jueves, 9 de mayo de 2019

El régimen de Maduro expulsa y degrada militares, pero no detiene la conspiración en la Fuerza Armada de Venezuela

 

Sebastiana Barráezjueves 9 de Mayo de 1919
@SebastianaSin


Tomado de Infobae

 

No es la primera vez que Nicolás Maduro ordena la degradación y expulsión de oficiales de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). Como consecuencia de la manifestación militar a favor de Juan Guaidó el 30 de Abril, ordenó la degradación y expulsión de la institución castrense de 55 militares, encabezado por el general de división Manuel Cristopher Figuera, quien era el jefe del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN).

Soldados del Ejército venezolano (AFP)

Aunque el Código Orgánico de Justicia Militar especifica que un oficial amerita ser expulsado y degradado es la pena accesoria al delito principal que dicho militar haya cometido y por el cual haya sido juzgado.

Esta es la quinta vez que Maduro opta por esa opción, tratando de detener la crisis interna que vive la Fuerza Armada, pero que parece no darle resultado, porque cada vez son más los integrantes.

Las listas más resaltantes son las tres anteriores. La primera fue de 11 militares por la masacre de Barlovento. Las restantes por razones políticas: la segunda de 24, la tercera de  de 116, la cuarta de 13 altos oficiales.

Manuel Ricardo Cristopher Figuera junto a Nicolás Maduro (Foto Infobae)

Además ha habido dos casos muy puntuales de esa sanción de degradación y expulsión de la institución castrense; un caso fue el del Teniente de la Aviación Ronald Alirio Dugarte Silva, quien presentó un testimonio ante la Organización de Estados Americanos, donde presentó testimonios y videos de las torturas contra detenidos en la Dirección General de Contrainteligencia Militar.

El otro fue el caso del Teniente Coronel Ovidio Carrasco Mosqueda, miembro de la Guardia de Honor Presidencial y Jefe de la Dirección de Comunicaciones, quien fue degradado y expulsado de la Fuerza Armada, y puesto a orden de la Dirección General de Contra Inteligencia Militar (DGCIM), señalado de suministrar información al diputado Julio Borges.

Aunque las listas de degradaciones y expulsiones ha sido un recurso para castigar a quienes se enfrenten al Gobierno venezolano, se ha convertido en un recurso inútil que parece no frenar para nada a los militares contrarios al Gobierno.

Nicolás Maduro con militares (@PrensaFANB)

Primera lista

Fue en noviembre 2016 cuando en el gobierno de Nicolás Maduro publica la primera lista de militares expulsados y degradados de la Fuerza Armada. Los presuntos implicados en la masacre de Barlovento son efectivos del Ejército que formaron parte de un grupo de escudriñamiento y Técnicas de Patrullaje que se desplegó en la zona.

Esa es la única vez que las razones no fueron políticas. Ellos son 11 militares que habrían participado en el asesinato de 12 personas, que fueron detenidas por los militares el 16 de octubre en Barlovento y confinados al sótano de una quinta situada en El Café, cerca de Capaya (Miranda); tres días después sus cadáveres fueron desenterrados de dos fosas situadas en Aragüita y El Café.

A través de un comunicado el Ministerio de la Defensa anunció que fue ordenada la degradación y expulsión de los dos oficiales y 9 de tropa profesional del  Batallón Caribe, “por haber violentado con su conducta los valores y principios que nos representan”.


El teniente coronel del Ejército, José Ángel Rojas Córdova, quien era comandante del Batallón Caribe Camacaro 323 y líder del supuesto operativo donde masacraron a las 13 víctimas, fue el oficial de mayor jerarquía expulsado y degradado, junto al mayor Luis Eduardo Romero Arcia, el capitán Eduardo Contreras, el sargento mayor de tercera Miguel Rodríguez Rodríguez; los sargentos primero Orlando Maceli, Rafael Ruíz Acevedo, Luis Figuera Salazar, Francisco Rivas Salazar y Romy Antón Antón; los cabos segundo Arquímedes José Agüey y Luis Machado Márquez, y el cabo primero Fabián Rangel Rangel.

Nicolás Maduro, junto a Vladimir Padrino López, ministro de Defensa y Comandante Estratégico de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Foto Infobae)

La segunda lista

El 28 de febrero 2018 se publicó en la Gaceta Oficial N° 41.350 el decreto 2.399, donde se refleja la medida de degradación y expulsión de la FANB, sin previo juicio, de 13 altos oficiales, entre quienes se encuentran los que el Gobierno ha considerado sus más acérrimos enemigos:  el de ayor rango el General en Jefe Raúl Isaías Baduel, seguido del Mayor General Hebert Josué García Plaza, del general de división Jesús Alberto Milano Mendoza, los vice almirantes Mario Iván Carratú Molina y Carlos Rafael Molina Tamayo, los generales de Brigada Ángel Omar Vivas Perdomo, Antonio José Rivero González, Ramón Antonio Lozada Saavedra y Eduardo José Báez Torrealba, el coronel Antonio Ramón Semprúm Valecillos, el capitán de corbeta Leamsy José Salazar Villafaña, los capitanes de la GNB Juan Carlos Caguaripano Scott y Javier Enrique Nieto Quintero.

