La opinión del general retirado Gerardo Daniel Briceño García advierte sobre la crisis interna en la institución castrense y resalta la importancia de restablecer el orden para garantizar la seguridad del país
Sebastiana Barráez/ lunes
4 de mayo 2026
@SebastianaB
Tomado de Infobae
La existencia de colectivos armados, la presencia de la guerrilla colombiana, el desarrollo en el territorio venezolano de operaciones del narcotráfico y la existencia de activistas del terrorismo internacional, “conforman una amenaza importante en nuestro contexto social que debe ser combatida, con todas las capacidades propias y de cooperación externa necesarias para su combate efectivo”, dice el general de división retirado Gerardo Daniel Briceño García.
Considera que cualquier análisis de la realidad que viven las Fuerzas Armadas, después del 3 de enero 2026, “señala una institución sin ningún nivel aceptable de apresto operacional, totalmente divorciada de su misión constitucional, con una organización sobredimensionada, sirviendo a intereses políticos, con la moral por el piso y sin el mérito, subordinación, disciplina y espíritu de cuerpo, que fueron valores del pasado”.
El excomandante de la Guardia Nacional afirma que la Fuerza Armada demostró ser “una institución ineficaz sin nada que aportar a cualquier propósito eficiente de un país lleno de esperanzas y ávido de contribuciones positivas para su reinserción efectiva en una sociedad de progreso y bienestar ciudadano.
Briceño resalta el esfuerzo de coordinación desarrollado por el Vicealmirante Rafael José Huizi Clavier a quien califica como “extraordinario líder militar que nos ha conducido por un riguroso camino de investigación, consulta, planificación, elaboración de documentos y desarrollo de tareas para el éxito en pro de nuestra querida Venezuela”.
Reconoce el oficial, que los venezolanos están expectantes ante lo que puede ocurrir, porque el 3 de enero del 2026 cuando EEUU ejecuta la Operación Resolución Absoluta, “ocurrió el bienaventurado episodio que todos esperábamos y los integrantes de las Fuerzas Armadas no estábamos ajenos a esa posibilidad”.
Confiesa que desde el contundente triunfo de Edmundo González Urrutia “de la mano del liderazgo indiscutible de María Corina Machado, el 28 de julio 2024, estamos uniendo voluntades y aportando ideas para un futuro venturoso que cada vez tenemos más cerca”.
Sostiene que el 3 de enero fue un importante “punto de quiebre” que ha servido para tener acceso a información que antes no estaba disponible y permite un mejor diagnóstico del esfuerzo a realizar.
Hoy están claros que la primera acción, antes que cualquier tarea de Defensa, está vinculada a la “recuperación del Orden Interno” para que el pueblo venezolano realice, con tranquilidad y seguridad, las “tareas y actividades inherentes al desarrollo nacional”, por lo que para Briceño “todo indica que será en las tareas del Orden Interno donde confrontaremos nuestra real y cotidiana hipótesis de conflicto”.
Asevera que el Orden Interno es una tarea propia de la Guardia Nacional, por mandato expreso del Art. 329 de la Constitución, pero destaca como propicio “reeditar la gesta de unidad que cumplimos como familia militar en la década gloriosa de nuestras Fuerzas Armadas en los años 60/70”.
Por ello, si bien la Guardia Nacional puede brindar la guía, “todos tenemos algo que aportar y seguramente lo haremos. Por gracia de Dios damos por descontado la determinación política que tendremos de nuestra líder fundamental María Corina Machado y de ese maravilloso grupo de lideres que la acompañan”.
La histórica institución
Destaca el general Briceño, egresado de la promoción “Batalla de Maturín” 1971, que las Fuerzas Armadas Venezolanas, antes de estos nefastos procesos de deterioro promovidos en primera instancia por Hugo Chávez y luego por Nicolás Maduro, “venían transitando un sendero esplendoroso dentro del contexto institucional de nuestro país”.
Asegura que la institución militar venezolana estaba, antes de la revolución bolivariana, “a la altura de los componentes armados del conjunto de naciones de nuestro continente, con un buen apresto operacional y una capacitación profesional de primer nivel en Escuelas y Academias tanto en Europa como en Estados Unidos, donde nuestros oficiales y tropas han sido reconocidos por sus méritos académicos y/o profesionales”.
