Mostrando las entradas con la etiqueta familia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta familia. Mostrar todas las entradas

martes, 23 de junio de 2026

Extraña muerte de cadete venezolano en un buque en Sicilia; su familia exige necropsia y repatriación del cuerpo.

 

Freddy José Farías, estudiante de la Universidad Marítima del Caribe, fue hallado sin vida en su camarote mientras el buque FEW BPS permanecía en el puerto de Santa Panagia, en Sicilia. Su familia pidió al canciller venezolano Iván Gil, apoyo para esclarecer la causa de muerte, impedir una cremación no autorizada y repatriar el cuerpo a Venezuela.


Sebastiana Barráez/ martes 22 de junio 2026
Tomado de Infobae

Freddy José Farías Marcano, el joven que perdió la vida en extrañas circunstancias a bordo de un buque.

Freddy Farías, padre del joven venezolano Freddy José Farías Marcano, solicitó formalmente al canciller Yván Eduardo Gil Pinto atender la situación que atraviesa su familia tras la muerte de su hijo, ocurrida a bordo de un buque petrolero y químico en Italia. La familia asegura que, durante una videollamada realizada el día anterior al fallecimiento, observó un deterioro físico y emocional en Freddy José.


Según la comunicación enviada a la Cancillería venezolana, Farías Marcano, de 26 años y oriundo del municipio Guanta, estado Anzoátegui, era cadete y aspirante a ingeniero marítimo, el sueño que perseguía.


Como estudiante de la Universidad Marítima del Caribe, ubicada en Catia La Mar, estado La Guaira, se embarcó en Egipto el 28 de abril de 2026 para realizar pasantías de ingeniería marítima en la nave FEW BPS, actualmente con bandera de Liberia, un país de la costa de África que tiene límites con Sierra Leona, Costa de Marfil y Guinea.


Días antes de su fallecimiento, el joven comunicó a su padre, durante una conversación telefónica, su decisión de desembarcar en el muelle de Santa Panagia, en Sicilia, Italia. De acuerdo con el testimonio familiar, el desembarco había sido aprobado por el capitán de la embarcación para el momento del atraque, pero luego fue prorrogado sin causa justificada hasta el domingo 14 de junio, fecha en la que Freddy José fue encontrado sin vida en su camarote.

El cadete Freddy José Farías Marcano en la Universidad Marítima de Venezuela junto a sus padres Freddy Farías y Eunice Marcano.

El padre sostiene que su hijo había cumplido con los exámenes físicos y psicológicos exigidos internacionalmente antes de embarcarse. Sin embargo, relató que en los días previos a su muerte el joven manifestó temor y afirmó sentirse víctima de hostigamiento.


La Universidad Marítima del Caribe, cuyo rector es el Capitán de Altura Guillermo Riut Hernández, ha realizado actividades con motivo el Día de la Marina Mercante Venezolana, destacando que “la Marina Mercante es el motor silencioso pero implacable del comercio global y del desarrollo de nuestra nación”, pero no se ha pronunciado ante lo sucedido. 


Farías le dice a Infobae que el 22 de junio estuvo en la Defensoría del Pueblo, donde “un cuerpo de abogados nos atendió maravillosamente” y narraron lo que como padre sabe de lo ocurrido, sobre quién era su hijo. “Nosotros somos víctimas y no contamos con los recursos económicos que sí tiene la empresa” en la que se embarcó su hijo y por lo que temen que pueda encubrirse el caso.


Este martes 23 de junio la familia Farías tiene previsto acudir a la Cancillería venezolana para obtener respuestas a las solicitudes realizadas. 

La constancia de estudios de Freddy José Farías Marcano en la Universidad Marítima.

La última llamada

Eunice Marcano y Freddy Farías padres del joven sostuvieron que en la última conversación con el joven percibieron voces amenazantes en otro idioma alrededor del cadete, lo que, según el padre, evidenciaba una situación de coacción.


Tras conocerse la muerte, los familiares recibieron información, de lo que había sucedido, a través del capitán Gilberto Montilla, quien, según el relato, tramitaba el embarque de cadetes como pasantes mediante la naviera Columbia Shipmanagement LTD y la Universidad Marítima del Caribe.