También fueron incluidos 11 primeros tenientes: Marco Antonio Briceño Camacho, Ronald Leandro Ojeda Moreno, José Ángel Rodríguez Araña, Luis Alejandro Mogollón Velázquez, Eliezer Daniel Vásquez Guillén, José Daniel González Bolaños, Luis Eduardo Berbesí Torres, José Ignacio Medina Marmolejo, Josué Abraham Hidalgo Azuaje, Francisco Pablo Rodríguez Ojeda y Jefferson Gabriel García Dos Ramos.

Soldados venezolanos (@PrensaFANB)

La tercera fue de 116

En el Decreto 3.776 publicado en la Gaceta Oficial del 27 de febrero 2019, número extraordinario 6.430, aparece la lista de 116 profesionales militares que fueron expulsados y degradados por haber apoyado a Juan Guaidó y haberlo reconocido como Comandante en Jefe de la FANB.


La lista está presidida por los coroneles Pedro José Chirinos Dorante y Rubén Alberto Paz Jiménez. Luego los mayores, entre ellos Parra Martínez, seguidos de tenientes y sargentos.


Esos militares pasaron hacia territorio colombiano para apoyar la entrada de la ayuda humanitaria. El decreto resalta que la decisión “implica necesariamente la pérdida del grado y condecoraciones nacionales; sin menoscabo de las acciones y consecuencias que se deriven del proceso correspondiente que conozcan las autoridades competentes”.

Militares que apoyaron la “Operación Libertad” (AFP)


La cuarta fue de 13

En la Gaceta Oficial N° 41.602 del 20 de marzo 2019 se publica el decreto N° 3.786, a través del cual Nicolás Maduro degrada y expulsa a 13 militares, siendo el de mayor rango el MG Hugo Armando Carvajal Barrios, GD Carlos Alberto Rotondaro Cova, los alférez de navío Lauriduar Josefina Lara Acosta y Enyury Alejandra Segovia Rodríguez, Tte Hugo José Villarroel Martínez, el SM3 Delfín Antonio Rodríguez Martínez, los sargentos primeros Keiber Albertty Polichetti Servitá, Jesús Guillermo González Fuenmayor y Carlos Eduardo Zapata, los sargentos segundos Jesús Manuel Segueri Gainza, Ricardo David Fonseca Mosquera, Leyder José Mora Velasco y Silvio Manuel Espinoza Sotillo.

https://www.infobae.com/america/venezuela/2019/05/09/el-regimen-de-maduro-expulsa-y-degrada-militares-pero-no-detiene-la-conspiracion-en-la-fuerza-armada-de-venezuela/

miércoles, 8 de mayo de 2019

Un general que se levantó el 30 de abril está preso en la misma celda donde enviaba a oficiales torturados por no apoyar a Maduro

 


Sebastiana BarráezMiércoles 8 de Mayo de 2019

@SebastianaSin

 

Tomado de Infobae


El General de Brigada (GNB) Ramón Agustín Balza Liota, quien fue detenido por el inicio de la fase final de la Operación Libertad el 30A, ahora está detenido en los sótanos de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), el mismo lugar donde él fue uno de los autores, junto con el coronel Rafael Franco Quintero, de ordenar expedientes e informes falsos contra militares opuestos al Gobierno.

Soldados en las afueras de la base aérea de La Carlota en Caracas, Venezuela, el martes 30 de abril de 2019 (AP Photo/Ariana Cubillos)

El general Balza se habría involucrado en la acción militar del 30A, por su relación con el general Manuel Cristopher Figuera, quien fue subjefe de la DGCIM antes de dirigir el Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN).

Un caso emblemático de las acciones del general Balza fue el ocurrido con el general de División (GNB) Alejandro Pérez Gámez, quien era el Director de los Servicios para el Mantenimiento del Orden Interno -Jefe de Operaciones- de la Guardia Nacional Bolivariana y, por ende, miembro del Alto Mando Ampliado de ese componente, cuando ocurrieron los hechos de los drones, el 4 de agosto 2018, como un atentado contra el entonces presidente de la República Nicolás Maduro.

