Mostrando las entradas con la etiqueta EEUU. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta EEUU. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de julio de 2026

Una experta analiza la estrategia de EEUU hacia Venezuela tras la captura de Maduro

 

La internacionalista María Alejandra Aristeguieta considera que la crisis obliga a revisar fórmulas de cooperación más profundas con Washington, desde la inversión energética hasta esquemas de seguridad y asistencia internacional. 


Sebastiana Barráez/ domingo 19 de julio 2026
Tomado de Infobae

Delcy Rodríguez junto a Doug Burgum secretario del Departamento del Interior de EEUU, en la firma del Acuerdo y Alianza Técnico Financiera del Ministerio de Hidrocarburos y Petróleos de Venezuela con la petrolera Shell.

La internacionalista María Alejandra Aristeguieta advierte que el debate sobre Venezuela vuelve a ganar espacio en Washington, en medio de una política exterior estadounidense marcada por el pragmatismo y por la búsqueda de garantías estratégicas en un escenario internacional cada vez más complejo. “Aunque la política exterior de Estados Unidos ha respondido históricamente a tres pilares: seguridad nacional, comercio y prosperidad económica, y promoción de la democracia, esos principios no han tenido siempre el mismo peso”, dijo en conversación con Infobae.


María Alejandra Aristeguieta de Álvarez es experta en políticas internacionales, gobernanza global y derechos humanos, con 30 años de práctica diplomática en Ginebra. Preside Vision 360 y coordina la ONG Iniciativa Por Venezuela. Ha sido asesora de gobiernos, universidades, organismos internacionales y organizaciones no gubernamentales, es licenciada en Estudios Internacionales con posgrado en Derecho Económico, Integración, Negociaciones Internacionales y Formulación de Políticas.


La aplicación de la política exterior de EE.UU., explica, ha variado de acuerdo con las circunstancias geopolíticas y con las prioridades de cada administración. “En las décadas de 1980 y 1990, por ejemplo, Washington dio un impulso particular a la promoción de la democracia, los derechos humanos, el multilateralismo y el llamado orden basado en reglas”.

Aristeguieta junto al padre de Juan Pablo Pernalete el joven asesinado por funcionarios del régimen venezolano en las protestas del 2017 en Caracas.

Sostiene que en la actualidad la prioridad se concentra en los dos primeros pilares: seguridad nacional, comercio y prosperidad económica, porque Estados Unidos busca “preservar su supremacía” en un mundo transformado por el ascenso de “China y por las amenazas que representan Rusia, Irán y otros actores con peso en la escena internacional”.


En ese contexto, Aristeguieta ubica los acontecimientos recientes en Venezuela: primero, la extracción de Nicolás Maduro por considerarlo una “amenaza real para la seguridad estadounidense”; después, el proceso de estabilización impulsado por Washington junto con los “representantes de la dictadura que permanecieron en el poder”. 


El objetivo, afirma, en la conversación con Infobae, sería favorecer el crecimiento económico de Estados Unidos mediante inversiones petroleras que también reforzarían su seguridad nacional “en momentos de tanta inestabilidad mundial con los precios del petróleo”. 

El doble terremoto del pasado 24 de junio expuso la debilidad de la respuesta institucional.

Democracia para después

Sin embargo, los terremotos del 24 de junio expusieron, a su juicio, las debilidades de una estrategia centrada casi exclusivamente en la seguridad y la economía, y que deja en segundo plano la promoción democrática. La limitada inversión estadounidense en Venezuela responde precisamente a la ausencia de Estado de derecho y de un sistema democrático capaz de ofrecer garantías a inversiones de largo plazo.


Ese diagnóstico, señala Aristeguieta, ha reabierto en los pasillos de Washington la pregunta sobre qué hacer con Venezuela. Entre las ideas que se estarían evaluando figura la creación de un esquema similar al de los Estados Libremente Asociados del Pacífico, una figura utilizada por Estados Unidos que permitiría un “mayor control militar y un intercambio más favorable de recursos económicos”.


Para comprender el alcance de esa posibilidad, dice que es conveniente precisar en qué consiste el llamado Compacto de Libre Asociación (COFA, por sus siglas en inglés); “es un acuerdo bilateral entre Estados Unidos y tres naciones soberanas del Pacífico: las Islas Marshall (RMI), los Estados Federados de Micronesia (FSM) y Palau”. Ese instrumento “surgió tras el fin del Fideicomiso Territorial de las Islas del Pacífico, administrado por Washington después de la Segunda Guerra Mundial”. 