El cuerpo de Farías Marcano fue trasladado a la morgue de Augusta, ubicada a unos 45 minutos del puerto de Santa Panagia, debido a que ese muelle no cuenta con servicio de morgue. La autopsia, inicialmente estimada para el 15 de junio de 2026, habría sido reprogramada para el 22 de junio, según la información recibida por la familia.

La familia Farías Marcano reclama justicia para Freddy José y ha acudido a los organismos en Venezuela para obtener respuesta a sus solicitudes.

Los familiares solicitaron que se practique una necropsia que permita esclarecer la causa del deceso, que el cuerpo sea repatriado a Venezuela y que se les entregue copia certificada del acta de defunción, el teléfono móvil del joven y el informe del capitán del barco sobre lo ocurrido.


Farías también aseguró haber recibido información de que el buque donde murió su hijo zarpó del puerto italiano con rumbo a Grecia. Además, expresó preocupación ante una presunta intención de cremar el cadáver sin autorización familiar.


El padre descarta la tesis del suicidio. “Lo que sí noté es que él estaba viviendo una situación demasiado fuerte en ese barco y se vio en la obligación de solicitar el desembarco en el muelle italiano”, afirmó.


Recordó que el 13 de junio, horas antes del fallecimiento, vio a su hijo “muy desesperado, angustiado, muy asustado”. Añadió que escuchó cerca de él “voces amenazantes en otro idioma” y que, desde esa conversación, no volvió a tener contacto con el joven.


“Pedimos que se haga justicia para nuestro hijo”, expresó la familia Farías Marcano en su solicitud a las autoridades venezolanas.


https://www.infobae.com/venezuela/2026/06/23/extrana-muerte-de-un-cadete-venezolano-en-un-buque-en-sicilia-su-familia-exige-investigar-la-causa-y-repatriar-el-cuerpo/


domingo, 7 de junio de 2026

Cinco años después, persisten las dudas sobre un soldado desaparecido en la frontera venezolana: “Teníamos miedo de denunciar”

 

El 23 de abril de 2021, en medio de los combates entre el ejercito venezolano y las disidencias de las FARC en Apure, el SM3 Dany José Vásquez Hernández desapareció tras una emboscada. Desde entonces, su madre y su pareja denuncian años de silencio oficial, versiones contradictorias y la espera por la respuesta de la institución militar.     


Sebastiana Barráez/ domingo 7 de junio 2026
Tomado de Infobae

Danny José Vásquez Hernández tiene cinco años desaparecido sin respuesta de la FANB.

El 23 de abril de 2021, dos helicópteros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) trasladaron a 36 efectivos hacia una zona de combate en Apure, donde se desarrollaban enfrentamientos con el Décimo Frente de las disidencias de las FARC en territorio venezolano. La operación terminó bajo fuego. Murieron militares, y entre los sobrevivientes que habrían alcanzado el punto de control La Charca, estaría el sargento mayor de tercera de la Armada Danny José Vásquez Hernández. Su familia no volvió a saber de él.


En la FANB dicen que debemos esperar siete años para declararlo fallecido”, le dice a Infobae Yanneris Flores, pareja del militar desaparecido. La frase resume el limbo en el que quedó la familia de Vásquez, que denuncia más de cinco años sin una explicación oficial sobre lo ocurrido durante aquella operación en el sector La Capilla, en el estado Apure.


Petra Hernández, madre del sargento mayor de tercera de la Armada Bolivariana, habló con Infobae y reclama a la Fuerza Armada una respuesta que nunca llegó. “Tuve tres hijos, dos varones y una hembra. Danny nació el 26 de junio de 1986. Necesito saber de Danny. ¿Cómo es que, si mi hijo salió en esa comisión para Apure, no me den una respuesta a mí como madre sobre qué pasó con él?”, dice entre lágrimas. 


Luego agrega, con reproche: “Para nosotros nunca ha habido una información ni siquiera una palabra de aliento”.