Al día siguiente, el 5 de agosto 2018, un grupo de funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DIGCIM), lo detuvieron y fue imputado por los delitos de homicidio intencional calificado en grado de frustración en la persona del Presidente de la República, homicidio intencional calificado ejecutado con alevosía y por motivos fútiles en grado de frustración perpetrado contra varios miembros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, traición a la patria, lanzamiento de artefacto explosivo en reuniones públicas, financiamiento al terrorismo y asociación.

Un soldado en la base aérea “La Carlota” (REUTERS/Manaure Quintero

Ese alto oficial no solo fue detenido, sino que además fue torturado y recientemente vuelto a torturar luego que un coronel a quien detienen dijo que el general estaba involucrado en acciones terroristas contra el Gobierno.

La única prueba contra el general Gámez es un acta policial del 5 de agosto de 2018, suscrita por la teniente Gabriela Alas, funcionaria de la Dirección Especial de Investigaciones Penales y Criminalísticas de la Dirección General de Contrainteligencia Militar.

Ella cumplió órdenes del Coronel Rafael Franco Quintero y del general Balza Liota, quien entonces era el Director Especial de Investigaciones Penales y Criminalísticas, y dice que a través de un trabajo operativo de Contrainteligencia, supieron, no explica cómo ni quiénes, que en el intento del Magnicidio, con la activación de aeronaves no tripuladas (Drones) cargados con explosivos tipo C-4, “se logró conocer la presunta vinculación” del GD Pérez Gámez.

La teniente Alas se basa en rumores, no introduce ningún elemento de convicción, muchos alguna prueba, pero señala al alto oficial partícipe del acto criminal y lo involucra “con miembros de la organización que materializara el acto terrorista, suministrando este información estratégica de modo, tiempo y lugar sobre la realización del Octogésimo Primer (81) Aniversario del componente Guardia Nacional Bolivariana, donde asistiría el Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y Presidente Constitucional de la Republica Bolivariana de Venezuela, así como integrantes del alto mando militar y representantes de los Poderes Públicos, con la finalidad de materializar el atentado terrorista acaecido durante la celebración el componente militar”.

Militares con una cinta azul en el brazo cerca de la Base Aérea “La Carlota”, 
en Caracas, Venezuela, el 30 de abril de 2019 (REUTERS/Manaure Quintero)

Ella resalta que los autores materiales e intelectuales contaban con información clasificada relacionada con la programación y ejecución del evento, que según ella la aportó el oficial. Y sólo basado en eso, sin seriedad, sin registro fiel de la recopilación de datos e información,  ni de hora, testigos, fechas, nada, ella le pide a la representación fiscal que solicite la privativa de libertad contra el general Gámez.

La defensa del general le solicitó al Tribunal que se oficiara a la Dirección de Contrainteligencia Militar (DGDIM), para que compareciera el Coronel Rafael Franco Quintero, Director Especial de Investigaciones Penales y Criminalísticas, y la TTE Gabriela Alas, para que aclarar el contenido de la escueta acta, para que expliquen quien aportó la información de que el general estuviera relacionado con miembros de la organización que ejecutó el acto de los drones.

Es así como  los funcionarios de la DGCIM presentaron el “resultado” de una investigación basada en supuestas informaciones de contrainteligencia, que contemplaron los nombres de los autores materiales, sitio de entrenamiento en Colombia, personas que mantuvieron conversaciones desde Colombia y Estados Unidos enlaces en Venezuela, pero en realidad no serían más que lo que encontraron en los teléfonos celulares y la tablet incautados a los autores materiales.

Hoy el general Balza Liota está ocupando las celdas de la Dgcim, en los sótanos de su sede en Boleita en Caracas, la misma instalación desde la cual ordenó expedientes contra algunos oficiales, porque además del caso del general Pérez Gámez hicieron algo similar con el caso del general (GNB) Héctor Hernández Da Costa, quien es uno de los mejores oficiales que ha tenido la institución militar.

https://www.infobae.com/america/venezuela/2019/05/08/un-general-que-se-levanto-el-30-de-abril-esta-preso-en-la-misma-celda-donde-enviaba-a-oficiales-torturados-por-no-apoyar-a-nicolas-maduro/

martes, 7 de mayo de 2019

Exclusivo: dos oficiales que participaron del alzamiento militar revelaron detalles de la Operación Libertad y aseguran que sigue en curso

 

 

Sebastiana Barráez / Martes 7 de Mayo de 2019

@SebastianaSin

 

Tomado de Infobae

 

Me piden que no publique sus nombres. Ellos son dos de los oficiales que participaron en la acción de respaldo militar del 30 de Abril a lo que Juan Guaidó llamó “Operación Libertad”. Sostienen que en la mesa de negociaciones que llevó a ese día, estaba Maikel Moreno (TSJ), el general en Jefe Vladimir Padrino López, el Mayor General Iván Hernández Dala (Dgcim y Casa Militar) y el general de División Manuel Cristopher Figuera (Sebin).