Defensores de DD.HH. ante la sesión Human Rights in Venezuela Status and Opportunity exponen ante en la Comisión de Derechos Humanos Tom Lantos del Congreso de los EEUU el 15 de julio 2026.

Recuerda la internacionalista que con el COFA esos países conservan soberanía, membresía en la Organización de Naciones Unidas (ONU) y política exterior independiente, mientras Estados Unidos asume la responsabilidad de su defensa y se reserva el derecho de “denegación estratégica”, que le permite impedir el acceso militar de terceros, especialmente de China, además de mantener bases en sus territorios.


A cambio, Washington garantiza asistencia económica mediante fondos sustanciales, incluidos recientemente unos 7.000 millones de dólares por 20 años en la renovación de 2023-2024, así como acceso a programas federales, uso del dólar y derechos de residencia y trabajo en Estados Unidos para los ciudadanos de esos países.


Para alcanzar ese estatus, “las partes negociaron bilateralmente”, sometieron el acuerdo a plebiscito en el país asociado y luego lo llevaron al Congreso estadounidense para su aprobación. “Se trata de un esquema renovable y reversible por mutuo acuerdo”.


El compromiso de EEUU

En América no existen precedentes directos de este tipo de compactos, asevera María Alejandra Aristeguieta. “Puerto Rico, aunque se denomina Estado Libre Asociado bajo la ley federal estadounidense, es un territorio no incorporado, con ciudadanía estadounidense, pero sin plena soberanía ni voto en elecciones presidenciales”. Su estatus ha sido objeto de reiterados debates y consultas, incluidas opciones de independencia o libre asociación.

En la Unión Interpalamentaria Mundial se observa a María Alejandra Aristeguieta.

La diferencia es clave: mientras Puerto Rico mantiene una relación territorial con Estados Unidos, “el Compacto representa un estatus intermedio: soberanía limitada a cambio de protección y asistencia”.


En el caso venezolano, una ruta de ese tipo enfrentaría obstáculos legales de enorme magnitud. “Venezuela cuenta con una Constitución que prohíbe la cesión de territorio o soberanía, por lo que cualquier fórmula semejante requeriría una reforma constitucional profunda y aprobación popular”.


Además, advierte Aristeguieta, aun en un escenario hipotético, “cualquier arreglo tendría que diseñarse a la medida del tamaño, los recursos y la posición geopolítica de Venezuela”, lo que lo haría mucho más complejo y controvertido que los casos existentes en el Pacífico.


Dice que, por ahora, “la información parece reflejar más un debate sobre un mayor compromiso estadounidense que una propuesta concreta”. Venezuela, plantea la internacionalista, se encontraría ante una nueva encrucijada: optar por una dependencia pragmática que supere impedimentos legales para facilitar la recuperación, “o el aislamiento ideológico basado en una falsa soberanía con riesgo de perpetuar el fracaso”. Pero ese escenario aún no está definido. 


Los escenarios

Aristeguieta considera necesario analizar opciones y escenarios con el fin de incidir de manera adecuada en los debates que se desarrollan en Washington.

Los generales Francis Donovan y Kevin Jarrad en Venezuela el 6 de julio en la zona afectada por los terremotos del 24 de junio 2026.

La historia, afirma, “podría favorecer una relación más estrecha con Estados Unidos si se negocia con firmeza, visión de largo plazo y con el bienestar de la población venezolana por encima de los dogmas políticos”.


Tras 27 años de chavismo, marcados por hiperinflación, éxodo masivo de divisas y colapso institucional, y luego de los terremotos de junio de 2026, con magnitudes de 7,2 y 7,5, miles de muertos y daños severos en Yaracuy, Carabobo, Vargas y Caracas, “una asociación estratégica” podría ofrecer la seguridad jurídica necesaria para atraer inversiones estadounidenses y de otros países en petróleo, infraestructura y ayuda humanitaria.

María Alejandra Aristeguieta, Edmundo González Urrutia y Antonio Ledezma conversan al aire libre en Ginebra, durante febrero de 2025.

Sostiene que Centros como el Atlantic Council destacan oportunidades para una Venezuela “próspera y alineado con EEUU", que marque el fin de la influencia rusa, china e iraní, así como “fortalecer el combate contra el crimen transnacional y abrir acceso a mercados, tecnología y experiencia internacional para la reconstrucción”. 


Considera que, además, podría convertirse en un “incentivo para el retorno de jóvenes venezolanos”, como ocurrió en parte con las experiencias del Pacífico, donde la población joven encontró mejores perspectivas de futuro en sus propios países.