Petra Hernández con su hijo Danny Vásquez.

Según el testimonio que recibió la familia, otro militar herido en aquel enfrentamiento aseguró haber visto a Danny con vida. Dijo que estaba ileso, aunque desconcertado, y que quienes habían resultado heridos le pidieron que huyera del lugar.


Danny Vásquez estaba adscrito a la Octava Brigada de Operaciones Especiales de la Infantería de Marina “Generalísimo Francisco de Miranda” (Bropem8), con base en el Apostadero Naval “Teniente de Navío Tomás Vega”, en la bahía de Turiamo, estado Aragua. Su madre recuerda que el comandante de la unidad fue relevado tiempo después y sustituido por el contralmirante Daniel Román Arias Gutiérrez.


“Cuando llamé por primera vez no me dieron respuesta porque había muchos muertos. A Danny lo colocaron en condición de desaparecido”, cuenta Petra Hernández. Su hijo no figuró tampoco entre los nombres de los militares secuestrados que más tarde se conocieron públicamente.

Cuando iba saliendo hacia Apure, Danny Oropeza le envía esa fotografía a su familia para decirles que va en misión a la frontera.

Petra también recuerda que Javier Tarazona, coordinador de la ONG Fundaredes, le transmitió una información según la cual Danny Vásquez Hernández seguía con vida, aunque en un estado severo de deshidratación.


Con el paso de los meses circuló además una versión no oficial: que Vásquez habría discutido con sus superiores y les reclamó por haber dejado a los militares abandonados en una zona fronteriza controlada por grupos irregulares. La familia asegura que jamás recibió confirmación de esa información.


La única respuesta formal que, según Petra Hernández, ha entregado la Fuerza Armada Nacional Bolivariana es que no existe información sobre Danny Vásquez ni sobre Abraham Belisario, otro militar que también continúa desaparecido.


La madre del militar acudió a la comandancia de la Armada en Caracas, insistió ante distintos mandos y volvió a preguntar tras cada relevo en la cadena de mando. Nada cambió. Incluso después de salir temporalmente del país por un problema de salud de su hija, regresó y encontró el mismo silencio. “Pienso ir a la embajada, porque no puedo seguir en esta espera. Estoy solicitando audiencia con el comandante general de la Armada”, dice.


El 31 de mayo de 2021, en un video difundido por Fundaredes, Petra Hernández pidió públicamente información sobre el paradero de su hijo, que ya llevaba más de un mes desaparecido. Hoy, más de cinco años después, la familia, incluida la hija pequeña que Danny dejó atrás, sigue esperando una respuesta de la institución castrense.


“Teníamos miedo de denunciar”

Petra Hernández admite que durante las primeras semanas el temor la paralizó. “Tenía miedo de hacer denuncias y que le hicieran algo a mi hijo, incluso que le pasara algo a mi otro hijo. Solo acudí a la Cruz Roja Internacional y fui a la comandancia general a solicitar información”, relata.


Vásquez ingresó al servicio militar en 2006 y se graduó el 3 de marzo de 2008. Desde entonces fue destinado a Turiamo, donde desarrolló su carrera dentro de la Armada.


Yanneris Rebeca Flores, pareja del militar, recuerda que la brigada estaba bajo el mando del comandante Rivero y que la unidad 81, en la que servía Danny, estaba a cargo del capitán de fragata Ronald Oropeza Rodríguez.

Yanneris Rebeca Flores pareja del militar desaparecido.

En 2021, según su pareja, Danny Vásquez fue enviado a un curso sobre explosivos. Pasó dos semanas en Caracas y el 15 de abril de ese año fue trasladado en comisión a Apure, en medio del conflicto que se libraba en el municipio Páez.


La última comunicación entre ambos ocurrió el 20 de abril de 2021, a las 9 de la mañana. “Danny me escribió que les iban a quitar los teléfonos y que cuando se los regresaran volvería a comunicarse. No alcancé a responder en ese momento”, cuenta Flores. Al día siguiente, todavía sin noticias de él, la esposa de otro oficial le advirtió que varios militares estaban desaparecidos.