Militares con brazaletes azules que apoyaron la Operación Libertad (AFP)

Aseguran que en vista de que la negociación salió de lo que estaba establecido, se paran de la mesa de negociación Maikel Moreno y Padrino López. “Y es ahí donde el grupo, a quien nos tocaba iniciar el movimiento, decidimos adelantarnos e irnos hasta el sitio (autopista a la altura de la Base Aérea La Carlota), porque iban a tomar acciones contra la persona que estaba dirigiendo la negociación que era el general Cristopher”.

“Éramos parte –dicen- de toda la negociación que había, de los eventos que se prepararon en los días previos. Nuestra misión era manifestarnos e iniciar la fase final de la Operación Libertad que iba a generar el pronunciamiento de Maikel Moreno (presidente del Tribunal Supremo de Justicia) y del apoyo militar del Ministro de la Defensa (Vladimir Padrino López), que como no se suscitó, llevó a que todas las unidades militares que estaban dispuestas para ese día, algunas no se presentaran y los comandos del Sebin (Servicio Bolivariano de Inteligencia) que llegaron al sitio con nosotros, al ver que no hubo pronunciamiento alguno, se retiraron del lugar”.

Cuando los preciso sobre qué pruebas hay que eso que están diciendo sea cierto, responden que “tenemos una documentación fotográfica donde los comandos del Sebin estaban con sus brazaletes azules, antes de retirarse”, al no llegar sus jefes al lugar.

Soldados que apoyan al presidente interino Juan Guaidó se posicionaron frente a la base de La Carlota en Caracas el 30 de abril de 2019 (Foto Infobae)

Explican que dentro de los acuerdos que se hicieron para llevar a cabo la Operación Libertad hubo la obligación de liberar a los presos políticos que estaban en la sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim). “Esa responsabilidad la tenía el jefe de Investigaciones, Coronel Hannover Guerrero. Y en el caso del SEBIN la tenía el comisario Ángel Flores, quien se comprometió a liberar a los presos del Helicoide, además de darle cumplimiento al decreto de indulto presidencial a favor de Leopoldo López, firmada por el presidente Guaidó; también quedó firmado el indulto al comandante Igber Marín Chaparro, al mayor Suárez Ramos, al diputado Juan Requesens y a muchos más”

Insisto en preguntarles qué demuestra que Hernández Dala, Padrino López, Maikel Moreno, Hannover y Flores, estuviesen realmente comprometidas con la Operación. Responden que las pruebas están en manos del general Cristopher y que él las enseñará en el momento apropiado. “Fíjese algo, dentro de los agentes que manejaba Hannover hubo funcionarios que cuando fueron contactados por nuestro grupo, le pasaron la novedad y Hannover no hizo nada. Es decir, él nos demostró que sabía de este movimiento. Algunos de los oficiales tienen los mensajes de texto que los sacaremos a la luz pública en su momento”.

Militares que se levantaron contra el régimen (Foto Infobae)

Hablan de varios funcionarios involucrados que aún no son públicos y destacan que estaba comprometido con ellos el jefe de la Policía Nacional, el general Carlos Pérez Ampueda, quien fue destituido el mismo día y que igual sucedió con el comandante Bastardo de la Fuerzas de Acciones Especiales (FAES).

Les argumento en qué momento Padrino López, que es un oficial bastante curtido militarmente hablando, pudiera someterse a un proceso de conversación que lleve adelante el general Cristopher. “Nadie quiere perder su status quo. Usted, que es conocedora de la materia militar, sabe que  en el Alto Mando se juegan muchos intereses, mientras que nosotros nos vamos más por la vía del patriotismo y del cambio profundo en Venezuela por una mejor calidad de vida”.

El general Cristopher

Recuerdan que difícilmente un general da un Golpe, quienes lo hacen son los comandantes. Les insisto por qué el general Cristopher nunca llega a Altamira. “Quizá porque él sabía que no iba a cumplirse lo tratado en la mesa de negociación y que al no pronunciarse Padrino ni Maikel Moreno, a él lo iban a detener. La Operación era para el primero de mayo y el general Cristopher da la orden que la adelantemos para el 30 de Abril, pero luego no se presentó”.

En cuanto a en qué momento el Jefe del SEBIN se involucró en la Operación, destacan que fue cuando él descubre que hay otros funcionarios en la negociación. “Cristopher y otros personeros del alto gobierno se reunieron con Leopoldo López y con el presidente Guaidó. También algunos comandantes”.

