viernes, 25 de septiembre de 2020

El reclamo de un militar retirado a Vladimir Padrino López: “No recibimos pensión, sino una pequeña ayuda que no cubre el 5% de la canasta básica”

 El Mayor Ramón Antonio Arteaga Alfinger le reclama al ministro de la Defensa porque “los militares retirados y afiliados sufrimos la peor crisis económica y social de toda la historia del país”


Sebastiana Barráez/ 25 de septiembre 2020

@SebastianaSin

 Tomado en Infobae

 

Si la situación médico asistencial de los militares en Venezuela era caótica antes del Covid-19, la pandemia la ha convertido en desesperante, de sobrevivencia. El hospitalito del Fuerte Tiuna es un privilegio solo para los altos jerarcas del Gobierno y sus familiares; al personal militar, inclusive médicos, los envían a los hospitales de Lídice, al Perez Carreño y al  Domingo Luciani". El miedo hace estragos ante la cantidad de militares contagiados y fallecidos.

Ministro de la Defensa, GJ Vladimir Padrino López


Un oficial del Ejército, el Mayor retirado Ramón Antonio Arteaga Alfinger, promoción 1974, le envía una fuerte exigencia al Ministro de la Defensa. “Los militares retirados y afiliados sufrimos la peor crisis económica y social de toda la historia del país, por culpa de los entes responsables que no cumplen ni hacen cumplir  la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV) ni las leyes correspondientes para recibir una pensión digna, un Sistema de Salud adecuado y eficiente, un Sistema de Seguridad de Vida, Salud y Hospitalización, un Sistema Recreacional y atención al adulto mayor”, le dice.

Indica que le solicitan, al general en Jefe Vladimir Padrino López, Ministro de la Defensa del ente rector responsable en la materia, “soluciones a tan difícil y precaria situación por la cual estamos atravesando”.

En el caso del pago de pensiones “queremos aclararle al Ministro el concepto de ‘pensión de reserva activa’, que se especifica en la Ley Negro Primero, Art 35 y en los 80-86 y 91 de la Constitución Nacional”.

Agrega,  “señor Ministro, los Militares Retirados y Afiliados no estamos arrodillados rogando favores, estamos de pie y erguidos exigiendo que se cumpla la Constitución Nacional y las Leyes correspondientes, para que se nos cancele una Pensión Digna, qué nos permita honrar las retenciones de contribución y nuestras obligaciones para cumplir con los porcentajes y mejorar nuestros beneficios, como lo establece la Ley Negro Primero en los artículos 11-12 y 13”. 

La situación de medicamentos y atención médica impacta 
a militares y civiles por igual

“Exigimos que nuestras pensiones, las cuales son contributivas, estén en concordancia como lo establecido en la Constitución, artículos 80 y 91 y en La Ley Negro Primero, artículos 35 y 36”.

Argumenta el mayor Arteaga Alfinger que “asumimos, como prioridad de nuestros derechos, se nos cancele la pensión acorde al costo de la canasta básica, la cual incluye: alimentación, servicios básicos (agua, electricidad, teléfono, transporte,) medicinas y recreación”.

Recuerda que las pensiones de los militares deben corresponderse “a los decretos del Ejecutivo Nacional, el cual parcialmente dolarizó la economía, al decretar el pago del combustible en dólares, así como la comercialización de alimentos, medicinas, repuestos, hospitalización, entre otros”.

Es imposible la adquisición de productos y servicios, dice, porque son comercializados en divisa, imposibilitando su adquisición en bolívares, debido a la macro devaluación.

Insiste en dejar claro “ante el Ejecutivo Nacional y ante usted señor Ministro, que en la actualidad, los militares retirados y afiliados no recibimos pensión, a cambio recibimos mensualmente, por parte del Instituto de Previsión Social de la Fuerza Armada (Ipsfa) una pequeña ayuda dineraria, que no alcanza para cubrir el 5% de la canasta básica”.

Increpa a Padrino López al decirle que “pedimos y exigimos repuestas valederas, sin evasivas y ambigüedades a nuestra solicitud; ya nos hemos sacrificado lo suficiente y nuestra calidad de vida empeora día a día”.

 

Sede del Instituto de Previsión Social de los militares en Caracas

El precario sistema de salud

“Los militares retirados y afiliados exigimos un sistema de salud para la familia militar que incluya a los activos, según lo contemplado en la CRBV en los artículos del 83 al 86 y en la Ley Negro Primero, artículos 74, 77, 78, del 81al 91, y 94”, dice Arteaga Alfinger.

Solicita que “sean normalizadas y controladas las entregas de medicinas para tratamientos prolongados, acorde a los informes médicos avalados por los Centros de Salud Militar”.

Agrega la necesidad de la “dotación de insumos para las hospitalizaciones. La alimentación de los hospitalizados debe ajustarse a las dietas pre-establecidas por el médico tratante. Dotación de reactivos para los exámenes de laboratorio. Exigimos equipamiento y disponibilidad de equipos médicos para traslados de emergencias y contratación de profesionales Especialistas en las diversas ramas de la Medicina”.

En cuanto a la póliza de seguros, “exigimos el cumplimiento de los artículos 71 y 73 de la Ley Negro Primero, que permita una póliza digna acorde con los costos actuales; señor Ministro, para poder cancelar una póliza colectiva y complementaria es necesario recibir una pensión digna, como establece la Constitución y las Leyes para que los porcentajes sean deducidos de nuestras pensiones y así evitamos explicaciones genuflexas y ambiguas al respecto”.

Reclama que no hay explicación válida a que “porque una empresa aseguradora no cumpla a tiempo con sus pagos al sector salud privado, seamos excluidos y no admitidos en Centros de Salud con convenio; a pesar de que ese concepto es deducido automáticamente de nuestras pensiones”.

