimo de aplicación de la ley


Recuerdan que el Informe de Transparencia 2021 de Telefónica España documentó 1.523.363 líneas de telefonía móvil intervenidas y la emisión de 205.800 órdenes de intercepción, cifras que reflejan un esquema de vigilancia de escala industrial, difícilmente compatible con investigaciones penales específicas o focalizadas.


“Los datos de vigilancia recopilados a través de las cámaras VEN911 pueden cruzarse con el registro Patria, las bases de datos del SEBIN y los registros de intercepción de telecomunicaciones de otras agencias del régimen” revela el informe.


Control social

Policías del régimen en un centro de monitoreo en Venezuela

El llamado Sistema Patria se ha convertido en uno de los ejemplos más elocuentes del uso de plataformas digitales como instrumentos de control ciudadano en Venezuela. En el informe explican que lo que en su origen fue presentado como una herramienta de asistencia social derivó en un mecanismo para la recolección masiva de datos personales y la manipulación política. 


Su base de datos permite la identificación integral de millones de personas y la extracción sistemática de información a gran escala. Un dato revelador es que el dominio del sistema figura registrado a nombre del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y no de una entidad estatal, lo que expone la estrecha y operativa fusión entre el aparato del Estado y la estructura partidaria.


En paralelo, la aplicación VenApp ha sido empleada de manera explícita como un canal para promover la delación organizada de actividades consideradas críticas o contrarias al gobierno, ampliando así el ecosistema digital de vigilancia y control político.

En esta foto. de VESinFiltro se observa una Unidad de mando móvil con sistema multicámara CEIEC sobre mástil desplegable

En cuanto al monitoreo sistemático de redes sociales y aplicaciones de mensajería por parte del Estado venezolano, el informe evidencia que dejó de ser una práctica aislada para consolidarse como un engranaje clave de la persecución digital. 


Lo más perturbador es que el monitoreo lo coordinan los servicios de inteligencia política y militar: Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) y Dirección de Contrainteligencia Militar (Dgcim). Realizan un ciberpatrullaje que opera como dispositivo integral que criminaliza la expresión en línea y amplía el alcance del control estatal sobre el ciudadano. 


La denominada “Operación Tun Tun”, desplegada en 2024, evidenció el grado de articulación alcanzado por estas estrategias, a través de un sistema coordinado de represión que enlazó el espacio digital con acciones directas sobre el territorio.


La ofensiva combinó distintos mecanismos de vigilancia y hostigamiento: desde funciones de denuncia habilitadas en VenApp y redes de doxeo organizadas en Telegram, hasta campañas de intimidación en Instagram y operativos de detención puerta a puerta. 


Revisar celulares

Cámaras en una calle en Venezuela

Se refleja en la investigación de VE Sin Filtro y DFRTLab que los ciberataques impulsados desde el propio Estado se han convertido en una acción sistemática que combina un alto nivel de sofisticación técnica con la coordinación de múltiples organismos gubernamentales. 


Esas operaciones incluyen campañas masivas de phishing dirigidas a sabotear iniciativas vinculadas a la oposición, como Voluntarios por Venezuela y Héroes de la Salud, así como a estructuras de organización electoral de base como los Comanditos. El patrón observado revela un uso deliberado del entorno digital como campo de hostigamiento político y neutralización de la disidencia.


Se le agregan las inspecciones y confiscaciones de dispositivos electrónicos sin orden judicial, como una herramienta de control y represión. La revisión arbitraria de teléfonos móviles se emplea no solo como mecanismo de vigilancia, sino también como forma de intimidación, castigo y extorsión, en abierta contradicción con la legislación nacional y los estándares internacionales de derechos humanos. 


Los casos documentados muestran una cooperación forzada por parte de las víctimas, obtenida mediante coerción, amenazas de detención o advertencias de procesos penales.


Sistema de censura

Jorge Rodríguez, Delcy Rodríguez, Diosdado Cabello

El informe destaca que más allá de las recientes excarcelaciones, los indicios de una liberalización política sustantiva siguen siendo limitados. El sistema de censura continúa plenamente operativo. Actualmente, al menos 206 sitios web permanecen bloqueados, entre ellos 65 medios de comunicación, así como plataformas de redes sociales como X y aplicaciones de mensajería cifrada como Signal.


Las restricciones alcanzan también a las herramientas utilizadas para evadir la censura. Diversas redes privadas virtuales (VPN), entre ellas NordVPN, Psiphon, Mullvad, TorGuard, Tor Project y Proton, así como servidores DNS públicos como Google Public DNS y Cloudflare, se encuentran igualmente bloqueados.


En el plano normativo, el andamiaje legal que permite la criminalización de la disidencia política permanece intacto. Legislaciones como la Ley Contra el Odio y la Ley Orgánica Contra el Bloqueo Imperialista continúan vigentes, proporcionando cobertura jurídica a la persecución de voces críticas y limitando de forma significativa las garantías fundamentales.


La inteligencia cubana (G2) y los servicios de inteligencia iraníes mantuvieron vínculos operativos con el aparato de seguridad venezolano a través del Centro Estratégico para la Seguridad y Protección de la Patria (CESPPA), organismo creado en octubre 2013 como la instancia central de coordinación de inteligencia del país, con facultades legales para concentrar la información producida por todos los cuerpos de seguridad del Estado.


El 9 de febrero 2026, Delcy Rodríguez ordenó la supresión y disolución formal del CESPPA mediante el Decreto N.º 5.248, publicado en la Gaceta Oficial Extraordinaria N.º 6.985. 