Manuel Ricardo Cristopher Figuera junto a Nicolás Maduro (Foto Infobae)

Aseguran que el día antes, es decir el 29 de abril, Cristopher les dio línea de qué hacer al día siguiente. “Hicimos un pacto de caballeros, hicimos un trato por Venezuela sin ningún tipo de interés personal, ni de aspiraciones personales o cargos”.

Destacan la crisis del país ante la falta de medicinas, de alimentos “porque para comandar a las tropas hay que buscar una caja de comida, para que paguen el pasaje, porque sus familiares están mal, la tropa llora cuando son entrevistados. La inclemencia que vive el pueblo de a pie, es lo mismo que se vive en los comandos”. 

Hay subalternos que no tienen botas militares y el sueldo que ganan no alcanza para cubrir esa necesidad, entonces es como una doble moral exigirle a la tropa sin tener cómo cumplir. En estos momentos la tropa está trabajando por una caja de comida”. Aseguran que el 30A la tropa salió alegre, motivada y moralizada por la Operación Libertad.

Manuel  Ricardo Cristopher Figuera (Foto Infobae)

“Ninguno de esos muchachos fueron engañados. Lo que sucedió es que como vieron que la Operación no se terminó dando como estaba planificada, se asustaron y cuando empezaron a ser llamados de los comandos fueron manipulados. Les ofrecieron que si declaraban en contra de sus superiores, no los iban a meter presos, pero aun cuando lo hicieron igual los detuvieron, los torturaron y los maltrataron, porque cayeron en su juego”.

Informan que en la Dgcim están varios detenidos y están siendo torturados para tratar de buscar a los comandantes involucrados. “Nuestro acto no fue aislado. No se asaltó ninguna unidad militar. Lo único que hicimos fue cumplir la solicitud del comandante en Jefe de la Fuerza Armada, como reconocemos a Juan Guaidó”

El caso Cavim

Fueron enfáticos en asegurar que el Mayor de la Aviación, Andry Federico Carrizalez, quien junto a cinco subalternos pretendió tomar el parque de armas de CAVIM, no estaba comprometido directamente sino que fue una acción espontánea de su parte.

“Nosotros sabíamos que cuando nos pronunciáramos en La Carlota, iba a prender una llama e imaginamos que el Mayor, ante el fragor del combate, tomo la decisión de hacer algo por el pueblo”, dicen los dos oficiales de la Operación 30A.

Destacan la política del terror y que por ello “muy pocos tratan de luchar contra ese miedo. Imaginamos que ante la acción nuestra, ese Mayor decidió actuar y fue vilmente atacado por otros efectivos militares en el sitio”.

Están convencidos que lejos de desmoralizarse y disminuirse “en la Fuerza Armada surgió una esperanza, se abrió una brecha y de verdad se inició el principio del fin de la usurpación”.

Destacan que lo ocurrido el 30 de abril no significa más que la continuidad de la Operación Libertad. “El Movimiento está en pleno desarrollo. Sirvió para ser un eslabón con todas las unidades que están en proceso de perder el miedo”.

Soldados en las afueras de la base aérea de La Carlota en Caracas, Venezuela, el martes 30 de abril de 2019 (AP Photo/ Ariana Cubillos)

Explican que los presos no pudieron ser liberados porque “el jefe de Investigaciones del Sebin no cumplió y el de la Dgcim, tampoco. La política del terror influyó y la gente no quiso avanzar”.

Confiesan que mientras estaban en las inmediaciones de La Carlota el 30A, recibieron llamadas de funcionarios del Gobierno y gente que los conocían preguntándoles por qué hacían eso y que dónde habían dejado el legado de Hugo Chávez. “Les respondimos que por menos de lo que está ocurriendo hoy en día, Chávez dio un Golpe de Estado”.

Sobre cuántos militares estaban comprometidos, sacan la cuenta de un destacamento con 200 hombres, además de unas unidades militares que no se plegaron, además unos 120 comandos del Sebin, así como unas unidades que no llegaron porque estaban en espera del desarrollo de los acontecimientos, además de las unidades policiales. “Este movimiento generó una brecha. El militar venezolano tiene que alzar la voz y perderle el miedo a los corruptos, para avanzar y recuperar el país”.