Confiesa el mayor Arteaga Alfinger, al dirigirse al ministro Padrino López, “¿Sabe usted que como consecuencia de la peor crisis de pobreza a la que hemos sido sometidos los militares retirados y afiliados, tenemos que acudir a la ayuda económica entre colegas, amigos, familiares y compañeros de promoción para cubrir la compra de medicinas, hospitalizaciones y en el peor de los casos los gastos funerarios? ¿Cómo se denomina esto? justicia social”.

 

El Hospital Militar no tiene con qué atender a militares retirados ni activos

No es político

Sobre la recreación, “lógicamente como nosotros, militares retirados y afiliados no recibimos pensión, tampoco tenemos para aportar al Fondo de Recreación, porque lo que recibimos es una ayuda económica por parte del Ipsfa y en lo personal desconozco de algún plan o programa recreacional que  realice el Círculo Militar de la Fuerza Armada para la Reserva Activa y Afiliados; quizás en Caracas".

Le recuerda al Ministro de la Defensa que “la Reserva Activa y sus Afiliados, en su mayoría, son adultos mayores. En el Interior del país se desconoce la ubicación de esas casas y centros de atención al adulto mayor”.

El inicio de un evento en el Hospital Militar de Caracas en 2018


Finalmente, el mayor convoca a todos los militares retirados y afiliados para que respalden la misiva dirigida a Padrino López, “que por ningún motivo persigue fines políticos, golpistas, desestabilizadores, apátridas, imperialistas o con ambiciones personales. Por el contrario, apegados a la Constitución y las leyes por el rescate de nuestro honor, excelencia y calidad de vida”.

Sugiere que se aproveche “las concentraciones de militares retirados y afiliados durante la entrega de cajas CLAPS en cada guarnición”, para disertar, dar lectura a su escrito y hacer entrega de este al jefe de la dependencia”, recomienda el mayor Ramón Arteaga.


https://www.infobae.com/america/venezuela/2020/09/25/el-reclamo-de-un-militar-retirado-a-vladimir-padrino-lopez-no-recibimos-pension-sino-una-pequena-ayuda-que-no-cubre-el-5-de-la-canasta-basica/


jueves, 24 de septiembre de 2020

La esposa de un coronel venezolano preso detalló las torturas que sufrió su marido: “Me cansé de callar y de sentir miedo”

 Ramón Santiago Velasco García está privado de la libertad hace dos años. En diálogo con Infobae, su pareja relató cómo fue arrestado y los vejámenes que sufrió: “Se convirtió en un preso político”, aseguró


Sebastiana Barráez/ 24 de septiembre 2020

@SebastianaSin

 Tomado de Infobae

 

Belén Velasco es la esposa del Coronel retirado del Ejército Ramón Santiago Velasco García, quien desde hace dos años está privado de libertad. “Se convirtió en un preso político”. En entrevista exclusiva para Infobae cuenta, por primera vez. “cómo se desarrolló el terror”. “Mi esposo no es delincuente, no es magnicida, no es terrorista y jamás ha tenido que ver con política; él no solo es militar, es ingeniero aeronáutico y tiene tres maestrías. Está preso por culpa de dos miserables que lo engañaron, el general García Parra y la capitán Laided Salazar”.

La entrada del Helicoide, centro de reclusión a manos del SEBIN, 
donde estuvo el coronel Velasco


Hace casi cinco años él salió de la Fuerza Armada y para sobrevivir económicamente se dedicó a realizar viajes de traslado a gerentes de diversas empresas de prestigio. El general (Ej) Jesús Ernesto García Parra “era su amigo y compañero. En dos oportunidades el general fue jefe de mi esposo, en la IX División de Caballería en Apure y en Fondoefa donde era vicepresidente”.

Un día el general García Parra lo llama para que le haga un viaje privado a su sobrina María García que se va del país y sale por Colombia. Mi esposo le pide que le precise la fecha porque el viaje debe ser planificado, el número de viajeros y el equipaje. El general le dice que solo será María y su hijo de 12 o 13 años y que viajarán con poquito equipaje y que el viaje será apenas ella resuelva los papeles que está apostillando”.

Cuatro días después el general vuelve a llamar al coronel para decirle que en unos tres días era el viaje. “El 27 de julio, casi al atardecer, el general llama diciéndole ‘necesito que viajemos hoy’. Mi esposo le responde que él no viaja de noche, que ir hasta San Antonio del Táchira es un viaje largo. El general dice que ella tiene vuelo para el sábado a las 11 de la noche. Acuerdan salir a las 4 de la madrugada del 28 de julio”.

“El general insiste en que él llevará a los pasajeros hasta nuestra casa, porque ella vive en Los Teques e incluso se propone ir en el viaje para acompañarlos”. Al coronel Velasco le parece bien. “En san Cristóbal viven mis suegros, así que también hacía atractivo hacer el viaje. En la madrugada llega el general García Parra con su supuesta sobrina y el hijo de ella. Yo le tenía preparado el desayuno a mi esposo y le incluí lo que necesitaría para el viaje, así no estarían parándose y les rindiera el viaje”.

Coronel Ramón Santiago Velasco García, cuando era militar activo

 

La sorpresa

“Yo desde la ventana los vi irse. Del carro se baja una mujer bajita, muy delgada, vistiendo mono deportivo color blanco. El niño bastante alto, de unos 13 o 14 años, también vestido deportivo, con un morral en la espalda y audífonos oyendo música. En la maleta del carro colocaron una maleta pequeña. El general, solo llevaba un bolsito pequeño, donde luego de retorno del viaje a Maracay, el 29 de julio, supimos que llevaba tres armas ocultas”. 

“Mi hijo mayor se dio cuenta que el general llevaba las armas. Su respuesta es que tenía permiso para portar armas y que era por seguridad. Mi esposo desconocía que el general había ido armado. Nosotros no tenemos ni hemos tenido armas en la casa”.