El gran hermano

FOTO DE ARCHIVO: Miembros de las fuerzas de seguridad venezolanas se ven al fondo en esta ilustración tomada en Caracas, Venezuela, el 27 de enero de 2019 REUTERS/Andrés Martinez Casares/ Foto de archivo

Entre los aspectos más relevantes de la investigación se encuentra la consolidación del extenso sistema de videovigilancia instalado en Venezuela como un instrumento de control interno más que como una política de seguridad ciudadana.  Su funcionamiento se desarrolla en un vacío legal que ofrece escasas o nulas garantías para la protección de la privacidad y el debido proceso de la población.


Aunque la incorporación de sistemas de circuito cerrado de televisión (CCTV) a las políticas de seguridad pública comenzó en 2007, su expansión decisiva se produjo a partir de 2013, cuando el entonces ministro de Interior y Justicia, general (Ej) Miguel Rodríguez Torres, anunció una inversión de 1.200 millones de dólares para la instalación de 30.000 cámaras en 16 ciudades del país, en el marco de un acuerdo con la Corporación de Importación y Exportación de Electrónica de China (CEIEC).

Funcionarios policiales y militares revisan los dispositivos móviles sin orden judicial

De ese proyecto surgió el Sistema Integrado de Monitoreo y Asistencia (SIMA), estrechamente vinculado al servicio de emergencias VEN911. En 2019, la creación de la Gran Misión Cuadrantes de Paz redefinió la estrategia de seguridad al dividir el territorio en pequeños sectores con patrullajes fijos, aunque el control y la supervisión de las operaciones continuaron centralizados a través del sistema VEN911.


El despliegue de cámaras se aceleró de forma significativa durante 2025, bajo la dirección del actual ministro del Interior, Diosdado Cabello Rondón. En junio de ese año, el comandante del VEN911, Neptalí Rodríguez, informó que 3.920 cámaras se encontraban operativas y eran monitoreadas desde 26 Centros de Comando, Control y Telecomunicaciones, que incluían la sede nacional, 19 centros estadales y seis municipales. Para diciembre, Cabello anunció que el número había ascendido a cerca de 7.000 dispositivos, lo que supone un incremento del 78,6 % en apenas seis meses.


Esta nueva ola de expansión extendió el alcance de la vigilancia más allá de los espacios públicos tradicionales, incorporando hospitales, zonas residenciales y áreas identificadas como bastiones de la oposición, reforzando así el carácter omnipresente del sistema de monitoreo estatal.


Reconocimiento facial 

AME7462. CARACAS (VENEZUELA), 25/03/2026.- Integrantes del Cuerpo de Policía Nacional Bolivariana (CPNB) patrullan durante una manifestación de trabajadores y estudiantes de la Universidad Central de Venezuela (UCV) para exigir mejoras salariales este miércoles, en Caracas (Venezuela) EFE/ Miguel Gutiérrez

VE sin Filtro es un programa dedicado al monitoreo y documentación de amenazas al ejercicio de los derechos humanos en el entorno digital en Venezuela, creado por la organización de derechos humanos digitales Conexión Segura y Libre, y el Laboratorio de Investigación Forense Digital (DFRLab) del Atlantic Council, es una organización pionera con experiencia técnica y en políticas sobre desinformación, tecnologías conectivas, democracia y el futuro de los derechos digitales. 


Ambas coinciden en el informe que la extracción de Nicolás Maduro de territorio venezolano “no se ha traducido en la desmantelación de la infraestructura autoritaria que se construyó durante las últimas dos décadas”.


La investigación señala que la infraestructura de CCTV (circuito cerrado de televisión) en Venezuela ha sido utilizada de manera sistemática no como un instrumento de seguridad pública, sino como un mecanismo de control político. La cadena de suministro está dominada por empresas chinas, en particular CEIEC, Hikvision y Dahua, que mantienen una presencia predominante pese a las sanciones internacionales vigentes.

Los familiares de presos políticos en protesta han denunciado que son vigilados con cámaras, drones o funcionarioss

El documento advierte además que las avanzadas capacidades de reconocimiento facial y lectura de matrículas, potenciadas por inteligencia artificial, operan sin salvaguardias de privacidad, sin supervisión judicial y sin mecanismos de consentimiento por parte de la ciudadanía.


Por otra parte, el informe agrega que las fuerzas de seguridad han intensificado el uso de drones como parte de un esquema de vigilancia cada vez más sofisticado, que combina tecnología avanzada con tácticas propias de la guerra psicológica. Estos dispositivos no solo amplían la capacidad de observación del Estado, sino que también cumplen una función intimidatoria dirigida a sectores considerados críticos.


A este despliegue aéreo se suma el uso de dispositivos de rastreo GPS instalados de forma encubierta en vehículos pertenecientes a familiares de presos políticos. Algunos de estos equipos, además de registrar la ubicación en tiempo real, incorporaban funciones de escucha, lo que evidencia la existencia de capas de vigilancia clandestina orientadas a la recolección continua de datos sobre desplazamientos y conversaciones ambientales.


Las operaciones con drones, lejos de mantenerse en la discreción, suelen ser deliberadamente visibles. Los vuelos nocturnos son frecuentes en zonas de protesta y en áreas residenciales donde habitan dirigentes y activistas de la oposición. Esta estrategia persigue un doble objetivo: obtener información detallada sobre los patrones de movimiento y, al mismo tiempo, generar un efecto disuasorio mediante la intimidación, con el fin de desalentar reuniones y actividades de carácter político.


https://www.infobae.com/venezuela/2026/03/31/el-gran-ojo-del-regimen-un-informe-revela-como-opera-el-sistema-que-espia-a-millones-de-venezolanos/


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