Les pregunto qué los impulso a ellos a dar ese paso del 30A, a riesgo de perder su carrera, la amenaza contra ellos y sus familias, de correr el riesgo de perder la libertad e incluso la vida. Responden que “había una negociación de alto nivel que garantizaba un alto porcentaje de que la operación iba a ser exitosa y se garantizaba una negociación en paz”.

https://www.infobae.com/america/venezuela/2019/05/07/dos-oficiales-que-participaron-del-alzamiento-militar-revelaron-detalles-de-la-operacion-libertad-y-aseguran-que-sigue-en-curso/

lunes, 6 de mayo de 2019

Nicolás Maduro le dijo a los generales y almirantes que no espera "más traiciones de los hijos de Chávez"

 


Sebastiana Barráez / lunes 6 de mayo de 2019

@SebastianaSin


Tomado de Infobae


Desde hace tiempo las reuniones con el cuerpo de generales y almirantes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) tenían como principal figura al general en Jefe (Ej) Vladimir Padrino López. Aunque según la Ley que rige a los militares, el cargo de Ministro de la Defensa tiene funciones administrativas, el alto oficial ha venido siendo el vocero, pero también el comandante militar en la institución castrense.

Maduro con militares este jueves. El viernes, tuvo una reunión con los generales (Reuters)

Nicolás Maduro decidió el viernes 3 de mayo, ser él quien le hablara al generalato, luego de una tensa y acontecida semana, y para ello  ordenó concentrarlos en una reunión llevada a cabo en Fuerte Tiuna.

Haciendo un esfuerzo de convencimiento, y en lo que podría significar que ya no confía plenamente en los militares que tiene a su alrededor, o que por lo menos los coloco bajo sospecha, Maduro se reunió con los oficiales superiores.

Dos aspectos destacaron en su intervención. Les aseguró que nunca pensó en irse del país, desmintiendo al secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, quien aseguró que el martes 30 de abril Maduro estaba montado en un avión listo para irse de Venezuela, pero que los rusos lo habían convencido para bajarse de la aeronave. Aseguró que eso nunca estuvo planteado.

Maduro rodeado de su gabinete durante la alocución en cadena nacional (Foto Infobae)

En ese marco dijo estar dispuesto a dar la vida por la revolución, porque esa fue la misión que Hugo Chávez le dejó y que él cumpliría las órdenes del líder de la revolución.

Lo más significativo de su discurso, más allá de las excusas y las expresiones a favor de la revolución bolivariana, fue que en todo discurso se enfocó en tratar de hacerles sentir a los altos oficiales, allí presentes, que están vigilados, que saben quiénes y dónde están aquellos que tienen relación con los dirigentes de la Oposición y con aquellos “militares traidores” que están en el exterior, desde donde, según él, está armada una gran conspiración “contra el pueblo venezolano”.

Insistió reiteradas veces en la necesidad de la unión militar para la paz de país y la vigencia de la institución armada. Contradictoriamente dijo que tenía confianza plena en la Fuerza Armada, por lo que no esperaba que hubieses “más traiciones de los hijos de Chávez”, porque en caso contrario si ello volviera a ocurrir, habría “medidas más ejemplarizantes”, aunque no profundizó cuáles ni de qué tipo serían. Quizá cada uno de los altos oficiales allí presentes rememoró las imágenes y denuncias de lo que han sufrido los militares detenidos e imputados por Traición a la Patria e Instigación a la Rebelión, quienes han sido torturados física y psicológicamente, violentados en el debido proceso legal, incomunicados, degradados, a quienes les han negado la asistencia médica necesaria, la salida al sol, obligados a hacer necesidades en bolsas, sus familiares sometidos a un cruel maltrato psicológico.

Maduro rodeado de su gabinete durante la alocución en cadena nacional (Foto Infobae)

La advertencia de Maduro diciendo que ya no serían tan tolerantes debe haber impactado al cuerpo de generales y almirantes.

También se preocupó en explicar los esfuerzos y estrategias que está haciendo para garantizar el equipamiento de la Fuerza Armada, advirtiendo que “aun con el bloqueo económico y la campaña internacional contra Venezuela”, ha hecho esfuerzos para mejorar el apresto operacional.

Finalmente trató de convencer a la oficialidad de que si él sale del Gobierno los militares perderían los privilegios y las posiciones de poder que hoy ocupan, asegurando que “la derecha lo que quiere es que ustedes vuelvan a los cuarteles”.

https://www.infobae.com/america/venezuela/2019/05/06/nicolas-maduro-le-dijo-a-los-generales-y-almirantes-que-no-espera-mas-traiciones-de-los-hijos-de-chavez/

 


miércoles, 1 de mayo de 2019

Venezuela amanece con una Fuerza Armada confundida y una sociedad civil dispuesta a marchar para sacar a Nicolás Maduro del poder

 


Sebastiana Barráez/  Miércoles 1 de Mayo de 2019

@SebastianaSin


Tomado de Infobae

  

Con el sorpresivo movimiento de unos 25 militares en Venezuela, en apoyo a Juan Guaidó, quedaron dos hechos al descubierto: la fragilidad de una Fuerza Armada Nacional Bolivariana que no está unida, que la tomó de sorpresa la acción de tal manera que quedó en shock causando una muy tardía reacción del Alto Mando Militar. Y lo otro es que dejó en evidencia la lealtad de la más inaudita figura que se podría alinear con fuerzas opositoras, la del jefe de la inteligencia política, SEBIN (Servicio Bolivariano de Inteligencia), cargo que recae en personas de la más absoluta confianza del jefe de Gobierno.