El desafío, subraya, es que cualquier eventual acuerdo entre ambos países cuente con plena legitimidad democrática, reglas de transparencia y mecanismos de rendición de cuentas. También debería evitar tutelajes indefinidos, preservar el control venezolano sobre sus recursos y garantizar beneficios concretos para ambas partes.


Para finalizar, Aristeguieta enfatiza que América Latina ya cuenta con numerosos ejemplos de acuerdos de libre comercio, presencia de bases militares para la lucha contra el narcotráfico e incluso fórmulas de administración territorial. Para avanzar hacia una relación más estrecha con Washington, concluye, no haría falta necesariamente un Tratado de Libre Asociación, sino una relación entre Estados orientada al beneficio mutuo, la estabilidad y la prosperidad.


https://www.infobae.com/venezuela/2026/07/19/una-experta-analiza-la-estrategia-de-eeuu-hacia-venezuela-tras-la-captura-de-maduro/


viernes, 12 de junio de 2026

“No nos vamos”: familiares de presos políticos resisten presiones frente a la Embajada de EEUU en Caracas

 

Desde la noche del domingo 7 de junio, familiares de detenidos por motivos políticos permanecen en vigilia cerca de la sede diplomática estadounidense en Caracas. Buscan ser recibidos por el encargado de Negocios, John Barrett, para pedir mediación ante el redimen venezolano, pero aseguran que, en lugar de respuestas, han comenzado a recibir de otros excarcelados, presiones para que abandonen la propuesta


Sebastiana Barráez/ viernes 12 de junio 2026
Tomado de Infobae

Marcha el 3 de junio de la Coalición Sindical hacia la embajada de EEUU en Venezuela.

La vigilia de familiares de presos políticos frente a la Embajada de Estados Unidos en Caracas entró en una nueva fase de tensión. Lo que comenzó la noche del domingo 7 de junio como una acción pacífica para solicitar una reunión con el encargado de Negocios estadounidense, John Barrett, derivó en denuncias de presiones, llamadas intimidatorias y gestiones, por parte de excarcelados o dirigentes políticos, para que los manifestantes levanten las carpas instaladas en las adyacencias de la sede diplomática.


Los familiares permanecen apostados en el sector Valle Arriba de Caracas con un objetivo concreto: exponer los casos de sus allegados detenidos y pedir a Washington que interceda ante el régimen venezolano para lograr su liberación. Sin embargo, según relataron a Infobae, hasta ahora no han sido recibidos por la representación diplomática y, en cambio, han comenzado a recibir mensajes para que desistan de la protesta.

Un mosaico de fotografías yace desplegado en la grama mientras las familias esperan ser atendidos en la embajada.

“Todo estuvo tranquilo hasta ayer”, contó una fuente consultada, al describir el momento en que comenzaron las visitas y comunicaciones de personas que les pedían levantar el campamento. Entre los argumentos, según ese testimonio, les insistían en que estaban “creando un problema” y que la liberación de los detenidos “ya estaba hablada”.


Algunos familiares de excarcelados se han acercado a acompañar la vigilia, pero al menos uno de ellos, de acuerdo con la misma fuente, ha sido insistente en que se disolviera la acción de resistencia frente a la embajada. Esa persona habría asegurado que ya existían gestiones avanzadas para la excarcelación de quienes aún permanecen presos, siempre que se retirara la protesta. 


“No nos vamos” le dice a Infobae el familiar de uno de los presos políticos. “Llegar hasta acá fue una decisión muy difícil y no nos rendiremos por mucha presión que haya”.


La mayoría de las personas que están en permanente vigilia, son mujeres, quienes se han instalado en un campamento improvisado con toldos y carpas, alrededor del lugar instalaron pancartas con información sobre su permanencia cerca de la embajada y con fotografías de sus familiares presos, reclamando por su libertad. 

El encargado de Negocios, John Barret en conversación con el jefe del Comando Sur Francis Donovan en Caracas.

Presionan para levantar la protesta

La periodista Maryorín Méndez también alertó sobre la situación a través de la red X. Según publicó, “los familiares que cumplen su quinto día de vigilia a pocos pasos de la Embajada de Estados Unidos denunciaron amenazas para que abandonen el lugar, presuntamente realizadas desde un número telefónico extranjero”. Añadió, además, que dirigentes políticos han intentado convencerlos de retirarse.


Varios vecinos de la urbanización Valle Arriba, donde está la sede de la embajada estadounidense, les brindan apoyo logístico, incluyendo alimentos, abrigos, acceso a los baños y conexión para cargar los teléfonos celulares, a quienes pernoctan esperando ser recibidos por la misión diplomática. La activista Gabriela Álvarez denunció que esas personas sufrieron seguimiento por parte de organismos de seguridad del Estado.