Durante todo el trayecto su esposo estuvo en comunicación con ella y con sus padres. “Le pregunté si no iban a almorzar y me respondió ‘ellos no quieren nada y la señora no ha querido bajarse ni siquiera a orinar’. Al llegar a San Antonio se estaciona en un hotel donde la mujer y el niño iban a estar unas horas antes de pasar a Cúcuta, Colombia. “Mi esposo se baja a hacer movimientos de estiramiento porque es operado de la columna. El general y su supuesta sobrina se apartan para hablar entre ellos en voz baja. Poco después regresan a San Cristóbal para descansar y regresar porque el lunes 30 tenía un viaje de Maracay a Barquisimeto”.

Capitán Laided Salazar


“En el camino de regreso el general le dice ‘la persona que trajimos no es mi sobrina, es Laided Salazar’, pero mi esposo no sabía quién era ella y el general García Parra le pregunta ‘¿coñ.. tú no sabes quién es Laided Salazar?’ Le explica que ‘ella es una capitán de la Aviación que está huyendo del país’. El viaje de regreso fue muy amargo para mi esposo; le dice que la demora para que ella viajara era que estaban esperando que el tribunal diera la medida de casa por cárcel”.

La indignación mayor de Belén Velasco es que “hubo una trama vil y cobarde de estos dos personajes, Laided Salazar y el general García Parra, a quienes desprecio con toda la fuerza, porque nos han hecho mucho daño. ¿Por qué dudaría mi esposo de hacer el viaje si conocía a este miserable de García Parra? Pues no lo conocíamos realmente. Se valieron incluso de la necesidad de trabajo para el sustento legal de la familia. ¿Sabe cuánto contó la desgracia de mi familia hoy en día? 100 dólares que pagó el general en bolívares y en tres pagos”.

La detención

El 21 de septiembre, el coronel Velasco retorna de Caracas, donde estuvo cumpliendo compromisos por el aniversario de Fondoefa. “Estamos en el apartamento con mi hijo entonces de 16 años y mis hijas de 14 y 11 años. Poco después de las 3:30 de la tarde, oímos que tocan el timbre de manera desmedida”.

“Yo estaba en la cocina y la niña menor abre la puerta y me dice que hay unos hombres vestidos de negro. Eran unas 30 personas. Me preguntan por Santiagui Velásquez y les digo que aquí no hay nadie con ese nombre. Confieso que desconocía que existía SEBIN y DGCIM, porque nunca hemos tenido que ver con política”.

General Jesús Ernesto García Parra murió hace unos días


“Entran al apartamento, vestían de negro, portando armas largas, gorras, se leía SEBIN en los brazos. No mostraron orden. Mis hijas empiezan a llorar, mi hijo estaba enfermo y lo sacaron de la habitación. Mi esposo estaba dormido y lo sometieron 20 personas; ahí le dio un colapso arterial”.

“Nos robaron, nos saquearon el apartamento. Eso fue un infierno. Me cansé de callar por miedo, por desconocimiento, por no tener apoyo, defensa para los derechos de mi esposo ni de mis hijos”.

El jefe de la comisión que allanó la vivienda, nunca se identificó. “Él me preguntó que si mi esposo tenía alguna situación de salud y les dije que era hipertenso. Cuando traté de entrar a la habitación, me lo impidió y me dijo que le diera las medicinas porque mi esposo casi se había desmayado. Empecé a gritar, mi hijo intentó levantarse y lo sentaron. Le entregué al funcionario los medicamentos y el tensiómetro”. 

“Media hora más tarde me piden que entre a la habitación. Mi esposo estaba con la mirada perdida, aletargado, como un zombi, no me reconoció. Le pregunté qué le pasaba. No sé qué le hicieron”.

El entonces ministro Jorge Rodríguez dio una rueda de prensa el 23 de septiembre. Señaló al coronel de ser participante del caso de los drones, de relacionarse con Julio Borges, de magnicida. Relata que su esposo estuvo 23 días desaparecido. “Lo buscamos por todas partes. Como a los 15 días más o menos me llamaron de un número restringido: ‘si sigues jod… vas a conseguir el cadáver de tu esposo’. Me desmayé, pegué gritos. Fui a muchas instituciones a poner la denuncia porque pensé que lo habían secuestrado para pedir rescate, pero nosotros no tenemos dinero. A él lo botan y a mí me despiden del Ministerio de Educación”.

“A los 23 días, en la noche, sonó el teléfono de la casa que lo habían desconectado. Mi hijo atiende la llamada. Al otro lado de la línea está mi esposo llorando y nos decía que estaba vivo. Nos dijo que lo tenían en el SEBIN, que no podía hablar mucho y que lo perdonáramos por tanto dolor y que era inocente”.

“Al otro día fui al SEBIN pero no me dieron información. Cada vez que me paraba frente al portón del Helicoide, la respuesta era la misma. Hasta que 45 días después de habérselo llevado le permitieron una segunda llamada para decir que le permitían las visitas, pero que la única que lo podía visitar era yo. Aun así, al día siguiente fui con mi hijo y fuimos los últimos en pasar. Cuando lo vi había perdido de 23 a 25 kilos, estaba amarillo, con la mirada desorientada, su aspecto físico y personal estaba lejos de ser el del hombre que conocía. Tenía la misma ropa con la que lo sacaron de la casa”.

“Lo abrazamos. No puedo describirle el impacto que tuve de ver a mi esposo después de 45 días. Él lo que hacía era llorar y llorar. Con el tiempo ha podido expresarme el horror de lo que vivió en manos del SEBIN. Lo torturaron, lo amarraron en cajas, lo vendaron con cintas plásticas, le colocaron bolsa en la cabeza, lo amarraron durante tres días muy apretado a una silla, se hizo pipí y pupú encima. Durante esos días, no comía”.