Después de ese mensaje no volvió a recibir nada. “Insistí muchas veces en llamar a su teléfono, pero no volvió a conectarse. Llamé al comandante Adati y me dijo que estaban buscando a Danny, que no creyera en noticias ni en versiones de otras personas”, relata.


Tiempo después, militares acudieron a la vivienda de la familia y entregaron las pertenencias que Vásquez había dejado en Apure: su bolso y su teléfono. Flores afirma que el comandante Oropeza Rodríguez le transmitió la versión de que los efectivos fueron emboscados mientras descendían del helicóptero.


“Unos cayeron, otros resultaron heridos”, resume la reconstrucción que hicieron sus compañeros sobre los primeros segundos del ataque.

Militares trasladados a Apure para el combate contra la guerrilla colombiana.

Con el paso de los días, la familia escuchó todo tipo de versiones: que había aparecido, que estaba herido, que lo tenía la guerrilla. Pero cuando las disidencias de las FARC difundieron los nombres de los militares secuestrados, Danny Vásquez no figuraba en la lista. “Nos entrevistamos con Arias Gutiérrez, que estaba en la comisión de Apure, pero solo confirmó la versión del helicóptero”, sostiene Flores.


En el caso de Abraham Belisario, el otro militar desaparecido, la familia asegura que en 2022 fue localizado parte de su equipo ligero. De Danny, en cambio, no se ha hallado ningún rastro.


La respuesta que reciben de la Fuerza Armada, una y otra vez, es la misma: la búsqueda continúa y, si se cumplen siete años sin noticias, Vásquez será declarado muerto.


En el caso de Abraham Belisario, el otro militar desaparecido, la familia asegura que en 2022 fue localizado parte de su equipo ligero. De Danny, en cambio, no se ha hallado ningún rastro.


La respuesta que reciben de la Fuerza Armada, una y otra vez, es la misma: la búsqueda continúa y, si se cumplen siete años sin noticias, Vásquez será declarado muerto.


El conflicto en Apure

El conflicto armado en Apure, que tuvo antecedentes en 2020, estalló con fuerza el 21 de marzo de 2021. Los combates provocaron el desplazamiento de más de cinco mil personas desde territorio venezolano hacia Arauquita, en Colombia, entre ellas familias con niños, mujeres embarazadas y adultos mayores. El gobierno colombiano habilitó campamentos de asistencia junto a organizaciones internacionales.


A mediados de mayo de 2021, las disidencias de las FARC difundieron un video en el que aseguraban tener cautivos a ocho militares venezolanos: los tenientes de fragata José Emilio Torres Pérez, Luis José Cova Barrios y Junior Flores Berroterán; los SM3 Paúl Hernández, Dany Vásquez y José Antonio Ramos Dávila; y el sargento primero de Fuerzas Especiales Abraham D’ Jesús Belisario Bastidas.


El 15 de mayo, tras la difusión de dos videos con cinco de esos militares, el Ministerio de la Defensa, encabezado por Vladimir Padrino López, admitió oficialmente el secuestro de los ocho efectivos.

El GJ Vladimir Padrino López y Nicolás Maduro sostenían tener controlado el conflicto en Apure en 2021.

Mientras en la frontera morían soldados venezolanos y decenas de familias huían de los combates, los voceros del régimen de Nicolás Maduro insistían en que tenían controlada la situación en el estado Apure. La violencia golpeó especialmente a las poblaciones de La Victoria, El Ripial, Guafitas, Arenales y Sector El 8.


La versión oficial

La insólita justificación de Maduro y el entonces ministro Padrino, fue que el conflicto había sido orquestado por el presidente de Colombia para la época, Iván Duque, y el Comando Sur de los Estados Unidos de orquestar. “Quieren escalar a un conflicto militar entre fuerzas militares de Colombia y Venezuela”, dijo Maduro el 28 de marzo 2021.


Un día antes, el 27 de marzo 2021, Padrino López leía un comunicado sobre el balance de lo que ocurría en la frontera “Seis terroristas neutralizados, 27 sospechosos puestos a orden del tribunal militar 14 de control”, se refirió a 12 detenidos más y el decomiso de armamento, granadas, municiones, explosivos, prendas militares, vehículos, drogas y equipos tecnológicos.