Los familiares

En carpas pernoctan en los alrededores de la embajada de EEUU en Caracas.

Entre quienes se mantienen en vigilia, figuran Jessica Castro, sobrina de Gustavo Adolfo Hernández Barranco; Rosario Pacheco, madre de Robert Villamarín; Francis Quiñones, madre del sargento segundo Jonathan Franco Quiñones; y Mayra Morales, hermana de Ricardo Fonseca. También participan otros familiares de personas recluidas en el Fuerte Guaicaipuro, El Rodeo I, Yare, el Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF) y La Planta.


Con el paso de las horas, a la protesta se sumaron familiares de detenidos por presunto contrabando en Petróleos de Venezuela, S.A, (PDVSA), en el expediente conocido como Pdvsa-Obrero. Entre ellos se encuentra Zimaru Fuentes, familiar del militar retirado Larry José Moya.


Los manifestantes sostienen que su reclamo va más allá de casos individuales. Afirman que la liberación de los presos políticos y el saneamiento del sistema de justicia son condiciones indispensables para la recuperación institucional del país y para la normalización de sus relaciones internacionales.


Robert Villamarín está detenido desde el 2 de agosto de 2023 por el denominado caso drones, el intento de magnicidio contra Nicolás Maduro el 4 de agosto 2018; es hijo de Rosario Pacheco, una de las mujeres apostadas en vigilia cerca de la embajada. “En los tribunales siempre nos han evadido, nos dan falsas expectativas. Hemos ido a todos los tribunales buscando que me escuchen”, le dijo al diario Tal Cual, agregando que todas las audiencias de su hijo han sido diferidas. 

Dos mujeres exhiben pancartas con la cara de presos políticos.

Jessica Castro, otra de las que pernocta en las inmediaciones de la embajada, invitó a otros familiares de presos políticos y víctimas para que se sumen a jornada de protesta.


Por su parte, Francis Quiñones, madre del sargento segundo Jonathan Franco Quiñones, le dijo a EFE que el objetivo que se propusieron es quedarse en vigilia “hasta que tengamos una respuesta positiva”, que será cuando sus familiares estén en libertad. “Ya no vamos a aceptar que los representantes del Gobierno nos sigan engañando con promesas vacías”, aseguró.


La vigila se originó luego del traslado de prisioneros desde El Helicoide a otras cárceles del país, por lo que sus familiares buscan exponer la situación al encargado de negocios de la delegación estadounidense y que John Barrett interceda ante las autoridades venezolanas. 


https://www.infobae.com/venezuela/2026/06/12/no-nos-vamos-familiares-de-presos-politicos-resisten-presiones-frente-a-la-embajada-de-eeuu-en-caracas/

domingo, 24 de mayo de 2026

Un experto militar afirmó que el simulacro en Caracas podría ser el preámbulo para futuras bases de EEUU en Venezuela

 

Para el coronel Isidro Echtan Pérez Villalobos, el episodio no solo exhibe capacidad operativa, sino que podría marcar el inicio de una presencia militar estadounidense mas estable en territorio venezolano


Sebastiana Barráez/ domingo 24 de mayo 2026
Tomado de Infobae

El jefe del Comando Sur, Francis L. Donovan en su segunda visita a Caracas con el "simulacro" en la embajada de EEUU. Al fondo el imponente cerro El Ávila.

El sobrevuelo y aterrizaje de aeronaves militares de Estados Unidos en Caracas evidencia una evolución de la Operación Lanza del Sur hacia un esquema de presencia militar permanente de Washington en Venezuela, según dice a Infobae el coronel Isdro Echatn Pérez Villalobos. A juicio del oficial venezolano, lo ocurrido el 23 de mayo puede interpretarse como un intento de “normalizar” la presencia militar operacional estadounidense en el país y, eventualmente, como el preámbulo para futuras bases militares en suelo venezolano.


En conversación con Infobae, Pérez Villalobos, licenciado en Ciencias y Artes Militares y geógrafo, coronel retirado de la Fuerza Armada venezolana, sostiene que ese escenario tendría una “implicación geopolítica y geoestratégica determinante”, al pasar de una operación militar puntual a una infraestructura de carácter continuo dentro del territorio venezolano. En su lectura, esa diferencia modifica de forma sustancial el alcance estratégico de la presencia estadounidense.


En el modelo doctrinal militar estadounidense actual la embajada no funciona únicamente como un espacio diplomático. “Es también una base de coordinación política, militar, inteligencia y seguridad”, afirma. 