 

En el Hospital Militar tiene un año recluido el coronel Velasco con deteriorada salud.

En el Helicoide

“Allí no hay contacto con el mundo exterior, no entra luz solar, permanece una luz amarilla encendida siempre, las paredes blancas y rejas negras; todo es blanco, negro y amarillo. Gritos, gente decidida a morir. A mi esposo lo vejaron y lo maltrataron de mil maneras. Sus padecimientos de salud se profundizaron. Es un paciente cardiaco. Con problemas de próstata con diagnóstico impreciso. Él es operado de columna y con las torturas físicas padece de constante dolor. Lo más grave es la depresión severa con tendencia suicida”.

Después de cinco meses, el 10 de diciembre, funcionarios del Sebin lo encapucharon, lo esposaron, lo sacaron y lo pasearon por Caracas por tres horas. “Él les dijo que si lo iban a matar por lo menos le permitieran una llamada para despedirse de nosotros y que si querían él decía lo que ellos quisieran si era para salvarse. Uno de los funcionarios recibe una llamada y le dice: ‘te salvó la campana’. Al principio él había sido presentado ante el Tribunal 20 de Antiterrorismo, donde no nos permitieron acceso al expediente. Le impusieron un defensor público que nunca hizo su trabajo. Ese día lo llevaron al Tribunal Militar”.

Lo acusaron de Traición a la patria, instigación a la rebelión y complicidad para la evasión de un reo. “Logramos entender que todo esto empezó con ese viaje. Por eso hoy hago pública la única y real verdad”.

“No es justo, el miserable y cobarde de García Parra no tenía que morir, tenía que pagar su falta, pero murió hace 15 días en Calabozo, Guárico, sin decir la verdad; era seropositivo y contrajo el Covid. Y la capitán anda por Europa dando lastima y aprovechándose de cuanta reunión de ONG surge para sacar provecho”.

“Laided Salazar no es ninguna heroína, es una miserable que, para lograr su libertad, no solo dañó a mi familia. Y ella pagará cada lágrima y dolor que sufren mis hijos, mis suegros que lloran a un hijo por no tenerlo, a mí que sufro la ausencia de mi esposo. Su mamá tiene 90 años y su papá 92: cada 24 o 72 horas ella pasa por una cura de sueño por problemas de salud y la está matando no poder ver a su hijo”.

“Solo Dios sabe lo que hemos pasado durante estos dos años. Hay un hombre preso en el hospital Militar desde hace un año; cuando lo trasladan desde la cárcel de Ramo Verde fue porque se desmayó dos veces de dolor por la próstata”, finaliza diciendo Belén Velasco, la esposa del coronel Ramón Santiago Velasco García

https://www.infobae.com/america/venezuela/2020/09/24/la-esposa-de-un-coronel-venezolano-preso-detallo-las-torturas-que-sufrio-contra-su-marido-me-canse-de-callar-y-de-sentir-miedo/

miércoles, 23 de septiembre de 2020

El hermano de un teniente venezolano asesinado por el ELN sospecha torturas y exige explicaciones ante el silencio de la Fuerza Armada

 El 25 de julio de 2018, el grupo guerrillero mató a Roberto Carlos Ulpin González en un supuesto enfrentamiento. Pero la familia denuncia que el ejército intentó evitar que vieran el cadáver y les dijeron que la documentación del caso “se perdió”


Sebastiana Barráez/ 23 de septiembre 2020

@SebastianaSin

 Tomado de Infobae

 

 Hace poco más de dos años, el 25 de julio 2018, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) asesinó al teniente (Ej) Roberto Carlos Ulpin González. Nunca hubo una explicación por parte de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, ni por el Ejército y mucho menos por el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, de lo que sucedió ese atardecer. “Lo que nos dijeron a la familia es que no preguntáramos mucho, todo lo desaparecieron, ni siquiera se nos permitió vestirlo, mucho menos hubo documentos, detenidos o investigados.”, relata su hermano sargento primero retirado Jeferson José Bravo González.

Robert José Ulpin y Aura Elena González con su hijo Roberto Carlos el día de su graduación


Destaca que no hubo ninguna explicación seria sobre lo ocurrido, ni siquiera una publicación formal. “Padrino López colocó un tuit con dos fotos, una de un capitán que había fallecido en esos días y la otra foto era de mi hermano”.

“Le voy a ser sincero. Mi mamá y el papá de mi hermano fueron hasta el Ministerio Público en ese municipio del Zulia. Le dijeron que toda la documentación se perdió, incluso la biopsia. Trataron de retrasar todo para que no insistieran en preguntar. El abogado no quería aparecer. Fueron hasta el hospital a donde llevaron a mi hermano para buscar al doctor que estuvo de guardia y tampoco apareció. Lo que dieron a entender fue ‘váyase de aquí’ ‘dejen las cosas así’, ese fue el mensaje”.

En el acta de defunción se lee que el teniente Ulpin González murió en enfrentamiento entre “grupos irregulares y el Ejército”, por: herida por arma de fuego, hemorragia interna, perforación aorta abdominal, shock hipovolémico.

El teniente fue asesinado en el sector “Puente de Casa de Tubo”, municipio Catatumbo, estado Zulia. “La versión es similar a la que pasó hace unos días, que hubo un supuesto enfrentamiento. El comandante del Batallón le dijo a mi mamá que salió una comisión con tres vehículos y de regreso, dos de los carros se desviaron y el tercero, donde iba mi hermano Roberto Carlos sigue, ocurre el intercambio de disparos y él sale herido”.

Para el momento en que asesinan a su hermano, él se encontraba en Roraima, aunque ahora está bastante lejos de la frontera de Brasil con Venezuela. Lo primero que le dicen al llamar es que Roberto Carlos estaba herido. “Yo hago viaje lo más rápido que puedo”, pero por lo alejado del lugar llegó antes de que lo sepultaran.