En la misma línea discursiva de Maduro dijo que el “grupo muy violento vinculado con el narcotráfico”, tiene el patrocinio del gobierno de Colombia y de la CIA (Agencia Central de inteligencia de EEUU), “creando un corredor criminal en la frontera con el asesoramiento del Comando Sur de EEUU”.


El Ministerio de la Defensa jamás identificó al grupo con el que se enfrentaron, ocultaron que se trataba del Décimo Frente de las FARC. El general Padrino López solo los llamaba “grupos delincuenciales y terroristas”.

El servicio fúnebre de dos de los militares venezolanos que cayeron en Apure en marzo 2021.

Tampoco la Fuerza Armada investigó a las Fuerzas de Acciones Especiales (Faes) que estaban en El Ripial, parroquia Urdaneta del estado Apure, y serían los responsables, en marzo 2021, de las ejecuciones de la familia de Luz Dey Remolina, Jeferson Uriel Ramírez, Emilio Ramírez y Ehiner Yafran Anzola Villamizar. 


El entonces fiscal general Tarek William Saab, se limitó a decir que había designado a dos fiscales, quienes de manera coordinada con el entonces Comandante Estratégico Operacional de la Fuerza Armada (Ceofanb) almirante Remigio Ceballos Ichaso, investigaban las denuncias de las ejecuciones extrajudiciales. Nunca se presentaron las resultas de la supuesta investigación.

Nicolás Maduro en la base naval de Turiamo en febrero 2019.

Después de lo ocurrido en Apure en el 2021, se activó la Zona Operativa de Defensa Integral (ZODI) Temporal Especial “GD José Cornelio Muñoz”, al mando del GD Alejandro Javier Benítez Marcano, con un Estado Mayor de Coordinación, y la 94 Brigada Especial Integral Negro Primero en la ZODI Apure comandada por el General Brigada Wilfredo Alexander Medrano Machado. 


En las extensas sabanas de Apure quedó la sangre derramada de los militares venezolanos, de los guerrilleros colombianos, casas e instalaciones militares destruidas. Jamás se emitió informe alguno oficial de lo ocurrido en ese 2021. Y aún hay dos militares desaparecidos.


domingo, 31 de mayo de 2026

El caso del empresario luso venezolano que estuvo preso tras un montaje del régimen para apropiarse de su fábrica


La familia Ferreira construyo una de las fabricas de uniformes mas antiguas de Venezuela. Hace cuatro años el dueño fue detenido en una operación de la DGCIM para apropiarse de la empresa relacionándolos a pagos falsos de Monómeros. Excarcelado en abril 2026, Ferreira espera la devolución de sus bienes


Sebastiana Barráez/ domingo 31 de mayo 2026
Tomado de Infobae

Este edificio donde funciona la empresa también fue ocupada por la DGCIM.

La historia de la familia Ferreira comenzó mucho antes del expediente judicial. Llegaron a Venezuela huyendo de la guerra en Europa y, con los años, levantaron Universal, C.A., una empresa dedicada a la confección de uniformes y ropa de trabajo. Fundada el 3 de diciembre de 1957, la compañía se consolidó como una referencia del sector textil y, para el momento de la detención de Héctor Mario Ferreira Domingues, acumulaba 65 años de actividad ininterrumpida en el mercado venezolano. 


El 9 de septiembre de 2022, funcionarios de la DGCIM detuvieron a Héctor Ferreira, un empresario luso-venezolano, y lo enviaron al Internado Judicial Rodeo II, en Miranda. La acusación se apoyó en la versión de un supuesto “patriota cooperante” y en fotocopias de comprobantes de pago que pretendían vincular a Universal, C.A. con Monómeros Colombo Venezolanos, S.A. 


Las autoridades sostuvieron que existían operaciones irregulares, facturas falsas y una trama de legitimación de capitales. Pero, desde el inicio, la familia y la defensa insistieron en que se trataba de un montaje construido con documentos sin coherencia comercial básica. 