Bajo esa lógica, explica que cuando el general Francis L. Donovan, el comandante Combatiente estadounidense (U.S. Southern Command), aterriza directamente en una embajada durante un “ejercicio de seguridad”, lo que se activa doctrinalmente “es una presencia formal” articulada entre el Departamento de Estado, las Fuerzas Armadas de los EEUU, la CIA y otras agencias gubernamentales en Venezuela.

El jefe del Comando Sur, con el encargado de negocios John Barret y marines en la embajada de EEUU en Caracas.

El analista aclara, en la conversación con Infobae, que esto no implica necesariamente una militarización plena de la política exterior, pero sí revela “una aproximación integrada del poderío de los Estados Unidos”, dice Pérez Villalobos quien además es docente en seguridad y defensa nacional, Doctrina Militar Damasco, geografía, geopolítica y seguridad privada.


En su análisis incorpora el efecto psicológico interno que, a su juicio, busca provocar este tipo de operación. Sostiene que el episodio acarrea “una profunda connotación psicológica” cuidadosamente planificada. 


Explica que, en una ciudad como Caracas, ver aeronaves militares estadounidenses sobrevolando el espacio urbano genera una percepción de alteración del equilibrio de poder, de libertad operacional de EEUU frente a potenciales amenazas de grupos armados vinculados al régimen interino. “Muy importante, la percepción de vulnerabilidad y dependencia del aparato estatal aun controlado por el chavismo en manos de Delcy Rodríguez”. 

Los dos aviones MV-22B Osprey aterrizando en la embajada de EEUU en Caracas el 23 de mayo 2026.

Para Pérez Villalobos, aunque el objetivo declarado por el régimen venezolano, para el sobrevuelo de las aeronaves de EEUU sobre Caracas, haya sido como de “protección diplomática”, la percepción del pueblo venezolano será muy distinta. En la teoría militar, la percepción importa tanto como la capacidad militar real.


En Caracas hubo algunas protestas con pocos manifestantes en rechazo al sobrevuelo de las aeronaves estadounidenses; el coronel Pérez Villalobos no considera que esas manifestaciones sean relevantes.


¿Cuáles son las implicaciones más relevantes del sobrevuelo de aeronaves estadounidenses en el espacio aéreo venezolano?

En principio, desde el punto de vista doctrinal militar estadounidense, la situación del 23 mayo 2026 está dentro del marco de la Operación Lanza del Sur. En ese contexto, los hechos materializados se enmarcan en un escenario político estratégico y operacional en niveles por parte de los Estados Unidos.


¿Dónde colocar la lupa en el análisis de los ocurrido?

Como hecho observable, que el general Francis Donovan, jefe del Comando Sur, llegó a Caracas a bordo de dos MV-22B Osprey del Cuerpo de Marines, supervisó un “ejercicio de respuesta militar y evacuación” en la embajada de Caracas y sostuvo reuniones con autoridades. La actividad militar fue deliberadamente presentada al público comunicacionalmente como en coordinación con las autoridades interinas.


¿Podríamos estar ante una operación militar de mayor escala?

Según la doctrina militar estadounidense, la situación planteada, no es un indicio o un preludio inminente de una operación militar a gran escala. Pero, sí es un indicativo claro que el Estado Mayor del Comando Sur, en su Planeamiento Conceptual y Planeamiento detallado (PMTD), si prevén la posibilidad cierta de un peligroso deterioro de la seguridad y de una crisis política violenta en Venezuela. 

El coronel venezolano Isidro Echtan Pérez Villalobos es analista y experto en doctrina militar.

Coronel, usted que conoce la doctrina militar estadounidense, ¿cuál es el escenario que debemos prever?

Bueno, eso presupone dos escenarios secuenciales: uno de ellos es que implicaría necesariamente la necesidad de ejecutar Operaciones de Evacuación de No Combatientes (NEO, por su sigla en inglés). 


Ah por eso el argumento, según dijo el canciller Yván Gil, en el comunicado que leyó ante el país, era “un simulacro de evacuación”. ¿En este caso en qué consisten esas Operaciones NEO? 

Estas operaciones buscan extraer personal diplomático y ciudadanos estadounidenses en situaciones de grave peligro en escenarios de violencia política y de ejecución de operaciones militares de los Estados Unidos a gran escala. 


¿Por eso el tipo de aviones que se vieron sobre caracas?

Precisamente, porque los helicópteros Osprey son plataformas asociadas a este tipo de misiones por tres razones doctrinales: velocidad superior a la de un helicóptero convencional, capacidad de despegue y aterrizaje vertical así como alcance suficiente para operar desde un buque anfibio, como el Iwo Jima que está próximo a las costas de Venezuela; o una base externa sin depender de aeropuertos, que podría ser Puerto Rico, Aruba/Curazao y/o Trinidad.