La institución castrense, a juicio del Divisionario, tiene un pasado glorioso como institución, y como referencia recuerda “la participación de nuestras Fuerzas Armadas, en el combate a las guerrillas urbana y rural en las décadas de 1960 y 1970”.
Como trágico producto de exportación califica el triunfo de la revolución cubana en enero de 1959, fue un trágico, cuando Fidel Castro la extiende hacia el resto de los países de América Latina. “Venezuela no fue la excepción”, asevera.
Como parte de lo que sucedió en el país se refiere a los partidos Comunista de. Venezuela (PCV) y el Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR), “que crearon en 1962, financiados por Fidel Castro desde Cuba, el Frente Armado de Liberación Nacional FALN”.
Sostiene que era un movimiento armado para “promover el socialismo y destruir las bases de nuestro naciente sistema democrático”, por lo que considera dos componentes para su actuación: “unidades tácticas de combate (UTC) a nivel urbano y los frentes guerrilleros a nivel rural”.
El atentado
En la historia de lo que ocurre en Venezuela es necesario enfatizar que esos movimientos armados de los 60 “ofrecieron fuerte resistencia a una democracia en ciernes que comenzaba a gestarse en un país en plena transición”, luego de la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez.
Entonces aparece el Pacto de Punto Fijo que a juicio del general Briceño García “constituyó uno de los primeros esfuerzos para robustecer nuestro sistema político. Aquí debemos destacar y reconocer, en rigor de justicia, la férrea determinación política de Rómulo Betancourt a partir de su presidencia el 13 de febrero de 1959 y Raúl Leoni a partir de 1964”.
No menos importante fue el atentado contra Rómulo Betancourt, el 24 de junio de 1960, que el excomandante de la Guardia llama “la primera prueba de fuego a nuestra naciente democracia”.
Destaca como relevante que “Rómulo Betancourt, horas después del atentado aún con sus manos vendadas, en una alocución al pueblo venezolano, dio una manifestación precisa e inequívoca de su convicción política: ‘nunca he ignorado los riesgos que comporta empeñarse en darle una una orientación democrática seria al país´, dijo”.
Se pregunta ¿Qué ocurrió entonces en las Fuerzas Armadas? La determinación política se tradujo en acciones y órdenes eficientes “Mantengo fresco en mi memoria la disposición mediante la cual el 50 % de las promociones egresadas de nuestra Armada, La Fuerza Aérea o la Guardia Nacional, cumplían dos años de pasantía en nuestro Ejército con la finalidad de incorporarse a los Batallones de Cazadores para combatir los frentes guerrilleros”.
Por otra parte, fueron creados trece Batallones de Cazadores para combatir los diferentes frentes. “Esos batallones eran el elemento de combate militar más eficiente del momento, batallones de infantería ligera inspirados en las unidades que utilizaba el ejército norteamericano para combatir la guerrilla en Vietnam”.
Los oficiales y tropas de la institución militar venezolana atendían diferentes cursos en la llamada Escuela de las Américas; “la intención fue perfeccionar e incrementar nuestras capacidades de combate”.
Lección aprendida
En su recorrido histórico, el general Briceño dice que el 18 de Julio de 1966 se crea en Fuerte Tiuna el Centro de Operaciones Conjuntas un elemento de Comando y Control Operacional que integraba con mayor eficiencia las actividades de las diferentes Fuerzas en el combate a las guerrillas en ambas facetas: la rural y la urbana.
Considera el Divisionario que “el proceso de Militarización de la Justicia, mediante el cual toda acción de cualquier naturaleza, vinculada o sospechosa de contribuir a la acción subversiva era remitido a la justicia militar con todo el agregado punitivo que eso comporta”.
Como resultado la acción desarrollada por las Fuerzas Armadas “convirtió a Venezuela en el primer país de Latinoamérica en eliminar con éxito la presencia en nuestro suelo de la influencia Castro-comunista”. “La acción desarrollada por las Fuerzas Armadas convirtió a Venezuela en el primer país de Latinoamérica en eliminar con éxito la presencia en nuestro suelo de la influencia Castro-comunista”, señala Briceño.
Briceño está convencido que la determinación de actores políticos perfectamente consustanciados con su “deber histórico para con el pueblo venezolano aunado a unas Fuerzas Armadas perfectamente alineadas con el interés nacional” hicieron posible el cumplimiento de la misión asignada para los intereses de la población venezolana.
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