Los venezolanos vuelven a salir a las calles (Reuters)

Aunque lo sucedido no fue un golpe de Estado ni siquiera una intentona militar, sí logró la rebeldía de dos docenas de militares activos, uniformados y armados, que se colocaron al servicio del presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, a quienes reconocen como presidente encargado y comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).

Mucho peso tuvo el acto efectista de ver a Leopoldo López, líder de Voluntad Popular, en libertad, presentándose junto a sus custodios, gracias a las acciones del general Manuel Ricardo Cristopher Figuera, director del SEBIN, quien habría sido determinante para que abandonara su casa donde cumplía arresto domiciliario.

Ese grupo de oficiales fueron acogidos en calidad de asilo en la embajada de Brasil, luego de haber cumplido con su objetivo. Observemos que los militares no se pronunciaron desde ninguna base militar, ni sometieron a oficiales que estaban al mando de algún cuartel, no hubo pronunciamiento de líder militar alguno, Guaidó no se pronuncia junto a un grupo de militares, porque aunque estaban los uniformados detrás suyo, él se dirige al país solo, incluso separado de Leopoldo López quien se mantuvo a unos metros de distancia.

El dictador Maduro durante su discurso en cadena nacional. Palacio de Miraflores 
(Vía REUTERS)

No hay quien lo defienda

Fue evidente que en la Fuerza Armada no existe apoyo masivo ni a favor de Nicolás Maduro ni al gobierno de turno, lo demuestra la escasísima respuesta militar que hubo para sofocar al grupo de militares, que cuando amanecía se encontraban casi solos con Juan Guaidó y Leopoldo López en las inmediaciones de la Base Aérea La Carlota. Pero tampoco hubo el apoyo de otros militares a favor del joven y osado presidente de la Asamblea Nacional.

Lo sorprendente para opositores y aliados al Gobierno es que tampoco ocurrió la lógica reacción que debió haber por parte de la Fuerza Armada ante la magnitud de un hecho que pudo significar el derrocamiento de Nicolás Maduro y que el Ministro de la Defensa calificó de Golpe de Estado.

Lo otro relevante es que la FANB no salió a reprimir las manifestaciones en la proporción que hubiese deseado el poder ejecutivo; por ello hubo una gran descoordinación en el plan a seguir, hubo sorpresa en los intentos y las estrategias del Gobierno de Maduro con relación a los militares inconformes o molestos con la FANB.

El nombramiento nuevamente del general Gustavo González López, en la dirección del SEBIN, no significa fortaleza para Nicolás Maduro, significa triunfo de poder para Diosdado Cabello porque González López está al servicio incondicional del presidente de la Asamblea Constituyente, significando un retroceso en las estrategias que había venido desarrollando Nicolás Maduro para enfrentar a Diosdado Cabello internamente y para restarle poder.

Leopoldo López junto a Juan Guaidó, al hablar ante una multitud en Caracas (Reuters)

Además, el presidente de la ANC  logró hace meses arrebatarle a Diosdado Cabello el control de la Inteligencia política, igual que lo hizo con el control de la cárcel militar de Ramo Verde. Pero hay que reconocer que fue Cabello el que más rápido reaccionó, aunque lo hizo horas después,

Mientras el Alto Mando Militar no se pronunciaba, el ministro Padrino López apenas publicó tres tuits y Nicolás Maduro no aparecía por ningún lado, salió Cabello a través de la señal del canal del Estado en un mensaje donde no le hacía el llamado a la FANB, sino a la milicia y a los afectos al chavismo.

No hubo por parte de fuerzas aliadas al Gobierno ninguna reacción, más allá de unas bombas lacrimógenas, durante las horas vitales para someter y controlar al grupo de militares que estaban en plena vía pública en las inmediaciones de la Base Aérea Militar La Carlota. El tiempo fue el gran aliado de Juan Guaidó y su estrategia, porque le permitió protegerse de miles de personas que empezaron a llegar al lugar y a salir de todas las zonas de Caracas.