En el expediente también fue involucrado Francisco Paparoni, sobrino político de María Teresa de Ferreira y trabajador del área de ventas de la empresa; fue relacionado de manera falsa con el dirigente político Carlos Paparoni por compartir el apellido. Bajo juramento, sostuvo ante el tribunal que no tiene contacto con ningún familiar de ese nombre. 


Fue un montaje, calculado por la DGCIM para evidenciar que hubo pagos de Monómeros a Universal Empresa de Uniformes, que nunca existieron y que la cuenta a la que se depositó el supuesto dinero no pertenece a la familia Ferreira y menos a Paparoni e incluso las facturas en físico que mostraron no se corresponden con las originales de la empresa.

El empresario luso venezolano Héctor Mario Ferreira Domingues, excarcelado tras más de tres años, aguarda ahora la devolución de sus bienes.

Por su parte, Ferreira, negó cualquier vínculo con Gina González de La Hoz, mencionada en el caso como supuesto contacto de Monómeros, y aseguró que Universal, C.A. nunca hizo operaciones con esa compañía colombo venezolana. Aun así, fue condenado y permaneció preso tres años y siete meses, hasta su excarcelación el 21 de abril de 2026. 


El botín de guerra

Semanas después de la detención, la ofensiva se trasladó a la sede de la fábrica. El 29 de septiembre de 2022, funcionarios de la DGCIM llegaron a las instalaciones de Universal, C.A. Cuando se presentó el abogado Héctor Pérez Mora, le informaron que no se trataba de un allanamiento sino de una “inspección técnica con expertos de criminalística”, sin exhibir orden judicial. 


Los trabajadores fueron desalojados, quedó solo el conserje y, posteriormente, los agentes cambiaron cerraduras y tomaron el control de oficinas y talleres. La familia denuncia que también fueron incautados bienes, incluido el edificio perteneciente al padre de los Ferreira.


El proceso judicial avanzó en paralelo con la ocupación de la compañía. La jueza Vanerkis Márquez, del Tribunal Especial Primero de Primera Instancia de Control con Competencia en Delitos Asociados al Terrorismo, autorizó actuaciones ejecutadas por la DGCIM, cuya comisión la integró: los inspectores Antonio Colmenarez, José Valera, Andree Sánchez, el subinspector Edixon Escobar y los agentes José Núñez, Carmen Fernández, Alexander Carvajal, Ramón Sánchez, Anderson Méndez, Alejandro Suárez, Enrique Hernández, Daniel Rodríguez y Alexander Primera.

Alejandra Verónica Romero Castillo, Juez 3ra de 1ra Instancia de Juicio en Casos de Terrorismo con competencia en casos de Corrupción y Delincuencia Organizada del AMC.

Meses después, el 22 de febrero de 2023, la jueza Claudia López ratificó una medida de incautación y administración especial sobre los bienes muebles e inmuebles de la sociedad mercantil Universal, C.A. Fábrica de Uniformes. Para la defensa, esa decisión consolidó el despojo de una empresa privada que, en los hechos, ya había quedado bajo control del aparato de inteligencia del Estado.


Tras la detención de Ferreira, el control operativo de la fábrica pasó al teniente coronel Atilio José Barrios Singer, entonces director de Administración y Logística de la DGCIM. La empresa ocupada fue rebautizada como TextileraDgim e incluso llegó a operar una cuenta en Instagram con ese nombre, hoy desaparecida, desde la que se ofrecían productos y equipos de la antigua compañía. 


Mientras tanto, la familia intentaba demostrar que los pagos atribuidos a Monómeros nunca existieron, que la cuenta señalada no pertenecía ni a los Ferreira ni a Paparoni, y que las facturas exhibidas no coincidían con los originales. 


La relación con Monómeros no existía, pero aun así la juez de Terrorismo Alejandra Verónica Romero no consideró la prueba, donde gestiones ante la Fiscalía de Colombia concluyeron que no había documentos, pagos, licitaciones ni cuentas compartidas que probaran una relación comercial entre Universal, C.A. y Monómeros

La última publicación en redes de la empresa es del 12 de septiembre 2022.