 

Acta de defunción del teniente Ulpin 

Se enfrenta al ELN

“El cadáver de mi hermano es trasladado en avión desde el Zulia hasta Maturín, donde le rindieron honores en el aeropuerto y fue llevado hasta la funeraria. Estaba vestido de uniforme. Vi unas fotos que me causaron mucha inquietud, porque parecía que hubiese sido torturado. Él usaba brackets y su boca estaba rota, con raspaduras sobre el ojo, en la frente y golpe en el pómulo. Mi mamá me dijo que él tenía unas uñas rotas como si hubiesen sido arrancadas. Yo que estuve en ese ambiente sé que son torturas”.

Como elemento adicional dice que “cuando a mi hermano lo trasladan a la funeraria en Maturín no le permitieron a mi mamá ni a ningún familiar, que lo vistiera; ni siquiera a su papá que es enfermero, No quisieron que viéramos el cuerpo. Desde entonces empecé a indagar cosas, a averiguar. Tenemos derecho a saber la verdad”, relata Bravo González, quien desde entonces ha luchado por descubrir qué sucedió.

Ante la pregunta de quién les explicó lo ocurrido, responde “fue el teniente Renso Dalí Carrero Vivas, que estaba con él en el lugar. Dijo que él, mi hermano, se baja del toyota y se va directo a disparar y se enfrentan al grupo del Ejercito de Liberación Nacional (ELN)”.

“Gracias a un general amigo de la familia vino a Maturín el entonces comandante del Ejército Jesús Suárez Chourio y el comandante de la 99 Brigada de Fuerzas Especiales en Maracay ahora Jefe de la ZODI Sucre GD Pablo Bravo Parra, sino es por eso, no vienen a despedir a mi hermano”.    

“Lo que le dijeron a mi mamá es que mi hermano era un héroe, que era un guerrero, pero ninguna información sobre lo sucedido”.

Económicamente tampoco hubo indemnización a la familia. Jeferson José hace un gesto de sarcasmo. “Solo voy a decirle algo, mi mamá no tiene ni siquiera casa propia. Cuando yo estaba en el Ejército luché por conseguirle una casa, igual hizo mi hermano, pero no se logró”.

 

Esto dice el acta de defunción sobre las causas de la muerte 
del teniente asesinado por el ELN.

Su sueño era ser comando

Cuando Ulpin González fue asesinado por el ELN, tenía 27 años. Una novia y ningún hijo. “Su sueño era ser comando del Ejército. Después de graduarse fue enviado a la Escuela de Operaciones Especiales del Ejército en el Fuerte Cocollar, estado Sucre, para hacer el curso de comando; poco antes de concluirlo, fue expulsado, por haber salido de los límites de la isla”.

De ahí lo envían a la 32 Brigada Caribe de Maturín, donde estaba cerca de la familia y todo estaba muy bien. “Pero él quería ser de fuerzas especiales. El comandante de esa Brigada, le ve condiciones y lo envía de nuevo a Cocollar, repite el curso y lo aprueba. Lo envían a la Comandancia General del Ejército en Caracas, donde esperó varios días que le asignaran para dónde sería enviado”.

El teniente Roberto Carlos Ulpin González, asesinado 
por el ELN el 25 de julio 2018 en el Catatumbo


Su hermano cuenta que a Ulpin le dieron tres opciones. “Fuerzas Especiales tiene unidades en Sucre, Bolívar y Zulia. Él escogió el Zulia, donde vive mi abuela y tenemos familia, porque mi mamá es maracucha, aunque se vino desde niña a Maturín”.

Confiesa que una semana antes de que lo mataran “yo estaba en Roraima y hablamos por teléfono. Él ya estaba decepcionado de la Fuerza Armada y especialmente del Ejército; porque como todos sabemos, no hay condiciones para sobrevivir ni con su salario, ni con seguro de vida y se dedican a hacer lo malo, a traficar, a contrabandear y así se sustenta un militar en Venezuela. Él me dijo que tenía ganas de irse de baja”.

Se acumulan los muertos

No fue con Ulpin González la primera vez que la guerrilla asesina a militares venezolanos, ya antes lo había hecho en varias ocasiones, como ocurrió en marzo 2012, cuando en el sector Baritalia, municipio Junín del Táchira, caen en manos del ELN el primer teniente Jackson Alejandro Ruíz Niño y el sargento segundo Nelson Gómez Ortega, del 211 Batallón Ricaurte de Rubio. (https://www.infobae.com/america/venezuela/2020/07/23/la-guerrilla-colombiana-que-asesino-a-militares-venezolanos-jura-lealtad-a-nicolas-maduro-y-la-fuerza-armada-lo-encubre/)

Pero tampoco Ulpin González fue el último. En noviembre 2018 el ELN asesinó en el sector Picatonal, municipio Átures del estado Amazonas, a tres sargentos de la Guardia Nacional: Alfredo Antonio Zolano Guevara, Robert José Artahona Díaz y José Jean Pierre Martínez Bolívar.

Jeferson José a la izquierda, en la graduación de su hermano Roberto Carlos,
 la madre de ambos y el hermano menos


En ninguno de esos casos el ministro Padrino, ni el Alto Mando Militar, ni los comandantes de componente y mucho menos el Comandante en Jefe de la Fuerza Armada, reconocieron que esos militares venezolanos fueron asesinados por la guerrilla colombiana. Ni siquiera porque en el caso de Amazonas capturaron al comandante del ELN, Luis Felipe Ortega Bernal alias Garganta, colombiano, con dos cédulas venezolanas a nombre de otras personas, y quien ha recibido mejor trato que cualquiera de los oficiales venezolanos detenidos en Ramo Verde, Sebin, Dgcim o Fuerte Tiuna.