Que al final del día los 25 militares terminaran en la embajada de Brasil, que Leopoldo López y su familia lo hicieran en la embajada de España y que quienes salieron a las calles regresaran a sus casas, no es una derrota, como insistió Cabello en decir: “Que viva la Patria carajo!!! Los traidores a la Patria nuevamente fueron derrotados, nuestro Pueblo glorioso dando lecciones de dignidad, pase lo que pase y en cualquier circunstancia Nosotros Venceremos!!!”. Y si alguien sabe que lo ocurrido en Caracas trae consecuencias definitivas es Diosdado que conoce muy bien a la Fuerza Armada y que a pesar de sus desesperados llamados para que la estructuras miliciana y los colectivos se concentraran en Miraflores, no logró más que un grupo de personas acatara su solicitud.

Fue una larga noche para la Oposición y para los líderes del Gobierno y de la Fuerza Armada. Hoy la jornada es la de mayor incertidumbre para quienes se disponen a marchar.

Vladimir Padrino López (Foto Infobae)

Padrino y la FANB

Los señalamientos de dos de los funcionarios de la Administración Trump, dejaron una estela de duda sobre los tres hombres de mayor confianza de Maduro: el ministro Padrino López, el presidente del Tribunal Supremo de Justicia Maikel Moreno y del jefe de la Dirección de Contrainteligencia Militar (DGCIM) y también jefe de la Casa Militar general Iván Hernández Dala.

Padrino López es el oficial con mayor liderazgo dentro de la institución armada,  no hay en el escenario del ejército fundamentalmente otro con su ascendencia y relación con sus subalternos, lo cual le ha permitido permanecer durante casi cinco años en el cargo y en la FANB.

La imagen del titular castrense lució desdibujada en la reacción que tuvo ante el movimiento militar de Guaidó, pero lució más desafinada con el discurso cargado de lugares comunes en la política y alejado de la formalidad que debe tener la respuesta de un jefe militar ante un hecho de insubordinación y rebelión como el sucedido.

No tuvo la Fuerza Armada su mejor día con el arranque de la fase final de la Operación Libertad, como la llamó Juan Guaidó.

 

https://www.infobae.com/america/venezuela/2019/05/01/venezuela-amanece-con-una-fuerza-armada-confundida-y-una-sociedad-civil-dispuesta-a-marchar-para-sacar-a-nicolas-maduro-del-poder/

martes, 30 de abril de 2019

El jefe del principal colectivo chavista grabó un video en el que llamó a defender a Nicolás Maduro "con las armas"

 

Sebastiana Barráez/ Martes 30 de Abril de 2019

@SebastianaSin

 

Tomado de Infobae

 

Valentín Santana, jefe del colectivo “La Piedrita”, establecido en la parroquia 23 de Enero, a unos metros del Palacio de Miraflores, se pronunció hoy ante el movimiento de un grupo de militares que están apoyando a Juan Guaidó, llamada Operación Libertad. “Nos tocó el momento de defender a la revolución con las armas”, dijo mientras exhibía un fusil de guerra.

Valentín Santana, jefe colectivo La Piedrita

Aquí estoy dando la cara, sin capucha. Voy a defender mi patria y a defender  mi revolución, con esto –dijo levantando el arma-, porque esto es el sueño de mi hijo”

Grita que viva su comandante Hugo Chávez y que viva su revolución bolivariana. “Y vayan a lavarse ese paltó yankes de m.... No nos van a poder tumbar. Todos a Miraflores a defender a nuestro presidente Nicolás Maduro”.

Santana es el líder de un importante colectivo, que lleva más de dos décadas funcionando y que entró en conflicto con el poderoso grupo Los Tupamaros, que era el principal grupo colectivo del 23 de Enero. La Piedrita logró imponerse y desde entonces Valentín Santana ha sido un polémico dirigente, que jamás sale sin estar armado y rodeado con hombres que portan armas de guerra.

Ha sido La Piedrita defensora de la Revolución Bolivariana, aun cuando Hugo Chávez ordenó encarcelar a Santana luego de unas polémicas declaraciones, en las que el líder del colectivo amenazaba a varias figuras públicas entre esas al director del canal RCTV, Marcel Granier.

Los colectivos son un poder en Venezuela y así lo han demostrado. Aun cuando el poderosos ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, ha dicho que la Fuerza Armada no tolerará la presencia de grupos irregulares armados, los colectivos, así como otras agrupaciones siguen haciendo vida libremente en territorio venezolano y apoyando a la revolución bolivariana como grupos de choque político.

https://www.infobae.com/america/venezuela/2019/04/30/el-jefe-del-principal-colectivo-chavista-grabo-un-video-en-el-que-llamo-a-defender-a-nicolas-maduro-con-las-armas/

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