Habló de dos escenarios secuenciales, el primero las operaciones NEO. ¿Cuál es el otro?

Si, el hecho de usar los MV-22B Osprey y aterrizar directamente en una embajada, lo que confirma la idea de una fase inicial previa de “respuesta rápida y extracción”, como antesala de una fase subsiguiente de una respuesta militar mayor escala.


¿Qué lectura estratégica tiene eso según su conocimiento?

Desde el punto de vista político estratégico, el simbolismo puede ser más importante que el componente táctico en desarrollo, por las implicaciones relevantes que tiene. Se trata de una Operación de Información a nivel estratégico: en la doctrina militar estadounidense, los movimientos militares visibles tienen una audiencia múltiple dirigida a: aliados, adversarios y actores internos. 

Un pequeño grupo de manifestantes quemaron fotos de Marco Rubio y Donald Trump en rechazo al sobrevuelo de aviones de EEUU en Caracas.

¿Se enmarca como uno de esos movimientos que el jefe del Comando Sur se haya presentado en persona en lo que aparentemente no era más que un “simulacro”?

Por supuesto, porque la presencia en Caracas del jefe del Comando Sur, aumenta mucho el valor simbólico estratégico, porque un Comandante Combatiente estadounidense (U.S. Southern Command) no suele desplazarse físicamente a una zona de conflicto para una actividad menor o puramente administrativa. En este contexto, el sobrevuelo de Caracas por aeronaves militares estadounidenses no es un simple “ejercicio de respuesta militar evacuación”, eso no es más que la excusa.


Entonces, coronel Pérez Villalobos, a su juicio, ¿qué mensaje se envió con ese sobrevuelo de aeronaves y la presencia del jefe del Comando Sur?

Transmite varios “mensajes” simultáneos. Por una parte, a los aliados latinoamericanos de EEUU de mantener la capacidad de intervención militar inmediata en el Caribe. También, a las estructuras criminales transnacionales hostiles y grupos armados asociados al régimen interino venezolano les está diciendo que mantendrá la capacidad de proteger personal e intereses estadounidenses.


Por si se les ocurre un ataque, como muchos de esos grupos armados, colectivos o grupos de choque pregonan en voz baja.

Algo así como “no se equivoquen”, pero también hay aun mensaje director a las autoridades interinas del Rodrigato y es demostrarles la capacidad militar de intervención inmediata, en caso de ser necesario. 


Están advertidos, pues.

Sí, por si pretenden ser creativos en el Rodrigato. No podemos olvidar que en esos mensajes también está el de la presencia permanente en Venezuela, porque en la doctrina militar estadounidense, posterior a Irak y Afganistán, los Estados Unidos ha preferido reducir ocupaciones militares masivas y sustituirlas por presencia flexible: despliegues temporales, acciones militares puntuales y capacidad de respuesta rápida.


Y el impacto para los países vecinos, ¿cuál sería?

Hay una reacción regional a nivel latinoamericano, sin duda. Colombia podría interpretarlo como fortalecimiento del intervencionismo estadounidense en la seguridad hemisférica. Brasil podría verlo con más cautela por su histórica preferencia por autonomía estratégica regional. Pero Cuba o Nicaragua probablemente lo leerán como una amenaza inminente y de expansión de la influencia militar estadounidense.

Delcy Rodríguez y el ministro de la Defensa, GJ (Ej.) Gustavo González López, en el Palacio de Miraflores.

En conclusión, coronel, ¿en qué debemos colocar el énfasis?

Por un lado, desde el punto de vista político, el hecho que el Comandante Combatiente estadounidense (U.S. Southern Command), llegue personalmente a Caracas, con medios militares y con visibilidad pública, tiene sin duda un efecto estratégico mucho mayor que su peso táctico real. 


La demostración de poder.

Sí, porque la evaluación doctrinal evidencia una demostración de movilidad operacional y táctica en territorio venezolano con acceso de capacidades militares y de respuesta rápida. 


Pero, como usted explicó, podría estarse creando condiciones para algo mayor.