La misma historia se repite ahora, en el estado Apure, en un enfrentamiento entre el ELN y disidencia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), quienes se pelean el territorio venezolano y asesinan a cuatro militares venezolanos: dos del Ejército SM/3ra.  Gabriel Alexander Pérez Silva, plaza del Batallón Cedeño 921 Fuerte Yaruro y S/2do Reiber David Chirino Reyes, del 992 BFE “José Gregorio Monagas”. Y dos de la Aviación: 1TTE Augusto David Linares Delgado, del GFE-20; y Tte Miguel Ángel Mora García, del GFE-29.

Solo un escueto comunicado fue la respuesta al país ante el asesinato 
de cuatro militares en Apure a manos de la guerrilla


La única respuesta es un escueto comunicado suscrito por el Ministro Padrino López informando de una operación, basada en información de inteligencia del el Sistema de Protección Para la Paz (SP3), donde hubo “neutralización de tres campamentos en los sectores Tres Esquinas, Mata de Bambú y Las Palmitas, municipio José Antonio Páez del estado Apure”. Según él ahí operaban “grupos estructurados de delincuencia organizada”. Detuvieron a “”cinco terroristas”, incautaron “cinco fusiles de asalto, tres pistolas automáticas”.

Anunció “el lamentable fallecimiento” de los tenientes y sargentos “quienes perdieron la vida cumpliendo con el sagrado juramento de defender la Patria”. Y como si eso fuera consuelo dijo que Nicolas Maduro ordenó el ascenso post morten. El ministro no perdió la oportunidad de resaltar que “esos grupos al margen de la ley provienen de territorio colombiano”.

Hasta ahora nadie le ha explicado oficialmente al país qué sucedió en Apure. Tampoco lo hicieron ante lo ocurrido antes en Táchira, Zulia y Amazonas.


https://www.infobae.com/america/venezuela/2020/09/23/el-hermano-de-un-teniente-venezolano-asesinado-por-el-eln-sospecha-torturas-y-exige-explicaciones-ante-el-silencio-de-la-fuerza-armada/


martes, 22 de septiembre de 2020

La carta del padre del ex jefe de inteligencia de Hugo Chávez a Nicolás Maduro: “No nos cansaremos de repetir que nuestro hijo es inocente”

 El ex ministro Miguel Rodríguez Torres está detenido desde el 13 de marzo de 2018, cuando funcionarios del Sebin llegaron a un hotel de Caracas donde participaba en un acto por el día de la mujer


Sebastiana Barráez/ 22 de septiembre 2020

@SebastianaSin

 

Jorge E. Rodríguez Galvis es un hombre de frontera, que en buena lid ganó la alcaldía Mayor del Alto Apure, conformada por los municipios José Antonio Páez y Rómulo Gallegos; fue creada por Ley Especial en el año 2001, pero entre las pocas cosas que ha hecho la Asamblea Constituyente fue liquidar a las únicas dos alcaldías mayores del país. ¿La razón principal? Quitarle ese poder a Rodríguez, padre del exministro Miguel Rodríguez Torres, cuando dejó de identificarse con el principal partido de la revolución Bolivariana.

La misiva que Rodríguez Galvis le envía a Nicolás Maduro


Le hizo una comunicación a Nicolás Maduro pidiéndole libertad para su hijo, preso en la cárcel de alta seguridad en Fuerte Tiuna, y para todos los presos políticos. La misiva la hace en nombre de su familia.

Rodríguez Galvis no es un padre cualquiera, él era el líder innato en la población del Alto Apure y por ello siempre ganó todas las elecciones para dirigir la alcaldía mayor; primero con el MVR, luego con el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y finalmente, en el año 2013, cuando el PSUV no quiso postularlo, se lanzó con el partido Vanguardia Bicentenaria Republicana (VBR), quien logró hacerlo alcalde y ganar la mayoría absoluta en el cabildo con 5 de los siete concejales.

Ahora le dice a Maduro: “Nuestro hijo, el Mayor General Miguel Eduardo Rodríguez Torres, tiene (2) años y seis (6) meses recluido en un calabozo donde no tiene derecho a ser abrazado por sus padres, hijas y al conversatorio de sus abogados”.

“Hoy hace seis (6) meses que sólo hemos tenido una que otra llamada que le permiten. Escucharlo nos da mucha alegría. Su único pecado, si se le puede llamar así, fue el defender y creer en un proyecto transformador que le diera al país la mayor estabilidad posible, la mayor inclusión y participación de los venezolanos en los procesos políticos y económicos, tal como se expresa en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela”.

A Rodríguez Torres lo tienen deteido en Fuerte Tiuna 


Le recuerda a Maduro Moros que “Con esa convicción le acompañó a usted, aún en los momentos difíciles al inicio de su gobierno, y aún ya en tiempos posteriores a su desempeño gubernamental; cuando asumió algunas posiciones críticas, lo hizo siempre en las convicciones antes mencionadas”.

“Me permito decirle que en conversaciones con mi hijo siempre me manifestaba su desacuerdo con un golpe de fuerza para acabar con su gobierno y tampoco promover conspiraciones para que eso sucediera. Todo esto se lo digo para que no preste atención a tantas mentiras que le llegan”.

“Por último, le solicito en nombre de mi familia tremendamente afectada por la situación tan dolorosa por la que atraviesa mi hijo, que usted como buen cristiano ordene la liberación de todos los presos políticos, que sus familiares, Venezuela y el mundo lo bendecirán”.

“Y recuerde que no nos cansaremos de repetir una y mil veces más que nuestro hijo es inocente, tal como lo demuestra el expediente que le han instruido”.

Le recuerda lo expresado “por el expresidente Pepe Mujica, ‘ningún gobierno que se dice ser democrático debe tener presos políticos’. Libertad para el M/G Miguel Eduardo Rodríguez Torres. Libertad para todos los presos políticos”, finaliza diciendo Jorge Rodríguez Galvis.