Para la familia Ferreira, el caso no solo significó la cárcel para su principal directivo, sino la pérdida del patrimonio construido durante casi siete décadas. También abrió una herida diplomática: durante buena parte del proceso, porque no obtenían respuestas eficaces de los organismos venezolanos ni de la representación consular portuguesa en el país. La historia de Universal, C.A., nacida del exilio europeo y convertida en símbolo de trabajo familiar, terminó absorbida por un expediente penal que sus allegados siguen describiendo como una operación de confiscación y castigo político. 


La versión policial

Según el Acta de investigación penal N° DGCIM-DEIPC-AIP 462-22,el 01 de septiembre 2022, el Inspector José Valera, credencial N° 7067, de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), cumpliendo instrucciones de Jeckssie José Figueroa Lira, luego reemplazado por el coronel Ramón Alí Osorio Merchán, director Especial de Investigaciones Penales y Criminalísticas, procedió a ocuparse de “la información” de un “patriota cooperante” que vive “en Colombia”.  


Según la DGCIM el informante les notificó “algunas irregularidades ocurridas en la administración de la empresa Monómeros Colombo Venezolanos, S.A., filial de Pequiven con sede en Barranquilla”.

La cuenta TextileraDgcim que luego fue eliminada y con la que comercializaron bienes de la empresa Universal.

Lo que habría dicho el “patriota cooperante” es que se hicieron contrataciones con la empresa Universal que fabrica uniformes, con domicilio en la calle A. Oropeza Castillo, edificio Olimpo, plaza Venezuela, Caracas. “Presuntamente para la adquisición de materiales dirigidos a la Asamblea Nacional, logrando obtener una serie de comprobantes de pago emitidos por la empresa Monómeros Colombo Venezolanos, S.A.” y que Monómeros pagó a través del banco Wells Fargo en 2019.


El argumento de la DGCIM es que en esa fecha Monómeros era presidida por una junta directiva nombrada por Juan Gerardo Guaidó Márquez, que presidía Carmen Elisa Hernández; adjunto a presidencia, Jorge Yáñez; Operador Financiero, Tobías Carrero Naca.


Agregan que por su parte la empresa Universal Fábrica de Uniformes, está constituida por: los directivos Mario Ferreira Pascoak, Héctor Mario Ferreira Domingues, Mariela Ferreira Domingues; como comisario Fernando José González Sierra y como socio María Natalia Domingues de Ferreira. 


En el acta de la DGCIM dice que hicieron contacto con la cuenta en Instagram @uniformesuniversal1957, recibiendo como respuesta un mensaje automático, en el cual aparece el nombre de Francisco Paparoni, representante del departamento de ventas.


Lo posicionan como familia “del exdiputado de oposición Carlos Alberto Paparoni Ramírez, del partido Primero Justicia” a quien la DGCIM califica de “usurpar funciones como comisionado presidencial” de Guaidó y que “estaría involucrado en actividades de lavado de dinero proveniente de los robos perpetuados a la empresa Monómeros”, para “financiar campañas políticas y actos de terrorismo”.

Personas ajenas al personal de Universal fueron captadas utilizando las instalaciones y maquinaria de la empresa para la fabricación y venta de productos textiles no autorizados, una investigación está en curso.

Debido a eso, lo que deduce la DGCIM es que la sola relación familiar de Paparoni con el diputado e PJ “evidencia el desvió de fondos de Monómeros a empresas en territorio venezolano, que tienen vinculación con dirigentes de oposición como es el caso de Carlos Alberto Paparoni Ramírez”.


La causa

El 09 de septiembre 2022, la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), detiene a Francisco Javier Paparoni Gásperi y Héctor Mario Ferreira Domingues.


Por el Ministerio Público participan tres fiscalías: la 22, la 74 y la 73 a cargo de Jean Karin López Ruiz, con el número de investigación MP-187772-2022.