Exacto, aunque no es la preparación de una ofensiva militar inmediata, sí persigue crear las condiciones necesarias previendo operaciones militares de mayor escala en territorio venezolano Y, desde el punto de vista de las modernas operaciones de información, podría interpretarse como una señal estratégica deliberada que EE.UU. busca convertir su capacidad temporal en Venezuela, en una presencia permanente aceptada y normalizada dentro de una nueva arquitectura estratégica de seguridad.


https://www.infobae.com/venezuela/2026/05/24/un-experto-militar-afirmo-que-el-simulacro-en-caracas-podria-ser-el-preambulo-para-futuras-bases-de-eeuu-en-venezuela/


viernes, 3 de abril de 2026

Venezuela y la “octava nacionalidad”: la tesis de un militar sobre la transición y la tutela de Estados Unidos


Un coronel retirado comparó el escenario posterior al 3 de enero de 2026 con el de Japón tras 1945 y sostuvo que el pías entro en una fase de reconstrucción institucional bajo revisión externa


Sebastiana Barráez/ viernes 3 de abril 2026
@SebastianaB
Tomado de Infobae

Un hombre con barba blanca y gorra verde se sienta cómodamente en un sillón de cuero, con las manos entrelazadas y mirando a la cámara

El coronel retirado del Ejército venezolano Antonio María Guevara Fernández sostiene que la Operación Resolución Absoluta, ejecutada hace tres meses, el 3 de enero de 2026, “más que un relevo de mando simboliza el reconocimiento de que el Estado-nación venezolano había perdido su capacidad de autocorrección y abre una etapa de “transición tutelada”, comparable a la de Japón tras 1945.


Guevara lo expuso en una reciente conferencia en la École Centrale Lyon, en el campus universitario de Écully (Francia). En su presentación, calificó la intervención como una operación “de precisión” ejecutada por fuerzas estadounidenses y precedida por un cerco aeronaval, que culminó con la extracción de Nicolás Maduro y su esposa para enfrentar cargos de narcoterrorismo, marcando el inicio de lo que llamó la “octava nacionalidad”.


Según su análisis, Venezuela entraría en un proceso de reconstrucción institucional bajo supervisión de una potencia externa, con una “dualidad operativa”: mientras la vicepresidenta, Delcy Eloína Rodríguez Gómez, asumiría funciones ejecutivas para sostener la operatividad mínima del Estado, la dirección estratégica recaería en un protectorado estadounidense, personificado en el presidente Donald Trump.


El militar en retiro señaló que, aunque “algunos sectores de la sociedad están suspirando por la conversión en el estado de la unión número 51”, desde una perspectiva estratégica esta “octava nacionalidad” sería “la admisión de un fracaso sistémico”. Asegura que no se trata simplemente de una pérdida de soberanía, “sino de la intervención quirúrgica sobre un ‘Estado fallido’ para restaurar el imperio de la ley”, dijo.


A su juicio, el protectorado estadounidense, “ante la incapacidad del sector opositor de convertirse en opción”, se presentaría como garantía de que el territorio no volvería a convertirse en un vacío institucional explotado por grupos criminales, y como vía para encauzar un proceso electoral considerado legítimo, orientado al cambio político y a la consolidación de la democracia y el Estado de derecho.

Familiares y activistas se manifiestan en Caracas exigiendo la liberación de presos políticos, como el coronel Juan Guevara, y justicia en Venezuela, portando pancartas y velas

Estado forajido

El coronel Guevara Fernández dice que “el siglo XIX comenzó con un colapso institucional en la metrópoli que forzó un cambio de identidad impuesto. La Abdicación de Bayona, en 1808, marcó un punto de quiebre: al ceder los derechos de la corona a Napoleón Bonaparte, la provincia de Venezuela habría quedado, de hecho y de derecho, bajo una “quinta nacionalidad”, definida como francesa”.


Recuerda cómo las élites locales, utilizaron la defensa de los derechos de Fernando VII para iniciar el proceso insurgente el 19 de abril de 1810, que desembocó en la Declaración de Independencia el 5 de julio de 1811.


La batalla de Carabobo es el fin de una década de guerra, que culminó en 1821 y así el país, sostiene Guevara, transitó por una “sexta nacionalidad”, la grancolombiana, 1819. Da paso a una “séptima nacionalidad”, la Venezuela independiente, 1830. “Pese a la victoria militar, el reconocimiento diplomático de España no llegó sino hasta 1845, evidenciando la fragilidad de la nueva soberanía”


Durante buena parte del siglo XIX, Venezuela se mantuvo como una sociedad rural “dominada por el caudillismo y gobiernos militares”. La ausencia de instituciones sólidas alimentó un ciclo de guerras civiles e inestabilidad que solo empezaría a romperse con la aparición de un nuevo motor económico en 1914, cuando el modelo agrario comenzó a transformarse en un “Estado petrolero”.


Considera el coronel Guevara Fernández que el hallazgo de hidrocarburos en 1914, “alteró el ADN sociológico” del país. Y así, la renta petrolera permitió construir un Estado moderno, pero también habría facilitado una autocracia rentista. 