 

Jorge Rodríguez exalcalde del Alto Apure

Quién es Rodríguez Torres

Es uno de los oficiales del Ejército que participó en la intentona golpista contra Carlos Andrés Pérez, el 4 de febrero de 1992, comandada por Hugo Chávez y otros comandantes. Con la llegada de Hugo Chávez al poder, ascendió en rango militar hasta lograr ser Mayor General, pero su carrera fue en el área de Inteligencia.

Ingresa a la Dirección de Servicios de Inteligencia (Disip), que luego se transforma en el Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin). Maduro lo nombra Ministro del Interior y Justicia, desde donde tiene un rol definitorio en el desmantelamiento de los campamentos que jóvenes habían instalado en las inmediaciones del PNUD en Caracas.

MG Miguel Rodríguez Torres


Rodríguez Torres tenía ambiciones políticas. Pensó demostrar que sería un buen relevo en la revolución, pero no contaba con el hecho de que Maduro no tiene intenciones de abandonar el poder. Y cuando se percata del avance del general, aprovecha la excusa del enfrentamiento con el colectivo 5 de Diciembre para destituirlo del Ministerio y dejarlo sin cargo alguno.

Pero él no era tan fácil de sacar del juego político, no solo porque era un febrerista reconocido, además de integrar a los originarios de la revolución, lo que lo diferenciaba radicalmente de Maduro. Sin cargo y sin uniforme se dedicó a construir una organización política, a integrar el debate político del país:  Movimiento Amplio Desafío de Todos (MADT).

Propone,  en noviembre 2016, la necesidad de elecciones generales como salida a la crisis económica del país, en el marco de la instalación de la mesa de diálogo entre Gobierno y oposición. Ese ubica visiblemente en la acera contraria a la de Maduro. Se le hicieron varios absurdos señalamientos, entre esos que era colaborador del piloto Oscar Pérez, quien fue el líder principal de las víctimas en la Masacre del Junquito.

En febrero 2018 la Contraloría General de la República lo inhabilita para ejercer cualquier cargo público, con intenciones de cerrarle el paso hacia alguna elección popular. El 13 de marzo de 2018 funcionarios del Servicio de Inteligencia Bolivariana (Sebin), organismo que lideró por muchos años, lo detienen en un hotel de Caracas donde participaba en un acto por el día de la mujer, se lo entregan a la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), quien lo recluye en los sótanos de ese recinto carcelario.

La CIDH emitió medidas de protección a Rodríguez Torres, que no se cumplen


El 11 de junio 2020 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), con la resolución 25/2020, otorgó medidas cautelares de protección a favor de Rodríguez Torres, al considerar que se encuentra en una situación de gravedad y urgencia de riesgo de daño irreparable a sus derechos.


“Pese a diversas solicitudes presentadas a las autoridades competentes, Miguel Eduardo Rodríguez Torres no estaría recibiendo atención médica adecuada para su situación de salud. La Comisión lamenta no contar con las observaciones del Estado, pese a que fueron solicitadas de conformidad con el artículo 25.5 de su Reglamento”.


“El otorgamiento de la medida cautelar y su adopción por el Estado no constituyen prejuzgamiento sobre una eventual petición ante el sistema interamericano en la que se aleguen violaciones a los derechos protegidos en los instrumentos aplicables”.

El MG Rodríguez Torres ha sufrido incomunicación, una deficiente atención de asistencia médica con deterioro pronunciado de su condición de salud, tortura psicológica, violación al debido proceso.

Su pareja sentimental fue detenida, sometida a incomunicación y recluida en los sótanos de la DGCIM, acusada de preparar la fuga de Rodríguez Torres. Finalmente ella fue liberada, después que Rodríguez Torres se declaró en huelga de hambre.

Ni sus compañeros de la Fuerza Armada, incluyendo el actual Ministro de la Defensa, como tampoco sus amigos políticos, hicieron nada por el otrora poderoso hombre, que quedó a su suerte en manos de una administración de justicia que no respeta proceso judicial alguno.

Ahora el padre del general pide por su libertad.


https://www.infobae.com/america/venezuela/2020/09/22/la-carta-del-padre-del-ex-jefe-de-inteligencia-de-hugo-chavez-a-nicolas-maduro-no-nos-cansaremos-de-repetir-que-nuestro-hijo-es-inocente/


lunes, 21 de septiembre de 2020

El régimen de Nicolás Maduro envió a un preso contagiado de coronavirus a la celda de un militar con frágil estado de salud

Daeven Enrique Rodríguez Argueta fue el chofer del grupo que integraba el estadounidense Matthew John Heath, acusado de espía por la justicia chavista. Tiene Covid-19 y ahora fue confinado junto al general Hernández Da Costa, que estaba en aislamiento 


Sebastiana Barráez/ 21 de septiembre 2020

@SebastianaSin

 Tomado de Infobae

 

Desde el año pasado el general Héctor Armando Hernández Da Costa ha permanecido en total aislamiento en la llamada Casa de los Suelos, en los sótanos de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim). Extrañamente, hace unos días le llegó un compañero de celda que, para una persona en aislamiento sostenido, representa una bendición. Pero en este caso quien llegó presenta un estado de salud muy deteriorado y confesó, poco después de su detención que le habían diagnosticado Covid-19.

La sede de la DGCIM donde está detenido el general Hernández Da Costa

Un compañero del general Hernández Da Costa teme que haya sido una acción premeditada para propiciar el contagio, que sería muy grave para el alto oficial debido a su delicado estado de salud, porque no solo tuvo tres operaciones casi continuas antes de que lo detuvieran, sino que padece de diabetes. Dicen, quienes alcanzaron a verlo, que sus pies tienen lesiones abiertas.