El 11 de septiembre 2022, se realizó la Audiencia de Presentación ante el Tribunal Tercero de Primera Instancia en Funciones de Control, con competencia en casos vinculados a delitos asociados al terrorismo, corrupción y delincuencia organizada. 


El 26 de octubre 2022, las Fiscalías 22, 73 y 74 Nacional del Ministerio Público, presentaron acusación imputándolos por legitimación de capitales, asociación para delinquir y utilidad ilegal por actos de la administración.

La prueba que Monómeros no tenía relación con la empresa Universal de los Ferreira.

Pasó un año y medio, para que se llevara a cabo la Audiencia Preliminar, el 08 de marzo 2024, ante el Tribunal Tercero de Primera Instancia en Funciones de Control, donde se acuerda admitir todos los delitos imputados a Ferreira y Paparoni.


Y así, la causa va al Juzgado Tercero de Primera Instancia en Funciones de Juicio, con competencia en casos vinculados a delitos asociados al terrorismo, corrupción y delincuencia organizada. El inicio del juicio oral y público fue el 5 de agosto 2023; tras 25 continuaciones del juicio, el 25 de junio 2025, el tribunal condena a Ferreira y Paparoni a18 años de prisión, pago de multa de un millón seiscientos cuarenta y nueve mil cuatrocientos dólares (1.649.400$), y la inhabilitación política durante el tiempo de la condena. 


Presentaron Recurso de apelación de sentencia, asunto Nr. 03°JT-139-24, ante la Corte de Apelaciones con Competencia en casos vinculados a delitos asociados al Terrorismo y Competencia para conocer casos con imputación de delitos derivados y conexos asociados a los fenómenos de Corrupción y Delincuencia Organizada a nivel Nacional y sede en el Circuito Penal del Área Metropolitana de Caracas.


En el tribunal

La juez del caso es Alejandra Verónica Romero Castillo, del Tribunal Especial Tercero de Primera Instancia de Juicio con Competencia en Casos Vinculados al Terrorismo a nivel Nacional con competencia en casos de Corrupción y Delincuencia Organizada del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas. Los fiscales 73 del Ministerio Público Martín Colina y Jean Karin López, Causa N° 03°JT-139-24.


Ahí se acusa a Francisco Javier Paparoni Gásperi y a Héctor Mario Ferreira Domingues, en el juicio que se abre el 5 de agosto 2024. Entre lo que usa la Fiscalía es que hubo “adquisición de materiales dirigidos a la Asamblea Nacional en el 2019, por la cantidad de 274 mil 900 dólares”.

María Teresa de Ferreira esposa de Héctor Ferreira es tía de Francisco Paparoni.

Relata que el 8 de septiembre 2022 se solicitó una operación con agente encubierto, para que un funcionario de la DGCIM contactara, a través de Instagram, a la empresa Universal Fabrica de Uniformes, que posee un enlace que redirecciona al WhatsApp siendo atendido por el gerente de ventas Francisco Paparoni. Y luego el 9 de septiembre la DGCIM va a la empresa y ejecuta la orden de allanamiento N.° 032-22.


Dice la DGCIM que ahí mismo, y en el teléfono de Paparoni encontraron en su teléfono una imagen “con las mismas características de los comprobantes y recibos de pago emitidos” supuestamente por Universal a Monómeros. Los funcionarios policiales dicen que al lugar del allanamiento llegó el director jefe Héctor Mario Ferreira Domingues, quien dio que “nunca le habían vendido mercancía” a Monómeros.


Y como suponen que Paparoni es familia del diputado dice que buscaron las empresas del político, y que encontraron la Sociedad Mercantil Inmaquinco, C.A., solicitando su allanamiento el 22 de octubre 2022 y que hallaron un recibo de pago por 2,824 dólares americanos, emitido por la empresa Tovar La Pinturería CA (Coworking) cuyo contacto es Gina González de la Hoz, quien era “gerente de compras de Monómeros”.


El chavismo se fractura entre denuncias de traición y rechazo al tutelaje extranjero

  Dirigentes, exfuncionarios y referentes vinculados al chavismo hicieron públicas sus criticas al escenario político venezolano. En documen...