La Vicepresidenta Ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, se dirige a la multitud con un micrófono en un acto público, luciendo una camisa con el logo de PDVSA

“Tras el periodo de estabilidad democrática de 1958 a 1998, la llegada de la Revolución Bolivariana, bajo el mando del teniente coronel Hugo Chávez y posteriormente a la muerte de este, de Nicolás Maduro radicalizó el uso del recurso, convirtiendo el petróleo en un arma geopolítica de desestabilización hemisférica para exportar globalmente el socialismo del siglo XXI”. 


Afirma el oficial retirado que además es Especialista en Operaciones e Inteligencia (OPSIC) que, con la revolución bolivariana en el poder, “Venezuela sufrió una degradación institucional hasta convertirse en un ‘Estado forajido’ o conglomerado criminal, donde las funciones estatales fueron suplantadas por nexos con el narcotráfico, la corrupción, el terrorismo internacional y graves violaciones a los derechos humanos”.


El santuario

Sostiene Antonio Guevara que el régimen bolivariano se alejó de los valores geopolíticos occidentales, la democracia liberal y el Estado de derecho, a través de alianzas con un eje autocrático (Cuba, Nicaragua, Irán, China, Rusia y Corea del Norte), además de vínculos con el ELN y las FARC en la frontera con Colombia. 


“Los expedientes por crímenes de lesa humanidad y represión a la oposición democrática considerada como el enemigo interno, el narcotráfico, la corrupción y el lavado de activos convirtieron a Venezuela en un foco de inestabilidad regional que provoca una diáspora de 8 millones de venezolanos alrededor del mundo y generando graves problemas de migración a los países vecinos”.


No deja de estar en el análisis el impacto del desconocimiento del mandato popular, el 28 de julio 2024, “que dieron como ganador en las elecciones presidenciales al señor Edmundo González Urrutia” lo que precipitaron al país a un aislamiento total. 

Edmundo González Urrutia y María Corina Machado sostienen una pancarta con el lema "Venezuela Libre" durante un evento, siendo captados por un equipo de televisión

Aunado a eso “el uso del territorio, como santuario para actores del terrorismo internacional”, el país pasó a ser visto como “amenaza directa para la seguridad nacional de Estados Unidos”, lo que habría justificado las operaciones de exclusión y cerco iniciadas en agosto 2025 y culminadas con la incursión militar y la extracción de Nicolás Maduro y Cilia Flores para enfrentar cargos por narcoterrorismo en una cárcel federal en Nueva York.


Riqueza y destino político

A lo largo de 528 años, sostiene el coronel, la trayectoria de Venezuela mostraría que su soberanía ha estado condicionada por quién busca controlar sus recursos naturales. Especias, oro y petróleo, los tres grandes motores económicos, habrían dictado los términos de la relación del país con el mundo.


Por ello afirma que “la recurrencia de la intervención externa, desde la cesión a los Welser en el siglo XVI hasta el protectorado norteamericano que se inicia el 3 de enero de 2026, subraya una vulnerabilidad histórica vinculada a la renta de la tierra”. Los Welser fue una familia de banqueros alemanes, que encabezó Bartolomé Welser “El Viejo”, y que entre 1525 y 1546 patrocinaron grandes expediciones en Venezuela.


El oficial en retiro insiste en una vulnerabilidad histórica asociada a la renta de la tierra. “El desafío sociológico para la Venezuela post-2026 es romper esta inercia de cinco siglos. Construir una identidad que no dependa del tutelaje extranjero ni de la explotación primaria requiere una reforma estructural del pacto social”, asevera. 

Vehículos dañados y escombros cubren el terreno en Fort Tiuna, Caracas, tras un incidente reciente que dejó varios SUV afectados por el fuego

Solo con una evaluación y un reconocimiento de las “ocho nacionalidades”, argumenta Guevara, y con cambios orientados a superar el modelo rentista, Venezuela podría aspirar a una soberanía sustentada en instituciones sólidas y no exclusivamente en la riqueza del subsuelo. “Mientras eso no ocurra, todas las órdenes proceden desde Washington”.


https://www.infobae.com/venezuela/2026/04/03/venezuela-y-la-octava-nacionalidad-la-tesis-de-un-militar-sobre-la-transicion-y-la-tutela-de-estados-unidos/


El chavismo se fractura entre denuncias de traición y rechazo al tutelaje extranjero

  Dirigentes, exfuncionarios y referentes vinculados al chavismo hicieron públicas sus criticas al escenario político venezolano. En documen...