El compañero de celda del general Hernández, se llama Daeven Enrique Rodríguez Argueta de 39 años de edad, quien es el chofer del grupo detenido con el ciudadano norteamericano Matthew John Heath, capturado en la carretera Falcón – Zulia, junto con el SM/3 (GNB) Darwin Adreizo Urdaneta Pardo, de la 4ta Compañía, Destacamento 113, del Comando de Zona de la GNB-11 del Zulia, quien viajaba uniformado para facilitar el paso por los puntos de control y también Marco Antonio Garcés Carapaica. Los hombres fueron detenidos al llegar a la alcabala Los Pedros, municipio Mene Mauroa, entre Falcón y Zulia.

En el vehículo, según informó en su momento el Fiscal General nombrado por la Asamblea Constituyente, Tareck William Saab, tenían un lanzagranadas, subametralladora y explosivos C4, con los cuales planificaba atacar la industria petrolera y el sistema eléctrico venezolano.

Daeven Rodríguez el día que feu detenido junto 
con el estadounidense Matthew John Heath


El gobierno venezolano considera que Matthew John Heath era un espía norteamericano, quien ingresó desde La Guajira colombiana, atravesó el Zulia, y se dirigió al estado Falcón con intenciones de ir hacia Aruba. Según el fiscal perteneció a la contratista de seguridad MVM Inc., además entre el 2006 y 2016 combatió en Irak y fue operador de comunicaciones de la Agencia Internacional de Inteligencia (CIA).

Daeven Rodríguez, ahora en la misma celda con el general Hernández da Costa, manejaba el vehículo Chery Arauca (AH642ZA),  propiedad de Ivonne Coromoto Barrios Finol, también detenida con otros supuestos colaboradores del norteamericano, entre ellos Leobaldo Antonio Gutiérrez, Andry Ramón Finol y Asterio José González García.

General Héctor Armando Hernández Da Cista cuya vida corre peligro


 

Un general en peligro

Desde hace una semana Rodríguez Argueta fue llevado a la celda del general Hernández Da Costa con evidentes signos de deterioro en su salud. Informes médicos del general revelan que el oficial padece diabetes tipo II, hipertensión, con tres operaciones gastrointestinales y ahora está compartiendo celda con una persona contagiada de COVID.


No se sabe si las autoridades de la DGCIM ordenaron ese ingreso, de todas maneras el jefe responsable de los detenidos en los sótanos de la DGCIM es el Director de Investigaciones, general Carlos Enrique Terán Hurtado, quien tiene la responsabilidad directa de lo que ocurra con los presos en la Casa de los Sueños.


La página web de la ONG Provea recordó recientemente que “el Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre Detenciones Arbitrarias demanda al gobierno de Maduro poner inmediatamente en libertad al General de Brigada GNB Héctor Armando Hernández Da Costa, al haber establecido que su privación de libertad es contraria a la Declaración Universal de Derechos Humanos y al Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos”.


Agrega que “en consecuencia el Estado venezolano debe concederle el derecho efectivo a obtener una indemnización y otros tipos de reparación, de conformidad con el Derecho internacional vinculante para Venezuela. Esa instancia internacional estima que en el contexto de la actual pandemia mundial causada por la Covid-19 y la amenaza que esta representa en los lugares de detención, se debe garantizar la inmediata liberación del Sr. Hernández Da Costa”.


Destaca el Grupo de trabajo que “el hecho de que el Sr. Hernández Da Costa esté siendo juzgado por tribunales que basan su actuación en un órgano de investigación penal (DGCIM) que no reúne condiciones de independencia e imparcialidad ni actúa bajo las mismas es una violación a sus derechos consagrados en los artículos 9 y 14, párr. 1, del Pacto” Internacional de Derechos Civiles y Políticos”.

Al general Hernández Da Costa lo imputaron por estar supuestamente involucrado en el caso de los drones, intento de magnicidio. El Grupo de trabajo afirmó que “el Gobierno no presentó información sobre los actos que justifique la participación del Sr. Hernández Da Costa en dicho atentado, ni tampoco de las pruebas que acreditaran su responsabilidad”.

“El Grupo de Trabajo considera que la detención ha sido arbitraria por no haberse juzgado sin demoras indebidas, tal como lo establecen los artículos 9, 10 y 11 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y 14 del Pacto” Internacional de Derechos Civiles y Políticos”.

Hernández Da Costa es quizá el oficial de alto rango más respetado en la Guardia Nacional, no solo por su actuación como oficial, sino como profesor, investigador y escritos. (https://www.infobae.com/america/venezuela/2020/02/02/la-declaracion-del-general-imputado-por-el-supuesto-atentado-con-drones-contra-maduro-que-contagio-dignidad-al-resto-de-los-acusados/)

Es un oficial activo de la Fuerza Armada Nacional, con el rango de general de brigada de la Guardia Nacional, aun así está siendo juzgado por un tribunal ordinario, el Tribunal 20 de Control a cargo de la jueza Carol Bealexis Padilla Reyes de Arretureta.

Hector Hernández Da Costa fue el mejor cadete de su promoción, además de ocupar cargos de comando y ha sido formador de varias generaciones de oficiales en la Escuela de Oficiales, posee solvencia moral y un liderazgo que ha servido de referencia en la institución castrense.


Sobresale entre muchos oficiales. Tiene estudios de cuarta generación, es escritor de libros que en la actualidad son usados para el estudio de fiscales, jueces, funcionarios de organismos del Estados y estudiantes de Derecho.

Ahora el general Hernández Da Costa está en peligro, según revelan oficiales de la DGCIM.


https://www.infobae.com/america/venezuela/2020/09/21/el-regimen-de-nicolas-maduro-envio-a-un-preso-contagiado-de-coronavirus-a-la-celda-de-un-militar-con-fragil-estado-de-salud/

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